Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-12-2005

La compralipsis de fiestas del Reverendo Billy

Mark Engler
Rebelin


El Reverendo Billy est apoyado en el mostrador de un Starbucks en Northridge, California. Vestido de blanco y con cuello seglar, su pelo teido de rubio y con gel, peinado hacia arriba en un estilo John Travolta, podra pasar por un verdadero religioso -hasta que abre la boca.

"Estn entrando a nuestros vecindarios como si fueran extraterrestres!", dice en su voz altisonante de televangelista. Luego entona una letana de pecados: "Los sindicatos, la leche por ingeniera gentica, la falsa bohemia!"

Una gerente de tienda atraviesa el pblico y se arriesga a que le escupan la mano al tratar de tapar la boca al reverendo.

"Pido al dios que no es un producto que por favor anule, neutralice esta caja registradora ahora", grita l agarrando la mquina, "y que saque a patadas a este Starbucks del vecindario".

Una congregacin de una docena de seguidores grita "Aleluya!" mientras que un ex-infante de Marina, que ha decidido actuar como guardia de seguridad de la tienda, se aferra a la chaqueta del reverendo.

"Vamos, hijos! Se acab Starbucks. Amn y cambia-luya!"

El Reverendo Billy, carismtico lder de la Iglesia de Dejar de Comprar, es la creacin del artista del performance y veterano del teatro de vanguardia de Nueva York Bill Talen. Su personaje parecido a Jimmy Swaggart puede estar basado en la parodia, pero Talen -quien se siente inspirado por ACT UP, las Muchachas Guerrilleras, Lenny Bruce y Abbie Hoffman- tiene una actitud ante su trabajo que es inusualmente seria. El reverendo es su enfoque principal durante todo el ao; incluso se gana modestamente la vida por medio del personaje, dando conferencias y haciendo residencias con organizaciones de arte. Cuando su coro canta textos como "As que es Navidad, dejemos ahora de comprar / La confianza del consumidor, s, oh, s, est decayendo", muestra un canto bien ensayado. Y cuando Talen dice sus sermones de verdad se le enrojece el rostro y le corre el sudor.

"Realmente estamos tratando de desentraar la adiccin del consumismo", dice Talen. "Por qu compran de esta manera los norteamericanos?" Los anuncios nos convencen de que el consumismo en s es democracia. Nos convencen de que es normal. Pero nosotros creemos que no tiene precedente".

La crtica anti-corporativa de Talen es en parte derechos de los trabajadores, en parte conservacionismo del petrleo y en parte esttica. l acusa a las grandes tiendas de explotacin del trabajo. Pero ms a menudo invoca una visin de "verdaderos vecindarios", de un urbanismo al estilo de Jane Jacobs que ha sido destruido por la aristocratizacin, la publicidad y las franquicias. l califica a Starbucks de "destructor de las viejas cafeteras". En su libro del 2003, Qu debo hacer si el Reverendo Billy entra en mi tienda?, Talen critica los espacios pblicos donde las sper modelos aparecen en las vallas publicitarias, pero donde hay "cada vez menos espacio para las palabras humanas".

Parece improbable que muchos bebedores de latte se conviertan por presenciar las "intervenciones minoristas" de la Iglesia de Dejar de Comprar. El asombro es la respuesta habitual, y algunos clientes se ponen a la defensiva. Pero Talen asegura que otros agregan sus propios aleluyas y que l hasta ha visto aplaudir a algunos empleados. La casa central de Starbucks ha tomado nota: el ttulo del libro de Talen aparece en un memorando distribuido a empleados inseguros de cmo responder a las acciones. (No hace falta decir que no recomienda aplaudir.) En una Tienda Disney en Times Square -otro objetivo favorito de la iglesia- un gerente trat una vez de advertir a miembros del grupo diciendo, aparentemente sin irona: "Si no estn comprando puedo hacer que los arresten".

Talen estima que l ha sido arrestado como el Reverendo Billy de 30 a 50 veces. Aunque generalmente lo dejan en libertad sin presentar acusacin, en ao pasado pas tres das en un calabozo del condado de Los ngeles despus de una manifestacin post Da de Accin de Gracias. "Esa vez se me fue de las manos", dice Talen. "Es un lugar muy, muy duro".

Ahora Talen sale a la carretera con 30 co-activistas y actores para la "Gira de la Compralipsis", un viaje de un mes por todo el pas que comenz en Nueva York pocos das despus del Da de Accin de Gracias y terminar con una celebracin de Navidad anti-consumista el 25 de diciembre en Los ngeles. l no ha anunciado la ruta exacta -para evitar advertir a la seguridad corporativa-, pero hay acciones planeadas para Chicago, Minneapolis, y Dallas, as como en un grupo de ciudades ms pequeas en el camino.

"Vamos a acercarnos a los que estn haciendo sus compras de Navidad y decirles 'Tienen que volver en s. Tienen que despertar", dice Talen. "No tiene sentido expresar el amor de esa manera".

Tienen impacto esas acciones? Debido a que las protestas masivas con Starbucks como objetivo han sido escasas ltimamente, es improbable que las ventas de la cadena sufran mucho a corto plazo debido a esas acciones. Por otra parte, WalMart, otro de los enemigos del Reverendo Billy, recientemente ha sufrido algunas derrotas. En especial sus esfuerzos por levantar tiendas en Queens, Nueva York, e Inglewood, California, un suburbio de Los ngeles, han sido derrotados por una coalicin de grupos comunitarios.

"Desde las protestas en contra de la construccin de tiendas, pasando por 'comida lenta' al comercio justo, que est alcanzando fuerza realmente en Europa, la resistencia al consumismo est llegando de distintas maneras", dice Talen.

Es Talen entonces un sacrlego irnico o es esa su propia forma de ser un verdadero creyente? A la pregunta de cul es su religin, explica que l y sus seguidores estn "tratando de poner las apuestas a favor de Dios". Dice que siente que hay una relacin con la sirena atrapada en el logotipo de Starbucks, una imagen inspirada en un grabado que tiene centenares de aos, cuyos senos desnudos fueron borrados durante la expansin de la corporacin. Talen exhorta a las clientes a "sacar su creyn rojo de labios y devolver sus pezones a esa diosa".

Sin embargo, justo cuando todo parece una broma, la pasin en su voz se aplaca y Talen toca un dilema al que muchos importantes telogos se han enfrentado a medida que la temporada de fiesta se cosifica ms: que en nuestro desenfreno por las compras de ltima hora, el centro comercial se convierte en su propia rutilante deidad.

"Yo no creo en ese dios", dice el Reverendo Billy."Y usted?"


-- Mark Engler, escritor residente en la Ciudad de Nueva York, puede ser contactado por medio del sitio web http://www.democracyuprising.com. Kate Griffiths brind ayuda en la investigacin para este artculo.

Traducido por Progreso Semanal


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter