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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2018

En alguna vez

Nino Gallegos
Rebelin


Alguna vez, los mexicanos, nos hemos cuestionado: nos hemos gobernado bien?

Quizs s y/o tal vez no.

Del bienestar social al bien comn, hemos pasado de la infancia a la adultez con una senilidad precoz y procaz, mientras los viejos hacen fila afuera de los cajeros automticos para retirar, a cuentagotas, todo el dinero de sus vidas.

Nuestro destino manifiesto ha sido de todos y de ninguno, para nada, nadie y alguien, gracias a las desgracias sexenales con el presidencialismo autoritario, paternalista, traidor, corrupto, criminal, impune y voraz.

En el pas de las sombras espectrales nos malexiste el malpas de en alguna vez, donde todo sucede y no pasa nada a nadie y a alguien: los muertos, los desaparecidos y los desplazados son nuestra afirmacin de nuestra normalizacin en la negacin y en la confirmacin en una turbia pila bautismal por sanguinolenta: la invisibilizacin y la criminalizacin que flotan desde el profundo pozo negro que es el pas de las sombras espectrales.

Es posible por imposible que la vida (mexicana) est en otra parte, no existencialmente en Europa y s en America-Made in USA, en ese traspatio amplio y fronterizo que es el Muro material y mental de brincarlo en los sueos para hacerlo realidad, persiguiendo el sueo americano con una patrulla fronteriza por atrs y detrs, no tenindolo que hacer a travs del Bsforo y Estambul, ni tenindonos que perder entre el Oriente de all y el Occidente de ac, no siendo tampoco Lampedusa, donde todo cambia para seguir igual, a reserva de la Franja de Gaza, Siria y Yemen.

En alguna vez, Mxico, fue el pas de las doradas manzanas al sol y la regin ms transparente del aire, cargando el cntaro roto entre un himno en ruinas los civilizados que siempre han sido los brbaros, los intelectuales comensales comiendo de la mano del mecenas, El Prncipe del Bien y el Mal El Estado- violento y criminal, corrupto e impune con la Secretara de Cultura, la Paloma discreta y la Gaviota protagnica, la Romano pintada a s misma y la Montenegro cualquiera que fue la Primera Dama de Segunda.

En alguna vez, en el pas de las sombras espectrales, los hombres y las mujeres, [email protected] de la clase poltica gobernante, senadores y diputadas, [email protected] en los escaos y desde los caos del drenaje profundo empezaron a subir como las aguas negras a la superficie de las zonas de confort en el poder poltico y econmico, repartindose a s [email protected] las cuotas, los moches y los cuates en restaurantes, en casas, en departamentos y recogindose unos a otras en hoteles de paso con jacuzzi en el congreso de la nacin, teniendo eyaculaciones precoces -los machos- y orgasmos fingidos -las hembras-, en tanto, en los rastros y en los mataderos pblicos nacionales, el Clembuterol narco-sicario marina, a fuego y sangre, en lo que el ejrcito le echa toda la carne al asador con la sal de la ley de seguridad interior, cocinando la machaca para la cocana.

Cualquier afirmacin y cualquier negacin son la objetividad del periodismo y la subjetividad de la literatura, Norman Mailer versus Tom Wolfe, Gay Talese de rferi: todos nos sabemos, pero, no nos conocemos; los clsicos de ayer son los clasistas de hoy.

Gabriel Garca Mrquez le hubiese gustado escribir telenovelas, y, ahora, nadie lee novelas porque ve novelas: el gnero de gneros periodsticos y literarios: El Chapo, serie y saga, el periodismo y la literatura al mejor postor, el rey Midas y el Prncipe, todo lo que tocan lo transforman en sangre y en mierda: el biopic de Mr. Carso-Slim.

Lo peor y lo mejor del Nuevo Periodismo ha sido el periodismo canalla contra el periodismo de investigacin: el periodismo literario y/o narrativo con La muerte tiene permiso.

En alguna vez, siquiera debemos preguntarnos: qu hemos hecho para merecernos tantos contrahechos y cohechos, porque los muertos, los desaparecidos y los desplazados, en el pas de las sombras espectrales, hay que verlos y tratarlos como ellos nos ven y tratan: desde lejos, tan lejanos al recuerdo y tan cercanos al olvido, sanguinolentos.

Un entre( )parntesis periodstico y literario: narrativo, del Paso del Norte: El rastro de tu sangre en la nieve.

La nica manera de hacer filosofa en Mxico es la del futbol, segn la estoica, la escolstica y la fantica, sabindonos los mismos y desconocindonos con los otros, humillados racial y socioculturalmente, no habiendo lucha de clases y s una lucha simulada de partidos.

Una filosofa de la moral debe ser y hacerse una moral crtica, pblica y dialctica, limpiar con aguarrs la herrumbre, desde adentro hacia afuera, de los excusados-escusados donde los hombres y las mujeres oficiales e institucionales urden y traman en la privacidad las polticas pblicas de los dineros en cuentas ntimas, acostndose los hombres y las mujeres en colchones King and Queen size, taladrndose, los unos sobre las otras, los tatuajes a flor de piel, los hombres y las mujeres en los plexos y en las nalgas solares, ms pblicos que pdicos.

Pasada y presentneamente, en alguna vez, reciclamos nuestras realizaciones y frustraciones en los largos fines de semana en el pas de las sombras espectrales, agotando y revitalizando nuestras fuerzas en los bacanales familiares y amistosos en franca y deshonesta competencia con la envidia y la hipocresa en una alegra de la vaciedad, dejando que nuestras miserias de basuras se las lleve el viento de una parte a otra parte con la msica de banda de alto volumen y de altopedo para que toda la colonia chafa de los otros y la residencia kitsch de nosotros escuche y se entere que vivimos sin vergenza y sin pena ajena, y, que, gracias a nuestra disfuncin familiar matamos el tiempo con la indiferencia y la indolencia del espacio en que vivimos sin rendirle cuentas a nada, a nadie y a alguien.

Lo esencial del pueblo mexicano es que nunca ha tenido una relacin, ni antes, durante y despus de la Revolucin, ni siquiera, de complicidad, con lo demencial de la sociedad mexicana: el presidencialismo, la clase poltica gobernante, los empresarios, los intelectuales, los militares y los narcos-sicarios con nosotros y los otros, los dems y la gente: hemos hecho lo que hemos hecho y en lo hecho en Mxico es una marca y una herida insana y mortal de la cultura popular a la cultura de lite, de la democracia a la pluri-prostituyente-democrtica, de la casi inexistente autenticidad ciudadana al fraude de los procesos electorales, de la cultura poltica a la poltica sin cultura, del analfabetismo funcional al digital, del Estado en busca del ciudadano a la Distopa mexicana de Lorenzo Meyer.

Mxico y lo mexicano de los mexicanos puede que hasta mortal y social sea porque seamos, semos y somos la gente y los dems, los otros y nosotros que va llegando la hora de las horas con el Prep-Electoral, hora y ahora de la conviccin y no de la conveniencia, de la seriedad y la gravedad que entraan las tripas, el corazn y la memoria con la regeneracin de la tica y la moral, con los pensamientos y las palabras, con los actos y los hechos humanos: nada, nadie y alguien estn para decirnos que debemos ser y hacer.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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