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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2018

Lpez Obrador, con los ricos o con los pobres?

Ramn I. Centeno
Rebelin


El hartazgo es brutal. La gente est encabronada, y con razn. El nuevo PRI que lleg a Los Pinos con Pea Nieto result ms de lo mismo, pero ms descarado. Y el PAN no convence, mucho menos luego de gobernar entre 2000 y 2012 con resultados mediocres, una democratizacin en reversa y un militarismo del que fluye y fluye sangre cada da.

Lpez Obrador se dirige al triunfo el 1 de julio. Slo debe dar una patadita al baln, frente al arco, ya solo y sin portero. Qu nos espera?

  1. El hartazgo y el nuevo Andrs Manuel

Andrs Manuel Lpez Obrador es el beneficiario del hartazgo. La sed de un cambio se expresar el 1 de julio en el voto masivo por l. No importa que Andrs no sea el candidato perfecto, incluso no importa que no sea de izquierda. (Evade temas que forjaron la identidad de la izquierda, como el aborto o la unin entre personas del mismo sexo, por ejemplo.) Mxico se ha movido tanto a la derecha en los ltimos 30 aos, que aqul que promete mover el pas unos centmetros a la izquierda aparece como un revolucionario. En el ltimo debate Andrs habl a velocidad normal o sea, meti turbo, pero evadi cada pregunta difcil. Los seguidores ms fieles de Andrs estaban al filo de la butaca, sudando la gota gorda cada vez que Andrs tena que hablar. Se tom una rplica entera, medio minuto, para decir Ricky Riqun Canalln.

Deca que nada de esto importa. El hartazgo es tremendo, y no vino de la noche a la maana. Desde 1981, el salario mnimo real en Mxico se ha devaluado un 70%, la peor cada en toda Amrica Latina. En contraste, los ricos se han hecho ms ricos. En la lista de Forbes de 1996, aparecieron 15 mexicanos cuyas fortunas sumaron $25,600 millones de dlares; para 2018, son 16 mexicanos en esa lista, pero sus fortunas combinadas suman nada ms ni nada menos que $141,000 millones de dlares. El fortalecimiento del capital en detrimento del trabajo es el trasfondo que permite entender el ascenso de Lpez Obrador desde la dcada de los noventa.

Pero Andrs ha cambiado: aprendi a amar a la burguesa. Si en 2006 su lema era por el bien de todos, primero los pobres, ahora, en 2018, su lucha es por un gobierno para ricos y pobres. Que alguien, por favor, piense en los ricos!

No slo le entreg a un hijo de la alta burguesa el trazado de su Proyecto de Nacin, Alfonso Romo. Tambin, ha reclutado a cuadros del PAN, incluyendo dos de sus ex presidentes. Lejos estn los das en que Andrs denunciaba las privatizaciones o el FOBAPROA. Lo que hoy viene a ofrecer, su plato fuerte, es la honestidad. l no robar, su gobierno ser honesto. Y en esto ricos y pobres podrn estar de acuerdo y aplaudir juntos.

Imaginemos un rastro en el que se llega a la conclusin de que lo que hace falta es un director honesto, que no robe un centavo. Se decide poner en la direccin a la persona ms honesta de todas. Y esto qu diferencia har para los animales que cada da entran al matadero? Del mismo modo, los trabajadores de este pas podrn tener a un fraile franciscano en la cspide del poder, pero eso no reducir sus jornadas de trabajo, ni aumentar sus salarios, ni les traer prestaciones o seguridad social.

Andrs es muy lento para hablar, pero no por viejo, sino porque est sujeto a un compromiso poltico paralizante. El Andrs de los noventa hablaba con mayor fluidez y un claro perfil opositor. (Por ejemplo, esta entrevista de 1996 en el extinto canal CNI de televisin o este debate contra Diego Fernndez de Cevallos.) Pero ahora, al hablar, busca evitarle a la burguesa cualquier mueca de desagrado. Sus excompaeros de armas lo saben. Por ejemplo, Cuauhtmoc Crdenas le cuestiona que no se comprometa a revertir la Reforma Energtica desde la Constitucin, lo cual sera algo ms ntido que prometer slo una revisin de los contratos. La parlisis retrica de Andrs es el efecto de un supositorio introducido en su discurso, pero uno que no se disuelve y obstaculiza su agilidad luego de al menos doce aos de suministro constante.

  1. Visiones de arriba

En la clase poltica de este pas, hay dos visiones sobre el capitalismo mexicano. Una visin, la que est en el poder y que representan tanto el PRI como el PAN, sostiene que el modelo econmico est bien, o en todo caso, que cualquier alternativa sera peor. Es la expresin mexicana del TINA de Margaret Thatcher: there is no alternative . La otra visin, la del partido Morena, es slo una versin (ms fantasiosa) de la misma visin: TINA + honestidad, algo as como un neoliberalismo franciscano.

En una entrevista reciente con TV Azteca, Andrs explic que la causa principal de la desigualdad es la corrupcin [la desigualdad] no se debe a la explotacin del empresario al obrero. Esta visin, en el gnero de la economa fantstica, es atractiva porque ofrece (aunque no nos diga cmo) atacar la desigualdad, algo que est ausente en el vocabulario de la otra visin; y en su promesa de redistribucin, es capaz de encontrar la sonrisa del gran capital, al que libera de toda culpa. Andrs busca ayudar a los pobres sin molestar a los ricos, pero al hablar de los millonarios (as sea para decir que ellos son inocentes) los incomoda. Lo ideal para la alta burguesa de este pas es, como hasta ahora, pasar desapercibida: seguir siendo la mano que mece que la cuna pero sin que nadie hable de ella. Ponerlos bajo la luz es recordar que existen, y que estn mejor (y los dems, peor).

En la Antigedad, el gobierno de los ricos era la oligarqua y el gobierno de los pobres, la democracia. Una de las curiosidad de nuestra poca es que llamamos democracia a eso que los griegos conocan como oligarqua. Para Aristteles, un gobierno de ricos y pobres poda ser una democracia bajo un criterio: la igualdad. Pues si el poder poltico de cada ciudadano (rico o pobre) es igual al de cualquier otro ciudadano (rico o pobre), el resultado ser el natural predominio de la mayora pobre. En Mxico, Andrs ofrece un gobierno para ricos y pobres que, en realidad, seguir siendo una oligarqua, pero una renovada: una que pensar un poquito ms en los pobres.

  1. Visiones de abajo

Frente al actual escenario nacional, la izquierda independiente (esa que no est en Morena ni, mucho menos, en lo que queda del PRD) se ha dividido en dos visiones. Una, sostiene que no hay de otra, hay que apoyar a Andrs. Esta visin es solo una reedicin del antiguo lombardismo, esa corriente que con lenguaje marxista se dedicaba a apoyar al rgimen del viejo PRI y sus candidatos. El Partido Comunista Mexicano, aunque era rival de Vicente Lombardo Toledano, ms de una vez acept su poltica, como cuando le entreg la recin creada CTM a Lzaro Crdenas, inaugurando as el corporativismo.

Los historiadores del futuro que se intriguen por la prctica desaparicin de la izquierda marxista de los setentas y ochentas, esa que oblig al rgimen del PRI a iniciar una democratizacin, fechar el Armagedn en 1988. As como los dinosaurios vivieron su apocalipsis frente al meteorito que se impact con el actual Yucatn, la militancia marxista de Mxico se desintegr frente a un meteorito poltico. Cul? La Tendencia Democrtica que dentro del PRI, lider Cuauhtmoc Crdenas en los ochentas. Frente al giro neoliberal del PRI, el ala izquierda de este partido, de raz cardenista, termin salindose. En un impulso tan frentico como autodestructivo, la izquierda marxista se disolvi en ese PRI afuera del PRI que pronto adoptara el nombre de Partido de la Revolucin Democrtica.

Los actuales impulsos lombardistas que llaman a sujetarse a la direccin de Lpez Obrador (parte y heredero de ese PRI afuera del PRI), son esos mismos impulsos que llevaron a la izquierda marxista al borde de la extincin. Seguir insistiendo en la misma poltica que explica su marginalidad contempornea, es proseguir en un masoquismo brutal que ya ha producido un dao antropolgico en todo un sector de la izquierda independiente.

La otra visin es la posmoderna, mejor encarnada por el EZLN y el Congreso Nacional Indigenista. Aunque lanzaron a una candidata independiente, Marichuy, hoy explican que no llamarn a votar ni a no votar, sino todo lo contrario . (Estas ltimas cuatro palabras son un agregado mo.) En sus palabras: voten o no voten, organcense. En la prctica, esta postura le deja libre el paso a Andrs; es un apoyo tcito bajo la forma de altsima dignidad moral. Slo que los zapatistas podrn ignorar el cambio de gobierno pero el gobierno no los ignorar a ellos. En momentos en que Andrs se perfila al triunfo, y que es necesario que digan qu opinan sobre su proyecto, el CNI y el EZLN han decidido mirar a otro lado y quedar bien con todos. Vas a promocionar el voto por Andrs? Muy bien, compaero! O tambin: vas a promocionar el voto por Marichuy, como alternativa a Andrs? Muy bien, compaera! En ambos casos, la comandancia del EZLN agregar: pero no olviden organizarse, amigos.

Con todo, la visin zapatista, en su abstencionismo, es menos grave que el crudo entreguismo lombardista. Hay una tercera visin dentro de la izquierda independiente, la visin de la minora dentro de la minora: preparar, desde ya, la oposicin al futuro gobierno de Andrs. Esta postura implica denunciar que su gobierno no ser un amigo de las clases trabajadoras. Una forma que ha adoptado este llamado es, como anticip en el prrafo anterior, llamar a votar por Marichuy, aunque no est en la boleta. Es un llamado a recordar que en esta eleccin no hay una opcin independiente de la burguesa, que Marichuy expresaba la nica opcin independiente. Este llamado es tal vez ms zapatista que el de los mismos neo-zapatistas. Pero es un llamado confinado a los pequeos grupos socialistas que sobrevivieron el apocalipsis de 1988.

