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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2018

Nicaragua, el asecho de la guerra hbrida

Carlos Midence
Rebelin


Mediante la propaganda de protestas pacficas, los agentes (externos e internos) que tratan de impulsar el golpe de Estado en Nicaragua, han querido enmascarar sus actos que luego desembocan en confrontacin violenta y delictiva. El objetivo: procurar implantar una idea de confrontacin entre un cuerpo policial opresivo y unas protestas pacficas, cuando en verdad ha sido un artilugio sacado de los mtodos de Gene Sharp y, del que se han aprovechado para destruir, incendiar, saquear, bloquear, asesinar. Es una de las tantas tcticas de la guerra hbrida, que sigue el guion del ya citado Sharp, la cual reza: convencer de que no se tiene intencin de agredir, que todo es pacfico. Sobre esta base se desliza una afirmacin, encubierta con una mentira y una negacin. La intencin: ostentar un pacifismo que no se tiene y no interesa. Hay imgenes muy claras de cmo, ellos mismos, cargan armas y disparan, para luego torcer los hechos. Parafraseando a Silvio Rodrguez: montadito para escena. Es, lo que se denomina, calentamiento de calle, con el objetivo de activar un levantamiento que, en el caso de Nicaragua, no se avista, debido a que la poblacin, sabe perfectamente, donde est la razn.

Como no han podido contender al FSLN mediante las elecciones, peor todava, como no pudieron activar una guerra armada convencional, fabricando rearmados en las montaas nicaragenses (hicieron mltiples intentos de instalar la idea de que se estaban armando personas con fines polticos en diversos lugares de Nicaragua y todo era falso), recurrieron a la guerra hbrida. La venan preparando. Ellos mismos han afirmado que los destrozos que han causado en el pas, es el fruto de la preparacin de jvenes enviados al exterior a formarse polticamente, cuando en verdad, fueron cooptados por ONG que reciben financiamiento imperial/colonial con un historial comprobado de desestabilizacin e injerencia en nuestros pases, especficamente en aquellos que no se someten a las doctrinas y dictados imperiales. Nicaragua, tiene una extensa historia que contar con relacin a ello.

Cuando decimos guerra hbrida, la aludimos en todo el sentido de la palabra. En primer lugar al tipo de guerra que se le denomina de cuarta y quinta generacin. No obstante, esa hibridez la referimos tambin a que estos agentes han echado mano del todo vale para tratar de consumar el golpe. Han salido a luz frases vertidas por estos seores, tales como: no importan los muertos, el objetivo es derrocarlo, vamos a ir a quemar a esos. Esto como parte de una guerra frontal, fratricida, desmedida, con violencia en gran medida militarizada (Se han valido de grupos armados, los que no pudieron posicionar en las montaas, tal como lo decamos en lneas anteriores, los han trasladado a estos eventos). Tal situacin es posible observarla en muchas de las muertes (policas incluidos), a lo que debemos agregar el uso de armas y bombas hechizas, morteros incendiarios, material inflamable, armas blancas, perpetracin vandlica, obstruir la circulacin de la ciudadana, sabotaje, intimidacin, aterrorizar a barrios y pueblos completos, llamados a consumar hechos fuera del orden, as como la propagacin de mentiras vertidas por medios de comunicacin nacionales e internacionales y, lo que Cathy O'Neil, llama armas de destruccin matemtica, refirindose a los algoritmos del Big Data y, desde luego, vinculados a las fake news, la postverdad en las redes sociales virtuales, las que, el propio Observatorio Internacional de Seguridad, concibe con el mismo poder que un machete o una bala . Han alternado tcticas irregulares propias de una insurgencia con capacidad militar o paramilitar y empleo de la virtualidad. Han instalado una realidad trucada, copiada y pegada. La denominada realidad virtual han tratado de imponerla a los hechos. A esto se denomina: panptico digital.



De esta forma han logrado someter a grupos de personas, creyendo que actan de forma libre, espontnea y autoconvocadas cuando en realidad hay agentes que estn explotando su libertad, es lo que Byung-Chul Han, llama psicopoder. Este mismo autor explica que, las redes sociales virtuales permiten, a quien las gestiona y alimenta, crear un comportamiento prerreflexivo, en las personas que las usan.

Con todo ello han sumergido a Nicaragua en un ciclo fatal que considerbamos superado. Nos referimos al ciclo de la violencia en todas sus expresiones. No obstante, lo que han conseguido es, debilitar, no slo la imagen del pas, sino, causar dolor y tristeza a tantas familias y, desde luego, detener el desarrollo humano que se vena experimentando, el cual era paradigmtico en toda la regin y, tambin han conseguido entorpecer el camino que se ha venido abriendo hacia la recuperacin de la paz, por medio del dilogo. Estos agentes, actan sabiendo y, con la mentalidad de que el ciclo fatal de la confrontacin (violencia) es causante del empobrecimiento de nuestros pases, lo que, en trminos geopolticos es ventajoso para la dominacin que puedan ejercer los poderes coloniales/imperiales (agentes externos), y, el que estos agentes internos puedan ejercer sobre la poblacin vulnerable, en trminos de aprovechamiento, usufructo, sometimiento. Tericamente hablando, la confrontacin-violencia-odio han sido eventos trgicos y paralizadores en nuestros pases y ha trado consigo:

1. La colonialidad. Esto alude a la pervivencia de las viejas prcticas coloniales/imperiales, aunque sea bajo nuevas formas y modalidades, instalando un sistema patriarcal/capitalista/excluyente/ depredador en el que las instituciones van a actuar en contra de los ciudadanos y no a favor de la promocin y el fomento de sus capacidades polticas, econmicas, sociales y de pensamiento. Con el Gobierno Sandinista, ha sucedido lo contrario, pues las instituciones han estado al servicio de la poblacin, es ms, se han creado instituciones, como el Ministerio de Economa Familiar, (vandalizado recientemente) con el propsito de servir a los pequeos productores, campesinos, cooperativas, pequeos negocios familiares, los que significan en nuestra economa ms del 50% del PIB y el 70% de la generacin de empleo. Asimismo, el Ministerio de Educacin, no slo produce sus propios textos, con carcter e identidad nacional, sino que incorpora prcticas de fomento del pensamiento creativo desde los primeros grados.

2. Histricamente la confrontacin-violencia-odio, la han utilizado las elites, para promover exclusin de segmentos altamente productivos dentro de nuestros pases tal es el caso de las mujeres y los pequeos productores. Sin embargo, estos han sido sujetos vitales dentro de los programas y polticas pblicas del Gobierno de Reconciliacin y Unidad Nacional de Nicaragua.

3. Asimismo, la confrontacin-violencia-odio ha sido base para sostener las falacias del desarrollismo promulgado por el capitalismo perifrico dependiente, el cual ha sido generador de pobreza y violencia. Con el Gobierno del FSLN el Desarrollo ha sido, no slo dinmico y justo, sino redistributivo, lo que se patentiza en, al menos, 16 hospitales construidos en estos aos, miles de escuelas reformadas, llevar la luz elctrica a sectores recnditos, miles de kilmetros de carreteras reconstruidas, establecimiento de la merienda escolar en todos los centros, entre tantas otras pruebas de la redistribucin, as como cortar de un tajo, cualquier intencin de privatizacin de los bienes pblicos y Derechos Sociales, como s sucedi durante los gobiernos neoliberales.

Hay muchos ms vectores inicuos que son resultados de la confrontacin-violencia-odio en la historia de nuestro pas, los que, durante el Gobierno Sandinista han sido frenados. Esto es, precisamente lo que estos agentes pretenden interrumpir. De ah su oposicin al Dilogo. Podemos constatarlo de la siguiente manera:

-Todas las condiciones que han venido solicitando para el Dilogo Nacional el Gobierno las ha venido cumpliendo y, cuando esto sucede, suben la escalada de violencia, asesinan a ms gente, por medio de sus propios personajes para luego imputar al Gobierno, siguiendo el mismo guion de las guarimbas venezolanas. Decimos esto porque hay cantidad de videos en los que se escucha y ve con claridad, cmo los disparos salen de ellos mismos, en una especie de montaje, para luego decir que son paramilitares. Ya dijimos que se valen de todo, dentro de su tnica de guerra hbrida.

Ahora bien, indicbamos que dentro de sus tcticas est tambin tratar de bloquear el dilogo. Por ejemplo, solicitaron que la CIDH preparara un informe, se cumpli, no obstante, siguieron los tranques, la violencia, los saqueos, las quemas de edificios pblicos. Solicitaron se cumplieran las condiciones del informe de la CIDH. Se cumpli, firmando entre la OEA, la CIDH y el Gobierno, un acuerdo de asistencia tcnica para apoyar la investigacin de los hechos de violencia, lo cual deba destrabar el Dilogo. Esto no les bast, lo que hicieron fue arreciar la violencia, el ataque a medios, y con ello las muertes, la destruccin y tener una excusa para procurar eliminar todo espacio para que el Dilogo fructifique. Continan utilizando la mentira, el horror, el fascismo, la destruccin, como forma de hacer poltica, demostrando con ello su incapacidad, indolencia y malignidad extrema. Han entrado en una concepcin de la poltica tramitada por medio de la barbarie. Consideran como nico apotegma: o ellos o el caos, ante semejante brutalizacin, el FSLN y el pueblo responde con serenidad determinante con la confianza de alcanzar la Paz con Justicia, Dignidad, a la que no est dispuesto a renunciar .





* Carlos Midence es Embajador de Nicaragua en Espaa, representante permanente ante la OMT e IBE. TV. Acadmico, Escritor e Intelectual comprometido, Premio Internacional Sial Pigmalin de Pensamiento y Ensayo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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