Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2018

El acuerdo de paz impuesto a Palestina se acerca tras la inaccin rabe con Gaza y la embajada de EEUU en Jerusaln

Alberto Cruz
CEPRID


El fin del Ramadn va a suponer el principio de una nueva era para Palestina. Si algo han puesto de manifiesto los ltimos aos en los territorios palestinos ocupados de Cisjordania y Gaza es la aparicin de una nueva generacin que sostiene que es ya imposible mantener la idea de los dos Estados que preservara el carcter tnico judo, adems de que sera imposible de amtnener por la discontinuidad territorial de los bantustanes- y que apuesta de forma clara y combativa por la idea de un solo Estado con los mismos derechos para todos, al tiempo que refuta el paradigma sionista de un etnoestado y pondra de nuevo sobre la mesa el derecho al retorno.

Esta nueva generacin ha nacido dentro de los Acuerdos de Oslo y los rechaza en su gran mayora (65%, segn la ltima encuesta conocida del pasado mes de marzo), por lo que a medio plazo supone un problema tanto para los colaboracionistas de la Autoridad Palestina como para otras formaciones, apoyen o no al mini-gobierno de Ramala. Esta es una de las razones por las que a partir del verano se va a relanzar un plan o acuerdo de paz con el que se quiere cerrar un captulo que molesta tanto a EEUU como a Israel y a los pases rabes, deseosos de normalizar relaciones y centrarse en lo que realmente les interesa: Irn.

Aunque se viene hablando de ello desde noviembre del ao pasado, cuando se conoci por una filtracin un detallado plan saudita para "establecer relaciones entre Arabia Saudita e Israel sobre la base de la asociacin estratgica con EEUU" (1), es ahora cuando se ha decidido ponerlo finalmente en marcha ante la inaccin del resto de pases rabes frente a las provocaciones israeles. Si no ha habido postura alguna con los ataques de Israel a Siria con el pretexto de impedir la expansin de Irn all, mucho menos los ha habido con las matanzas de manifestantes que reclamaban el derecho al retorno en Gaza y el traslado de la embajada de EEUU a Jerusaln escupiendo, una vez ms, sobre el derecho internacional.

El traslado de la embajada no ha sido otra cosa que un globo sonda lanzado por EEUU-Israel-Arabia Saudita para ver la reaccin no slo de los gobiernos rabes, sino de la calle. La constatacin de que no ha habido la menor respuesta efectiva pese a la matanza realizada en Gaza coincidiendo con su traslado, ms all de los tpicos y tpicos comunicados de condena, ha puesto de manifiesto que se est en el momento oportuno para lanzar la gran apuesta: un plan de paz para Palestina que allane el camino para la confrontacin definitiva contra Irn. Porque no se puede arremeter contra el pas persa dejando en la retaguardia un problema como el palestino.

La posibilidad de que una guerra entre Israel e Irn, o entre Israel y Hizbul (con resultados imprevisibles puesto que no hay que olvidar que en dos ocasiones este movimiento poltico-militar libans derrot al considerado invencible ejrcito israel) y que dicha guerra vuelva a galvanizar a la calle rabe como lo hizo en el ao 2006 (2) ha acelerado todos los planes. La calle rabe est anestesiada, los palestinos estn solos y es el momento oportuno para cerrar el nico captulo que puede dificultar los planes agresivos contra Irn.

Este movimiento se produce, adems, en un momento en el que la influencia iran ha crecido exponencialmente en todo Oriente Prximo. El fracaso de la primera andanada para derrocar al gobierno iran (meses de diciembre del ao pasado y enero de este), el fortalecimiento de los hutes en Yemen, la victoria electoral de Hizbul y sus aliados en Lbano, la acelerada recuperacin de territorios por parte del gobierno sirio y la alianza, cada vez ms estrecha, de Hams con Irn y Hizbul -como reaccin a la postura timorata de los pases rabes al cambio de embajada estadounidense y al declarado intento de normalizar relaciones con Israel- (3), es decir, el fortalecimiento del Eje de la Resistencia, obliga a acelerar todo el proceso.

Para EEUU, Israel y Arabia Saudita es necesario tener las manos libres respecto a Irn. Y para ello hay que deshacerse de Palestina. Eso es lo que est ahora a punto de concretarse con ese acuerdo de paz que se pretende definitivo.

Dicho plan ser presentado por EEUU, ha sido co-elaborado con Israel y cuenta con el reconocimiento de los pases rabes. El hecho de que Egipto y Jordania, que mantienen relaciones diplomticas con Israel, no hayan retirado sus embajadores tras las matanzas de Gaza es un indicativo ms que suficiente. El hecho de que los pases rabes no hayan reaccionado ante dichas matanzas y la cumbre de emergencia islmica de rechazo a ellas haya tenido que ser convocada por Turqua (y los pases rabes no han tenido ms remedio que acudir, pero sin la relevancia necesaria puesto que no fue ni un solo primer ministro a excepcin del jordano) indica lo que se est cociendo.

Se hace, adems, en un momento en el que Hams ha tenido que aceptar plegarse a la presin egipcia tras la matanza de la ltima gran movilizacin por el derecho al retorno. De hecho, Hams ha suspendido dichas movilizaciones.

Egipto presion a Hams para que suspendiese las movilizaciones a cambio de abrir el paso fronterizo de Raf durante todo el mes del Ramadn y as lograr que los miles de heridos puedan ser atendidos en hospitales egipcios y que la poblacin gazat, hundida en la miseria por el bloqueo, se abastezca. Al mismo tiempo, la presin egipcia se realiza en un momento en el que Hams se debate ahora mismo en un duro enfrentamiento interno entre quienes quieren mantener las movilizaciones y quienes plantean que hay que llegar a una tregua de 10 aos y lograr algn tipo de acuerdo para poner fin o suavizar el bloqueo a Gaza.

Egipto est siendo el polica bueno, y Hams lo ha entendido as. El polica malo son los otros pases rabes, que han amenazado con suspender todo tipo de ayuda, por simblica que sea, si se reinician las movilizaciones. Si durante todo el mes del Ramadn la calma se mantiene ser el momento de dar el paso final: el "acuerdo de paz".

Dicho acuerdo establece la transferencia a los palestinos de unos 720 kilmetros cuadrados del Sina egipcio (aunque este pas recuperara ese territorio con una cesin similar del Negev de la Palestina histrica) incluyendo dos ciudades, El-Arish y Sheij Zuweid, en las que se construira un puerto martimo nuevo y un aeropuerto, respectivamente. En la esa zona ha sido muy activo el llamado Estado Islmico y muchas de las aldeas que ahora hay en ese territorio estn daadas, o sus edificios destruidos, por los bombardeos del ejrcito egipcio y gran parte de su poblacin se ha desplazado hacia otros lugares. No es una zona deshabitada, pero s poco poblada.

El "plan" no supone una Palestina independiente. Tendra una soberana limitada, incluira incluso la parte de Cisjordania que ahora controla -es un decir- la llamada Autoridad Palestina, incluido el barrio rabe de Jerusaln Este, pero la ciudad vieja jerosimilitana pasara a ser parte de Israel, as como el Valle del Jordn. La mezquita de Al-Aqsa quedara bajo supervisin palestino-jordana y la capital sera Abu Dis, una aldea cercana a Jerusaln. Precisamente Jordania es otro pas que est presionando para que este plan se ponga en marcha.

Desaparecera el derecho al retorno y se establecera un "sistema econmico para compensar a los refugiados" (es decir, los pases petroleros pagaran para que los casi siete millones de refugiados se quedasen en los pases donde estn Jordania, Lbano y Siria principalmente- y, al mismo tiempo, se recompensara a esos pases por ello). Y por supuesto que desaparece, otra vez, el llamado derecho internacional puesto que no se recoge nada de respeto a las fronteras de 1967 como exigen las resoluciones de la ONU.

Y la Autoridad Palestina?

Si la llamada Autoridad Palestina se negase a aceptar este plan, desaparecera todo tipo de ayuda financiera (200 millones de dlares estn ahora mismo bloqueados), as como toda la ayuda del programa de la ONU para los refugiados.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, no quiere pasar a la historia como un traidor y est intentando hacer un ltimo y desesperado intento por enfrentar lo que se avecina. Despus de negarse durante aos (desde la agresin a Gaza del 2014) a llevar a Israel a la Corte Penal Internacional, ahora lo acaba de hacer. Fue el 22 de mayo y se dice sin rubor alguno ahora que "tiene que realizarse una investigacin exhaustiva de los abusos contra los derechos humanos" por parte de Israel (4).

