Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2018

La psiquiatra palestina Samah Jabr denuncia los trastornos de tipo psicosocial por la violencia israel
Humillacin, culpa y duelo en la Palestina ocupada

Enric Llopis
Rebelin


No creo que en Palestina tengamos ms trastornos mentales que en otros pases, por ejemplo hay menos casos de anorexia nerviosa. Samah Jabr es responsable del rea de Salud Mental del Ministerio de Salud palestino, psicoterapeuta, psiquiatra (una de las primeras mujeres de su pas en ejercer) y activista por los derechos humanos. La que s constata la doctora es un mayor nmero de trastornos de carcter psicosocial -vinculados a la violencia y ocupacin israel-, como el sufrimiento por las torturas o las consecuencias del paso por las prisiones. En mayo de 2016, despus que el Estado de Israel matara a 170 palestinos e hiriera a ms de 15.000 el ao anterior, la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) mencion la depresin, el trastorno de ansiedad y el sufrimiento como problemas psicolgicos ms frecuentes. En Jerusaln Este, anexionado por Israel y donde viven 435.000 palestinos, los efectos de las demoliciones de viviendas y desalojos forzosos afectan especialmente a las mujeres, segn el organismo de Naciones Unidas.

Profesora en la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud George Washington, en la capital de Estados Unidos, Samah Jabr es una de las 22 psiquiatras que ejercen en los territorios ocupados de Cisjordania (2,9 millones de habitantes). Son muy pocos profesionales para las necesidades que tenemos, muchas de las personas que estudian Psiquiatra se han ido de Palestina, declara en entrevista previa a un acto organizado en Valencia por la ONG Alianza por la Solidaridad; Tambin han de enfrentarse al desprestigio de la profesin: Quiero que seas una doctora normal, le dijo su madre. Otro factor, aade Jabr, es que la Psiquiatra occidental est pensada para pases con una vida cmoda, pero no para estados como Palestina, con escasos recursos y sometidos a ocupacin militar. Ejemplo de ello son las consecuencias de los bombardeos de Israel sobre la franja de Gaza, en el verano de 2014, que se saldaron con 2.250 palestinos muertos (538 menores); UNICEF inform que 360.000 nios palestinos requeran apoyo psicosocial urgente por sufrir traumas severos; los ataques terrestres y areos de Israel dejaron asimismo 3.370 nios heridos y 54.000 sin hogar; asimismo, segn la ONG palestina Military Court Watch, el 64% de los menores detenidos por Israel son objeto de abusos, golpes y malos tratos.

Son generales los abusos y agresiones en las crceles de Israel afirma Samah Jabr-, adems cuando los presos palestinos salen a la calle no acuden habitualmente a una Unidad de Salud Mental; sin embargo, han sufrido mucho dolor producto de las agresiones y de los trastornos, que probablemente nunca sean diagnosticados. En el caso de los adolescentes, sostiene la psicoterapeuta, es muy difcil que se reintegren en la sociedad, ya que proyectan afuera las figuras autoritarias que han vivido en la prisin.

La activista insiste en que no se trata, slo, de observar a los pacientes desde una perspectiva clnica: Hay que abordar el problema poltico y los efectos de la ocupacin. Segn la ONG palestina Addameer, 6.119 palestinos se hallan en crceles israeles (450 por detencin administrativa), entre ellos 59 mujeres y 330 nios (cifras de enero de 2018); esta organizacin aade que desde el comienzo de la ocupacin en 1967 (Guerra de los Seis Das), ms de 800.000 palestinos han sido detenidos por las fuerzas israeles, lo que supone el 20% de la poblacin palestina de los territorios ocupados. ONU Mujeres apunta otras dificultades a las que se enfrentan las detenidas y encarceladas: acceso inadecuado a la atencin mdica, riesgos vinculados al embarazo y a dar a luz en la prisin, el acoso sexual y, tras la puesta en libertad, la posibilidad de estigmatizacin y marginacin en las comunidades.

Samah Jabr trabaja en Cisjordania con Mdicos Sin Fronteras (MSF). La ONG difunde a travs de la serie Mentes Ocupadas la experiencia de personas afectadas por el conflicto, y a las que ofrece asistencia, en Hebrn, Nabls, Beln y Ramala. En octubre de 2015, las fuerzas de seguridad israeles abatieron a 30 palestinos en 15 das. Uno de los epicentros de la violencia fue Hebrn, en cuyo sector H2 que incluye el centro histrico- viven 35.000 palestinos y 800 colonos judos; como consecuencia de los ataques por parte de militares y colonos, MSF constat que los pacientes de Hebrn sufran miedo, ansiedad, ira, frustracin, desesperanza y problemas psicosomticos. A menudo los nios se orinan en la cama, tienen miedo de salir de sus casas e ir al colegio, no tienen energa para estudiar ni pueden concentrarse, explic uno de los psiclogos de MSF; entre los adultos, destacaba el estrs crnico, el insomnio y la prdida de apetito: muchos lloran y estn desesperados.

