Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2018

Propaganda electoral a la colombiana

Renn Vega Cantor
Rebelin


La consolidacin de una cultura traqueta en Colombia en los ltimos quince aos se expresa en la propaganda electoral que se despliega en cada campaa, en la que vale destacar los insultos, mentiras, descalificaciones, calumnias que genera la derecha y la extrema derecha contra aquellos candidatos que no son de su feudo y que ha contagiado al centro, de los verdes y del Moir-Polo Democrtico. Este no es el aspecto principal de la propaganda electoral a favor de la extrema derecha, encarnada en un ex presidente y hoy senador, ya que sobresale un elemento inesperado, que le ha sido muy eficaz: dar a conocer, en los das previos a las elecciones, denuncias sobre los crmenes, tropelas y delitos cometidos por el ex presidente paisa.

Existe una coincidencia pasmosa ―que en cualquier otro pas generara escndalo y rechazo masivo― entre esas denuncias y la popularidad electoral del Centro Demoniaco y su poltico estrella, lo que nos lleva a concluir que tales denuncias son una propaganda gratuita que favorece las toldas de esos delincuentes. As sucedi en las elecciones para Senado en marzo y as acaba de acontecer en la primera vuelta presidencial. En los das previos a las elecciones para Senado se conocieron dos hechos que en un pas medianamente decente hubieran generado el rechazo de los electores, pero no es el caso de Colombia. La primera noticia se refera a la violacin de una conocida periodista, Claudia Morales, quien seal que haba sido abusada sexualmente por un personaje muy poderoso del pas que, segn todas las pesquisas, conduca al Palacio de Nario y a su inquilino principal, en el perodo 2002-2010. La segunda noticia estuvo referida con las interceptaciones que la Corte Suprema de Justicia efectu a ese personaje, en las que se demuestra que este falsific testigos para incriminar al Senador del Polo Democrtico Ivn Cepeda. En esta ocasin se hicieron grabaciones en que el ex presidente habla con un hombre de su entera confianza, sealado como uno de los organizadores del Bloque Metro de los paramilitares, en una de las cuales dice de manera textual, y muy a su estilo traqueto: Me estn investigando a m con usted y tienen interceptado el telfono. O sea que esta llamada la estn escuchando esos hijueputas (sic). De esas reuniones poco santas existe registro fotogrfico, que evidencia la cercana entre personajes del hampa criolla, que se renen en restaurantes de Medelln, encabezados por un senador activo y ex presidente de Colombia.

Esas informaciones fueron pura propaganda electoral para el Centro Demoniaco, cuyo candidato obtuvo una alta votacin en la consulta de marzo. Es decir, las denuncias contra el dueo de ese partido le produjeron resultados muy positivos, no le quitaron ni un voto. Antes por el contrario, incrementaron su respaldo electoral, hasta el punto que fue el senador ms votado en marzo.

Podra pensarse que es una coincidencia o una especulacin de nuestra parte, pero lo que acaba de suceder en las elecciones del 27 de mayo lo confirma. Desde semanas antes se empezaron a poner en circulacin noticias que denunciaban hechos criminales o delictivos del ex presidente o de su entorno ms cercano. Se destacaron dos noticias: el asesinato de Carlos Enrique Areiza Arango, alias Papo, en Bello (Antioquia), un testigo clave en el proceso de fabricacin de falsos testimonios para inculpar a Ivn Cepeda. Al respecto, en su cuenta de Twiter, con un desprecio absoluto el ex presidente afirm: Carlos Areiza era un bandido. Muri en su ley. Areiza es un buen muerto. Este hecho suscit mltiples columnas y comentarios de prensa, que sealaban en forma directa o indirecta el inters del ex presidente por eliminar a un testigo tan incmodo el noveno testigo que es asesinado en parecidas circunstancias que resultaron siendo propaganda electoral favorable al Centro Demoniaco y a su candidato Ivn Duque, un ttere del ex presidente.

Por si hubieran dudas de este nuevo tipo de propaganda electoral, dos das antes de las elecciones The New York Times public un artculo, escrito a partir de cables del gobierno de los Estados Unidos de las dcadas de 1980 y 1990, en donde diversos funcionarios de ese gobierno sealan que un poltico criollo, que haba sido Director de la Aeronutica Civil y Gobernador de Antioquia, era una ficha clave del Cartel de Medelln. En esos cables se indica que el personaje de marras financi sus campaas polticas con dineros del narcotrfico, concretamente del clan de la familia Ochoa Vsquez.

Esta informacin se convirti en publicidad poltica gratuita para el candidato del Centro Democrtico, la sombra del patrn de marras, como se demuestra con el hecho de que obtuvo la mayor votacin en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

La pregunta de fondo es: por qu sucede ese fenmeno aparentemente tan contradictorio en que denuncias e informacin sobre delitos y crmenes en los que ha estado involucrado el ex presidente en lugar de generar el rechazo de los electores le representan un incondicional respaldo? Es un resultado de la consolidacin de una cultura traqueta en la sociedad colombiana, que se distingue por avalar la violencia, el arribismo basado en las acciones delictivas, el enriquecimiento ilcito, la corrupcin, las triquiuelas y las maniobras bajas, la traicin, el desprecio hacia los pobres, el racismo, el machismo, el clasismo, el anticomunismo rastrero, la persecucin y asesinato de los que piensan distinto y que son identificados como de izquierda (considerados como peligrosos enemigos que deben exterminarse), la condena a muerte de aquellos que osen rebelarse contra los poderosos y el culto a los paramilitares asesinos, que son presentados como los salvadores de la patria. Y todo esto en medio de una gran impunidad y aceptacin social.

Esos excelsos valores los encarna como ningn otro personaje en la historia colombiana reciente el ex presidente paisa. De ah el respaldo que le brindan sectores de la poblacin colombiana (empezando por algunos de Medelln y Antioquia, los lugares donde surgi la cultura narcotraqueta) cuando se denuncian los crmenes del ex presidente, porque para ellos ni siquiera es que sean falsas, eso ya no les importa, sino que los crmenes engrandecen al personaje ante sus ojos y ellos mismos se sienten identificados con esa cultura del bajo mundo, en donde su hroe favorito es Pablo Escobar, el patrocinador principal de Varito, como lo llamaba afectuosamente. Ni siquiera es un asunto de victimizacin, que puede operar para los sectores ms ingenuos de la Bacrin de los Uribeos, sino de aceptar, simpatizar y compartir los valores criminales, que incluso se reivindican como criterios de identificacin de los colombianos ante el resto del mundo, criterios que son propios de cualquier vulgar matn de barrio y no deberan ser fuente de orgullo sino de una gran vergenza.


Publicado en papel en El Colectivo (Medelln), junio de 201

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter