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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2018

La realidad por encima de todo

Jaime Richart
Rebelin


Es una convencin en las sociedades occidentales que las democracias, las democracias burguesas, estn vertebradas en un Estado compuesto de tres fuerzas institucionales que se controlan, se equilibran y se compensan entre s: el poder ejecutivo, el poder legislativo y el poder judicial.

A principios del siglo veinte, con la difusin masiva del peridico, se incorpora otro poder que no pertenece al Estado pero se considera lo suficientemente vigoroso e influyente para ser calificado de cuarto: el periodismo. Pero a medida que se fueron introduciendo en la sociedad la difusin de la noticia y la opinin masivas a travs de las tecnologas de radio y televisin, el potencial del poder meditico va alcanzando unas proporciones gigantescas que en cierto modo ensombrece la fuerza de los otros tres hasta acabar siendo en cuestiones muy importantes para la sociedad la causa de la causa. Aunque an hay otro poder por encima de l, cuyo nombre no figura en ninguna institucin: el poder econmico, el bancario y financiero. Este es el poder que, en lo esencial, est detrs de todo y lo domina todo. Decisivo en la configuracin de una clase de democracia que no nos recuerde en modo alguno que tenga algo de popular o de proletaria, pues el calificativo ms suave ser "populista" aunque no signifique nada.

De aqu que el partido que aspire a participar del poder poltico, ha de rebajar lo suficiente su radicalidad, el poder econmico necesita imperiosamente de estabilidad para desenvolverse. Un poder transversal que no reside slo en el pas donde los partidos compiten localmente, sino que reside en todo el tejido financiero que a su vez abarca a todas las naciones que comparten el sistema. De ah resulta que, por ejemplo, la justicia penal, la "realidad penal", en unas naciones ms que en otras pero en Espaa ms que en ninguna otra, se modula y realiza en funcin de la capacidad crematstica del condenado, pues el condenado por un delito econmico puede "lavar" ordinariamente la sentencia que le condena, neutralizando su entrada en prisin gracias al mismsimo producto de la rapia por lo que fue condenado. Del mismo modo que en otro tiempo el ciudadano poda librarse del servicio militar mediante compra de la licencia. Y del mismo modo que en otro poda comprar una bula para seguir pecando. Esta otra convencin tampoco figura en documento ni en tratado alguno.

As es que al igual que en la esfera religiosa, para los creyentes todo lo que le sobreviene al hombre es por la voluntad de dios, en la sociedad civil todo cuanto sucede en la poltica es voluntad de los mercados y de los emporios econmicos, y entre ellos el meditico. De manera que si en la divisin y separacin de poderes del estado est el principio de la democracia burguesa, es porque el poder econmico se ha dejado antes someter a cambio de ser l y de consuno el periodstico, quienes diseen el verdadero marco de esa democracia. El nivel de sta ser el que convenga al poder econmico, bancario y financiero. El margen de maniobra del poltico es demasiado estrecho como para darle una importancia que no tiene slo porque tiene rostro.

Cules son las consecuencias? Pues que si la vida es sueo segn muchos y muy consagrados autores, que si ste es el mejor de los mundos posibles, segn otros autores tan consagrados como los anteriores, y que si la "realidad" global es el resultado de los acuerdos a los que llegan continuamente grandes minoras, por arriba, y a los que llegan, o creen llegar, por propia voluntad grandes mayoras, por abajo, la energa que ha de desplegar cada individuo por separado para ser dueo de su vida debe estar dirigida a corregir severamente al poder meditico, en primer lugar, y luego al poder econmico. Ello deber ser con actitudes, decisiones y prcticas exponer en otros espacios de reflexin y de pensamiento social. Aunque no se puede ser muy optimista. El recorrido de la toma de conciencia ser muy largo. Parece que ese momento pertenece ms bien al siglo prximo. Ese tiempo en que el ser humano ya habr descubierto que el dinero no se come... Que debamos sugestionarnos permanentemente con ficciones y fabulaciones para hacernos la vida ms soportable y no verla tan descarnada, y que en funcin de esto olvidemos que es el poder econmico y el dinero los que gobiernan en los pases y en el mundo, no significa que esta no sea la realidad inevitable por encima de todo...

 

Jaime Richart, Antroplogo y jurista,

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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