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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2018

Entrevista a John Bellamy Foster
El fantasma del marxismo

Gordan Stoević e Ivan Popović
Il grido del popolo

Traducido por Hctor R. Lpez Tern


John Bellamy Foster es profesor de sociologa en la Universidad de Oregn y editor de Monthly Review, su trabajo aborda temas de economa poltica del capitalismo, crisis econmica, crisis ecolgica y teora marxista.  

La ideologa marxista es relevante hoy? O es que solo tenemos "restos" de ella aplicada en los grupos parlamentarios quienes se apegan a la casa socialdemcrata dominante y bsicamente tienen los mismos programas que los partidos de derecha?

No hay duda de que la crtica terica marxista del capitalismo es ms relevante hoy ms que nunca y ejerce una influencia enorme y creciente en muchas partes del mundo, una seal de la profunda crisis del sistema, y del aumento de la disidencia. Sin embargo, cmo transformar esto a la prctica es inevitablemente ms difcil y varia de un lugar a otro. La poltica electoral en Norte Amrica y Europa en el presente es principalmente el domino de los partidos capitalistas. Los socialdemcratas se han convertido en liberales sociales con solo una distincin entre ellos y el centro derecha. Esto no es un reflejo de las fuerzas sociales en el terreno, tanto como las restricciones impuestas por el capital a toda la sociedad en la era neoliberal en un contexto de crisis econmica, y debido a la reivindicacin thatcherista de que ya no haba un alternativa al sistema actual. Todo esto formaba parte de la narrativa del "fin de la historia": la nocin de que el liberalismo/capitalismo era el nico camino que le quedaba al futuro tras la desaparicin de sociedades de tipo soviticas. En esta atmosfera, el capital, que estaba enfrentado su propia crisis de acumulacin, ha intentado llevar a cado lo que Gramsci llam una "revolucin pasiva" utilizando su posicin hegemnica para cambiar las reglas permanentemente a su favor.

Esto solo condujo, sin embargo, al deterioro de las condiciones generales, reflejadas en estancamiento econmico y la financiarizacin, el incremento de la desigualdad, la crisis ecolgica planetaria, la propagacin de la guerra, y los peligros generales para la humanidad, todo esto combinado para hacer una farsa de la nocin del progreso capitalista. En todas partes, las personas estn luchando con estrategias de salida diseadas para hacer frente a un conjunto cada vez mayor de crisis sociales y ecolgicas, y cada vez se considera que estos problemas requieren de una salida del actual sistema de acumulacin. El Estado neoliberal est ahora en crisis, requiriendo que los bloques de poder dominante en casi todos los pases recurran a los bloques de poder neofascistas como una va para asegurar el control de la sociedad, es decir, el uso de poder crudo, y las alianzas entre los ricos y una nueva clase media reaccionaria o la pequea burguesa.

En estas circunstancias los movimientos y las estrategias pueden diferir ampliamente entre pases. En Europa Occidental, los Estados Unidos y Japn, es decir, la triada, las luchas radicales ms importantes son generalmente extraparlamentarias en la actualidad, aunque el Partido Laborista bajo Corbyn en el Reino Unido representa una lucha parlamentaria crucial, ya que por primera vez la direccin del Partido Laborista est tomando una postura decididamente antiimperialista. En los movimientos del Sur Global que pueden ser vistos como revolucionarios y como autnticos movimientos por el socialismo, se encuentran operando en una gran variedad de esferas. Como ha sido cierto durante ms de un siglo, las principales revoluciones han sido encontrada en la periferia y la semi periferia del sistema capitalista. La velocidad con que las crisis econmicas y ecolgicas de capitalismo se estn desarrollando, el debilitamiento del Estado democrtico liberal en casi todas partes, y la propagacin de la guerra y reaccin, hacen que el futuro de la humanidad dependa ms que nunca del renacimiento del movimiento por el socialismo y de la creacin de una Nueva Internacional, a diferencia de las Internacionales de antao (aunque cercanamente parecida a la Primera Internacional).

 Uno de tus libros se titula La teora del capitalismo monopolista. Puede darnos una idea del argumento principal? De qu se trata?

La teora del capitalismo monopolista se enfoca en el anlisis de Paul A. Baran y Paul M. Sweezy "El capital monopolista" que fue el desarrollo ms influyente de la crtica poltico-econmica marxista y de la teora de la crisis que surgi en los Estados Unidos. Baran naci en la Ucrania en la Rusia zarista y estudi en la Unin Sovitica y Alemania, donde estaba afiliado al Instituto de Investigaciones Sociales de Frankfurt, mientras escriba para el Die Gesellschaft de Hilferding y recibi su doctorado en economa. Despus de que Hitler lleg al poder huy a Polonia donde trabaj para el negocio de la madera de su familia. Pronto se convirti en el representante de la industria maderera polaca en Londres, y despus se fue a Estados Unidos a estudiar economa en Harvard. En la guerra trabaj para la Strategic Bombing Survey a cargo del economista John Kenneth Galbraith. Despus de la guerra, tom un cargo en la Federal Reserve Board y luego fue contratado como profesor de economa en Stanford. Su libro ms famoso antes del "Capital Monopolista", fue The Political Economy of Growth (1957), que fue una obra fundamental en la teora marxista de la dependencia.

Sweezy era hijo del vicepresidente de uno de los bancos de J. P. Morgan, y fue producto de una educacin de elite en Exeter y en Harvard. Se sinti atrado por el marxismo durante un ao en la London School of Economics y regres a Harvard donde era un colega ms joven del economista conservador Joseph Schumpeter, con quien desarroll un amista cercana a pesar de sus puntos de vista polticamente opuestos. Sweezy escribi The Theory of Capitalist Development: Principles of Political Economy (1942), que a menudo todava se considera el trabajo ms importante sobre los principios econmicos marxistas. Durante la guerra trabaj para la Office of Strategic Services. Despus de la guerra renunci a su puesto en Harvard y se convirti en el editor fundador junto con el periodista e historiador laboral marxista Leo Huberman de Monthly Review, subtitulado An Independent Socialist Magazine, por el cual Albert Einstein escribi su Why Socialism? en el primer nmero. Sweezy fue blanco de la cacera de brujas anticomunista de McCarthy y se neg a mencionar nombres ni a entregar notas de una conferencia dictada en la Universidad de New Hampshire. Fue acusado de desacato al tribunal y su caso fue a la Corte Suprema de los Estados Unidos, que decidi a su favor, en uno de los casos que llevaron al macarthismo a su fin. La revolucin cubana fue fundamental para Baran y Sweezy, y Monthly Review adquiri una identidad primaria como defensor de las revoluciones en lo que entonces se llamaba el Tercer Mundo.

El Capital Monopolista fue un esfuerzo por actualizar la economa poltica marxista mediante el desarrollo de una teora de la acumulacin en la fase monopolista del capitalismo, dominado por grandes empresas. El anlisis se bas en el Capital de Marx, pero se enfoc en las modificaciones en la naturaleza del sistema asociado con la fase monopolista. Econmicamente, el anlisis estaba extensivamente arraigado en el trabajo del economista polaco Michat Kalecki en sus trabajos como Theory of Economic Dynamics (1962) y en el marxista austriaco Josef Steindl, Maturity and Stagnation in American Capitalism (1952). Pero Baran y Sweezy extrajeron muchas ms amplias conclusiones, extendiendo su anlisis al Estado y a la sociedad como un todo, enfocndose en el problema de la absorcin del excedente econmico, lo que les permiti criticar fenmenos como la creciente labor de ventas, la automovilizacin, el militarismo, el imperialismo y el aumento irracionalidad de un sistema que depende cada vez ms de desperdicio econmico. El Capital Monopolista argument directamente que el estado normal del capital monopolista era el estancamiento secular. Su anlisis fue la crtica radical ms influyente al capitalismo emergente en 1960 y fue la base principal para el desarrollo de la economa poltica radical en los Estados Unidos hasta mediados de la dcada de 1970.

