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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2018

Colombia en segunda vuelta
La gran responsabilidad de quienes no son los responsables y la irresponsabilidad de los que s lo son

Javier Tolcachier
Rebelin


El domingo 17 de Junio tendr lugar en Colombia la segunda vuelta para elegir presidente para el prximo perodo de gobierno. La paz se plebiscita una vez ms, pero no slo ella. Est en juego el modelo de pas y la posicin que adopte Colombia en sus relaciones internacionales.

La primera vuelta no arroj mayoras absolutas, colocando en el primer lugar de la votacin a Ivn Duque, senador del Centro Democrtico, la agrupacin derechista de lvaro Uribe Vlez.

Aunque a distancia de los 39 puntos porcentuales de Duque, el resultado constituy un gran triunfo para Gustavo Petro, quien con un 25% pas a segunda vuelta, siendo sta la primera vez en muchos aos que un candidato progresista, a la izquierda de la tradicional partidocracia, lo logra.

Por muy poco, con casi un 24% qued fuera de la contienda Sergio Fajardo, candidato de la Coalicin Colombia, apoyada por el Polo Democrtico al que anteriormente perteneca Petro - , Los Verdes y Compromiso Ciudadano por Colombia. Con ello fall el intento de perfilar para la segunda vuelta a un candidato ms centrista, que pudiera eventualmente capturar un voto ms descomprometido.

El an vicepresidente Vargas Lleras, neto representante del santismo saliente, cosech un magro 7%, pese a contar con resortes del Estado y maquinaria clientelar. Esto sella el veredicto negativo del pueblo sobre el gobierno de Juan Manuel Santos. Humberto de la Calle, figura central en el logro de los Acuerdos de Paz con las FARC en La Habana, fue votado por el 2%, quizs porque el voto progresista y pro-paz se volc a otras candidaturas. Los restantes candidatos no llegaron al 1% de los votos vlidos.

La participacin fue del 53%, superando en algo la crnica abstencin en Colombia, cuyo promedio de participacin electoral ha sido de un 46% entre 1978 y 2010, segn datos de la Registradura Nacional. En relacin a las elecciones de 2014, acudieron en primera vuelta a las urnas casi seis millones y medio ms de votantes, sobre todo jvenes y mujeres.

Qu representa cada candidato?

Decir Ivn Duque es decir lvaro Uribe Vlez. Y decir Uribe Vlez es decir EEUU y Plan Colombia. Es hablar de falsos positivos, chuzadas a opositores, mano dura y militarizacin.

Si gana Duque, ganarn los grupos econmicos corporativos, los conglomerados financieros, los medios hegemnicos, los terratenientes, ganarn los megaproyectos. Ganar un amplio arco de violencias, el paramilitarismo rural, el imperialismo y la guerra. Perdern los campesinos desheredados, los lderes sociales, las comunidades rurales, los ex combatientes de la insurgencia. Perdern los pobres, los desocupados, el equilibrio medioambiental y se alejar la posibilidad de una Amrica Latina libre e integrada.

Si gana Petro, ganar la posibilidad de una Colombia algo ms democrtica y pacfica, una Colombia algo ms humana. Ganarn los sectores empobrecidos de las periferias. Ganar la historia truncada con la muerte de Elicer Gaitn.

Duque es un neoliberal a ultranza. Previo a su primer y nico perodo senatorial trabaj durante doce aos como funcionario del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fue asesor del ministerio de Hacienda en el gobierno conservador de Pastrana y tambin por un breve perodo consultor de CAF-Banco de Desarrollo de Amrica Latina. Es predecible que apunte a construir megaproyectos de infraestructura, sobre todo en aquellas zonas anteriormente controladas por la guerrilla, favoreciendo al sector desarrollista y agroexportador, lo cual impedir el retorno de la poblacin desplazada por la guerra, acentuando adems el xodo forzado del campesinado a las ciudades.

Ha sido el perfil elegido por el ex presidente Uribe con la idea de proponer una imagen pblica ms joven y en apariencia alejada de la degradada poltica tradicional, aunque claramente dependiente por completo de ella.

Petro propugna un capitalismo menos descarnado, con propuestas de mayor inclusin, movilidad social ascendente y un menor impacto ambiental. Ha convocado a unirse en lo fundamental defender los acuerdos de paz y su implementacin, la educacin pblica, los derechos humanos, la tolerancia poltica, la separacin de poderes - y dejar de lado las particularidades para conformar un gobierno de alianzas.

Otra de las luchas centrales en esta eleccin es entre una justicia amaada por el poder o un progresivo - aunque seguramente lento - avance de derechos para la tan vapuleada poblacin colombiana. Entre la impunidad y la posibilidad de verdad y justicia para los millones de vctimas del conflicto armado.

Lo que tambin est en juego, al igual que en otros lugares de la regin, son los derechos a la diversidad, la no discriminacin y libre eleccin sexoafectiva. Si bien el candidato pentecostalista Trujillo sac en primera vuelta apenas un 0.4%, esta tendencia fue una de las que ayud a volcar el resultado del plebiscito de Octubre 2016 por el No, por lo que sin duda estuvo y est representada en la candidatura de Ivn Duque.

