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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2018

De la tangentpolis a Berlusconi, de la corrupcin del PP a Rivera?

Agustn Moreno
Cuarto Poder


Esta es la jugada desde los poderes fcticos. Cranme. Nada de lo que pasa es casual. Cada vez parece ms claro que se est destapando toda la podredumbre del PP para acelerar la llegada de Ciudadanos. Hace tres aos estos poderes econmicos, judiciales, mediticos y la misma Corona, llegaron a la conclusin de que la corrupcin estaba quemando al PP a pasos agigantados. De ah el lanzamiento del partido de Rivera a nivel estatal, para reagrupar el voto de la derecha y asegurarse el control de la situacin. Esta operacin est diseada para que nada cambie y esa es la funcin asignada a la formacin naranja. Y si alguien tiene dudas del calado de la maniobra, que observe cmo se deshacen en piropos hacia Ciudadanos desde Aznar a Alfonso Guerra. Por ello, el Partido Popular, tiene las horas contadas y aunque intente refundar una marca abrasada, todo apunta a que ms pronto que tarde se irn por el sumidero de la historia.

Para preparar el relevo, en una semana se han producido dos acontecimientos que han acelerado el curso poltico. El 22 de mayo, el PP ha batido su mejor marca en un solo da con la detencin del exministro Eduardo Zaplana, del exdirector de Polica, Juan Cotino y su sobrino Vicente Cotino, y la imputacin del actual Secretario de Estado de Hacienda, Fernndez de Moya y anterior alcalde del PP de Jan.

Sin ningn respiro, el PP ha tenido su jueves negro con la sentencia de Grtel que demuestra que no haba lmites en la corrupcin del PP. La sentencia declara probado una trama institucional de financiacin ilegal del partido desde hace 30 aos, demuestra que ha habido caja B y que se ha lucrado con ella, y que Rajoy no dijo la verdad ante el tribunal. La sentencia fija duras condenas para un nmero importante de acusados. Curiosamente, la sentencia se conoce medio da despus de la aprobacin de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), gracias al retraso del voto particular del magistrado de la Audiencia que era partidario de la absolucin del PP.

En medio, ha estado la aprobacin de los PGE con al apoyo de Ciudadanos y PNV. Unos presupuestos de marcado carcter antisocial, a pesar de la puntual correccin de la subida de pensiones, sometida en su eficacia a las incertidumbres de la subida del petrleo y del IPC. Como bien explica Martn Seco, la totalidad del gasto en las Administraciones Pblicas en relacin al PIB es solo de un 40,5%, frente al 47,6% en la Eurozona, lo que pone en peligro el futuro del Estado social.

La situacin recuerda mucho la historia reciente de Italia. Los partidos tradicionales que venan gobernando desde el final de la Segunda Guerra Mundial desaparecieron en la primera mitad de los aos 90. Y lo hicieron por la corrupcin. Era un sistema generalizado de sobornos (tangente, en italiano) conocido como tangentpolis, calcado al creado por el Partido Popular con las diferentes tramas en las que est implicado. Se disolvieron los grandes partidos como la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, cuyo secretario general, Bettino Craxi, acab fugado de la justicia en Tnez. Pero la izquierda no fue capaz de aprovechar la situacin y Berlusconi se alz con el poder en 1994 tras el breve interregno de un jefe de Gobierno tcnico (Carlo A. Ciampi) que haba sido Gobernador del Banco de Italia. La combinacin de fiel defensa de los intereses de las lites econmicas, el aprovechamiento del hueco que dejaba la derecha clsica y el populismo, le llevaron a Berlusconi a convertirse en el heredero de la Democracia Cristiana, integrando a sectores de sta.