A finales de 1970, sin embargo, hubo un retorno general al movimiento de Marx en el marxismo occidental, que fue enormemente creativo en muchos aspectos, pero que condujo a un rechazo por parte de la izquierda de la idea del Estado monopolista y al retorno a ms interpretaciones fundamentalistas de Marx y el marxismo. En el punto de vista fundamentalista, la crtica de Marx al capitalismo era vista como suficiente para el anlisis del presente, es decir, tales nociones, como la prevalencia del capitalismo libremente competitivo (incluso respecto a la competencia de precios) y de la importancia inmediata y directa de la tendencia decreciente de Marx de la tasa de ganancia, resucitaron. Incluso, la concentracin y centralizacin del capitalismo, el crecimiento oligoplico, y el incremento de las corporaciones multinacionales fueron minimizados. La economa poltica marxista de este modo retrocedi en muchos aspectos y se dirigieron una serie de crticas al anlisis de Baran y Sweezy, como la afirmacin de que haban negado la teora marxista del valor, y la acusacin an ms irracional de que su anlisis era de carcter reformista. Mi libro The Theory of Monopoly Capitalism, que apareci en el vigsimo aniversario del Capital Monopolista fue diseado para responder a estas crticas, mostrar como la teora se haba desarrollado fuera de la propia crtica de Marx, y explorar las contradicciones de la acumulacin bajo el capitalismo monopolista. Una reciente edicin de mi libro fue publicada en 2014 dando cuenta del debate que surgi en los aos intermedios.

Aunque la mayora de la economa poltica marxista se refugi de finales de los aos setenta hasta la dcada inicial de este siglo en una escolstica vaca, Sweezy, trabajando con su coeditor posterior, el economista Harry Magdoff, seguido de otros asociados con Monthly Review, desarroll un poderoso anlisis en este perodo de la relacin del estancamiento con la explosin financiera, viendo la financiarizacin como la principal respuesta al estancamiento econmico. Tambin continuaron examinando el crecimiento del capital monopolista en el escenario mundial en forma de corporaciones multinacionales. Este anlisis de la monopolizacin, el estancamiento y la financiarizacin result ser el conjunto ms poderoso de ideas sobre el desarrollo contemporneo de la acumulacin y la crisis. El representante ms importante de esta lnea de pensamiento hoy, que rene todos sus aspectos, incluida la lucha contra el imperialismo, es Samir Amin, quien recientemente public Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital y Marx's Law of Value. La teora del capital monoplico (ahora actualizada como el anlisis del capital de monopolio financiero) tambin ha cobrado un mpetu adicional en los ltimos aos mediante el lanzamiento de algunos manuscritos inditos de Baran y Sweezy asociados al Capital Monopolista (estos desarrollos se discuten en la nueva edicin de libro). La importancia perdurable de toda esta tradicin radica en lo que Sweezy llam (en el ttulo de uno de sus libros) "el presente como historia", es decir, la teora marxista debe extenderse para abordar los cambios dentro del capitalismo mismo.

 El marxismo tiene un futuro en la poltica real?

S, si realmente estamos hablando de poltica real, y no del tipo de poltica organizada -un mero cambio de sillas entre la elite del poder- que sustituye a la poltica actual. El materialismo histrico sigue siendo la base real de todas las polticas crticas y revolucionarias que desafan al capitalismo en todos los sectores del globo. En este sentido, el fantasma del marxismo an persigue al capitalismo, un hecho claramente evidente en los incesantes ataques a la izquierda que emanan de la ideologa recibida, que hoy tiene poco ms que una ideologa de miedo para ofrecer en respuesta. El impacto actual de la filosofa de la praxis es obviamente bastante diferente en diferentes partes del mundo. Sin embargo, la crisis global del dominio capitalista es tal que disuelve muchas de estas diferencias. El ritmo del cambio histrico est aumentando hoy como en cada poca de transicin. El movimiento de hoy hacia el socialismo muestra seales tanto de la fragmentacin de la clase trabajadora como de las mayores fortalezas que hoy se logran mediante la lucha co-revolucionaria que apunta a reunir esos diversos intereses. Lo que estamos viendo de muchas maneras es un movimiento ms crtico, ms revolucionario en su alcance e inclusin de sus objetivos, dirigido a la creacin de la igualdad sustantiva. Lo que es ms extraordinario en los movimientos marxistas hoy en da, particularmente en Amrica Latina, es su amplitud y creatividad, la incorporacin de nuevas lenguas vernculas y luchas ms amplias. Un aspecto crucial de esto es un proceso de autocrtica, aprender del pasado. La verdadera poltica de hoy es la poltica revolucionaria; como dice Samir Amin, es "audaz" en sus objetivos.

 Cul es el futuro del capitalismo?

El capitalismo, como argument el difunto Istvn Mszros, hace mucho tiempo que pas su fase ascendente y ahora est en su fase descendente. Al mismo tiempo, su poder de destruccin es incomparable. Hace poco estuve mirando un libro, titulado The Future of Capitalism, escrito hace unas dcadas por Lester Thurow, un famoso economista liberal de izquierda progresista en los Estados Unidos. Thurow no era radical, pero era lo suficientemente crtico como para sacar a relucir algunas de las contradicciones del capitalismo, y para una figura del establishment, a veces poda ser absolutamente devastador. En su penltimo captulo, escribi con respecto a la relacin estructural del capitalismo con el medio ambiente que socava sistemticamente el futuro. "Cada generacin toma buenas decisiones capitalistas, pero el efecto neto es el suicidio social colectivo". En el capitalismo, sugiri, prevalece la anarqua: "Quin est al mando del sistema social? Dado que el capitalismo cree que no hay un sistema social, su respuesta es nadie. "La nico rea donde el capitalismo estaba en mejores condiciones para planificar, argument Thurow, estaba en relacin con los militares y las formas de represin. Concluy el libro diciendo que bajo el capitalismo, el peligro era el "estancamiento", incluido el estancamiento de la inversin. "Los problemas intrnsecos del capitalismo visible en su nacimiento (inestabilidad, creciente desigualdad, un proletariado lumpen) todava estn all esperando ser resueltos".

Por supuesto, Thurow, que fue un gran impulsor de la tecnologa, vio la organizacin de la tecnologa como la respuesta a los problemas sociales, en lugar de hacer cambios fundamentales en las relaciones sociales. Estaba lejos de ser un pensador o actor revolucionario. Pero es notable cun consciente han sido sus principales contradicciones de los impulsores levemente crticos del sistema. Esto fue en la gran era del triunfalismo capitalista que sigui a la disolucin de arriba hacia abajo del sistema sovitico. Hoy todos conocen las crisis cada vez ms profundas de la economa, el crecimiento de la desigualdad en todos los niveles del sistema, el impulso renovado hacia el imperialismo y la guerra, y las amenazas de exterminio de las armas nucleares y un tren desbocado acelerando hacia el fin del medio ambiente. La estructura urbana global se ha convertido en lo que Mike Davis llam "un planeta de barrios marginales". Las perspectivas futuras para las nuevas generaciones bajo el capitalismo, teniendo en cuenta todo lo anterior, nunca han sido peores. La pregunta es: puede la humanidad trascender este sistema para crear un mundo colectivo y sostenible? No es una cuestin acadmica, sino de supervivencia.

 Cunto ms las personas pueden aceptar la brecha entre las clases pobres y las ricas, qu necesita suceder para que podamos ver un cambio?

Lo que las personas pueden aceptar "es siempre una pregunta". Tiene que ver con una gran cantidad de cuestiones ms all de las condiciones materiales tales como, lo relacionado con las formas de control social y hegemona, la organizacin en la base, la fusin de fuerzas, la fragmentacin o la unidad en los movimientos, la audacia de la respuesta, las fuerzas globales as como nacionales y locales, el espritu de los tiempos, las revoluciones culturales. No hay una respuesta general. Como Marx dijo "la tradiciones de todas las generaciones muertas pesa como un pesadilla en los cerebros de los vivos". Para la burguesa la pesadilla es la esperanza revolucionaria, las tradiciones, y la creatividad encarnada sobre todo en el marxismo y el socialismo en general. Para los oprimidos la pesadilla consiste en las grandes derrotas que siguen a las victorias del pasado. El cambio revolucionario ocurre cuando la pesadilla de la actual represin excede a la pesadilla revolucionaria del pasado y se vuelve insoportable, y en efecto, cuando el pasado revolucionario se convierte en una fuente de esperanza renovada en la era de la lucha renaciente.

"Las revoluciones proletarias, como aquellas del siglo XIX -escribi Marx en un periodo de derrota- se critican constantemente a s mismas, se interrumpen continuamente en su propia marcha, vuelven sobre lo que pareca terminado, para comenzarlo de nuevo, se burlan concienzuda y cruelmente de las indecisiones, de los lados flojos y de la mezquindad de sus primeros intentos, parece que slo derriban a su adversario para que ste saque de la tierra nuevas fuerzas y vuelva a levantarse ms gigantesco frente a ellas, retroceden constantemente aterradas ante la vaga enormidad de sus propios fines, hasta que se crea una situacin que no permite volverse atrs y las circunstancias mismas gritan: Hic Rhodus, hic salta! / Aqu est la rosa, baila aqu!" Pienso que esta misma lgica est desarrollando hoy, pero en un lapso de tiempo ms largo y en una escala global infinitamente mayor.

