Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2018

Hans Kng y el morir dichoso

Mikel Arizaleta
Rebelin


1.-En agosto del 2012 se public un libro del profesor y doctor austriaco Hubertus Mynarek titulado "Warum auch Hans Kng die Kirche nicht retten kann - Eine Analyse seiner Irrtmer" de 239 pginas (Por qu tampoco Hans Kng puede salvar a la Iglesia -Un anlisis de sus errores). Mynarek fue sacerdote y profesor de Teologa fundamental y religin en la Universidad de Bamberg, y desde 1968 en la Universidad de Viena. En 1972 Mynarek escribi una carta pblica al papa Pablo VI, en la que peda la supresin del celibato y la democratizacin de la Iglesia catlica. Ese mismo ao se sali de la Iglesia y se cas (consecuente con su postura). Fue el primer profesor universitario de teologa de lengua alemana que en el siglo XX abandon la Iglesia.

Para muchos catlicos progresistas Hans Kng es una figura de identificacin y un luchador ntegro por una Iglesia ms humana. En el libro de Kng "Ist die Kirche noch zu retten?" Es todava salvable la Iglesia?, Hans Kng se presenta como mdico y sanador de su Iglesia, diagnostica las graves enfermedades que le aquejan y para la que prescribe las terapias efectivas, que a sus ojos deben aplicarse para sanar de su gravsima enfermedad. Para Mynarek las terapias de Kng son excesivamente pusilnimes, estn muy alejadas de una operacin radical mediante la cual la Iglesia tal vez todava pudiera salvarse. Idea que con fuerza defiende Hubertus Mynarek en su libro "Warum auch nicht Hans Kng die Kirche noch retten kann. Eine Analyse seiner Irrtmer". Y apunta claramente a cinco errores fundamentales en el diagnstico de Kng, que dejaran sin efecto su intento por salvarla. Queja que Mynarek y otros reiteran una y otra vez sobre el pensamiento de Hans Kng, la de ser un telogo ligth: ya hable sobre Jess, la Iglesia, la infalibilidad o la muerte.

2.- La revista Herria 2000 Eliza en el 2016 se dirigi al profesor y doble doctor Hans Kng preguntndole por la muerte, tema sobre el que viene reflexionando en los ltimos aos tras percibir el olor a viejo en su vida, sus manos huesudas y torpes al pulsar el ordenador y la carcoma de los aos. La revista intuy, por tanto, que sus respuestas seran sinceras y no pasadas por agua. Pero la vida de Hans Kng, de 88 aos y enferma de parkinson, hoy se parapeta tras una mampara, y la respuesta lleg de uno de sus amigos cercanos y, al mismo tiempo, filtro. El Dr. Gnther Gebhardt respondi en su nombre: danke fr Ihre Anfrage an Professor Hans Kng. Aber Professor Kng ist 88 Jahre alt und leidet an der Parkinson-Krankheit. Er muss sich auf einige wenige Aufgaben konzentrieren und kann daher nicht mehr auf solche Anfragen antworten. Sie knnen aber auf sein Buch "Una muerte feliz" (Trotta Madrid 2016) hinweisen oder daraus zitieren (mit Angabe der Quelle). Mit der Bitte um Verstndnis und freundlichen Grssen (gracias por las preguntas planteadas al profesor Hans Kng, pero tiene 88 aos y sufre de Parkinson. Por ello debe concentrarse en muy pocas tareas y, por tanto, no puede responder a sus preguntas. Pero s pueden acudir a su libro Una muerte feliz,Trotta, Madrid 2016, y extractar de all las respuestas (citando la fuente). Espero lo entiendan y saludos. Dr. Gnther Gebhardt, director del Departamento Dilogo interreligioso. Fundacin Weltethos).

3.- En los ltimos tiempos, tambin en este campo, se ha dado un gran vuelco. A pesar de todo el periodista Roland Schulz, preparando un artculo sobre el morir para el magazin del SddeutscheZeitung, tan slo encontr en la facultad de medicina de la universidad de Munich, en diversas salas atiborradas de libros, 9 pginas dedicadas al morir en el grueso Manual de cuidados paliativos de 1388 pg. Y nada ms. Es decir cero patatero. Eso s, un sin nmero de tomos y trabajos sobre anatoma, ciruga, radiologa, anestesia, pero nada sobre el caminar hacia la muerte. Hasta no hace mucho era terreno acunado y regado por la religin, en manos de la Iglesia, envuelto en rosarios, extremaunciones, kiries y con cementerios civiles y separados para quienes con su mano arrebataran su vida a dios.

La suiza Elisabeth Kbler-Ross naci el 8 julio de 1926 y estudi medicina y psiquiatra. En 1969 apareci su primer libro, Interviews mit Sterbenden, (Sobre la muerte y los moribundos) famoso en el mundo entero, que rompi con un viejo tab: sent que el morir constituye una parte esencial de la vida. Hasta este momento la muerte era dominio exclusivo del clero, los mdicos slo se interesaban por la salud y la vida, la muerte constitua su fracaso. Y, por primera vez, Kbler-Ross se atreve a sacar a pasear por la vida a los moribundos, a preguntarles qu piensan, sus sentimientos ante su muerte prxima y cercana... Su trato a cara descubierta, su estudio y el protagonismo de sus cerca de 2000 moribundos que rozan sus vidas con ella supone una revolucin. Convierte al moribundo en actor principal del morir y al entorno en su acompaante. Son famosos sus cinco estadios o fases en el proceso a la muerte: negacin, ira, negociacin, depresin y aceptacin.

Siempre me ha llamado la atencin, no s si por magia o ciencia, una de las principales ideas de Elisabeth Kbler-Roos: la de que el enfermo muy frecuentemente merced a seales psquico-fsicas desconocidas siente, percibe, la llegada de su muerte, y que al moribundo slo se le dificultara la partida cuando se intenta disuadirle de ella. Hay muchos que desean morir solos o mueren en cuanto les dejan solos.

Tesis de Hans Kng

Hans Kng se explica brevemente, en 108 pginas en Una muerte feliz (Glcklich sterben?, quiz debiera traducirse de manera ms acertada como Es posible morir felizmente?, porque hay un trecho entre el aserto de una muerte feliz a la pregunta es posible morir de manera feliz?) dedicado, como anota, a mis mdicos, terapeutas, enfermeros y a todos los que me han asistido y ayudado, con gratitud. El libro, en el que vierte su sabidura de aos este ya jubilado profesor, cercano al final de sus das, muestra el barrillo de una concepcin acientfica de persona (alma-cuerpo), que pelea con esperanza e ilusin en contra de la concepcin asentada de Feuerbach de la existencia de Dios como mera proyeccin infantil. Hans Kng, basado en la confianza en Dios, espera una vida eterna.

Comienza su libro con una advertencia recibida: Est usted poniendo en peligro la obra de toda su vida con su decidida accin en defensa de la responsabilidad propia en el trnsito hacia la muerte. Pero Hans Kng no quisiera pasar a la posteridad por su reflexiones sobre la eutanasia sino por mis esfuerzos de toda la vida por otros asuntos fundamentales como la cuestin de Dios, el hecho de ser cristiano, la vida eterna, la Iglesia, el ecumenismo, las religiones mundiales, el proyecto Fundacin tica Mundial. Quiero enfrentarme a esta problemtica con toda franqueza, dice, y sin decepcionar a las personas que me vienen leyendo desde dcadas, quiero responder sobre la eutanasia y cmo la entiendo como telogo cristiano y catlico a quien me pide tratarla de manera sincera y competente. Es, por tanto, una respuesta personal sobre la eutanasia.

1.- Confiesa abierta y repetidamente: me gustara morir conscientemente y despedirme digna y humanamente de mis seres queridos. Quiero morir siendo plenamente un ser humano y sin estar reducido a una existencia vegetativa como mi amigo Walter Jens. Morir feliz no significa para m una muerte sin nostalgia ni dolor por la despedida, sino una muerte con una completa conformidad, una profundsima satisfaccin y una paz interior, que es lo que significa eu-thanasia, una muerte buena, correcta, ligera, bella, feliz. Un requiescat in pace luego de arreglados todos los asuntos, un trnsito feliz hacia la muerte. Y no quiero que se me pase de ninguna manera ese momento, como le ocurri a mi amigo Walter, que le dej profunda huella, y sufrir aos de demencia y alzheimer por no actuar a tiempo.

