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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2018

Ola feminista
Enfrentadas al patriarcado

Horacio Brum
Brecha


Un presunto caso de acoso sexual en la Universidad de Chile bast para que estudiantes chilenas de todo el pas alzaran barricadas contra una sociedad de races profundamente patriarcales y autoritarias, construyendo una suerte de mayo del 68 feminista.

 

Pink Lady usar Facebook e Instagram para conquistar a las mujeres chilenas () se enfocar en el pblico femenino y se vincular con conceptos como coquetera y glamour. Esta noticia de una campaa de venta de manzanas se public en El Mercurio, el diario ms importante de Chile, mientras ms de una docena de facultades universitarias de todo el pas se encuentran tomadas por las estudiantes en lo que los medios han bautizado como la ola feminista, al tiempo que el gobierno trata de sacar todos los trucos de la manga para contenerla.

Todo comenz hace un mes, cuando las estudiantes de derecho de la Universidad de Chile ocuparon su facultad para exigir la conclusin de un sumario, muy demorado, a Carlos Carmona, un catedrtico de nota y ex presidente del Tribunal Constitucional, quien habra hecho caricias bastante ms que paternales a una estudiante ayudante. En una asamblea estudiantil de la Facultad de Derecho, unos 600 participantes votaron el 27 de abril pasado a favor de esta medida de protesta que no slo denunciaba el caso particular de la compaera denunciante, sino una institucionalidad completamente rebasada que ya hace tiempo ha demostrado ser incapaz de dar soluciones reales a los problemas que enfrentamos las mujeres en nuestros espacios, segn un comunicado que emiti esa asamblea.

La movilizacin se extendi con rapidez a otras universidades y colegios secundarios, se prolong en el tiempo (para hoy est prevista una jornada nacional de protesta feminista con convocatorias en varios puntos del pas), ampli su horizonte de reivindicaciones y puso en la agenda pblica todos los temas relacionados con el abuso y la discriminacin contra las mujeres. El 16 de mayo una marcha por el centro de Santiago tuvo decenas de miles de asistentes, incluidos muchos hombres jvenes.

Una encuesta realizada por la empresa Cadem puede indicar cunto deber golpear la ola feminista en Chile para derribar los acantilados del conservadurismo: el 69 por ciento de los entrevistados apoy las reivindicaciones de las mujeres, pero el 71 por ciento manifest su disgusto porque algunas de ellas haban marchado el 16 de mayo con los senos al aire.

Por otra parte, contina el debate por los intentos de las actuales autoridades de salud del nuevo gobierno de Piera de permitir que reciban fondos del Estado las instituciones asistenciales privadas que se niegan a cumplir la ley de terminacin del embarazo, promulgada durante la ltima presidencia de Michelle Bachelet. Debido a la influencia parlamentaria de los sectores conservadores, dicha ley cre la figura de la objecin de conciencia institucional, pero el gobierno de Bachelet haba dispuesto que se cancelaran los convenios con el Ministerio de Salud de aquellos establecimientos de salud que se negaran a realizar abortos. En una campaa iniciada por la Universidad Catlica, que maneja una de las clnicas ms grandes del pas, la objecin de conciencia institucional se convirti en una herramienta eficaz de boicot a la ley, porque existen muchas instituciones sanitarias bajo la influencia de la Iglesia. Adems, las poco discretas presiones de sta, reforzadas durante la visita del papa Francisco, hicieron que decenas de mdicos del sistema pblico se declararan objetores, al punto que en algunas ciudades no hay profesionales disponibles para los procedimientos de aborto. El rector de la Universidad Catlica, quien haba mandado izar la bandera universitaria a media asta el da de la aprobacin de la ley de terminacin del embarazo, incluso present un recurso de proteccin contra ella.

Radiografa de una desigualdad

Las cifras del Registro Civil indican que el porcentaje de hijos no matrimoniales llega al 73 por ciento, y aunque 85 por ciento de ellos son reconocidos por ambos padres, la mayora vive en hogares monoparentales encabezados por mujeres. Casi la tercera parte de esos hogares pertenece al sector ms pobre de la poblacin. Una encuesta realizada por el gobierno anterior revel que los hombres perciben el 62,3 por ciento de los ingresos del hogar, mientras que las mujeres slo ganan el 37,7 por ciento, sin que los aos de educacin reduzcan esa brecha. En Chile las mujeres conforman casi la mitad de la masa laboral, pero, en iguales condiciones de funcin, experiencia y edad, pueden ganar entre 25 y 30 por ciento menos que los hombres. La discriminacin se revela en muchos otros datos: las mujeres jvenes (en edad frtil, segn las empresas de salud privadas) pagan seguros de salud hasta 200 por ciento ms caros que los hombres, por los supuestos costos de dar a luz; de las 61 universidades nacionales, pblicas y privadas, solamente tres tienen rectoras, y aunque casi el 54 por ciento del alumnado es femenino, las profesoras no llegan al 44 por ciento; pese a la ley de cupos, que se aprob el ao pasado, en el parlamento hay 47 legisladoras en un total de 205 escaos, y segn dijo recientemente a la prensa Maya Fernndez, nieta de Salvador Allende y presidenta de los diputados, fue necesario un acuerdo poltico especial para garantizar que ese puesto corresponda a una mujer durante el perodo de gobierno en curso.

Adems de las estadsticas de agresiones sexuales (la jefatura de Delitos contra la Familia, de la Polica de Investigaciones, inform en abril que se denuncia un delito sexual cada 17 minutos, y que ha habido un aumento importante en 2017), las cifras de los hechos de violencia tambin muestran un panorama dramtico de la situacin de las mujeres chilenas. Segn el Ministerio de Salud, hay en promedio 65 casos al da de agresiones a mujeres, y son frecuentes las noticias de hombres que matan a sus parejas por celos, tratan de quemar la casa con ellas y sus hijos dentro, las apalean o las torturan. Uno de los casos ms horribles que alcanzaron notoriedad en los ltimos aos fue el de Nabila Rifo, de 28 aos, a quien en 2016 su ex concubino le destruy los ojos con una piedra y la dej ciega. De acuerdo con lo informado a Brecha por la Corporacin Humanas, dedicada a proteger los derechos de las mujeres desde una posicin feminista, ms de 100 mil mujeres denuncian anualmente sufrir violencia domstica, pero pueden ser ms, porque muchas tardan aos en reconocer que estn en una situacin de violencia, ya sea porque mantienen una relacin patolgica con el agresor o, lo ms frecuente, porque las circunstancias econmicas y familiares crean obstculos para la separacin. Por otra parte, si bien existe una extensa estructura del gobierno y las organizaciones no gubernamentales para la proteccin de las mujeres maltratadas, es poco lo que se logra respecto del comportamiento de los hombres agresores: apenas uno de cada diez que aceptan someterse a un programa de reeducacin lo termina, los otros nueve desertan.

Costumbres, tradiciones y leyes

Chile es una sociedad con profundas races autoritarias y patriarcales, en cuya habla diaria las mujeres son nias o chiquillas; no es raro que en el trabajo los hombres traten a las colegas de mhijita, y la hipocresa y el disimulo envuelven a las relaciones sexuales y de pareja. Los cafs con piernas, unos locales a media luz que abundan en el centro de Santiago, son un invento nacional en el que jvenes muy ligeramente vestidas sirven bebidas a oficinistas y otros ociosos, y donde ocasionalmente se practica la prostitucin.

El adulterio fue despenalizado slo en 1994, y la ley anterior castigaba a la mujer pero no al hombre, excepto si ste cometa la infidelidad con escndalo pblico. Hasta fines del siglo XX el marido era dueo y seor de los bienes del matrimonio. Despus de varias reformas legales, el cnyuge masculino contina siendo el administrador de la sociedad conyugal, a pesar de que en 2003 la Corte Interamericana de Derechos Humanos recomend el fin de ese rgimen.

La Iglesia ha tenido un papel histricamente favorable a mantener la subordinacin de las mujeres, con ms peso que en muchos otros pases de la regin, y la influencia en algunos medios y universidades de importancia nacional de grupos como el Opus Dei, el movimiento Schoenstatt o los Legionarios de Cristo contribuye a mantener las imgenes tradicionales de los roles femeninos y familiares. Esos sectores conservadores, a los que en los ltimos aos se han unido los evanglicos, obstaculizan permanentemente las campaas y programas de educacin sexual, as como la creacin de leyes favorables a la equidad de gnero. La ola de denuncias de abusos sexuales cometidos por eclesisticos (vase anlisis de Felipe Portales) parece estar debilitando la confianza en la Iglesia como institucin, pero existe una religiosidad social que an justifica muchos estereotipos de la familia y la mujer.

No es de extraar que las jvenes chilenas alcen hoy sus barricadas, en una suerte de revolucin feminista. sta preocupa al gobierno, como lo demuestra el conjunto de medidas en pro de la equidad de gnero anunciadas hace una semana por el presidente, Sebastin Piera. Unas medidas que ya estn siendo criticadas porque, entre otras cosas, no apuntan a rebajar los costos de la salud privada para las mujeres sino a subir los de los hombres, y no incluyen el problema de la objecin de conciencia institucional como instrumento de boicot a la ley del aborto.

https://brecha.com.uy/


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