Se "estudia" ms el marxismo en Wall Street que en la centro-izquierda? Por favor explique

Es una pregunta divertida. S, pienso que Marx se estudia mucho hoy en todo Wall Street, al menos entre los intelectos de gran alcance. Hay un molde pragmtico en la mayora de los negocios, donde es entendido que una visin realista y crtica de la economa capitalista como la ofreci Marx, es bastante til, mientras que la economa neoclsica es principalmente ideolgica. Escrib un artculo recientemente para Jacobin sobre Marx como el economista del siglo XXI. Volv a un famoso artculo de James Cassidy escrito para el New Yorker en 1997. Cassidy estaba hablando con un amigo suyo, un economista educado en Oxford y un importante banquero de inversiones, quien dijo que Marx fue el economista ms importante para comprender las tendencias contemporneas. Cassidy hizo un programa intensivo en el estudiar a Marx y declar que Marx era el "prximo economista" para el siglo XXI. Ahora, despus de la Gran Crisis Financiara de 2007-09 y el posterior estancamiento econmico, junto a los mayores incrementos de la desigualdad en la historia mundial, muchos estaran de acuerdo, incluso Wall Street. Hoy existen sitios webs como Naked Capitalism que a menudo tratan a Marx con seriedad.

Mientras esto ha estado ocurriendo, ha habido una contradiccin en los estudios de Marx y el marxismo en las universidades, principalmente porque las universidades son bastante aburridas, estructuras del establishment, y usualmente una dcada o ms atrs de las principales tendencias en las sociedades; hoy la academia esta todava atrapada en la era neoliberal de Thatcher y Regan. Adems, la izquierda acadmica dio un desvo por el posmodernismo, que lo retir un tiempo de las principales luchas del da, una filosofa del pesimismo y la derrota, aunque no sin algunos avances crticos. En la actualidad, sin embargo, los jvenes izquierdistas son ms crticos e inquietos, y ms materialistas y realistas en su opinin. En muchos de los pases capitalistas ricos, hay un creciente inters en el socialismo y en Marx. La izquierda que se desarm intelectualmente durante el periodo posmodernista parecer estar lista para armarse intelectualmente nuevamente, y esto significa volver a la tradicin crtica ms profunda, que ofrece anlisis y herramientas para el cambio, es decir, la filosofa de la praxis. Esto no es todava un movimiento revolucionario, pero representa una creciente crtica al capitalismo, y el intento de un nmero creciente de personas de construir un movimiento hacia el socialismo.

Por lo tanto, uno ve no solo a Wall Street que a menudo toma a Marx mucho ms en serio, pero tambin un tipo de pnico ideolgico en la cima en cuanto a cmo combatir a una juventud cada vez ms rebelde, atrada no simplemente por un tipo de populismo radical amorfo, sino a algo mucho ms peligroso para los poderes fticos: el marxismo, que regresa de nuevas formas pero reconocible a la creacin del Viejo Topo del siglo XIX. El marxismo est siendo estudiado hoy en muchos lugares con una intensidad no vista desde 1970 y con una mayor sofisticacin y perspicacia crtica.

Deberamos observar el "capital" hoy a travs del marco de Thomas Piketty o deberamos apegarnos a puntos de vista de la izquierda ms tradicionales?