Sabe usted?, dir a su entrevistadora televisiva Anne Will, me he registrado en EXIT. Y lo confiesa abiertamente. Es mi eleccin personal. Nosotros desde tiempo atrs venimos leyendo un exit iluminado en aeropuertos y cines indicndonos la salida. La palabreja viene de exeo, salir de un lugar. Y tambin desde hace tiempo EXIT es una organizacin suiza de ayuda a enfermos terminales para acabar con sus sufrimientos, proceso conocido como de autoentrega, con base en Ginebra y con gran demanda dentro y fuera. La ley suiza, merced a un ambiguo artculo del Cdigo Penal, no castiga ni persigue el hecho de proveer a los enfermos de sustancias que ponga fin a sus das, si bien con condiciones: que no medien "intereses egostas", que el paciente est lcido, que haya expresado su demanda reiteradamente y que pueda consumir la droga por sus propios medios. La sustancia utilizada suele ser pentobarbital de sodio. Y es lo que anhela el telogo Hans Kng, bregado en mil batallas: una muerte feliz, un exit dichoso pero con matices, como buen profesor. Es muy posible que un da no lejano acuda a ellos para su adis a la vida terrenal. Una de las pocas reglas ticas elementales es que la dignidad del ser humano es intangible, todo ser humano debe ser tratado humanamente. Protegerlo es obligacin de todos. Todo ser humano, independientemente de si est enfermo o sano, debe ser tratado humanamente y no inhumanamente hasta la muerte

2.- Y la entrevistadora le escupe la pregunta al viejo profesor: La nica respuesta humanamente digna a su enfermedad del Parkinson, que padece, es el suicidio?. Y su respuesta es: No digo que tenga que ser necesariamente as. En la Repblica Federal de Alemania tenemos diez mil suicidios al ao. Se ha dicho durante bastante tiempo que el suicidio asistido no puede ser. No pretendo ofrecer un patrn para todos, pero debe quedar claro que uno no tiene por qu andar buscando un no s qu tipo de muerte, como esas personas que saltan desesperadas por el dolor por la ventana de una clnica porque no se les ayuda a morir. Qu hace usted si recibe una carta con el ruego de aydeme a morir? Me pregunto si una denegacin de la eutanasia a las personas moribundas no puede ser considerada un abuso igual que cuando se apremia a morir a un enfermo de gravedad.

Y Anne Will contrargumenta: S, pero su Iglesia entiende la vida como un regalo de Dios y, por tanto, el suicidio es una negativa al s de Dios al ser humano. Su postura es protesta ante la Iglesia oficial?. Hans Kng la observa, bebe agua y responde: Creo que la direccin de la Iglesia ha quedado rezagada en la reflexin y decisin sobre la eutanasia. La vida es una gracia de Dios, pero ese regalo significa tambin para m responsabilidad. Tenemos una responsabilidad sobre nuestra vida, por qu habra de cesar en la ltima fase?

3.- No soy de los que piensan que la vida terrenal lo es todo; tiene que ver con mi conviccin religiosa de que no creo que vaya a morir en una nada sino en una ltima realidad, de que voy hacia el interior, hacia la realidad profunda, la ms profunda, y que desde all encontrar una nueva vida. sta es mi conviccin por la fe. Si existe ese Dios, anunciado por Jess de Nazaret, que todo lo abarca y lo entreteje, que comienza una nueva relacin para el ser humano justamente en la muerte al estar rotas todas las restantes relaciones con las personas y las cosas, entonces vendra dado un fundamento inquebrantable para la confianza en la vida: el ser humano est capacitado no slo para vivir con dignidad humana sino tambin para morir con dignidad humana. Una lucha contra la muerte a cualquier precio no tiene sentido.

4.- La eutanasia, sin reduccin de la vida, es algo generalmente aceptado en la actualidad, el mdico se limita al suministro de medicamentos analgsicos o anestsicos. Esta eutanasia es inobjetable desde el punto de vista jurdico, es ticamente responsable y a menudo aconsejable desde un punto de vista mdico. General aceptacin tiene tambin la eutanasia pasiva o eutanasia con reduccin de la vida como efecto secundario (eutanasia indirecta), una eutanasia practicada mediante la interrupcin de la prolongacin artificial de la vida. El paciente no est obligado a dejarse practicar toda terapia u operacin posibles que prolonguen su vida. Puede negarse rotundamente a la implantacin de un marcapasos o a proseguir una hemodilisis en su hogar. El mdico puede dejar morir al paciente de una muerte natural. El mdico permanece pasivo e indirectamente se produce una reduccin de vid. Se la llama interrupcin de la prolongacin artificial de la vida.

Controvertida es la denominada eutanasia activa, que apunta a una reduccin de la vida de manera directa: la muerte sin sufrimiento fsico. Otrora reinaba un consenso sobre el rechazo a cualquier eutanasia activa. En la mayora de estados sigue siendo punible el homicidio de una persona, aunque proceda de un deseo inequvoco de ella. Pero la terminacin de una vida es slo asesinato cuando sucede por una baja motivacin para vivir, por malicia y cuando se hace uso de la violencia contra la voluntad del afectado. Tambin resulta irresponsable la terminacin de una vida cuando no sucede por una motivacin baja pero s por motivos superficiales y ligeros (como, por ejemplo, cuando un hombre en sus mejores aos entrega su vida a causa de un fracaso en su profesin, sin consideracin hacia su esposa y sus hijos). Pero resulta difcil en la prctica separar con nitidez la eutanasia pasiva y la activa. No es aceptable ninguna eutanasia que contradiga los principios fundamentales de una tica mundial

5.- La medicina paliativa (pallium latinajo que significa abrigo) intenta ofrecer calidad de vida a pacientes de edad avanzada, enfermos muy graves y pacientes incurables mediante cuidados especiales de tipo psicolgico y mdico. No est enfrentada a la eutanasia. Muchas muertes violentas, indignas del ser humano, suicidios desesperados, podran evitarse con una cuidadosa profilaxis, con un cuidadoso tratamiento preventivo. El deseo de morir no se debe slo a insoportables dolores fsicos sino tambin a la continua y penosa prdida de la dignidad personal y del sentido de la vida o la falta de perspectivas de una mejora en la salud. En ocasiones se prohbe a la persona el derecho a una muerte digna mediante una dependencia interminable de los aparatos o de los medicamentos.

Tubinga, ciudad donde l vive, tiene una relacin especial con la enfermedad de Alzheimer porque en 1906 el mdico Alois Alzheimer, (1864-1915), inform por primera vez sobre el proceso patolgico extrao y grave de la corteza cerebral. Algunos telogos defienden la opinin de que cada persona debe aguantar hasta el final dispuesto y no debe devolver prematuramente su vida. Realmente eso ha dispuesto el buen Dios?, se pregunta el telogo Kng: La muerte no siempre, de ninguna manera, es la enemiga del ser humano. Sea como sea, yo quiero mantener el control sobre m mismo hasta el final y no cedrselo a otros, y supongo que no estoy solo en la eleccin de esta opcin.

6.- Crees realmente en la vida despus de la muerte?, me pregunt hace poco con toda seriedad una de mis hermanas, confiesa Kng. S, le respond con conviccin, pero no porque hubiera demostrado racionalmente esa vida despus de la muerte, sino porque he conservado esa confianza racional en Dios y porque en la confianza en el Dios eterno tambin puedo confiar en mi propia vida eterna. Debo tener esperanza o no en algo que sea lo ltimo de todo? Una vida eterna, un descanso eterno, una felicidad eterna? Eso es asunto de la confianza, pero de una manera de ninguna manera irracional, sino de una confianza responsable. Es irracional la confianza en Dios? No, a m me parece lo ms racional de todo lo que puede ser capaz el ser humano, me parece absurdo pensar que sea precisamente el ser humano quien muera en una nada; el trnsito a la muerte y la muerte misma son solo estaciones a las que sigue un nuevo futuro; de que la vida es ms fuerte que la muerte y de que el ser humano va a morir en aquella primera y ltima realidad inconcebible e in abarcable, que no es una nulidad, sino ms bien la realidad ms real. Vita mutatur, non tollitur, la vida se transforma, no nos es arrebatada.

El ser humano recorre su ltimo camino, decisivo, completamente diferente, no hacia el universo o ms all de ste, sino hacia dentro, en lo ms interno de la realidad, en un mbito ms all de lo emprico, donde ms all del mbito subatmico se abre aquella dimensin del infinito que resulta ser entonces la realidad ms real que no puede comprenderse con conceptos, sino que tan slo puede parafrasearse con imgenes: el corazn del universo, el territorio imperecedero del ser humano del que procede y al que se dirige.

Yo defiendo una fe cristiana en Dios y en una vida eterna. La fe en una vida eterna sin una fe en Dios no tendra motivo, carecera de fundamento. A la inversa, una fe en Dios sin una fe en una vida eterna carecera de consecuencia, no tendra un objetivo. (Es el pensamiento de Hans Kng)


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter