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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2018

Fraude electoral en tres tiempos

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


Segn todos los indicios pblicos disponibles Andrs Manuel Lpez Obrador ganar las elecciones del prximo 1 de julio. Pero eso no quiere decir que se convierta en Presidente de la Repblica. Vencer en los comicios es condicin necesaria pero no suficiente. El establishment tiene infinitos recursos para torcer la voluntad ciudadana.

Sobre esta posibilidad existe mucha y muy dolorosa experiencia. A Cuauhtmoc Crdenas le fue robada la eleccin presidencial de 1988. Y lo mismo le pas al propio Lpez Obrador en los comicios presidenciales de 2006 y 2012.

En ambos casos se trat de fraudes electorales descarados, de evidentes imposiciones. Pero los recursos del llamado sistema poltico mexicano no se agotan en el fraude electoral simple y llano. Tambin acude a la millonaria compra de votos, al sufragio de los muertos, a la propaganda negra, a las campaas de miedo y odio, a la calumnia, a las llamadas telefnicas annimas y, como ahora mismo, a un mes de las elecciones lo estamos viendo y sufriendo, al asesinato de los candidatos incmodos.

Para torcer la voluntad popular el establishment tiene todos los instrumentos: la autoridad electoral, el presupuesto pblico, el sistema de tribunales, tanto los electorales como todos los dems, cual lo estamos observando en el caso de Nestora Salgado. Y tiene igualmente a su disposicin a las fuerzas represivas: policas, ejrcito y bandas paramilitares.

Tambin tiene a su disposicin las inmensas fortunas de la oligarqua, la cual no ha disimulado su toma de posicin contra Lpez Obrador y en favor de la dupla pripanista, como lo estamos viendo ahora mismo en las descaradas actuaciones de los capitalistas Larrea y Bailleres y de poderosas empresas.

Y ah estn los grandes medios de comunicacin, los que en general, no han ocultado su preferencia por los dos candidatos, Meade y Anaya, de la oligarqua, y en contra de Lpez Obrador. En esta toma de postura han mostrado enorme y rabiosa beligerancia la radio y la televisin.

Habr quienes digan que en las ltimas semanas radio y televisin han moderado su fobia anti-Lpez Obrador. Pero eso no quita el efecto que su parcial participacin en poltica electoral, signada por la desinformacin, el ocultamiento, la tergiversacin y las calumnias, ya ha conseguido en algunos sectores sociales y en muchos ciudadanos.

No debe olvidarse, adems, que la campaa anti-Lpez Obrador de radio, televisin y algunos importantes medios impresos se ha dado ya en dos tiempos. El primero, en los largos aos en los que el tabasqueo ha sido aspirante presidencial y, el segundo, durante la precampaa y la campaa electorales.

Hay, sin embargo, un tercer tiempo. Esos medios del establishment, como lo demuestra la historia reciente, juegan un papel fundamental en el ocultamiento, disfraz, racionalizacin y justificacin del fraude. Su tarea es convencer a la sociedad de que no hubo fraude. Esto ya lo vimos en los procesos electorales de 1988, 2006 y 2012.

En la historia del ltimo siglo nunca en Mxico un candidato se ha convertido en presidente sin la voluntad del primer mandatario en turno. Tendr ya Lpez Obrador esa voluntad omnmoda en su favor? Recurdese que la experiencia de ms de un siglo ensea que las puertas de Los Pinos se abren desde adentro.

Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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