Esta es la misma receta que se est preparando en Espaa. Aqu pasar con el PP lo que le sucedi a UCD: una fuga masiva de gente hacia Cs. El populismo es la descarada argamasa para captar votos para una opcin contraria a los intereses de la mayora social. Un ejemplo evidente es el Solo veo espaoles de Rivera. Por no hablar del burdo electoralismo que hace que conocida la sentencia sobre Grtel el 24 de mayo, Ciudadanos no pida la dimisin de Rajoy y convoque su ejecutiva, diecinueve das despus (11 de junio), porque la agona del PP (y del pas) son votos para ellos.

Pero las fuerzas progresistas tienen sus bazas para impedirlo. La principal es la unidad, aunque el PSOE debe despegarse de los condicionantes que le mantienen en un neoliberalismo trufado de apoyo a la monarqua. La mocin de censura presentada por el PSOE para evitar la impunidad poltica, puede romper el saque a la operacin y retratar a Cs. Era algo obligado y lo mejor que se poda hacer despus de la sentencia de la Grtel. No se hubiera entendido que Gabilondo presentase una mocin a Cifuentes por su mster regalado y no lo hiciera Pedro Snchez a Rajoy por la corrupcin institucionalizada.

La mocin va a tener dificultades, pero tambin posibilidades y habr que jugar la partida. El PP la ha convocado a la carrera (31 de mayo) para que el PSOE no tenga tiempo para negociar apoyos y el PNV se preocupe con la no aprobacin de los PGE en el Senado. Ciudadanos, por su oportunismo electoral, va a votar en contra de ella y ser responsable de la continuidad de Rajoy si fracasa la mocin. Y ha llegado a proponer tres cosas distintas en tres das: que convoque elecciones Rajoy (no puede con la mocin presentada), retirada de la mocin del PSOE y convocatoria de elecciones por Rajoy (no quiere hacerlo), y algo de dudosa constitucionalidad: una mocin instrumental para convocar elecciones. Palabrera. Solo le interesa su protagonismo y el resultado final: Rivera cree que no se modificar la relacin de fuerzas entre los dos bloques y su estrategia es gobernar l con el apoyo del PP para hacer la misma (o peor) poltica. Tenemos una memoria para el miedo y para los sentimientos, pero nos falta memoria para el fraude poltico. Que los ciudadanos no sepan distinguir, esa es la verdadera desgracia, el autntico peligro poltico; o que lo vayan comprendiendo muy poco a poco, cuando sea ya demasiado tarde y el destrozo est hecho.

Los partidos independentistas y nacionalistas no van a poner fcil su apoyo. Por el lado opuesto, saldrn las viejas glorias del PSOE entorpeciendo el xito de la mocin. Tambin la patronal y los peridicos del rgimen le pondrn la proa. Quien ha demostrado ms sentido de la responsabilidad institucional es Unidos Podemos que ha anunciado su voto a favor sin condiciones, porque considera que lo ms urgente para la dignidad democrtica es echar al PP. Se corre el riesgo de que la mocin no se apruebe y no se puedan convocar elecciones generales por falta de votos. Seguira as Rajoy en su agona, para mayor gloria de los intereses de Ciudadanos.

El PSOE dice que, de aprobarse su mocin de censura, no convocar elecciones de forma inmediata, porque quiere aplicar una agenda social. Recuperar proposiciones de ley que el Gobierno de Rajoy ha vetado y que afectaran a temas como pensiones, educacin, agua, derogacin del impuesto al sol, exhumaciones de la guerra civil por el Estado, apoyo a la igualdad, tasas judiciales Algo que puede estar muy bien, pero que para no ser acusado de juego electoral, debera de pactarse con la mayora de progreso en el Parlamento y, sobre todo, atender a una demanda social de la calle. Porque para que se produzca el proceso de regeneracin democrtica hace falta la intervencin de la clase trabajadora y de los movimientos sociales. Sin una movilizacin social a favor de la decencia poltica y de una poltica de progreso, es difcil que haya cambio poltico o que se produzca con la profundidad necesaria.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/ideas/2018/05/30/de-la-tangentopolis-a-berlusconi-de-la-corrupcion-del-pp-a-rivera/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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