Escrib un artculo en Monthly Review con Michael D. Yates en noviembre de 2014 titulado Thomas Piketty and the Crisis of Neoclassical Economics (Tomas Piketty y la crisis de la economa neoclsica). Nuestro argumento fue que Piketty, rompi parcialmente con la economa neoclsica en respuesta a la crisis de nuestro tiempo, como Keynes hizo en 1930, y como Keynes (como sabemos) Piketty tom prestado conceptos crticos de Marx en el proceso. El anlisis de Piketty gira en torno a su famosa frmula r>g, donde r representa la tasa anual de retorno a la riqueza -llamada por Piketty como capital- y g la tasa de crecimiento de la economa (la tasa de aumento del ingreso nacional). As, Piketty replic las suposiciones de la larga data de la teora del capital monopolista, y gran parte de la economa marxista/kaleckiana y poskeynesiana, relacionadas con el crecimiento de la riqueza en lugar de los ingresos en la era de la financiarizacin. Pero Piketty avanz estos postulados en una manera muy elegante y no fue fcilmente ignorado por los guardianes hegemnicos de la ideologa econmica ya que estaba en el pico del establishment de la economa neoclsica. Adems, fue capaz de respaldar esto con una base de datos global ms completa sobre los ingresos (The World Top Income Database) el cual haba jugado un papel clave en el desarrollo. Su anlisis en el Capital del Siglo XXI hizo un agujero, tanto terica como empricamente, en la nocin neoclsica de que el capitalismo desarrollado condice e una disminucin de la desigualdad. En cambio, seal la riqueza desigual enraizada en la riqueza dinstica. Hay muchas cosas que decir de este anlisis. Todava, Piketty evit preguntas cruciales de clase, monopolio y estancamiento econmico. Se las arregl para mantenerse en gran medida dentro del mbito de la economa neoclsica, mientras que aporta un grado de realismo crtico a su anlisis. Su solucin definitiva fue simplemente un impuesto a la riqueza.

Lo que hizo Piketty, entonces, es proporcionar cierta credibilidad a la crtica marxista ms desarrollada, como en Kalecki y la tradicin del capital monopolista, as como a todo el marco de Marx. Pero una vez que se entiende la crtica parcial de Piketty de la economa neoclsica dominante, es necesario regresar a la teora marxista para la crtica ms completa, de la que su anlisis toma prestado, pero de una manera superficial y contradictoria. Es importante subrayar que Piketty, con toda su discusin de la creciente desigualdad asociada con la lgica de la concentracin de la riqueza bajo el capitalismo, evita, sin embargo, abordar la cuestin general del poder de clase (sin mencionar el poder del monopolio).

En su opinin, por qu la izquierda moderna de hoy no puede responder a los desafos de la sociedad?

Lo que a veces se llama la izquierda hoy en da es en gran medida reformista, incluso una agrupacin poltica reaccionaria que busca hacer que el capitalismo funcione mejor, o en cierto modo una forma ms benigna de neoliberalismo. Incluso los partidos socialdemcratas neoliberales son hoy en el mejor de los casos partidos social-liberales. Lo que a menudo se caracteriz como partidos de izquierda son actualmente partidos capitalistas. Los partidos socialdemcratas a menudo se presentan como capaces de promover los intereses del capitalismo, mientras aseguran la cooperacin del trabajo. Cuando estn en el poder, son los intereses del capital los que tienen prioridad. Hay razones complejas para esto, incluyendo las formaciones de clase, la hegemona ideolgica, las estructuras de poder econmico y poltico. Tambin est el rechazo de cualquier intento de contra-hegemona y estrategias revolucionarias o radicales en la izquierda, lo que en gran medida cay para el liberalismo es la ideologa del "fin de la historia", colocndose as en defensiva permanente, incluso socavando su propia razn de ser.

Una estrategia efectiva de izquierda, en contraste, debe tener su base en la construccin del poder de clase y en forjar un modelo orgnico socialista de reproduccin del metabolismo social (para emplear la terminologa de Mszros), en oposicin a la enajenada reproduccin metablica desarrollada por el capitalismo. Debe ir contra las reglas del poder y desafiar toda estructura y lgica de estado y la economa, creando un poder basado en las estructuras colectivas de la clase trabajadora en toda su diversidad. El ejemplo ms claro de la implementacin de esa estrategia, contemplada como protagonismo, es Venezuela, por lo que el imperio estadounidense est haciendo todo lo posible para erradicarlo, no simplemente en el sentido de derrocar la Revolucin Bolivariana, sino para destruirla en la mente de las personas como un modelo viable de cambio revolucionario. Lo que est claro es que en los llamados partidos de "izquierda" establecidos en los principales Estados capitalistas no tienen estrategias de organizacin de base, ni alternativas ideolgicas, ni estrategia contra-hegemnica. Son parte del sistema de poder y no de fuerzas de oposicin. Hoy en da se mantienen quietos mientras el neoliberalismo se metamorfosea en neofascismo (o en una organizacin neoliberal-neofascista). La nica manera de contrarrestar esto es a travs de un movimiento organizado hacia el socialismo que emana desde abajo.

