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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2018

Vietnam
La ofensiva del Tt

Pierre Rousset
Contrahegemonia


Vietnam, 1968. El 31 de enero, la ofensiva del Tt 1comienza. Las fuerzas de liberacin atacan casi simultneamente a las posiciones enemigas en todas las grandes ciudades de la mitad sud del pas 2, en 36 de las 44 capitales de provincia, as como en otros 64 centros locales. Durante tres semanas, se pelea en el corazn de Saign, hasta en el santuario de la embajada norteamericana, parcialmente ocupada por un comando revolucionario. Los zapadores y las fuerzas armadas locales se encuentran generalmente en primera lnea, en esta ofensiva sin precedentes. Las fuerzas regulares obligaron por su parte, al ejrcito norteamericano a un combate frontal de gran envergadura alrededor de la base de Khe Sanh, cerca de la lnea de demarcacin entre el Sur y el Norte del pas. Hu, en el centro de Vietnam, es conquistada por el Ejrcito popular. La batalla de Hu dura hasta el 24 de febrero. Los norteamericanos no logran retomar el control de la ciudadela imperial despus de haber destruido bajo los bombardeos el 80 % de este viejo smbolo.

Todo el mes de febrero prosiguieron los combates a travs del pas. Una segunda oleada de combates alcanza, en mayo, 119 centros urbanos y bases militares. Luego de la tercera oleada, en agosto-septiembre, las fuerzas de liberacin atacan ms sistemticamente a las instalaciones norteamericanas. Pero es en febrero cuando se desarrolla el grueso de la ofensiva del Tt en 1968.

El esfuerzo consentido por las fuerzas de liberacin durante este ao bisagra, es considerable. Sin embargo, frente al potente fuego norteamericano, se produce un reflujo de la oleada revolucionaria. Los EEUU se benefician, al sur de Vietnam, con el monopolio absoluto de la aviacin, con una ventaja considerable en armamento pesado, artillera y blindados. Los portaviones, que aumentan holgadamente, estn fuera del alcance. Se inicia un repliegue. An no se da la victoria en esta oportunidad. Harn falta siete aos ms, y cuntas prdidas, para que la revolucin lo logre finalmente.

En EEUU, el golpe es terrible. A pesar de las informaciones recogidas ante el desencadenamiento de la ofensiva, el comando y el gobierno norteamericanos no supieron prevenirla ni prever su amplitud. El rgimen survietnamita y el ejrcito saigons hacen una ruin figura. Los combates se desarrollan frente a las cmaras de televisin. Las imgenes de muerte, instantneas, penetran en los hogares. El movimiento antiguerra toma, en los EEUU, un nuevo vuelo. El sentimiento antiguerra se vuelve verdaderamente un factor poltico mayor.

La hora de la solidaridad

En el mundo, la hora es de la solidaridad con el pueblo vietnamita. La juventud radicalizada denuncia, desde Mxico a Pars, la intervencin norteamericana. La realidad de la dominacin imperialista aparece sin disfraz, en la puesta en escena de esta guerra destructiva, masiva y tecnolgica, contra un pueblo pobre que lucha por su derecho a la autodeterminacin. La resistencia es heroica, la justicia est de su lado. An ms, la victoria desde ahora parece posible, incluso si ella se aleja de nuevo en marzo. El Tt de 1968, galvaniza en muchos pases a los sectores radicalizados y contestatarios de la juventud. Un latigazo es dado a las movilizaciones que anuncian el Mayo del 68 francs. Muy sintomticamente, al grito de Ho, Ho, Ho Chi Minh Che, Che, Che Guevara nuestras manifestaciones toman la delantera.

Comienzan las conferencias de Pars entre los vietnamitas y los norteamericanos. Pero slo se trata an de proseguir en la arena diplomtica el combate en curso en el terreno poltico y militar. Las verdaderas negociaciones se iniciarn unos aos ms tarde. Ellas desembocarn en los Acuerdos de 1973 y el retiro de las fuerzas norteamericanas de Vietnam.

La ofensiva del Tt es uno de los ms grandes acontecimientos polticos y militares de estas ltimas dcadas y es tambin uno de los ms complejos. Para los desilusionados de 1968 y de Vietnam, como para los intelectuales de la nueva derecha, ella es sin embargo simplemente una muestra del mito revolucionario, incluso de la creacin meditica. Si la televisin no hubiera estado en el lugar, suspira un Kissinger 3, el curso de la guerra de Vietnam habra podido ser cambiado.

