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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2018

Nicaragua
La eclosin social de los jvenes

Francisco Ramirez Varela
Rebelin


Si un huevo se rompe por una fuerza exterior, la vida termina. Si se rompe por fuerza interna, la vida comienza. Las grandes cosas siempre comienzan desde el interior
Jim Kwik


Cerca de 45 das de protestas sociales en Nicaragua, dejando un saldo de ms de centenar de muertos a la fecha, es un hecho que no nos puede dejar indiferentes. Si bien los factores detonantes de este movimiento social pueden encontrar origen a mediados de abril pasado, por la molestia por la reaccin del estado ante el incendio de su mayor reserva natural y de biodiversidad; o en las reformas en el sistema de seguridad social, que afectaba a los pensionados y al aumento de porcentaje de cotizacin de los trabajadores. Ambas protestas fueron abiertamente agredidas y reprimidas por fuerzas de choque de la llamada juventud sandinista, con el respaldo de la polica nacional. Pero estos hechos han sido una gota que ha derramado el vaso, estos fueron solamente gatillante de una efervescencia social y poltica que se vena incubando en la poblacin nicaragense.

Hay que contextualizar que Nicaragua lleva ms de once aos bajo la presidencia de Daniel Ortega, quien fuera uno de los lderes guerrilleros que encabezar la revolucin sandinista en el ao 1979; siendo despus nombrado presidente, hasta el ao 1990 donde el proceso revolucionario cediera ante las urnas bajo un bloqueo econmico y una guerra irregular con grupos contrarrevolucionarios, que cobrar un gran de nmero de vctimas. Ortega volvera al poder, pero en un dividido frente sandinista, que ya poco tendra de los valores e ideologa del sandinismo. Convirtiendo el pas en un dominio oligoplico, teido de pactos polticos y religiosos, cruzado con prcticas de nepotismo; que han llevado incluso a la esposa del presidente a ser proclamada vicepresidenta del pas. Estos han mantenido a todos los niveles el poder, sumidos bajo artilugios polticos que no solo han viciando los procesos electorales, sino que tambin ha relegado y deslegitimado a resabios opositores entre los cules estn los mismos otrora ex colaboradores y lderes dentro de la revolucin sandinista.

Es en estos contextos que surgen los primeros llamados a manifestarse, en su gran mayora desde movimientos de estudiantes, pero tambin desde la convocatoria espontnea desde diferentes redes sociales Virtuales. El movimiento se ha manejado bajo el slogan de los auto convocados, organizndose en torno de los llamados a movilizaciones y marchas, pero tambin se ha utilizado los medios virtuales para denunciar los atropellos a los derechos humanos existentes en las ltimas semanas. La virilizaron de la informacin ha permitido la generacin de diversas reacciones y motivado a diferentes protestas.

Para tratar de entender una de las aristas del conflicto vale la pena detenerse a revisar el rol de los jvenes nicaragenses en estos movimientos, ya que sin duda alguna han sido protagonistas de un conflicto del cual solo nos encontramos en sus inicios.

Encontramos a una generacin de jvenes que ha sido clasificada como milenio, que suele colgrsele el cartel de desinteresada, no participativa e inserta en sus propios intereses. Pero esta descripcin y etiqueta generacional es nada ms lejana a los jvenes de la ltima dcada en amrica latina y en este caso de los jvenes nicaragenses. Se caracteriza a la juventud muchas veces dentro de aspectos generalizados de una generacin, entendiendo esta como los proceso culturas e histricos que viven un grupo etario determinado, sin guardar los elementos distintivos de los mismos. En Amrica Latina las generaciones han tenido sus particularidades en las distinciones generacionales que se les ha impuesto, mucha de ellas cruzadas por elementos socio histricos, sobre todo con la influencia de los movimientos sociales. La generacin actual, no es una excepcin de lo mismo, los jvenes en la segunda dcada del siglo XXI, se caracterizan por la incorporacin en sus movimientos sociales de caractersticas de una ciudadana y cultura glocal, con gran nfasis en los elementos de socializacin y participacin virtual que no debemos dejar de considerar.

Son una generacin con caractersticas propias la historia Nicaragua. Los jvenes y estudiantes que sin duda se han tomado el protagonismo en este movimiento social, son en su gran mayora nacidos post proceso revolucionario, siendo en si hijos y nietos de partcipes dentro de la revolucin, as como tambin de la guerra vivida en la dcada de los 80 contra la revolucin. Crecieron seguramente bajo promesas de una revolucin, bajo el relato histrico de sus propias familias de la guerra, de los aos difciles de la revolucin y sobre un sandinismo que construyo esa historia. Por lo tanto, es una generacin que bajo este espectro de lo que fue el sandinismo fue silenciada y se mantena expectante ante los contextos del pas, que ahora en encontrado medios y caminos propios que se reflejan en su eclosin e irrupcin en la escena del movimiento social.

Bajo esa mirada tambin se encuentran los jvenes partidarios del gobierno, que no son ajenos a esa generacin. Y es que el partido gobernante mantuvo la estructura de la juventud sandinista, la cual en sus races se vislumbrada como una juventud partidaria, constructora y defensora (muchas veces con su sangre) de muchos de los procesos de la revolucin. Pero hoy nos encontramos con una Juventud sandinista, ya no formadora de cuadros polticos, sino como grupos de respaldo de masas al gobierno, evidenciando en los ltimos acontecimientos su actuar violento y protegido del sistema, siendo los principales instigadores a la violencia en los hechos de protesta.

Cuando se inician los intentos de dialogo, un joven estudiante encara a un cada vez ms ausente presidente Ortega, enrostrndole entre otras cosas en que los muertos los han puesto los estudiantes; en una clara referencia en que la gran mayora de los fallecidos por la violencia poltica han sido los jvenes, en un verdadero juvenicidio, que no solo arrastra con la sangre de esta generacin, sino que tambin entendido desde estigmatizacin y estereotipamiento de conductas juveniles, donde

la violencia ha polarizado a los jvenes entre los vandlicos de derecha o las turbas paramilitares de la juventud sandinista. Lo anterior solo refleja enmarcar la reaccin social de los jvenes en antiguos estereotipos bipolares de la vieja poltica.

Es s que los jvenes movilizados en Nicaragua no encuentran representatividad en un gobierno que se dice sandinista, socialista, cristiano y solidario, pero que, a la vez, es ajeno al curso de su propia historia. Donde los idealismos del sandinismo se han quebrado y se han enfocado en un caudillismo orteguista, dando lugar a reinterpretaciones de la historia, en base a su desconocimiento, lo que ha sido apropiado por Ortega Murillo, generando un discurso basado en un simbolismo y asistencialismo vaco para esta generacin.

Los nuevos paradigmas no solo, posicionan hoy una generacin que pasan a ser actores de su propia construccin, sino que tambin desde los procesos de socializacin y la participacin en movimientos sociales, empiezan a ser constructores de nuevas realidades, surgiendo nuevos factores movilizadores de esta generacin; donde los movimientos juveniles, son parte de la expresin de una nueva ciudadana, que en la bsqueda de su propia identidad, tambin claman por la democratizacin e inclusin participativa en las decisiones que den luces para el trmino del conflicto y la violencia poltica en Nicaragua..

Si bien estas caractersticas por si solas no son las que sostienen el movimiento social, pero si desde esta generacin son facilitadores y aceleradores de su dinmica interna. Lo que hace falta es voltear las miradas a entender a las juventudes desde sus propias formas de construir su realidad, quienes plantean elementos en permanente dinmica, desde sus propios espacios, pero con una mirada propia. A la vez estar atentos a estos jvenes que no pierdan la gallarda con que han llevado adelante su movimiento social, evitando que caiga en la trampa de las viejas prcticas polticas.

Nicaragua se encuentra en un futuro incierto, donde el conflicto y la violencia va en escalada, donde las alternativas de solucin se polarizan y alejan, pero donde sin duda los jvenes deben ser protagonistas de la construccin del futuro del pas.

Francisco Ramirez Varela, Acadmico de Trabajo Social, Universidad de las Americas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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