Esto no quiere decir que solo debemos buscar inspiracin en Amrica Latina o en el Sur Global. Hay seales de vida en la izquierda -lo que podramos llamar un movimiento real hacia el socialismo- en el Partido Laborista de Corbyn en el Reino Unido, y el Partido de los Trabajadores en Blgica. Estos son desarrollos estratgicos brillantes de los partidos basados en el movimiento cuyo desafo al establishment actual es serio. Tambin existe un crecimiento masivo del ecosocialismo casi en todas partes del mundo, aunque sobre todo como una forma de lucha extraparlamentaria. Pienso que veremos el crecimiento mundial de lo que podramos llamar un proletariado ambiental, ya que las luchas materiales en relacin con la economa y el medioambiente ubicadas en comunidades, hogares, y lugares de trabajo se vuelven cada vez ms inseparables para la mayora de las personas: una realidad material.

Por qu la izquierda de hoy permite el derecho de aprovechar todos sus temas y vocabulario?

Esto no es una cosa nueva. Los movimientos en el amplio gnero fascista (de cual podemos incluir el fascismo clsico as como el neofascismo actual o el populismo nacionalista) siempre han explotado superficialmente la terminologa socialista y las formas de crtica en un intento de organizar su clase media baja, y circunscripciones de la clase trabajadora relativamente privilegiada. Es en este sentido que uno puede hablar ideolgicamente de "derecha radical". Por lo tanto, es desde este sector, que C. Wright Mills llam la "retaguardia del capitalismo", aquella que se ataca a los capitalistas compinches (pero no a la clase capitalista), as como a los financieros, los burcratas estatales y a la clase media alta. Todos ellos generalmente estn por encima de la clase media baja. Esto ocurre simultneamente con ataques contra aquellos que estn por debajo de la clase media baja (y la clase trabajadora privilegiada), es decir, la mayor parte de la clase trabajadora, y los grandes "sucios", que siempre tienden a ser los inmigrantes racialmente desfavorecidos desde que vivieron de las naciones colonizadas/neocolonizadas del Sur Global.

La construccin de un movimiento de masa en estos trminos neofascistas, engaosamente llamada "populista", es crucial para desplazar todo el cuerpo poltico a la derecha. El elemento dominante en el movimiento neofascista, a medida que madura, es la cspide misma de la clase capitalista (los multimillonarios y millonarios y sus squitos) que encuentran til en periodos de crisis enlistar a los sectores ms reaccionarios de la sociedad como una forma de reforzar su poder poltico. Discuto todo esto extensamente en mi libro Trump in the White House. Lo que es importante entender es que la apropiacin de las ideas de la izquierda por tales formaciones y movimientos polticos es solo superficial y usada de manera contradictoria. Una vez que tales formaciones polticas estn en el poder, los elementos genuinamente radicales del programa neofascista (como el apoyo a los trabajadores) se descartan a favor de una estratega que mejore directamente el poder poltico y econmico de los sectores centrales de la clase capitalista (hoy los niveles superiores del capital monoplico-financiero). Lo que es atacado en esta etapa es cada vez ms un conjunto de chivos expiatorios. Por lo tanto, uno puede mirar el programa nazi original, que explcitamente tom prestado el lenguaje de los trabajadores en algunos lugares, para despus dejar todo eso de lado en su camino al poder. Tales movimientos representan el extremo en revanchismo oportunista.

Cmo ves los intentos de gente como Sanders y Corbyn que intentaron cambiar la imagen poltica en el mundo ultracapitalista donde el capital impone todo?

Los fenmenos de Sanders y Corbyn son a menudo comparados, pero son realmente bastante diferentes, ocurriendo en circunstancias muy diferentes. La campaa de Sanders fue en muchos sentidos maravillosa de admirar, apelando directamente a los votantes de la clase trabajadora, algo que no se ha visto durante mucho tiempo en los Estados Unidos. Se nombr a s mismo abiertamente un socialista y es una de las razones por las que una pluralidad de aquellos menores de treinta aos en los Estados Unidos han indicado su preferencia en las encuestas por un tipo de socialismo en lugar de capitalismo. Pero el fenmeno de Sanders estuvo bastante limitado por la estructura de la plutocracia de los Estados Unidos. Corri en el boleto del Partido Democrtico pero con prcticamente cero apoyo por parte de los polticos profesionales en el partido. Aqu es importante entender que el Partido Demcrata no es un partido de membreca o un partido de movimiento de ninguna manera. Es lo que Max Weber llamo Honoratorenpartei, un partido controlado por lites o dignatarios y que carece de un programa claramente definido o una base de participacin masiva fuera del voto. Est formado por varios bloques regionales y se sita lo ms cerca posible de la izquierda del Partido Republicano ultraconservador. Si Sanders hubiera sido electo no habra tenido ninguna relacin real con los demcratas y habra estado mucho ms alejado de su partido y del establishment en general que en el caso de Trump con los republicanos, sin una base poltica organizada. El Partido Demcrata sigue siendo una estructura poltica fuertemente capitalista. Al final result que la direccin demcrata hizo todo lo posible para detener a Sanders y, al final, rompi o manipul las reglas de varias maneras corruptas, para negarle la nominacin, incluso a costa de perder las elecciones. Y sin embargo, Sanders no es un absoluto radical fuera del contexto extremadamente conservador de la Amrica imperial. En trminos de posiciones polticas, avanz un programa moderadamente socialdemcrata, en muchos sentidos menos radical que el New Deal de la dcada de 1930. En cuestiones de guerra e imperialismo, generalmente se puso de lado de la maquinaria militar de Washington, aunque fue un crtico moderado en esa rea.

Corbyn representa un fenmeno diferente en circunstancias bastante diferentes. El Partido Laborista en Gran Bretaa es un partido de membreca y su gran ventaja fue atraer a un gran nmero de nuevos miembros debido a un programa socialista crtico. Su popularidad radica en el hecho de que ha roto con la tradicin socialdemcrata britnica y puede verse como una figura genuinamente comprometida en esta etapa del movimiento hacia el socialismo. Lo que hace Corbyn realmente distinto es su absoluta oposicin al imperialismo, algo que lo distingue de todos los lderes anteriores del Partido Laborista.

Puede darnos su opinin sobre Syriza y Podemos?

Syriza y Podemos reflejan las fortalezas y las debilidades de la izquierda, el verdadero potencial de rebelin y las contradicciones inherentes de los movimientos puramente populistas. Estos movimientos demuestran el potencial de la insurgencia desde abajo, pero en su rechazo a un perspectiva de lucha de clases; la enorme brecha entre los lderes, que son gran medida inexplicables, y su base; su insistencia en operar enteramente dentro del sistema; su perspectiva reformista, todos finalmente terminan traicionando las esperanzas que platean. Esto es ms obvio en el caso de Syriza en el poder, pero tambin con respecto a Podemos, ambos se han convertido en proyectos socialdemcratas moderados, en el mejor de los casos. La pobreza estratgica de tales movimientos es evidente particularmente en su rechazo al socialismo como una teora, una prctica y un objetivo. La traicin de la base una vez que tales movimientos llegan al poder es parte de su ADN. Sin embargo, las fuerzas de base de izquierda que constituyen la base de estos partidos constituyen una fuerza material real y activa. Debemos recordar el mandato de Marx y Engels de que "en el movimiento del presente, ellos [los comunistas] tambin se ocupan del futuro del movimiento". La construccin del movimiento radical no puede reducirse simplemente a forjar una coalicin de votacin popular, sin traicionar, el futuro del movimiento, es decir, el movimiento de la gente misma. Debe estar dirigido a la expropiacin de los expropiadores.

Como dijo el gran Epicuro, "el futuro no es totalmente nuestro ni totalmente no nuestro". Es un producto de nuestras luchas materiales y de nuestra relacin con el mundo. Es una poca donde el capitalismo significa exterminismo, necesariamente debemos sacar nuestra esperanza de la lucha histrica misma, y el reconocimiento de que podemos, al oponernos a la lgica del sistema, detener la precipitada carrera hacia el desastre y crear un mundo de igualdad sustantiva y sostenibilidad ecolgica. Este es en efecto el mayor miedo del capitalismo: el fantasma del marxismo actual.

Fuente: https://ilgridodelpopolo52509543.wordpress.com/2018/05/22/the-specter-of-marxism-interview-with-john-bellamy-foster/



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