Sin embargo, particularmente en este caso, los medios no han creado el hecho. Incluso no han podido amplificarlo, en tanto que era importante por s mismo. Ellos simplemente han revelado al mundo y a la poblacin norteamericana, para gran perjuicio de Washington, de un gobierno llamado democrtico cuya poltica extranjera sostena su capacidad de mentir libremente a sus electores. Los medios no han inventado el horror de la agresin imperialista, incluso probablemente jams pudieron transmitirla en su profunda realidad, vivida.

Una guerra injusta

Si la opinin pblica se dio vuelta cada vez ms contra la sucia guerra en Vietnam, no era por el hecho de una agitacin artificial, sostenida por los periodistas de televisin. Es porque demasiados soldados norteamericanos moran; porque la ofensiva del Tt mostraba que despus de aos de intervencin militar, la victoria de los EEUU se alejaba ms que nunca. Esta guerra injusta no tena fin.

Lejos del mito, los acontecimientos vietnamitas de 1968 fueron reveladores. En su complejidad, ponan bien al da los rasgos esenciales del mundo contemporneo an mucho ms de lo que nosotros lo comprendamos hace veinte aos, mientras que nos movilizbamos en defensa de esta lucha de liberacin ejemplar.

Nosotros percibimos en el momento, aunque probablemente demasiado superficialmente, lo que revelaba el Tt de 1968 en cuanto al lmite de la potencia norteamericana y en cuanto al potencial extraordinario de una resistencia popular. La revolucin vietnamita ya haba sido, en los aos 50, de aquellas que haban hecho fracasar a las grandes potencias clsicas, como Francia y Gran Bretaa. La victoria de la revolucin cubana, en 1959, arroj un formidable desafo al nuevo gendarme del mundo capitalista, los EEUU, incapaces de imponer su ley al rgimen castrista, establecido a lo ancho de sus costas.

La revolucin vietnamita es, en los aos 60, una de las primeras en sufrir a pleno ltigo el esfuerzo de guerra contrarrevolucionaria desplegado por Washington en respuesta al desafo cubano. Detrs de la presencia francesa, la intervencin norteamericana en Vietnam comenz fuerte desde temprano, mucho antes de 1954. Desde 1961, los consejeros norteamericanos llevaban a cabo su guerra especial. Pero es en 1965 que la escalada militar norteamericana comienza verdaderamente con el compromiso total de las fuerzas areas sobre el teatro de guerra indochino y el desembarco, en Vietnam del Sur, de un cuerpo expedicionario que alcanza rpidamente los 550.000 hombres.

Con todos los medios de los que dispone, Washington compromete en Vietnam una verdadera parte del dominio imperial. Se trata ante todo de restablecer la credibilidad de la potencia norteamericana, dolorosamente mal ubicada, por la lamentable expedicin de la Baha de los Cochinos en Cuba en 1961. Al filo de los aos, la prueba vietnamita se vuelve una pieza maestra de la poltica mundial de los EEUU. Y es un fracaso, precisamente anunciado por la ofensiva del Tt en 1968.

Una parte del dominio imperial

El fracaso comienza en el mismo Vietnam. A pesar de la gravedad de los golpes dados a las fuerzas populares, la mquina de guerra norteamericana no logra quebrar el esqueleto de la resistencia; un partido comunista y un movimiento de liberacin enraizados en el terreno nacional y social del pas. Ayudada por dcadas de experiencia, la resistencia demuestra su dureza y su movilidad. Se adapta a las nuevas condiciones siempre prosiguiendo un combate prolongado. Guarda la iniciativa estratgica, retomando regularmente la iniciativa tctica y esto, en los terrenos poltico, militar y luego diplomtico. Para Washington no hay victoria militar posible en estas condiciones.

Por el contrario, el imperialismo norteamericano se encuentra prisionero de los mismos medios que l utilizaba en Vietnam. Le haca falta proteger los cuerpos expedicionarios y el ejrcito saigons, reducir prdidas polticamente insoportables, siempre asegurando el control del territorio a riesgo de ofrecerse a los golpes del enemigo. El ejrcito contrarrevolucionario se encuentra en una postura esttica. El gobierno norteamericano depende cada vez ms de una tecnologa pesada y de un rgimen corrupto, que l alimenta y que permanece ms preocupado por sus luchas fraccionales intestinas que por la conduccin del combate contra el comunismo. Washington lleva hasta el final un esfuerzo de guerra cada vez ms costoso y una economa survietnamita cada vez ms artificial. Crculo vicioso. No hay victoria poltica posible frente a la revolucin, en tales condiciones. Es el impasse.