  1. El cuadro general

El rgimen mexicano esta combinacin de democratizacin trunca y neoliberalismo radical est en crisis, ha perdido todo encanto. Desde hace tiempo el rgimen dej de conquistar las mentes y corazones parafraseando a Bush de los mexicanos y debi acudir cada vez ms a la coercin para sostenerse. La guerra contra el narco fue una respuesta militarizada a la descomposicin social que produjo la neoliberalizacin del pas. En vez de revertir las reformas econmicas a favor del capital, el consenso fue que las reformas eran inocentes: todo quedaba en manos del castigo, el uso de la fuerza.

El uso permanente de la fuerza es la confesin de que un rgimen ha perdido su capacidad hegemnica; el poder desnudo es insostenible en el largo plazo. Se requiere del consentimiento para producir la hegemona. Andrs ofrece sacar al rgimen de su crisis ofreciendo una fuente inexplorada de legitimidad: la honestidad. En esta tarea est depositada su apuesta hegemnica, con la que no habr necesidad ni de erosionar ms la democratizacin ni de amenazar con poner en jaque el modelo econmico.

Andrs muy probablemente contar con la fuerza poltica necesaria para impulsar su agenda, pues en el Congreso se acerca la perspectiva del carro completo . Es decir, una mayora de congresistas afines (por cierto, que vuelva a aparecer el concepto de carro completo es un signo del potencial hegemnico del prximo gobierno). Adems, Andrs es el dueo indiscutible de su partido (al que dirige sin democracia interna); un lder personalista como no haba tenido ningn partido desde el Maximato .

No es poca cosa lo que se viene. Aristteles distingua a los regmenes en rectos y desviados : los primeros, gobiernan en funcin del bienestar general (en trminos Gramscianos, buscan la hegemona); los otros, lo hacen en funcin del inters de los que gobiernan (subestiman el consentimiento y dependen ms de la coercin). Andrs ofrece la redencin del Estado (eso que l llama moralizar la vida pblica del pas). Los que gobiernan ya no robarn, dejarn de tratar al Estado como su botn. Los ricos seguirn siendo ricos. Los pobres seguirn siendo pobres. Los ricos seguirn siendo los dueos del poder; los pobres seguirn excluidos de l. Pero el Estado dejara de ser administrado por sanguijuelas, y pasara a actuar (si todo sale bien) como un Estado coherente. Al frente de ese Estado estar Andrs. Los ricos tendrn que vrselas con l, con alguien que busca ser su socio, alguien que no es un simple un empleado suyo, un lacayo. Tendrn (un poco) menos de control sobre el Presidente, no ser tan previsible.

  1. Coda

Ser la primera vez, en democracia, que Mxico tendr un gobierno identificado con la izquierda. Pero no de esa izquierda marxista (o incluso su versin light , socialdemcrata) que ubicaba en la economa poltica el terreno de la experimentacin para lograr la justicia social. Esta es una izquierda domesticada, que entiende que su radio de accin es y slo es el estado de derecho , el mbito jurdico-estatal. Es ah donde estar ubicada la agenda anti-corrupcin. La alta burguesa puede respirar tranquila.

Bajo parmetros mexicanos, un Estado que se someta a una terapia anti-corrupcin es una novedad. Bajo parmetros internacionales, Mxico apenas estara iniciando un largo camino por salir del club del capitalismo brbaro. El trnsito del neoliberalismo al neoliberalismo franciscano es una apuesta que bien podra ser la de una derecha ilustrada, de signo demcrata-cristiano. Que esta agenda, en cambio, est encabezada por la izquierda es slo un recordatorio de la larga contorsin del pas a la derecha.

Los ricos tendran mucho que celebrar, pues se avecina un gobierno que le dar nuevo brillo al Estado que les garantiza su riqueza. Pero la burguesa mexicana nunca se ha caracterizado por su ilustracin, sino por su vulgaridad. El proletariado mexicano tiene menos razones para celebrar. Sobre todo, falta conquistar la democracia, pero en el sentido clsico: de irrupcin de los pobres que derrocan a los ricos, para asumir la conduccin del Estado. El marxismo conceptualiz esta apuesta como la dictadura del proletariado (una democracia entre las clases trabajadoras, que impone su dictadura sobre la burguesa derrocada). Claro que este es hoy el terreno de la utopa.

Sin embargo, se avizoran las oportunidades. La expresin poltica que representa Andrs, se dirige a la hegemona del rgimen, s, pero al mismo tiempo, al ocupar la Silla Presidencia, abandonar (por fin) la hegemona de la oposicin. Qu contornos adoptar la oposicin de izquierda? El hecho de que no lo sepamos, ya es un buen indicador.

Ramn I. Centeno es politlogo. Su ltima publicacin es "Zapata reactivado: una visin iekiana del Centenario de la Constitucin". Mexican Studies/Estudios Mexicanos, Vol. 34 No. 1, Winter 2018; (pp. 36-62). https://doi.org/10.1525/msem.2018.34.1.36

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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