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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2018

El montaje judicial, verdadero modus operandi de la fiscalia colombiana

Equipo Pueblos


Rondando un ao desde nuestra detencin, luego de ser inmensurablemente expuestos como culpables en T.V. y revistas, seguimos denunciando las actuaciones irregulares de la Fiscala, la Polica y los jueces de garantas en el llamado caso del Centro Comercial Andino.

Desde el momento mismo de las capturas (algunas con la orden elaborada despus de la captura) hemos insistido en nuestra inocencia; en que el montaje de la Fiscala encubre a los verdaderos culpables del Atentado del Andino, en que nos acusan y capturan por conveniencias polticas del momento.

Preocupante y triste es que en una situacin similar a la nuestra se encuentran muchos detenidos y acusados por funcionarios del Estado y la gran prensa. La idea es francamente fuerte, pero absolutamente real, ah estn los casos de Arturo Stiven Buitrago y Mateo Gutirrez, que fueron condenados pblicamente por el Ministerio de Defensa y el Fiscal General como autores de un petardo en la Macarena el 19 de febrero de 2017.

Luego de semejante acusacin fueron presentados ante Jueces en Funcin de Control de Garantas (EFCG) que legalizaron las capturas apoyando el argumento de La Gravedad de los hechos publicitados por los medios de manera irresponsable, pero posteriormente y con imputaciones generales, son formalmente acusados por hechos diferentes a los mencionados por el Ministro de defensa y otros funcionarios.

En el curso de esos procesos la Fiscala ha sido sistemtica en la presentacin de pruebas fraudulentas, testimonios falsos, retratos elaborados con fotografas presentadas a los testigos antes del reconocimiento fotogrfico y la elaboracin de retratos hablados despus de la captura.

Como si fuera poco, pasado ms de un ao de prisin para Stiven y Mateo, el Fiscal 13 (trece) especializado, lleva a juicios separados sus mentiras: en el de Arturo Stiven Buitrago, cuyo juicio iba adelantado respecto al de Mateo, las mentiras y falacias de la Fiscala se derrumbaron y Arturo Stiven sali absuelto.

Para Mateo Gutirrez el juicio se ha dilatado ante la evidente debilidad probatoria de la Fiscala. Razn por la cual esta entidad intent vincular a Mateo con nuestro caso para ampliar una imputacin colectiva que le evite a la Fiscala precisar circunstancias de tiempo, modo y lugar al sustentar sus acusaciones. Por fortuna la conexidad fue negada, pero luego el fiscal logr, en acuerdo con el Juez 17 (diecisiete) con confirmacin del Juez 18 (dieciocho) Penal de Conocimiento, prorrogar la medida de aseguramiento argumentando la peligrosidad de Mateo y la gravedad de los hechos del Centro Comercial Andino, sucedidos cuando Mateo Gutirrez llevaba ms de cuatro meses preso. Hoy sigue preso. El juicio se lleva adelante en medio de contradicciones e inconsistencias en testigos y pruebas. En eso la fiscala se ocupa de promover la idea de culpabilidad de Mateo Gutirrez a partir de falacias, sobreimplicaciones y propaganda.

El montaje judicial, la propaganda en medios de informacin que actan como voceros acrticos de la Fiscala y la polica confirman la lnea de conducta institucional. Esta afirmacin es empricamente verificable. Veamos algunos casos:

Los dueos de una cadena de Supermercados fueron acusados de testaferrato, condenados porque s en SEMANA, CARACOL y RCN afectados en su patrimonio por instigacin de los mismos medios y por ltimo recientemente librados por falta de pruebas.

Tambin vale fijarse en el caso de un negociante de las FARC condenado mediticamente sin que existan investigaciones de Fiscala o Polica colombianas, pero pedido en extradicin por Estados Unidos basndose en un testimonio de un informante a sueldo de la DEA y en pruebas que no se conocen, pero hay que aceptarlas con fe religiosa y sin cuestionar nada, segn nos indican los funcionarios del estado.