La vietnamizacin

El fracaso vietnamita se vuelve para el gobierno norteamericano, un fracaso nacional e internacional. Es con la ofensiva del Tt que la burguesa, la clase poltica y la casta militar norteamericanas comienzan a tomar conciencia de los lmites de su potencia 4. Los recursos norteamericanos no son inagotables. La continuidad del esfuerzo de guerra entra en contradiccin con las necesidades de la economa, mientras que se anuncia la crisis del dlar y el fin del perodo de expansin. El ambiente de los negocios se inquieta. La concentracin de esfuerzos militares en Vietnam cuestionan el despliegue mundial de las fuerzas norteamericanas desde Europa a Medio Oriente, desde el ocano Indico al Pacfico Norte- y frena, a falta de medios financieros, la modernizacin de las armas. Cuando Corea del Norte apresa un navo espa norteamericano, Washington no puede reaccionar. El Pentgono se divide. El costo humano en vidas norteamericanas, se entiende- se vuelve inaceptable para la poblacin. Es en 1970 que el sentimiento antiguerra logra su punto ms elevado en los EEUU. Los polticos se enloquecen.

Ahora bien, la poltica de vietnamizacin de la guerra, que despus de 1968 apunta a reemplazar a los muertos norteamericanos por muertos vietnamitas, exige inversiones materiales masivas. De nuevo, el crculo vicioso.

Harn falta entonces varios aos para que la evidencia se imponga a Washington: es necesario negociar, esperando todava evitar la derrota, pero ya sabiendo que la victoria es imposible. Es sin dudar el Tt de 1968 el que comienza a revelar esta doble realidad: los lmites de los recursos del ms potente de los imperialismos, y la importancia de los recursos de los cuales puede beneficiarse una resistencia a la vez popular y nacional. Viejas verdades ciertas, pero que haba que reactualizar. Son los pueblos de Indochina que debieron y supieron asestar esta demostracin en el momento en que la Casa Blanca quera imponer la Pax Americana al mundo entero. Ellos pagaron por hacer esto, un costo muy elevado.

Un abanico de objetivos

La ofensiva del Tt revelaba tambin este costo y las nuevas dificultades de la lucha revolucionaria. Esto fue mucho menos percibido por nosotros en ese momento. Sabemos que a la hora de la hoguera, slo hay que mirar la luz. No es menos importante reflexionar sobre los problemas de los revolucionarios contemporneos, con sus rinconcillos oscuros y las contradicciones a las cuales deben hacer frente.

Es en enero de 1968 que el Bur poltico del Partido Comunista del Vietnam (PCV) tom la decisin ltima de provocar la ofensiva del Tt. Deba ser un punto de inflexin en la guerra, torciendo cualitativamente su curso. La direccin del Partido guardaba prudentemente un abanico bastante abierto de objetivos, que iba desde una hiptesis alta (la apertura de una brecha que permita ulteriormente una victoria rpida), hasta una hiptesis baja (prxima a lo que pas, con la apertura de una crisis poltica en los EEUU, el duplicado de las contraofensivas militares duras por parte de Washington, anunciando un proceso combinado de combates y negociaciones). El resultado de la ofensiva del Tt no estaba adelantado. La situacin cambiaba rpidamente desde 1965 y las posibilidades reales deban ser testeadas en el mismo curso de la lucha. El grueso de las fuerzas regulares deban permanecer mviles, para tener tiempo de evaluar la evolucin de los combates. Para obtener el mximo efecto, los levantamientos insurreccionales deban combinarse con las ofensivas propiamente militares y esto sobretodo en las ciudades. En esta perspectiva, el rol de la infraestructura poltica urbana, clandestina, era decisivo. 5

La importancia acordada a los levantamientos insurreccionales y a la combinacin de todas las formas de lucha es grande, en el pensamiento poltico-militar vietnamita. Esta sostiene las tradiciones heredadas del Komintern y, sobretodo, la experiencia fundadora de la revolucin de agosto de 1945 y el enraizamiento ulterior de una guerrilla en zonas densas de poblacin, a veces limtrofes de la metrpoli saigonesa misma, como en el bastin revolucionario de Cu Chi 6.

