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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2018

No se cumplirn los objetivos 2025 de reduccin del tabaquismo
El tabaco sigue matando, las transnacionales tabacaleras se siguen lucrando

Sergio Ferrari
Rebelin

Ms del 80 % de fumadores, en pases con ingreso bajo o medio


Si bien el consumo del tabaco cay significativamente en el mundo en los ltimos 16 aos, los objetivos de reduccin drstica en un 30%, hasta 2025, no se lograrn de continuarse a este ritmo. As lo indica un nuevo Informe de la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) que acaba de ser presentado en Ginebra el ltimo da de mayo . Del mismo se desprende, la responsabilidad primordial de la grandes tabacaleras y la tibieza de muchos Estados.

El tabaco mata a ms de 7 millones de personas por ao -ms de 6 millones de fumadores activos y casi un milln, pasivos-, lo que representa el 44 % de todas las muertes por enfermedades que no son transmisibles (ENT). Sin subestimar los diferentes tipos de cnceres afines, su consumo es uno de los principales responsables de las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte por ENT.

A pesar de estos datos reveladores, siguen existiendo 1.100 millones de fumadores adultos y al menos 367 millones de consumidores de tabaco sin humo a nivel planetario. Una de cada cinco personas fuma, entre ellos 24 millones de nios entre 13 y 15 aos.

Por otra parte, ms del 80 % de los fumadores viven en pases de ingresos bajos o medios, segn revela el Informe de la OMS, insinuando la incidencia de este flagelo en las economas ms frgiles del mundo.

Apuntadas las tabacaleras y la complicidad de los Estados

La responsabilidad de las transnacionales productoras y distribuidoras de tabaco es determinante en la existencia de este flagelo. La OMS insina que uno de los principales factores que obstaculiza los esfuerzos de los pases con bajos y medianos ingresos es la industria tabacalera con su agresiva promocin de los productos del tabaco, destinada especialmente a los jvenes, y sus constantes esfuerzos por ocultar los peligros de fumar.

La co-responsabilidad de muchos de los Estados, no es menos significativa. En la actualidad, uno de cuatro pases no cuenta con datos suficientes para monitorear la epidemia del tabaquismo. Y solo 1 de 3 asegura una encuesta quinquenal sobre los hbitos entre jvenes y adultos. Y si bien ms de la mitad de los pases miembros de la OMS han disminuido su demanda en relacin a 2010, de continuar a este ritmo, 7 de 8 pases no cumplirn con el objetivo de reducir hasta el 2025 en un 30 % su consumo.

La relacin entre polticas gubernamentales tibias y beneficios de las tabacaleras sigue estando a la base del tabaquismo. Slo 42 pases un 19 % de la poblacin mundial- aplican prcticas ptimas relativas a las advertencias grficas sobre las consecuencias de fumar, que incluyen mensajes claros, en idioma local, en el anverso y reverso de los paquetes de cigarrillos.

Las presiones de las transnacionales y su derecho a la publicidad masiva son tambin evidentes. Segn el informe de la OMS, la prohibicin general de toda forma de publicidad, promocin y patrocinio del tabaco permitira reducir el consumo en un 7 %, como porcentaje medio. Sin embargo, solo 29 naciones, que concentran el 12 % de la poblacin mundial, han prohibido toda forma de publicidad, promocin o patrocinio. Y 1 de cada 3 pases no tiene restricciones, o las mismas son mnimas.

La doble moral de las empresas sigue siendo la norma. Tal como lo subraya la OMS, de cara al pblico, la industria tabacalera se muestra favorable a la adopcin de medidas contra el trfico ilcito de tabaco y sus derivados. Pero documentos internos del sector, dados a conocer en diversas causas judiciales, muestran que en realidad la industria del tabaco ha fomentado activamente el comercio ilcito en el mundo entero. Al mismo tiempo, tambin se esfuerzan por impedir la aplicacin de medidas de control de tabaco, por ejemplo, a travs de aumentos de impuestos o de requisitos que exigen la inclusin de las advertencias sanitarias grficas, alegando que impulsarn el comercio ilcito.

La ratificacin de la lucha anti-tabaco

La Organizacin Mundial de la Salud ratific en las ltimas horas su voluntad de continuar luchando contra la epidemia del tabaco. Y record que el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco que entr en vigor en el 2005- incluye 180 Partes suscritas que representan ms del 90 % de la poblacin mundial.

Para el organismo internacional, dicho Convenio marca un hito en la promocin de la salud pblica. Ya que es un tratado basado en pruebas cientficas que reafirman el derecho de las personas al nivel ms alto posible de salud, establece perspectivas jurdicas para la cooperacin sanitaria internacional y fija criterios rigurosos en lo relativo al cumplimiento. En 2008, adicionalmente, introdujo seis medidas a fin de intensificar la lucha contra el tabaco en el terreno: vigilar el consumo y las medidas de prevencin; proteger a la poblacin del humo del tabaco; ofrecer asistencia a las personas que deseen dejar de fumar; advertir sobre los peligros del tabaco; hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promocin y patrocinio; y aumentar los impuestos al tabaco.

Lobos con piel de corderos

La colaboracin con las industrias tabacaleras es contraria a los principios y valores de las Naciones Unidas, enfatiza la doctora Vera da Costa da Silva en su artculo publicado en el sitio oficial del Convenio Marco de la OMS para el control del Tabaco. Costa da Silva es la jefa de la secretara de dicho Convenio.

Constituye un revelador anlisis sobre el intento de los barones de la industria mundial del tabacoque se han hecho pasar por buenos ciudadanos globales, presentndose como ejecutivos de voz suave versados en el discurso tranquilizador de la responsabilidad social corporativa.

Y enumera, ciertas colaboraciones que dichos barones han establecido con la Unin Europea, con Organizacin Internacional del Trabajo y con el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (PMNU), con el objetivo de mejorar su imagen.

Sin embargo, enfatiza la responsable de la secretara del Convenio, es mentiraen realidad esas empresas venden productos txicos que matan a 7 millones de personas por ao y obligan a que los contribuyentes paguen la factura de las enfermedades que causan. Es una industria adicta a las ganancias y carente de responsabilidad, enfatiza.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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