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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2018

Aporafobia: cuando los pobres estn a nuestro servicio

Sara Menndez Espina
CTXT

Espaa es el pas europeo con mayor porcentaje de trabajadores y trabajadoras sin recursos, 13 millones


Si quisiramos determinar cuntas personas en situacin de pobreza hay en Espaa a ojo de buen cubero, que nunca falla en los guisos, cuntas nos saldran? No sera sencillo de determinar, porque la pregunta clave es otra: y qu pensamos en nuestra sociedad qu es el estado de pobreza?

La respuesta se recoge en el informe El Estado de la Pobreza elaborado en 2017 por EAPN (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusin Social): en Espaa hay 13 millones de personas en riesgo de pobreza y/o exclusin social y 10 millones de personas con ingresos por debajo del umbral de pobreza. La diferencia entre ambos trminos, bsica a la hora de poner en marcha iniciativas de intervencin social, es la siguiente: el riesgo de pobreza, que se mide a nivel de la Unin Europea con la tasa AROPE (At Risk Of Poverty and/or Exclusion), se refiere a personas que se encuentran ms cerca que lejos de una situacin de exclusin social y/o pobreza, que a veces van de la mano y a veces no. Esa tasa mide el porcentaje de personas que cumple al menos uno de tres requisitos: (a) tener en el hogar una renta inferior al umbral de pobreza; (b) encontrarse en Privacin Material Severa, o (c) vivir en un hogar con una Baja Intensidad de Empleo, es decir, que haya largos perodos en los que las personas del hogar en edad y condicin de trabajar se encuentren en desempleo.

La tasa de pobreza hace referencia slo al indicador (a), que hace alusin puramente a los ingresos. Tambin existe el rango de pobreza severa, relativo a los casos donde el dinero que entra en un hogar mensualmente se sita por debajo de la mitad del umbral de pobreza. Por ltimo, hablaramos de las situaciones de pobreza extrema, que engloba a aquellos que siempre hemos llamado los pobres, sobre los cuales existen numerosos estereotipos, prejuicios, tratos vejatorios, situaciones de invisibilidad y, en algunos casos, hasta una folclorizacin de su estado de pobreza o marginalidad (el mendigo pcaro que se convierte en una atraccin ms de la ciudad).

Cmo ser pobre para no confundir a las clases altas

Parece mentira que, tras una crisis econmica como la que nos ha sacudido en estos ltimos aos, y cuando los Servicios Sociales locales y autonmicos se encuentran desbordados por una demanda altamente superior a lo que sus sistemas de rentas mnimas pueden abarcar, an tengamos que pensar que la pobreza de un pas depende de cuntas personas se encuentren pidiendo limosna en la calle o durmiendo entre cartones en cualquier rincn de donde no sean expulsados.

Como dira una buena liberal, nada como una ducha y ponerse a repartir tu currculum para salir de la pobreza, como si todos y todas iniciramos nuestra carrera en la vida en la misma casilla de salida y resolver las diferencias fuera una cuestin de mera voluntad. Sin embargo, poco tiempo le queda a la excusa del trabajo como mecanismo de insercin social. La precariedad laboral ha llegado a niveles extremos, hasta el punto de colocar a Espaa en el primer puesto europeo, y sptimo en el ranking mundial, de pases con mayor porcentaje de trabajadores y trabajadoras pobres. Personas que trabajan y no superan el umbral de pobreza, y que cada vez generan una mayor alarma social.

Aun as, se sigue manteniendo esa posicin paternalista y aporofbica hacia las personas en situacin de pobreza, heredada de la tradicin judeocristiana, que les exige que se comporten como pobres, a la vez que se les culpa por serlo y se les estigmatiza. Resulta muy paradjico, porque la ideologa liberal conservadora exige a las personas en situacin de pobreza que sean identificables, para as poder actuar caritativamente. Pese a esta falsa y compasiva filantropa, el mayor problema de, por ejemplo, las personas sin hogar, es que son literalmente invisibles. Da la sensacin de que los dueos de la sociedad de consumo exigen que las personas en situacin de pobreza tambin estn a su servicio: que se identifiquen claramente, para as ellos poder decidir cundo deben cruzar de acera.

As, les parece inverosmil que la mujer que nos cruzamos por la calle, bien vestida, hablando por el mvil o con una cajetilla de tabaco en la mano, tenga que elegir entre pagar la factura de la luz o hacer la compra. Porque, si fuera pobre de verdad, olera mal, hablara sola o no tendra el capricho de hablar por telfono o desahogar su constante ansiedad en las caladas del cigarrillo.

La estigmatizacin hacia las personas en situacin de pobreza conlleva la asuncin de que ellas mismas pueden ascender a otro estatus, pero nunca que los dems podamos convertirnos en pobres, como si se tratara de una puerta que slo abre en un sentido. Cuando lo cierto es que, si esa puerta se abre, suele ser para ver una poda en nuestro nivel de ingresos y caer, sin darnos tiempo a reaccionar, por debajo del umbral de la pobreza. Basta con preguntar a esas personas mayores de 45 aos que acumulan aos en situacin de desempleo y sobreviven sin vistas a obtener unos ingresos dignos nunca ms en su vida.

Con la llegada de la crisis, hace ya diez aos, nos apenamos de las personas de asumida clase media que tuvieron que pasar por el comedor social, con la esperanza de que fuera una situacin temporal. Pero la exclusin social marca mucho, y adems se hereda. Se transmite entre generaciones porque la pobreza va mucho ms all de aquello de lo que careces (empleo, calefaccin, una dieta sana), sino tambin a los derechos que no se te atribuyen y no te dejan adquirir. Como excluida social, la persona pobre carece del estatus de ciudadana (lase a Zygmund Bauman) y, por tanto, tambin de esos derechos y, por supuesto, de dignidad. Por eso, consideramos las ayudas sociales como un prstamo moral a costa de nuestros impuestos.

Otra situacin que agrava las diferencias entre los unos y los otros es la notable reduccin de las tasas de participacin en la vida social, cultural y poltica (por ejemplo, votar) en los grupos de poblacin en exclusin social. Esto refleja que, como sociedad en conjunto, todos asumimos que los pobres van por un lado y el resto por otro.

Por si creemos que esta historia no va con nosotros, tenemos a nuestra disposicin una aplicacin web elaborada por la OCDE que indica el lugar que ocupa tu hogar con respecto al nivel de rentas del pas. Quiz ests tan arriba que no sepas lo que hay ms abajo, o quiz te sorprenda lo poco que tenemos la mayora, incluido t.

Sara Menndez Espina. Equipo de investigacin Workforall, Universidad de Oviedo.

Fuente: https://ctxt.es/es/20180530/Politica/19979/Espa%C3%B1a-trabajadores-pobreza-Workforall-Sara-Men%C3%A9ndez-Espina.htm



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