Los problemas aparecieron al principio de la ofensiva del Tt en 1968 (las fuerzas regulares no pudieron evolucionar tan libremente como previeron en la regin saigonesa). Sin embargo, numerosos objetivos asignados fueron alcanzados, salvo uno, el mayor: no hubo movimientos insurreccionales en Saign. En cuanto al costo de la ofensiva, ha sido muy elevado. Las prdidas fueron graves. El aparato poltico clandestino apareci a plena luz para intentar organizar a la poblacin.

Graves prdidas

Numerosos cuadros sobrevivientes debieron abandonar sus zonas de implantacin tradicional, una vez que el respaldo militar se inici, por miedo a la represin. Esta ltima sin embargo pudo golpear duramente a los militantes, en los meses y aos que siguieron. La organizacin saigonesa, ya limitada en 1968, se encontr peligrosamente debilitada. Ms en general, la revolucin temporariamente perdi, despus de la ofensiva, el control de una parte de su territorio anterior. En 1969, ni la revolucin ni la contrarrevolucin estn en posicin de tomar verdaderamente la iniciativa, a escala nacional. Ambas deben organizar sus fuerzas. El ltimo balance de la ofensiva del Tt depende entonces por una parte, de la importancia de la manera en la que los adversarios reencaucen sus fuerzas, utilizando sus puntos fuertes y corrigiendo sus puntos dbiles. A fines de 1968, el xito o el fracaso de la ofensiva del Tt no est an verdaderamente determinado. Es el PCV quien sabr asimilar ms rpido las lecciones de la experiencia y retomar as la iniciativa. Su pensamiento poltico-militar, probablemente el ms rico entre los movimientos de liberacin, contina evolucionando. Las ofensivas de 1972 y 1975 lo testimonian.

El Tt es claramente una victoria y una victoria clave para el futuro del combate de liberacin. Pero el costo es efectivamente muy elevado. Se hace sentir an hoy, especialmente en el debilitamiento del aparato de cuadros enraizados y experimentados. Esto pes evidentemente en los procesos de burocratizacin que se expresaron luego de la victoria de 1975.

Un debate, a veces severo, se desarrolla en el seno del PCV para saber si no habra sido posible obtener en 1968, los mismos resultados a menor costo, especialmente deteniendo mucho ms pronto la ofensiva.

Cmo explicar la ausencia de movilizaciones de masas en Saign, en febrero de 1968? En primer lugar, por el diluvio de fuego. Las fuerzas norteamericanas utilizaron toda la potencia de su armamento, sin preocuparse de los civiles. Ante una victoria militar de las fuerzas de liberacin, paralizando al menos momentneamente el tiro enemigo, cmo organizar en estas condiciones un movimiento insurreccional?

Las condiciones polticas tambin debieron pesar. La organizacin del frente de liberacin en la capital probablemente no era bastante fuerte para vencer ella sola, las fuerzas regulares no podan atravesar las defensas norteamericanas. Finalmente, el pas se transformaba social y polticamente, surcado por una guerra cada vez ms terrible, por las deportaciones de la poblacin, las medidas sociales contrainsurreccionales, los trastornos econmicos.

La ofensiva en Saign

La ofensiva del Tt de 1968 se desencadena en un momento en el que el sur de Vietnam est en mutacin, antes que la direccin del PCV tuviera verdaderamente conciencia de la profundidad de estas transformaciones. Parece, de hecho, que ella no comprender la medida del problema plenamente hasta despus de 1975. En este pas remodelado por una guerra moderna de una intensidad y de una duracin sin precedentes, la cohesin social de los medios populares de Saign fue minada progresivamente, volviendo tanto ms problemtica la autoactividad de las masas, tanto ms difcil el trabajo de organizacin.

Con el correr de los aos, este problema se iba a agravar; pero la experiencia del Tt en 1968 ya revelaba su importancia. La mayor parte de nosotros no supo, entonces, percibirla. Por cierto, nosotros analizbamos con una mirada independiente la historia del Partido comunista vietnamita. Pero tenamos an una mirada ingenua sobre la revolucin. Percibamos la energa casi increble de tal resistencia victoriosa. No sentamos verdaderamente lo que tena de agotador este combate, proseguido durante varias dcadas con recursos materiales tan desiguales. No estbamos suficientemente educados en buscar las lecciones en las dificultades y en los fracasos.

Con el paso del tiempo, el Tt y sus consecuencias, por las cuestiones que levanta, se impone como una extraordinaria leccin de iniciativa y de realismo revolucionarios. Un conjunto de experiencias que mereceran ser estudiadas de nuevo, con la ayuda de la documentacin hoy disponible sobre Vietnam y las enseanzas de las revoluciones posteriores. Para muchos de nosotros, hubo tiempo para comprender la importancia del terreno de la accin diplomtica, abierta por la ofensiva de 1968.

Sabamos que el imperialismo norteamericano iba a utilizar las debilidades burocrticas de Mosc, as como las devastaciones de la Revolucin cultural maosta y el conflicto entre China y la URSS, para intentar aislar ms las revoluciones indochinas. Sabamos hasta qu punto el PCV buscaba preservar su independencia de accin internacional, decidido como estaba a no encontrarse ms en la posicin subordinada que le fue impuesta despus de las negociaciones de Ginebra en 1954 7. Reconocemos el derecho absoluto a aquellos que combaten, a determinar los compromisos que pueden juzgar necesarios. Nosotros supimos evitar dos errores mayores. El primero era aquel que conduca a algunos componentes de la solidaridad a confundir su rol con el de un mediador.

Dos personalidades del movimiento antiguerra en los EEUU especialmente, se comprometan directamente sobre el terreno diplomtico, buscando proponer frmulas de compromiso aceptables a la vez para Washington y para los vietnamitas y esto, cuando estos ltimos no queran comprometerse directamente, juzgando que la situacin an no lo permita. Nosotros comprendimos que el rol de la solidaridad era otro: crear las mejores condiciones para una victoria lo ms rpida y completa posible (sin perjuicio de, como a fines de 1972, responder activamente a un llamado de los vietnamitas para apoyar una iniciativa diplomtica concreta). La determinacin de eventuales compromisos (que estn en el corazn de toda negociacin) es efectivamente la responsabilidad nica de aquellos que combaten, solo ellos pueden juzgar la realidad de las relaciones de fuerza que condicionan las elecciones diplomticas.

Tampoco hemos seguido a aquellos que vean en la poltica de negociacin de los vietnamitas una prueba de su voluntad de capitulacin, percepcin peligrosamente errnea defendida especialmente por una minora en nuestro propio movimiento, a partir de un anlisis profundamente incorrecto de la naturaleza del Partido Comunista del Vietnam. No hemos visto entonces, en el desbloqueo de las conversaciones de Pars en 1972-73 un signo de retroceso de la lucha, sino por el contrario, una avanzada del combate revolucionario.

Medamos sin embargo con dificultad las sujeciones propias de la accin diplomtica en un perodo defensivo. Escarmentados por dolorosas experiencias pasadas en el movimiento obrero, permanecamos en este terreno un poquito ultraizquierdistas. Slo habamos estudiado demasiado parcialmente la experiencia fundadora de la revolucin rusa. La negociacin ruso-alemana de Brest-Litovsk en 1917-18 negacin deslumbrante de toda diplomacia secreta- nos ocultaba los problemas puestos por la de Rapallo en 1922, donde la diplomacia secreta ocupaba un lugar central. La experiencia vietnamita de 1968-73 fue para muchos de nosotros, la ocasin de estudiar por primera vez las acciones del combate en la arena internacional en toda su complejidad, lo que por ejemplo nos ayud para analizar mejor la accin, en este dominio, de los Sandinistas, despus de la victoria de la revolucin nicaragense.

Nosotros no hemos nunca sido izquierdistas en el terreno de la solidaridad militante internacional.

Radicalizacin de la juventud La solidaridad internacional y el movimiento antiguerra en los EEUU eran indispensables para la victoria de los revolucionarios indochinos. Fortalecerlos era un deber, un imperativo. La lucha de los pueblos indochinos ha jugado, por su lado, efectivamente un rol ejemplar que ayud a la emergencia de nuevas generaciones revolucionarias en el mundo. Tambin abri una brecha que facilit las luchas de liberacin, de antiguas colonias portuguesas de Africa y en Nicaragua.

La solidaridad internacional siempre fue ms all de las exigencias de la situacin y se puede decir que la Indochina revolucionaria ha dado de hecho al mundo, por su combate, lo que no recibi de apoyo internacional. La ayuda sovitica y china han jugado por cierto un rol importante. Pero jams estuvieron a la altura de las apuestas y las necesidades peor an, son acompaadas de presiones inaceptables. La movilizacin del movimiento obrero en los pases imperialistas, ha sido tarda, demasiado frgil, por culpa ante todo de las direcciones reformistas.

Incluso en Francia, la explosin de Mayo del 68, centrando la atencin de todos sobre las luchas poltico-sociales nacionales, interrumpi la continuidad de las movilizaciones de solidaridad en un momento sin embargo crucial. Las organizaciones de antes de Mayo (como el Comit Vietnam nacional, CVN) prcticamente dejaron de existir. Hubo que relanzar, a contracorriente, un nuevo movimiento, el Frente de solidaridad Indochino (FSI) en 1969-70. Estuvimos entre aquellos, los primeros, que han permitido esta renovacin de la accin internacionalista, especialmente con personalidades intelectuales militantes.

Todo el tiempo perdido en el terreno de la solidaridad internacional, todas las evasivas criminales, todas las divisiones son pagadas caras en Indochina: con aos de guerra, destrucciones, agotamientos suplementarios. Los decepcionados de Vietnam no deberan olvidarlo!

As mismo, las guerras sino-indochinas de 1978-79, con efectos desastrosos en la regin como en el plano internacional, no deben borrar la leccin de internacionalismo que fue Indochina para la generacin militante de 1968 8. Los vietnamitas necesitaban una solidaridad que fuera ms dinmica y ms amplia, que fuera capaz de imponerse an ms all de las rivalidades y las querellas de los partidos y sectas. Lo hacan saber claramente. Prestos a trabajar en estos dominios con todos, el Frente Nacional de liberacin tena necesidad de una solidaridad sin precondiciones, sin un pensamiento atrasado. Esto fue, para nosotros, el aprendizaje prctico de una concepcin verdaderamente unitaria de la solidaridad, a contracorriente de muchos de los sectarismos de organizacin: Todo por Vietnam, todo por Indochina.

Este fue un aprendizaje saludable, siempre de actualidad, para Nicaragua, Salvador, Filipinas, Sudfrica, an para muchas otras luchas. An ms all del cinismo o la fatiga desilusionada de numerosos viejos militantes de la generacin de 1968, el internacionalismo es un estado de espritu de hace veinte aos que merece ser preservado y despertado an hoy.

* Traduccin indita al espaol realizada por el CEIP LT de Inprecor (Revista de informacin y anlisis publicada bajo la responsabilidad del Secretariado Unificado de la IV Internacional) N 266, 23 de mayo de 1988, Francia.

Notas.

1 El Tt es el nombre del ao nuevo vietnamita que se celebra alrededor de un mes despus del ao nuevo cristiano.

2 Recordemos que de 1954 a 1975, Vietnam fue dividido en dos por una lnea de demarcacin separando al Norte el territorio controlado por la Repblica democrtica del Vietnam (RDVN), revolucionaria y al Sur, el territorio controlado por la Repblica del Vietnam, rgimen neocolonial. Las fuerzas norteamericanas tomaron, durante este perodo, la continuidad de las fuerzas francesas en la parte meridional del pas.

3 Uno de los principales artesanos de la poltica extranjera norteamericana durante estos aos de guerra y el jefe de la delegacin norteamericana en las negociaciones de Pars.

4 El ltimo libro de Gabriel Kolko presenta un anlisis muy rico e interesante de la evolucin global de la guerra de Vietnam y de la poltica norteamericana: Vietnam, Anatomy of a War 1940-1975, Allen & Unwin, Londres, Sydney, 1986.

5 Destacamos que ante la ausencia de una documentacin suficiente, una parte de esta descripcin guarda un carcter hipottico.

6 La zona de Cu Chi se volvi clebre por su extraordinaria red de tneles que permita a la resistencia armada actuar hasta en las retaguardias enemigas.

7 En 1954, durante las negociaciones con Francia, Mosc y Pekn impusieron una serie de graves compromisos a las fuerzas revolucionarias vietnamitas, laosianas y camboyanas.

9 Para una reflexin sobre la crisis sino-indochina y el perodo posterior a 1975, ver La crisis sino-indochina, resolucin del XI Congreso mundial de la Cuarta Internacional, noviembre de 1979, Inprecor N 196 del 13 de mayo de 1985 y N 197 del 27 de mayo de 1985.

Fuente: ceip.org.ar

Nuestra fuente: http://contrahegemoniaweb.com.ar/la-ofensiva-del-tet/



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