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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2018

Nuevo escenario para Catalunya y Espaa

Jess Gellida
Rebelin


La mocin de censura presentada por Pedro Snchez fue exitosa y, contra todo pronstico, el secretario general del PSOE tumb a Mariano Rajoy y a su ejecutivo, convirtindose en el sptimo presidente espaol desde el retorno a la democracia. Una buena noticia que abre una nueva e incierta etapa poltica, donde recuperar el dilogo con Catalua tiene que ser una de las prioridades del nuevo presidente. Una investidura de Snchez que ha coincidido en el tiempo con la toma de posesin de los y las consejeras del nuevo ejecutivo de Quim Torra, configurando as un gobierno efectivo y levantndose, de facto, la intervencin del 155.

Pedro Snchez presidente

La mocin de censura pareca una iniciativa que no prosperara pero que, a la vez, era necesaria presentar por higiene democrtica. No obstante, tuvo xito con 180 votos a favor, 169 en contra y una abstencin, convirtindose en una mocin histrica, la primera que triunfa en democracia. El cambio a Rajoy y al PP no ha llegado de Iglesias ni de Rivera, sino, de un Snchez que supo sumar a los votos de su partido los de Podemos y las confluencias, y los de los soberanistas catalanes y vascos. En este sentido, la sentencia de la Grtel ha sido el catalizador de la alternativa al PP, articulando una mayora parlamentaria en base al No a Rajoy y a la no convocatoria de elecciones inmediatas.

El otro gran derrotado de la mocin fue Albert Rivera. El lder de Ciudadanos, cegado por las encuestas, maniobr mal argumentando que la legislatura haba acabado, para despus no avenirse a apoyar a Snchez y, por lo tanto, cerrando la opcin posterior de pactar elecciones. El voto de Ciudadanos, favorable a la continuidad del PP, deja en papel mojado su discurso de regeneracin democrtica y de tolerancia cero con la corrupcin. La pugna entre los populares y Ciudadanos por liderar la oposicin, haciendo bandera del discurso nacional-espaol, se prev encarnizada. No obstante, si el PP no se afana en refundarse y en cerrar pronto las pugnas internas por la sucesin a Rajoy, Ciudadanos continuar teniendo los apoyos necesarios econmicos, financieros y mediticos para convertirse en la nueva derecha hegemnica.

Minora absoluta

Los 84 escaos de los socialistas en el Congreso conformarn un gobierno dbil que tendr en contra, no slo al PP y a Ciudadanos que no dudarn en hacer un llamamiento a la movilizacin para desgastar al gobierno; sino, tambin a los medios de comunicacin de la caverna meditica que acusarn a Snchez de una supuesta agenda oculta y, por si fuera poco, tambin tendr la animadversin de parte de su propio partido, representado por algunas baronas y la vieja guardia socialista. Esta debilidad de Snchez no tiene por qu implicar que Unidos Podemos (UP) tenga que entrar a gobernar con un PSOE que hay que recordar es un partido de orden, pieza fundamental del rgimen del 78 de un bipartidismo moribundo y que tiene pendiente la sentencia del caso de los ERE de Andaluca. No obstante, actualmente, el PSOE de Snchez llega al gobierno de un Estado espaol que afronta una triple crisis: institucional, socio-econmica y nacional-territorial, y tendr que buscar alianzas para sobrevivir; situacin que har que se encuentre en contina tensin y con contradicciones internas. Una oportunidad para que UP, por un lado, arranque conquistas sociales condicionando desde fuera del gobierno su apoyo al nuevo ejecutivo (va portuguesa); los movimientos sociales, por otra, consigan mediante la movilizacin medidas favorables a la mayora social y, finalmente, los partidos soberanistas avancen en la autodeterminacin supeditando su apoyo a esta cuestin.

Una situacin compleja para Snchez que tendr un escaso margen de maniobra, no slo en cuanto a la fractura nacional-territorial sino, tambin, en el mbito socio-econmico marcado por el plan de Estabilidad europeo y por la deriva neoliberal de la socialdemocracia; lo que no augura una derogacin de las ltimas reformas laborales que tanta precariedad han creado, salvo que se le condicione fuertemente. En consecuencia, el gobierno de Snchez slo podr articular medidas estrella para buscar su relanzamiento electoral en el mbito de las libertades y el asistencialismo social, que tendran que empezar por la urgente derogacin de la Ley Mordaza y la recuperacin de la universalidad de la sanidad.

Gobierno efectivo

Siete meses despus de la aplicacin del 155, la constitucin de un nuevo Govern de la Generalitat pone fin a la suspensin del autogobierno cataln. El nuevo ejecutivo, sin presos polticos ni exiliados por la negativa del Estado, tom posesin en un acto lleno de simbolismo donde el presidente, Quim Torra, aseguraba que su gobierno se mantendr fiel al mandato del referndum del 1 de octubre, y donde haca un llamamiento al dilogo bilateral con el nuevo presidente Snchez. Un nuevo gobierno efectivo que tendr que trabajar mucho para revertir la hipoteca del 155.

Ante la intolerancia, la represin y la judicializacin de la poltica en la etapa del PP, una condicin necesaria para cualquier avance era que desapareciera Rajoy. As, el cambio de inquilino en la Moncloa abre una ventana de oportunidad para resolver el bloqueo de las relaciones entre Catalua y el Estado espaol a travs de una negociacin poltica. Un dilogo que necesita gestos de un Snchez que, hasta hace poco, competa con Ciudadanos y el PP en el discurso beligerante contra Catalua y que, incluso, propuso cambiar el cdigo penal para adaptar el delito de rebelin al caso cataln. Un verdadero gesto sincero, de buena voluntad, de querer comenzar una nueva etapa de dilogo y negociacin para resolver polticamente la situacin, sera el de la liberacin de los presos. En este sentido, el jurista y catedrtico de derecho constitucional, Javier Prez Royo, argumenta que Snchez tendra que dar instrucciones a la fiscala para que pidiera la salida en libertad de los presos polticos catalanes. En la misma lnea, el levantamiento completo del control de las finanzas sera otro paso en la buena direccin, no obstante, el PSOE ya ha avisado que este se mantendr hasta que se avance en el proceso de normalizacin. Los socialistas haran bien de decidirse entre s quieren continuar siendo partcipes del bloque del 155 o si, por el contrario, quieren abrir la puerta a buscar soluciones negociadas.

Correlacin de fuerzas desigual con el Estado

Todo apuntaba a un gobierno provisional de Torra, coordinado en mayor o menor medida con un Espacio Libre de Bruselas que todava no existe; pero, la eleccin de Snchez abre un nuevo escenario poltico donde las incertidumbres y la confusin continuarn en el tablero poltico, a la vez que tambin surgen oportunidades y nuevos caminos por donde avanzar. Un tablero donde las fuerzas soberanistas, a pesar de estar ahora en mejor condiciones, tienen que reorientar estratgicamente el Procs hacia la Repblica Catalana. En este sentido, el debate sobre Puigdemont o Puigdemont ha coartado la cuestin de fondo sobre qu estrategia seguir despus de la derrota del 27-S, con la proclamacin simblica de la Repblica y la aplicacin del 155.

Un anlisis crtico de la anterior hoja de ruta pero constructivo, que hay que abordar para avanzar en un proyecto constituyente que ample la base interpelando a las clases populares y trabajadoras desde la defensa de los derechos sociales, polticos y econmicos, y que recupere el espritu del 1 y el 3 de octubre.

Jess Gellida, politlogo y escritor

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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