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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2018

Por qu Mohammed bin Salman ve rivales por todas partes?
El castillo de naipes saud

Madawi al-Rasheed
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Mohammed bin Salman observa las maniobras militares desplegadas en la regin oriental saud de Dahran durante la 29 Cumbre de la Liga rabe, abril 2018 (AFP)

Tres oleadas de detenciones son un reflejo de la creciente paranoia del prncipe heredero Mohammad bin Salman (MBS). Parece incapaz de distinguir entre amigos y enemigos. A pesar de haber alcanzado un umbral de consenso respecto a su ascenso al trono, MBS se est comportando como si su posicin no estuviera asegurada.

Sentimientos de inseguridad

Estas campaas de detencin pueden considerarse como un signo de inseguridad, una tctica de represin o una estrategia de movilizacin popular para asegurar la aceptacin de sus polticas y estilo de liderazgo, por no mencionar su propia legitimidad como heredero legtimo al trono.

Pero cada una de las campaas de detenciones se dirige contra personas de forma que parece perpetuar una saga en curso, a saber, el juego de tronos saud. A su vez, pone de relieve la incapacidad de MBS para centrarse en el desarrollo de la visin econmica de la que hablaba al convertirse en prncipe heredero. Las detenciones son reflejo de un siniestro deseo de consolidar el poder mediante la represin en vez de mediante el consenso.

En primer lugar, en septiembre de 2017, atac a toda una cohorte de islamistas de distintos matices. Todos fueron acusados de promover el islam radical en un momento en el que el prncipe heredero quera conducir a Arabia Saud hacia una fe ms moderada. Entre los detenidos figuraban eruditos religiosos, intelectuales e incluso economistas y empresarios.

No presentaban radicalizacin alguna en comn. Lo que les una como grupo era su renuencia a aplaudir la visin econmica del prncipe o a denunciar a Qatar. Tambin, simplemente, por haberse mostrado crticos ante las polticas del rey Salman y su hijo.

Son prisioneros de conciencia ms que traidores, como el rgimen les describi de inmediato tras sus arrestos. Los jeques Salman al-Odah y Awad al-Qarni fueron de los primeros en ser detenidos. Les siguieron economistas como Essam al-Zamil, junto a muchos acadmicos, periodistas y poetas.

Oleada escalonada de arrestos

Para justificar los arrestos, se ech mano de la prefabricada acusacin de pertenecer a la proscrita organizacin de la Hermandad Musulmana. A esto se aadi estar en comunicacin con entidades extranjeras, que se convirti en un clich a repetir en la siguiente oleada de arrestos, utilizada para eliminar cualquier forma de voz crtica, desde yihades radicales a islamistas monrquicos constitucionales y a empresarios.

La segunda oleada de arrestos fue ms espectacular, porque tanto las personalidades detenidas como el lugar de detencin fueron inusuales. En noviembre de 2017, prncipes como Mitebbin Abdullah, director de la Guardia Nacional de Arabia Saud, el magnate Walidbin Talal y muchos otras figuras de la elite econmica y administrativa, fueron acorralados y detenidos en el hotel de cinco estrellas Ritz-Carlton en Riad.

Su arresto se tild de medida anticorrupcin para librar a Arabia Saud de todos aquellos que haban expoliado sus riquezas en una era anterior. Sin abrir juicios ni presentar pruebas contra los detenidos y con el rescate pagado por varios de los prisioneros semanas despus, la narrativa oficial resultaba difcil de tragar.