Otro caso es el de un adulto mayor capturado por supuestos nexos con el ELN y tiempo despus cuando descubren su vinculacin con un taller de tarea infantiles en un barrio de Bogot, resulta expuesto por los medios de informacin como Reclutador de nios para la guerrilla, con unas pruebas contundentes que consisten en la conocida serie de libros infantiles llamada antihroes y antiprincesas.

Aqu donde estamos prisioneros nos consultan a diario sobre el caso de jvenes con el comn denominador de ser pobres y capturados con tres o cuatro Baretos, luego reunidos con otros diez en la misma circunstancia y presentados como un xito policial contra una Peligrosa organizacin narcotraficante a la que con: imputacin colectiva, testimonio o vdeo de un polica que les pide u ofrece plones; la aceptacin de cargos impuesta por abogados deshonestos e inescrupulosos; la condena previa de los medios; la mala fe de la Fiscala; el afn de muchos jueces por congraciarse con el poder ejecutivo para que sus carreras prosperen; conducen a miles de jvenes con delitos Bagatela a pagar cinco o ms aos de crcel consumindose en las drogas y la desesperanza.

En nuestro caso cierto es que la polica nos vena siguiendo semanas antes de la captura y lo haca de manera ostensiblemente evidente Ya nos saludbamos todo por indicaciones de una fuente humana hasta ahora annima. Paradjicamente los vdeos de esos seguimientos nos muestran caminando y departiendo como siempre, desde que nos conocimos en la Universidad, pues nuestros vnculos nunca han sido secretos, ni clandestinos, ni criminales.

Hemos sido puestos en prisin bajo la acusacin del crimen del Centro Comercial Andino con el eco del Presidente, las Cpulas Militar y Policial y el Fiscal General, con la caja de resonancia de RCN, CARACOL Y SEMANA que nos condenan sin pruebas ni juicio, repitiendo los dichos de la Fiscala y contribuyendo a encubrir a los verdaderos culpables.

En este panorama brilla el criterio de algunos jueces que an creen en el derecho, en la Constitucin y en las garantas procesales, ante la mala intencin de la REVISTA SEMANA, que en varios artculos nos acusa y condena por los hechos del Andino y por, segn SEMANA urdir siniestros planes desde la crcel. Por eso interpusimos una Accin de Tutela y un Juez Penal de Conocimiento reconoce nuestros Derechos Fundamentales a la honra, buen nombre y rectificacin..vulnerados por PUBLICACIONES SEMANA S.A.[2]

An no asimilbamos la buena nueva de la que fuimos notificados el 24 de mayo de 2018 en la tarde, cuando nos enteramos que el 25 de mayo de 2018 en la maana fueron allanadas las casa del padre de Cesar Barrera, la familia de Violeta Arango (perseguida, con circular de la Interpol, sometida al escarnio pblico)[3] familias que han sido sistemticamente perseguidas, acosadas y amenazadas por la polica; tambin fueron allanadas las casas de algunas amigas de las familias. Sobra decir que no encontraron nada en esos allanamientos y que los grandes medios guardan silencio ante esos abusos.

No contentos con eso, el 25 de mayo en la tarde, el INPEC durante un procedimiento de rutina en el patio donde estamos recluidos en el EC MODELO y precisamente en el pasillo en que habitamos algunos de los detenidos por El Caso Andino, aparece en el horno microondas un proveedor de pistola 22, de acuerdo a lo que informa la guardia. Enseguida de manera velada se cierne sobre nosotros la amenaza de un traslado de prisin o de separarnos en diferentes patios, pues se hecha a rodar el rumor y la sospecha sobre nosotros. ES UNA TREMENDA CASUALIDAD: allanamientos en la maana y en la tarde TOMA TU MONTAJE.

Cuando todo esto se junta en el contexto de la solicitud de prorroga de la medida de aseguramiento, cuando la Fiscala se ve a gatas en los juicios de Stiven y de Mateo, cuando han negado varias veces el emplazamiento de Violeta Arango y los allanamientos son avalados por un Juez de Villavicencio y justificados con el cuento de que los allanados son miembros de MRP y preparan atentados para las elecciones: se aclara la idea de Falso Positivo Judicial y del Abuso de Autoridad.

Exigimos claridad sobre estos hechos ilegales de persecucin y acoso, solicitamos acompaamiento para nuestro caso, pues nuestra integridad y la de nuestras familias corre riesgos y porque todo el proceso ha estado plagado de mentiras, afirmaciones falaces, conjeturas alrededor de nuestras relaciones de amistad o de pareja adems de silogismos y exabruptos del tipo: Los detenidos se conocen entre s , el MRP existe luego todos son del MRP e hicieron lo del Andino.

La misma lgica de jueces malintencionados que prefieren lavarse las manos y evitarse problemas en un caso meditico, antes de analizar la situacin particular de cada procesado, tales son los casos de la Juez 47 (cuarenta y siete) EFCG y el 48 (cuarenta y ocho) en funcin de conocimiento (hoy degradado en su jerarqua) como los ejemplos ms aberrantes de parcialidad, negacin del derecho e irresponsabilidad que echan a la basura principios como el de la presuncin de inocencia, la responsabilidad penal individual, el derecho penal de acto y no de autor y en lugar de eso parecen asumir refranes de la dcada de los 40: Mientras ms grande sea la mentira, ms gente la creer.

Nuestro caso consolida precedentes ya muy graves para el derecho en Colombia y son muchos otros casos que podran citarse para ilustrar sobre las detenciones sin investigacin previa y el montaje judicial como verdadero Modus Operandi de algunas entidades del Estado que ya se convierte en doctrina, junto a las imputaciones colectivas, la transversalidad de pruebas, de lo que se sigue la NO discriminacin de conductas, pasando por alto test de proporcionalidad y balances de tipicidad, antijuridicidad formal y material, e imponiendo la culpabilidad a partir de la gravedad de hechos supuestos o reales; dando lugar a criterios peligrosistas compartidos por fiscales, jueces y delegados del Ministerio Pblico que convierten en entelequia el principio de igualdad de armas. Adems hacen innecesario cualquier examen fctico o jurdico de hechos penalmente relevantes, obviando el rigor probatorio e interponiendo la Lgica Jurdica del Derecho Penal del Enemigo ya conocido en la historia como justificante de la mentira, el abuso y toda arbitrariedad con tal de sostener las razones de Estado o el inters inmediato de los funcionarios gubernamentales.

Todo ello cuestiona seriamente nociones fundamentales del Estado Social de Derecho como Constitucin, democracia, ciudadana, garantas jurdicas universales, que as se tornan en un deber ser inalcanzable y en burda caricatura de un orden jurdico democrtico, permitir que se consolide el Derecho Penal del Enemigo como orientacin de la actividad jurdica, convirtiendo la verdad en amenaza para la seguridad del Estado y todas las ideas de justicia, de virtud como su propia recompensa, de humanismo, tica solidaridad no sern ms que palabras para acomodar en frases de cajn.

A un ao de prisin ante la rutina obstinada, la degradacin que contiene la crcel, en esta tumba para los vivos, seguimos creyendo en la fantasa como capacidad de anticipar el triunfo de la razn, como arte, alegra y esperanza; como la capacidad de reivindicar la libertad en lugar de adaptarse y olvidarla.

Notas:

[1] Ver carta anterior sobre Derecho Penal del Enemigo.

[2] Ver Fallo de Tutela.

[3] Ver Carta de Violeta Arango.

El Equipo Jurdico Pueblos difunde la denuncia efectuada por jvenes acusados de pertenecer al Movimiento Revolucionario del Pueblo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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