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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2018

Per
La lucha es contra el neoliberalismo y la corrupcin

Gustavo Espinoza M.
Rebelin


Poco a poco se va descorriendo la cortina, y la ciudadana comienza ver el verdadero rostro del rgimen. Martin Vizcarra se perfila de manera ms ntida como el continuador de los grandes esquemas de gestin, de la administracin depuesta de Pedro Pablo Kuczynski

No es que el gobierno actual sea mejor, ni peor que el anterior. Ambos tienen en comn una lnea de trabajo muy concreta: buscan ajustar el rumbo dictado por el Fondo Monetario Internacional para cumplir las recetas Neo Liberales, hoy en boga. Tienen distintas modalidades operativas, diferentes estilos; pero es cada vez ms claro que una misma esencia.

A Vizcarra, lo que le interesa es estabilizar su gestin y dejar obra como capital poltico para ms adelante. Necesita, entonces, hacer caja, y ve slo los bolsillos populares para obtener recursos, dado que tiene miedo al keikismo -que hoy lo apoya- -y est vedado de tocar los ingentes ingresos de la clase dominante.

Las cifras son categricas. El ajuste dispuesto, y referido al precio de los combustibles, el incremento del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y otros; sumado a la recaudacin fiscal, le permitirn al Estado obtener una cifra muy alejada de sus requerimientos formales: alrededor de 4 mil millones de soles. Pero el gobierno afronta un dficit de 27mil millones, que no tiene voluntad de encarar. Por lo menos no, adoptando las medidas que debiera aplicar para realmente salir adelante.

Hay que recordar que slo en el 2017, se registr una evasin tributara situada en los 17 mil millones de soles, adems de 440 millones que no se cobran a empresas acostumbradas a burlarse del pas, como la Telefnica de Espaa y la empresa chilena de aviacin -LAN- . A esta cifra, hay que aadir los 35 mil millones que los ricos no paga nunca; lo que hara un total de 53 mil millones, que, de cobrarse, permitiran al Estado no slo afrontar crisis, sino tambin contar con recursos solventes para atender requerimientos bsicos de la poblacin.

Como es fcil constar, el fardo lo paga el pueblo. Recientemente creci el desempleo y se perdieron ms de 200 mil puestos de trabajo. El nmero de pobres, se increment en 470 mil personas; como no ocurra en las ltimas dcadas. Por si esto fuera poco, hoy el 42% de los nios, afronta problemas de desnutricin, a ms que las poblaciones ms deprimidas registran calamidades de todo orden..

Por lo dems, el incremento de la violencia, la inseguridad ciudadana, el crecimiento de la ola delictiva, as como la multiplicacin de los feminicidios que se constata en el pas; no responde a una maldicin divina, sino slo a la agudizacin de la crisis en todos los rdenes de la vida peruana

Eso se explica tambin por el accionar de la Mafia y por el clima de impunidad que rodea sus prcticas. Las sistemticas denuncias ciudadanas contra el Congreso de la Repblica -y en particular contra la prctica de la irrita mayora parlamentaria fujimorista- as como el virtual blindaje otorgado por el Keikismo en beneficio de la propia Keiko Fujimori y su socio Alan Garca; han terminado por hastiar a importantes segmentos ciudadanos, lo que ha permitido que crezca la protesta social.

Los privilegios parlamentarios han llegado a hartar a la ciudadana, como consecuencia de las denuncias referidas a cobros indebidos, adquisicin de televisores, instalacin de frio bares y la compra de otros equipos de tecnologa sofistica. La calle ha hablado, y seguir hacindolo en voz alta, y de manera creciente.

El hecho que la mayora parlamentaria proteja a las Cooperativas de Crdito comprometidas en Lavado de Activos y en otros negocios vinculados al Narcotrfico, no ha sido sino la gota que ha rebalsado el vaso en la materia, y ha terminado por desacreditar al Congreso de la Repblica, donde la mayora parlamentaria artificialmente construida, ha hecho de las suyas.

Esta mayora por lo dems, luce muy desacreditada, Muchos de sus integrantes afrontan denuncias del ms variado signo: Falsificacin de documentos, ligazn con el Narco Trfico, Lavado de Activos, trfico de influencias, y otras lindezas

Pero el pueblo no est, ni contento, ni pasivo. Por el contrario, en el escenario se perfila el rostro de un pas convulso, que no cambia su rictus aunque busquen amansarlo con temas deportivos.

Los recientes Paros Generales en Cusco, Madre de Dios, Arequipa, Juliaca, Puno, Tacna, y los que ocurrirn en los prximos das en Chiclayo y en Huancayo; no son sino expresin del rechazo popular a la poltica oficial; y se perfilan como el ms franco repudia a la Mafia apro-fujimorista.

Por lo dems, nuevamente se han registrado grandes movilizaciones en nuestra capital y y en diversas ciudades del interior. Las Marchas del pasado 3l de mayo demandando el cierre del Poder Legislativo, y luego la del 1 de junio ante la trgica muerte de Evyi Agreda; no son sino la punta del Iceberg, que anuncia el avance soterrado de un descontento social que habr de estallar en cualquier momento.

El martes 5 habr otra jornada de lucha; pero sta, no ser la ltima. La voluntad de quienes la auspician, es mantener en alto la demanda popular marcando a fuego los intereses de la Clase Dominante.

Distintos segmentos de la poblacin asoman involucrados en las movilizaciones que han tenido lugar en los ltimos das: estudiantes, profesores, mujeres, pescadores, cooperativistas agrarios y poblaciones rurales. En todas partes ha asomado un mismo deseo: acabar con este modelo que slo engendra miseria y desolacin.

Ante la aguda crisis que corroe las bases mismas de la sociedad, lo que urge, es unir al pueblo, organizarlo, elevar su conciencia poltica y acompaar sus luchas alentando su fortaleza y su voluntad. Esto se ha venido repitiendo, y an no ha calado de modo suficiente en el escenario nacional. Los intereses electorales que asoman nuevamente, no debieran acaparar el inters de las vanguardias del pueblo. Con miras ms altas, debieran divisar el horizonte, y ver las luces que anuncian una nueva aurora.

Gustavo Espinoza M. Colectivo de direccin de Nuestra Bandera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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