En el artculo Ocupados pero libres en nuestras mentes (aloufok.net, 2007), Smah Jabr resuma algunas de sus experiencias de su etapa formativa y durante el tratamiento a enfermos en Cisjordania, entre 40 y 60 por da: hombres con dolores crnicos tras perder el trabajo en las zonas israeles; escolares que se orinaban en la cama despus de una horrible noche de bombardeos; o una mujer palestina que ingres en el hospital con una ceguera repentina, tras ver a su hijo asesinado. En el texto, la especialista en salud mental apunta el caso de Ftima, aquejada de enfermedades en la cabeza y el estmago que no obedecan a razones somticas; los sntomas se precipitaron tras ver a sus hijos en casa con el crneo abierto, despus de una incursin israel en el pueblo de Beit Rama, en octubre de 2001.

Al trauma de la poblacin palestina contribuyen los desplazamientos forzosos; a menudo encontramos jvenes que se presentan como residentes de los pueblos que sus abuelos abandonaron, escriba la psiquiatra en 2007. Se refera a la Nakba o catstrofe, que coincide con la fundacin del Estado de Israel en 1948 y supuso la expulsin de 750.000 palestinos de sus hogares y tierras. Segn ACNUR, 5,3 millones de refugiados palestinos continan hoy privados de sus derechos. Samah Jabr ha trabajado con mujeres afectadas por depresiones postparto, personas arrestadas, torturadas y otras que desarrollan ansiedad ante la amenaza de desahucio y derribo de sus casas. La Oficina de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) inform que en 2016 fueron destruidas por orden del Gobierno de Israel 1.089 viviendas y edificaciones palestinas, la cifra ms elevada desde que en 2009 se inici la estadstica. Las demoliciones afectan especialmente a nios y adolescentes (el 45,3% de la poblacin palestina tiene menos de 18 aos), y tambin a las mujeres: Ellas son las encargadas de reestructurar los hogares, subraya Jabr, quien aade que en 2016 el 11% de los hogares palestinos estaban encabezados por mujeres.

Un hombre lleg a la clnica de salud mental presa del pnico, no poda respirar; tropas israeles le atacaron y, para divertirse, insultaron a su madre y hermanas. La psiquiatra comparte esta experiencia en el Encuentro de Defensoras de Derechos, organizado por la ONG Alianza por la Solidaridad. La humillacin, el martillo que aplasta a la sociedad palestina, titul Samah Jabr un artculo publicado en junio de 2016 en el peridico Middle East Monitor. Cuenta el caso de Isa (nombre ficticio), conductor del automvil de una organizacin mdica, a quien un soldado israel le grit Estis aqu para cuidar perros! y golpe en la cara. La humillacin es altamente patgena, explica la doctora y activista en el artculo; socava el yo y conduce a estados de rabia impotente; de hecho, cuando los pacientes se presentan en la clnica con importantes diagnsticos de depresin, ansiedad e incluso tendencias suicidas, a menudo hay detrs una historia de humillacin. Quienes la padecen pueden, adems, llegar a sintonizar con los sentimientos y expectativas de los maltratadores.

En el da a da de la ocupacin aflora asimismo la culpa. Por ejemplo, cuando medios de comunicacin -israeles e internacionales- trasladan la idea de que el asesinato o detencin de menores se explica porque sus madres les han dejado participar en las manifestaciones; hay algunas mujeres que integran esa culpa, apunta Samah Jabr. En 2017 fueron asesinados 15 menores palestinos, y otros seis en enero y febrero de 2018, segn la Oficina Central Palestina de Estadsticas. Sobre el duelo relacionado con la violencia poltica, escribi Jabr en Middle East Monitor (Congelados en su dolor, as es el duelo de las familias palestinas, febrero de 2016): Tratados como sospechosos por la ocupacin, los miembros de la familia suelen ser detenidos, castigados colectivamente con la demolicin de viviendas y la denegacin de permisos de trabajo. Tambin hace hincapi en la confiscacin de los cuerpos, hasta que la familia ceda a la exigencia de enterrar a los muertos aislados de su comunidad. Dificultades de otro orden se dan cuando los asesinados son glorificados por la sociedad palestina, lo que complica el luto familiar.

La activista es autora del libro Detrs de los frentes. Crnicas de una psiquiatra psicoterapeuta palestina bajo la ocupacin, y ha participado en el documental Detrs de los frentes: Resistencias y Resiliencias en Palestina, dirigido por Alexandra Dols. Samah Jabr ha recordado en las jornadas los ejemplos de luchadoras como Khitam Saafin, presidenta de la Unin de Comits de Mujeres Palestinas, detenida en julio de 2017 en su casa de Ramala; el mismo da se produjo la captura de una decena de personas, entre ellas Khalida Jarrar, parlamentaria del Consejo Legislativo Palestino y miembro de la ONG de apoyo a presos Addameer.

Otro ejemplo es el de la activista Ahed Tamimi, de 17 aos, condenada el pasado 21 de marzo a ocho meses de crcel (se hallaba en prisin preventiva desde diciembre), tras difundirse un vdeo en el que apareca enfrentndose a soldados israeles en el patio de su casa; unos das antes, su primo de 15 aos result gravemente herido por el disparo de una bala de goma. A ellas se agrega la poeta Dareen Tatour, condenada el tres de mayo por un delito de terrorismo; la activista fue arrestada en octubre de 2015 por publicar diferentes contenidos en las redes sociales, entre otros el poema titulado Resiste, mi pueblo, resiste contra ellos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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