Abbas est enfermo, tiene 83 aos y sabe que ya no tiene nada que perder. Al mismo tiempo, la lucha por su sucesin es muy encarnizada. Son al menos seis los personajes palestinos que aspiran a sucederle, con mayor o menor peso dentro de Fatah y con ms o menos apoyos de Israel y de EEUU.

No hay que perder de vista que Fatah controla la Autoridad Palestina y gobierna las reas de Cisjordania mientras que Hams gobierna la Franja de Gaza. Y no hay que olvidar que fue Hams quien gan las elecciones en 2006, triunfo no reconocido por Fatah, ni por Israel, ni por EEUU ni por la Unin Europea. Desde ese momento, Fatah no reconoce al Consejo Legislativo Palestino pese a que en virtud de los Acuerdos de Oslo es el parlamento legal.

Cualquiera de los candidatos, todos de Fatah o prximos, que pelean por el cargo puede llegar a acuerdos por su cuenta y sancionar el acuerdo de paz con quienes lo patrocinan. Especialmente quien ahora ejerce de primer ministro, Rami Hamdal, es quien cuenta con ms apoyos de Israel y EEUU.

Ya se le ha ofrecido el caramelo, en forma de dinero, si sucede a Abbas y acepta el acuerdo de paz. Se habla de hasta 40.000 millones de dlares para desarrollo de industria y paliar el paro. A cambio se le pide que coopere y estabilice la situacin. Sin embargo, no parece que sea el candidato de Egipto y Jordania.

Y mientras, Hams tambin se debate en su lo haciendo un movimiento extrao: ha pedido la celebracin de un nuevo Consejo Nacional Palestino bajo los auspicios de Egipto. El 30 de abril tuvo lugar la ltima convocatoria de esa entidad, a la que no asistieron ni Hams, ni la Yihad Islmica, ni el Frente Popular para la Liberacin de Palestina-Comando General, ni el histrico Frente Popular para la Liberacin de Palestina. La anterior, celebrada en enero, haba sido boicoteada por los tres primeros por entender que debera haberse hecho fuera de Palestina para que pudiesen participar en l los representantes del exilio, es decir, los refugiados.

Este movimiento es extrao porque indica que es del inters de Egipto para promover a su candidato a la sucesin de Abbas. Sobre todo, porque al no reconocer Fatah la legitimidad del Consejo Legislativo Palestino, el Consejo Nacional Palestino se convierte en la nica legitimidad existente y sera determinante a la hora de elegir al sucesor. Y ah un candidato de consenso podra estar fuera del control de Fatah y, por lo tanto, sera ms manejable para Egipto.


Notas

(1) Alberto Cruz, La nueva estrategia de Arabia Saudita: vender a Palestina para comprar la guerra contra Irn pasando por Lbano. https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2309

(2) Alberto Cruz, El grito de la calle rabe: sin justicia no hay paz,->El grito de la calle rabe: sin justicia no hay paz, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=36850

(3) Al-Mayadeen TV, Varios mensajes enviados por el jefe de Hamas en la Franja de Gaza Yahya al-Senwar, http://www.almayadeen.net/reports/880666/%D8%B1%D8%B3%D8%A7%D8%A6%D9%84-%D8%B9%D8%AF%D8%A9-%D8%A8%D8%B9%D8%AB-%D8%A8%D9%87%D8%A7-%D8%B1%D8%A6%D9%8A%D8%B3-%D8%AD%D8%B1%D9%83%D8%A9-%D8%AD%D9%85%D8%A7%D8%B3-%D9%81%D9%8A-%D9%82%D8%B7%D8%A7%D8%B9-%D8%BA%D8%B2%D8%A9-%D9%8A%D8%AD%D9%8A%D9%89-%D8%A7%D9%84%D8%B3%D9%86%D9%88%D8%A7%D8%B1/

(4) Middle East Eye, Palestinian foreign minister to press ICC on Israeli war crimes probe, http://www.middleeasteye.net/news/palestinian-foreign-minister-press-icc-israeli-war-crimes-probe-1247363419

Alberto Cruz es periodista, politlogo y escritor. Su nuevo libro es Las brujas de la noche. El 46 Regimiento Taman de aviadoras soviticas en la II Guerra Mundial, editado por La Cada con la colaboracin del CEPRID y que ya va por la tercera edicin. Los pedidos se pueden hacer a [email protected] o bien a [email protected]


Fuente original: https://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article2350


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter