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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2018

Imperios combatientes
El ltimo golpe de la Marktkonforme Demokratie

Rafael Poch de Feliu
CTXT


Desde 1992 la UE es una autopista para la globalizacin neoliberal y un instrumento para garantizar los excedentes exportadores de Alemania, pero por el miedo de la izquierda al nacionalismo es la derecha la que est capitalizando la eurocrtica.

Diez aos despus del estallido de la crisis neoliberal, un nuevo abuso del sistema europeo germanocntrico, la llamada democracia acorde con el mercado ( Marktkonforme Demokratie ). El concepto fue acuado por la canciller Merkel y designa la servidumbre de las actuales democracias de baja intensidad y sus Estados nacionales al sistema financiero carente de toda legitimacin democrtica y por definicin instrumento de una oligarqua. Con ese concepto seguramente Merkel pasar a la historia como la gran disolvente de la Unin Europea. Ahora le toca a las elecciones de Italia, socio fundador del club y tercera economa europea, sufrir el abuso de ese nuevo orden .

Los italianos han respetado el pacto de estabilidad y mantienen su nuevo endeudamiento por debajo de la regla del 3%, pero su endeudamiento general apenas se reduce, llevan seis aos de recesin, el desempleo es considerable y todas las reformas correctas de los Monti, Letta y Renzi no han cambiado las cosas. Qu hacer?

Es imposible salir de la situacin sin ms gasto. Ocurre lo mismo en Grecia, donde su impagable deuda debe ser renegociada como defiende el propio FMI, entretanto devaluado por Merkel desde la categora de, en sus propias palabras, imprescindible partcipe en el abuso griego (2015), a la actual categora de mero e indeseable supervisor. Berln se sigue oponiendo a toda renegociacin.

El propio ex jefe del Euro Working Group , el austro-americano Thomas Wieser, el hombre que prepar el asfixiante dictado ahorrador impuesto a los griegos, reconoce que las normas de la Unin Europea no funcionan y se pregunta por el precio poltico a pagar por la insistencia en ellas.

Ignorar el voto y seguir con lo mismo

Los resultados estn a la vista: cuando el asunto se somete a votacin, la UE pierde. Repasemos la serie completa (porcentajes sobre participantes):

1992: el 50,7% de los daneses votan contra el Tratado de Maastricht. Se les hace volver a votar.

2001: el 53,9% de los irlandeses votan contra el Tratado de Niza. Se les hace volver a votar.

2005: el 55% de los franceses y el 61% de los holandeses rechazan el Tratado constitucional europeo. No se les hace volver a votar (demasiado arriesgado) y se incluye la esencia de lo rechazado en el Tratado de Lisboa, dos aos despus.

2008: el 53,4% de los irlandeses vuelven a votar contra lo que ahora se llama Tratado de Lisboa.

2015: Referndum griego contra la austeridad (61,3%). Se les impone ms.

2016: El 61,1% de los holandeses rechazan el acuerdo de asociacin de la UE con Ucrania.

2016: Brexit (51,9%). Se respeta y se abre negociacin. Bruselas hace lo posible porque el asunto salga mal y caro para que no cunda el ejemplo, pero el gobierno britnico es duro de pelar.

2016: 59,4% de los italianos rechazan la reforma constitucional.

2018: Italia vota un gobierno euroescptico. Se les veta.

Especialmente en el sur de Europa la evolucin de la opinin va pareja con los resultados de las fallidas recetas. A la pregunta, aprueba o desaprueba la manera en la que la Unin Europea aborda las cuestiones econmicas?, una de las ltimas encuestas arroja lo siguiente para la segunda opcin; Grecia, 85%, Italia, 66%, Francia 63%, Espaa 52% (Pew Research Center).

Los gobiernos ultras no caen del cielo

Obviamente, los gobiernos de extrema derecha no caen del cielo y aqu llegamos a lo endemoniado de la situacin. Desde 1992 la UE es una autopista para la globalizacin neoliberal y un instrumento para garantizar los excedentes exportadores de Alemania. Los tratados europeos y la unin monetaria son su cors, pero la izquierda europea no fue capaz de ponerse al frente de la contestacin, fundamentalmente por miedo al nacionalismo y a la necesaria reivindicacin del Estado. Fue as como se ha llegado a la actual situacin en la que la UE es ms cuestionada desde la derecha que desde la izquierda. Socialdemcratas y verdes abogan por una Europa ms social completamente imposible dentro del marco institucional de los tratados y la moneda nica. El resultado es que la situacin se pudre y avanza la demagogia y el populismo de derechas. Y cuanto ms cerca se ve ese peligro, tanto ms la izquierda se hace pro Unin Europea , alimentando un crculo vicioso a la vez degenerativo y disolvente. Italia es un ejemplo perfecto de la situacin.

A diferencia de Francia o de Espaa, en Italia no ha habido un espacio eurocrtico de izquierdas. Ah no hay nada parecido a la France Insoumise o a Podemos . En su lugar una coalicin de demagogos de distinto signo capitaliza el malestar electoralmente. Su victoria electoral ha sido vetada, por lo menos hasta otoo, con los mismos procedimientos de la democracia acorde con el mercado de Merkel utilizados con Grecia. Con ello se ignora la diferencia de pesos y tamaos.

Desde Alemania la misma arrogancia supremacista en los medios de comunicacin. Der Spiegel , el prestigioso semanario de la agencia Efe, que periodsticamente hablando es una verdadera birria desde hace mucho tiempo, vuelve a explicar que los italianos quieren, que otros financien su dolce far niente , les niega la calificacin de mendigos (por lo menos los mendigos dan las gracias cuando les llenas la bolsa, explica) y los llama parsitos agresivos. El comisario europeo de presupuestos, Gnther Oettinger, prototipo de alemn de derechas obtuso y digno hijo de Baden-Wrttemberg, ha vuelto a tomar la palabra y predicar la parbola del ltimo golpe de estado marktkonformer : los mercados ensearn a los italianos que no pueden elegir a populistas en las prximas elecciones, rezaba el twitt de reclamo de su entrevista a la Deutsche Welle , seguramente el consorcio informativo pblico ms reaccionario del continente.

Esos tonos, que son la consecuencia lgica de muchos aos de gobiernos de Estados europeos consintindole a la derecha alemana sus dictados y malos tratos, fueron acompaados de muestras del poder, no legitimado democrticamente, de los mercados; amenazas de inestabilidad, primas de riesgo desatadas, etc. Aprovechando la coyuntura, en la misma pepelandia los dirigentes polticos (Cospedal, Senz de Santamara) se apuntaban a lo mismo, advirtiendo de lo caro que saldra a los espaoles cualquier intento parlamentario de echar a los cuarenta ladrones de su cortijo

En medio de toda esta tormenta ha pasado desapercibido un informe alemn particularmente significativo. Es del Berliner Wissenschaftszentrum fr Sozialforschung y explica cmo avanza la marginacin social en el pas principal beneficiario del euro y que oficialmente va tan bien: entre 2005 y 2014, marco temporal del estudio, en el 80% de las ciudades alemanas avanza inexorablemente una guetizacin que concentra a los pobres en espacios urbanos especficos. En 36 ciudades del pas la mitad de los nios dependen de subvenciones sociales. Son niveles que hasta ahora creamos especficos de Estados Unidos y que no tienen precedentes en Alemania, explica el socilogo Marcel Helbig, uno de los autores del estudio.

La Unin Europea est perdiendo los trenes del momento mundial explicbamos hace unos das. Es impotente ante los empujones comerciales de Trump. El viernes concluye el ultimtum de Trump sobre aranceles, sin que se vean resultados en la negociacin. El acuerdo con Irn del que se retira Estados Unidos parece papel mojado por ms que la UE gesticule. En Gaza indigna la genuflexin ante la locura de Israel locura, porque el colonialismo y el supremacismo ya no son sostenibles en el siglo XXI. Y la cacareada refundacin europea de Macron (ministro de finanzas de la UE, un europresupuesto consistente, convenciones ciudadanas para discutir el futuro, etc., etc.) ha sido devaluada al rango de mera hoja de ruta a tratar a finales de junio. El veto al resultado de las elecciones italianas marca un nuevo peldao en una decadencia general y aparentemente irresoluble.


Fuente: http://ctxt.es/es/20180530/Politica/19931/Union-Europea-globalizacion-neoliberal-Alemania-eurocritica.htm

 



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