La irresponsabilidad de los que son responsables

Quines son los responsables de que Colombia sea uno de los pases ms desiguales del mundo? O de la concentracin extrema de tierras frtiles en pocas manos, que es prcticamente decir lo mismo. Quines han hecho de la democracia en este pas un tablero de corrupcin partidocrtica? Quines fueron los causantes de la guerra que asol a la nacin durante ms de cinco dcadas? Quines hicieron de Colombia el mayor productor de cocana del mundo?

Los responsables estructurales son los mismos que hoy se agrupan bajo el ala de la candidatura de Ivn Duque y de su mentor-gestor Uribe Vlez. Es una reedicin apenas barnizada de aquel Frente Nacional a travs del que, entre 1958 y 1974, conservadores y liberales se alternaron en el gobierno para frenar cualquier viso de transformacin social. Es la continuidad del patriciado plutocrtico de unas pocas familias que manejan poltica y justicia en este pas desde su misma independencia nacional. No por nada se repiten una y otra vez los mismos apellidos en la poltica colombiana conformando un tinglado impermeable al pueblo de a pie.

Esta irresponsabilidad social de la derecha es acompaada hoy por la irresponsabilidad poltica e histrica de algunos dirigentes, aparentemente disidentes, pero finalmente funcionales a que todo siga igual.

El voto en blanco proclamado por alguno de ellos, es en esta oportunidad una opcin mezquina, que slo se explica por especulaciones de posicionamiento o por el deseo de continuar siendo potables para el establishment, aunque no es de descartar que alguno de estos dirigentes haya recibido presiones en ese sentido.

La enorme responsabilidad de los que no son los responsables

El pueblo siempre es el que sufre las consecuencias, a pesar de estar comnmente alejado de las decisiones. Salvo quizs en esta ocasin, una oportunidad de oro para intentar algo distinto. La responsabilidad recae esta vez sobre la ciudadana, en desafo al facilismo, la inercia y la irresponsabilidad dirigencial.

Frente a lo que parece una alianza inclume del centro a la derecha, los sectores del electorado que podran balancear y cambiar las cosas son dos: Por un lado, los que votaron por Fajardo o La Calle, alrededor de cinco millones de electores o 13.6% del padrn. Por el otro, los que no concurrieron a votar, ms de diecisiete millones de colombianos y colombianas que representan el 47% del total.

El primer sector, aunque dividido, tender mayoritariamente hacia la candidatura de Petro, votando los restantes en general en blanco o abstenindose, sin que un nmero significativo vuelque su apoyo a Duque. Estos votos en blanco se harn eco de los temores difundidos por la propaganda difamatoria sobre un posible gobierno de Petro, sern vctimas de la manipulacin por las redes y los medios o de sus propias aspiraciones de continuar siendo el furgn de cola de un sistema armado para pocos. La fiesta a la que no sern invitados, como se dijo acertadamente - en la campaa previa al gobierno de Macri en Argentina.

En cuanto a los que no participaron en primera vuelta, ellos y ellas son los que tienen la ltima palabra. Las elecciones polarizadas suelen tener una mayor afluencia de votantes en el balotaje cuando no estn decididas, es decir cuando ir a votar puede representar la diferencia. La pregunta es cuntos sern y qu los movilizar.

A la gran proporcin poblacional que grita silenciosamente con su abstencin, se le endilga falta de conciencia cvica. Desde los parmetros de la democracia regida por el capital, dicha conducta es considerada en pblico como negativa, aunque se la favorece degradando a la poltica en general. As queda la va libre para que el gran capital se sirva de los aparatos enquistados en el Estado para aumentar sus beneficios. Si as no lo hicieren, les espera a estos funcionarios una condena meditica o incluso penal. Ese es el ncleo de la corrupcin real: la dependencia del poder poltico formal del poder real, en manos de las corporaciones de negocios.

Acaso esa abstencin no es entonces signo inequvoco de protesta y resistencia a ese funcionamiento? Acaso no es una constatacin de que, finalmente, votar no sirve? Acaso no es una acusacin flagrante a la falta de coherencia que exhiben los candidatos traicionando al votante y a sus mejores esperanzas? Claro que lo es.

Sin embargo, el sistema se las ha arreglado para acallar y anular esta queja. El mecanismo es expedito y sencillo. Los nicos votos vlidos son aquellos que se emiten prolijamente por alguna de las alternativas en liza. Por ello, la abstencin se ha convertido en opcin intil, perdiendo toda efectividad.

En esta segunda vuelta, el voto en blanco no representa rebelin sino sumisin. Significa facilitar los negociados, la profundizacin de las desigualdades, el aumento de la delincuencia y un regreso a un pasado doloroso.

Quin ganar la eleccin?

Ojal el pueblo, el campesinado y la mayora ciudadana logren sobreponerse al fraude, a la compra de votos, a la extorsin, a la manipulacin de las grandes cadenas de radio y televisin, a la presin extranjera, la farsa publicitaria y optar con mayor libertad interna entre dos opciones esta vez distintas.

Si eso ocurre y no es en absoluto fcil que suceda ganar el pueblo, acaso por primera vez desde hace dcadas.


Javier Tolcachier, Investigador del Centro Humanista de Crdoba, investigador asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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