Portada :: Opinin :: La Izquierda a debate
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2018

El concepto de hegemona del difunto filosofo italiano era asombrosamente clarividente
Por qu Antonio Gramsci es el pensador marxista de nuestro tiempo

George Eaton
New Statesman

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


En el juicio de Antonio Gramsci celebrado en 1928 el fiscal declar: Debemos impedir que este cerebro trabaje durante 20 aos. Gramsci, exlder del Partido Comunista Italiano y lcido terico marxista y periodista, fue condenado a dos dcadas de crcel por el gobierno fascista de Benito Mussolini.

Sin embargo, la reclusin provoc el florecimiento del pensamiento de Gramsci en vez de su declive. Emprendi una colosal bsqueda intelectual cuyo objetivo era ofrecer un legado imperecedero. Sus Cuadernos de la crcel* comprendan 33 volmenes y 3.000 pginas de historia, filosofa, economa y estrategia revolucionaria. Aunque se le permiti escribir, Gramsci no tena acceso a las obras marxistas y se vio obligado a utilizar un cdigo para eludir a los censores de la crcel. En 1937, despus de que durante mucho tiempo se le negara una atencin mdica adecuada (se haba quedado sin dientes y no poda digerir alimentos slidos), Gramsci muri a la edad de 46 aos.

Con todo, ha logrado la posteridad intelectual que trataba de alcanzar. Su cuada Tatiana consigui sacar a escondidas sus Cuadernos de la crcel y se publicaron en Italia de 1948 a 1951. Despus de que su obra de se tradujera al francs, alemn e ingls en la dcada de 1970 Gramsci se convirti en la influencia principal de los eurocomunistas antiestalisnistas. Gramsci es ahora citado constantemente por comentaristas que recuerdan su aforismo ms memorable (pesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad) y su descripcin de la dcada de 1930: La crisis consiste precisamente en que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer, y en ese lapso de tiempo aparecen los ms diversos sntomas morbosos.

En un discurso pronunciado en 2013 el entonces Secretario de Estado de Educacin [britnico] Michael Gove cit a Gramsci al defender su insistencia en los mtodos de educacin tradicionales (La ideologa que tanto tema [Gramsci] en la Italia de entreguerras era lo que hemos denominado de forma trgicamente inapropiada 'educacin progresista'). Hasta el grupo francs de extrema derecha Nouvelle Droite y su homlogo belga Vlaams Blok reivindicaron a Gramsci. Qu explica este extrao y disputado legado?

El concepto gramsciano caracterstico es el de hegemona, que indica un nivel de dominacin poltica que va ms all del control de un Estado o de un parlamento hacia el mbito de la cultura y las ideas. A Gramsci le preocupaba la cuestin de por qu otras revoluciones en Europa occidental no haban seguido a la Revolucin rusa de 1917. La respuesta para l estaba en la persistencia de ideas capitalistas entre las instituciones de la sociedad civil (los partidos polticos, los sindicatos, las iglesias, los medios de comunicacin). El Estado era solo una zanja exterior detrs de la cual se levantaba un poderoso sistema de fortalezas, escribi.

Gramsci defenda que no bastaba con que los revolucionarios emprendieran meramente una guerra de movimiento (como haban hecho los bolcheviques al tomar el Estado ruso), tenan que luchar una guerra de posicin: una larga lucha en el terreno de la sociedad civil con el objetivo de cambiar lo que el escritor denomin el sentido comn (o la filosofa de los no filsofos).

A finales de la dcada de 1970 la revista Marxism Today analiz el ascenso del thatcherismo a travs del prisma de la hegemona. Su exdirector Martin Jacques y el difunto terico de la cultura Stuart Hall** reconocieron que la nueva derecha estaba embarcada en un proyecto no solo para ganar fuerza electoral sino para redefinir el sentido comn. Como me dijo Martin Jacques, la mayora de los lderes polticos no tratan de establecer la hegemona. El experimento de Thatcher era extremadamente inusual.

Stuar Hall seal la incesante popularizacin por parte del movimiento de la competicin y la responsabilidad personal por el esfuerzo y la recompensa, la imagen del individuo sobrecargado de impuestos debilitado por los mimos del estado de bienestar. Como seal la propia Thatcher en 1981: La economa es el mtodo; el objetivo es cambiar el alma. Aunque desde entonces la derecha ha utilizado el flexible y duradero concepto de hegemona, la poltica del propio Gramsci era indudablemente marxista. La clase obrera sarda defendi una educacin rigurosa en latn y gramtica, pero pensando en unos fines absolutamente diferentes de los del conservador Gove.

Comentaristas de derecha como Melanie Phillips y Peter Hitchens advirtieron hace tiempo de que la izquierda est involucrada en un marcha gramsciana a travs de instituciones como la BBC, las universidades y escuelas para tratar de realizar un cambio cultural. Pero aunque el Nuevo Laborismo promovi causas liberales como los derechos de las personas homosexuales, acept la hegemona thatcheriana en vez de desafiarla.

Sin embargo, con Jeremy Corbyn los conservadores se enfrentan al primer desafo prolongado a su dominacin cultural. Al igual que la nueva derecha antes que ellos, la nueva izquierda no aspira simplemente a derrotar a los oponentes en las elecciones sino a invalidar sus ideales ms preciados. Cuando Corbyn y sus aliados se refieren a s mismos como la nueva corriente poltica dominante intentan, en trminos gramscianos, redefinir el sentido comn. Como afirma Martin Jacques, Corbyn es bastante inusual en este contexto. En las ltimas elecciones luchaba en el terreno elevado, volva a visitar el terreno en el que la izquierda perdi ante el thatcherismo.

Gramsci habra admirado al grupo activista Momentum y su festival The Word Transformed (que inclua sesiones sobre temas gramscianos como la educacin a lo largo de toda la vida y el teatro poltico, y un grupo de lectura de Stuart Hall). Como defendan los Cuadernos de la crcel , Momentum busca el dominio de todo el espectro y se compromete en los mbitos de la sociedad civil y de la cultura popular.

En una era de medios sociales, vdeos virales y educacin superior de masas, el concepto de hegemona de Gramscy es asombrosamente clarividente. De hecho Gramsci parece cada vez ms no meramente un pensador marxista para nuestro tiempo sino, quiz, el pensador.

George Eaton es el director poltico de New Statesman.

Notas de la traductora:

* Edicin en castellano, Antonio Gramsci, Cuadernos de la crcel, edicin crtica del Instituto Gramsci a cargo de Valentino Gerratana [traduccin de Ana Mara Palos, revisada por Jos Luis Gonzlez], Mxico D. F., Era, 1985.

** Stuart Hall (1932 2014) fue un terico cultural, activista poltico y socilogo marxista de origen jamaicano que vivi y trabaj en Reino Unido desde 1951.

Fuente: http://www.newstatesman.com/culture/observations/2018/02/why-antonio-gramsci-marxist-thinker-our-times

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter