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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2018

Qu medidas debera tomar un gobierno popular con respecto a los bancos?

Eric Toussaint, Patrick Saurin y Jeanne Chevalier
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El Hotel de la Monnaie de Paris en el siglo XIX

La heterodoxia econmica y los programas de la socialdemocracia en descomposicin sufren de una falta total de precisin en cuanto a la constitucin de un sistema bancario alternativo. Para remediarlo, esta contribucin intenta avanzar hacia una propuesta compartida, coherente y operacional sobre un plan de organizacin del sector bancario y con condiciones concretas para que un gobierno popular, que podra llegar al poder en Europa, lo instaurase.


La medidas que se deben poner en marcha de forma inmediata

Para que una vez llegado al poder, un gobierno popular tenga un cierto margen de maniobra y pueda limitar los riesgos de una asfixia financiera, debe instaurar el control de capitales. Controlar los capitales no est necesariamente en contradiccin con los tratados europeos. El artculo 65 del Tratado de funcionamiento de la Unin Europea introduce, efectivamente, un cierto nmero de restricciones a la libertad de movimientos de los capitales, justificado por la lucha contra las infracciones a las leyes nacionales en materia fiscal o prudencial, o por motivos ligados al orden pblico o a la seguridad pblica. Estos motivos fueron invocados en Chipre en 2013 y para Grecia en 2015. De todas maneras, aunque el control de capitales fuese contrario a los tratados, un gobierno popular podra asumir su desobediencia. Por otro lado, se plantea la cuestin del lugar que ocupara una medida para regular los capitales en la jerarqua de normas, y, por consiguiente, de la posibilidad para un gobierno de ponerla en marcha inmediatamente. En varios pases europeos, la reglamentacin nacional prev medidas para controlar los movimientos de capitales que, como la regulacin de la duracin de las inversiones, son de nivel reglamentario y no de nivel legislativo. Por lo tanto, podran ser aplicadas de forma inmediata desde la llegada al poder de un gobierno popular.


Hacia una socializacin del sistema bancario privado

El sistema financiero no debe constituir un centro de beneficios en s mismo, independiente de la financiacin de la economa real.La moneda, el ahorro, el crdito y el sistema de pagos, puesto que son tiles al inters general y que, por lo tanto, deberan responder imperativamente a una lgica de servicio pblico, deben ser utilizados y gestionados en el marco de un servicio pblico. El sistema financiero no debe constituir un centro de beneficios en s mismo, independiente de la financiacin de la economa real. Mientras que el desarrollo del capitalismo financiero y las finanzas desreguladas derrumbaron a la economa real en 2008, y amenazan hacerlo de nuevo, la urgencia es la socializacin total o parcial del sector bancario. Efectivamente, dos vas programticas se pueden tomar sobre este problema: o proceder de entrada a la socializacin total del sistema bancario, yendo hasta la integracin de los bancos de financiacin e inversiones, as como del sector de las aseguradoras; o socializar una parte del sector bancario con la creacin de un polo pblico concebido como una etapa antes de la socializacin de la totalidad del sector. En todo caso, los bancos deben tener una misin de inters general, como lo decidido en Francia despus de la Segunda Guerra mundial, cuando dos tercios del crdito estaban controlados por los poderes pblicos.

El trmino socializacin se suele preferir al de nacionalizacin. Nacionalizar podra confundirse con estatizar, la toma de control de los bancos por las elites dirigentes en el marco de un capitalismo nacional. Socializar se refiere, ms explcitamente, a una colectivizacin en la que los trabajadores ejercen el poder de decisin y de control, que son dos dimensiones esenciales de ese proceso. En Francia, el trmino socializacin ya fue privilegiado por el socialista Jules Moch en 1945. Durante una reunin de la instancia dirigente de su partido, explic en qu consista la diferencia: Para los socialistas, reside fundamentalmente en tres caracteres que permitiran distinguir las socializaciones, que pensaban que se podan hacer, de algunas formas de nacionalizacin: los capitalistas seran eliminados, no solamente de la propiedad sino tambin de la gestin de las empresas; stas no generaran un capitalismo de Estado que no hara ms que sustituir un patrn por otro; la gestin sera democrtica asociando los trabajadores con los tcnicos, los representantes de los intereses generales en consejos tripartitos que gozaran de autonoma de gestin. La empresa socializada se mostrara as como un laboratorio de emancipacin de los trabajadores, base de una nueva sociedad que los socialistas suean con edificar.

Efectivamente, durante las nacionalizaciones producidas en Europa a partir de 2008, como consecuencia de la crisis de los bancos privados (Royal Bank of Scotland en Gran Bretaa, Hypo Real Estate en Alemania, ABN-Amro en los Pases Bajos, Fortis, Dexia Belfius en Blgica, Bankia en Espaa, Banco Esprito Santo en Portugal), los gobiernos no los reorientaron en una direccin favorable a la poblacin. Sealemos que la nacionalizacin de los bancos fue decidida cuando las ayudas pblicas (prstamos, recapitalizaciones, garanta, etc.) ya no fueron suficientes para mantener a flote esas entidades privadas. Y lo que es peor, adems de dejar que la poblacin soporte las prdidas de los bancos privados nacionalizados, las nacionalizaciones fueron concebidas, en ese momento, como simple parntesis precediendo a futuras privatizaciones. Con frecuencia, los Estados ni siquiera ejercieron el poder en esas instituciones, dejando la direccin a los representantes del sector privado. La idea de socializacin asume una lgica completamente diferente y quiere poner la primera piedra en la construccin de una sociedad nueva.

Hay que estimular el ejercicio de un control de las actividades del banco por los trabajadores del sector bancarioLa palabra socializacin es utilizada preferentemente a nacionalizacin o estatizacin para indicar claramente hasta qu punto es esencial el control ciudadano, con la participacin en las decisiones de los dirigentes, los representantes de los asalariados, clientes, asociaciones, cargos electos locales, que completaran el control de los representantes de instancias bancarias pblicas nacionales y regionales. Por consiguiente, es necesario definir de manera democrtica el ejercicio de un control ciudadano activo . As mismo, hay que estimular el ejercicio de un control de las actividades del banco por los trabajadores del sector bancario y su participacin activa en la organizacin del trabajo. Las direcciones de los bancos deberan remitir anualmente un informe pblico sobre su gestin transparente y comprensible. Habra que privilegiar un servicio de proximidad y de calidad que rompa con las polticas de externalizaciones llevadas a cabo actualmente. Hay que promover que el personal de los establecimientos financieros garantice a los y las clientes un autntico servicio de consejos, y erradicar las polticas comerciales agresivas de ventas forzadas.


Los modos concretos de la transicin

La transicin hacia un sistema bancario socializado plantea, no obstante, varias cuestiones a las que un gobierno popular deber responder.


El nmero de bancos a socializar

Si un programa gubernamental no prev socializar la totalidad del sistema bancario, se debe plantear la cuestin del nmero de bancos a socializar y del criterio de eleccin. Ms all del aspecto terico, esa decisin nos remite a la relacin de fuerza que un gobierno popular es capaz de establecer, y de su capacidad para apoyarse en la movilizacin de la poblacin. En casi todas las experiencias de nacionalizaciones bancarias, los bancos de negocios fueron excluidos del mbito de las leyes de nacionalizacin y mantenidos en el sector privado por la presin del sector financiero. As, en el momento del segundo parntesis de nacionalizacin de bancos en Francia durante el gobierno de Franois Mitterrand, en 1981-1982, la Secretaria del Estado para la extensin del servicio pblico propona inicialmente la nacionalizacin de todos los establecimientos que dispusieran de ms de 500 millones de francos del total del balance . Finalmente, bajo la presin del medio bancario, ese umbral fue elevado a 1.000 millones de francos. El nmero de bancos a nacionalizar pas de 60 a 39. Este ejemplo ilustra bien que el hecho de que establecer un servicio pblico bancario estar condicionado por una relacin de fuerza, cuestin que se debe preparar muy bien.


La indemnizacin a los accionistas

Con el fin de socializar los bancos, se plantea tambin la cuestin de la indemnizacin de los accionistas privados. Conviene tratar de manera diferente los grandes y los pequeos accionistas. Los grandes accionistas son, en efecto, activa o pasivamente responsables de la acentuacin de las actividades bancarias especulativas y de alto riego para los ahorradores, para el Tesoro pblico y para el conjunto de la sociedad. Los pequeos accionistas no intervienen en las decisiones de los bancos, y es normal que se los indemnice. Por otro lado, es lgico que los depsitos estn protegidos. En la mayora de las nacionalizaciones de los bancos ya realizadas, los accionistas fueron indemnizados a cargo de los contribuyentes. Especialmente, fue el caso de las nacionalizaciones producidas en Europa y en Estados Unidos a partir de la crisis de 2008. Los accionistas fueron indemnizados y los gastos de la nacionalizacin estuvieron a cargo de las finanzas pblicas. Un gobierno popular que llegue al poder en los prximos aos no est obligado a hacer lo mismo. Podra decidir pagar solo un euro simblico a los grandes accionistas, y recuperar el coste del saneamiento del banco sobre su patrimonio global. [1]


Hacia un polo pblico bancario

Si la opcin de la socializacin inmediata de la totalidad del sector bancario no es compartida por el conjunto de las fuerzas reunidas para un gobierno popular, el polo pblico bancario podra representar una solucin de compromiso y permitir a ese gobierno disponer de medios para su poltica. Para orientar el crdito hacia proyectos social y ecolgicamente tiles, la socializacin de los bancos generalistas debera dirigirse hacia el apoyo a la creacin de un polo pblico bancario (o polo financiero pblico). Ese polo pblico tendra por misin sostener un plan de relanzamiento econmico, ecolgico y social, reforzar el aparato productivo, dirigir el ahorro popular hacia la satisfaccin de las necesidades sociales y econmicas, y garantizar la inclusin financiera y el acceso de todas las personas a los servicios financieros.

Con la perspectiva de la creacin de ese polo, un gobierno popular podr apoyarse en las instituciones ya presentes en cada pas. Por ejemplo, en el caso de Francia, ese polo reunira en primer lugar la Caja de depsitos y consignacin y el Banco pblico de inversiones ( BPI ). Creado en 2012, el BPI fue completamente deformado y adopta un comportamiento de banco clsico a pesar de que debera ser uno de los actores clave de la inversin en la transicin ecolgica. Tambin podran agregarse otras estructuras pblicas y semipblicas como la Agencia Francesa de Desarrollo, el Banco Postal o la Coface. Podra ser sensato integrar en ese polo pblico a los grandes bancos mutualistas (Crdit agricole, BPCE Banque populaire-Caisse dpargne, el Crdit Mutuel). Eso tendra dos ventajas: sacar las redes mutualistas de la lgica puramente financiera de los otros grandes grupos bancarios como el BNP o la Socit Gnrale, y dar ms fuerza al polo pblico para poder hacer frente a los bancos privados cuya nacionalizacin se habra diferido en el tiempo, en la hiptesis de un proceso de socializacin por etapas.

De manera general, en ese polo pblico, en materia de gobernanza, cada establecimiento conservara su autonoma de funcionamiento y sus propias instancias de direccin. No obstante, la accin de esos establecimientos estara dentro de un marco comn definido por una instancia de direccin nacional que garantizara la coherencia del conjunto. La instancia de la direccin nacional estara compuesta por cargos electos nacionales y locales, responsables de las entidades y representantes de la sociedad civil, en particular organizaciones sindicales y asociativas. El polo pblico tendra sedes territoriales, organizadas segn las mismas modalidades de manera de asegurar una malla suficientemente fina y equilibrada del territorio.

A escala europea, un gobierno popular podra tratar de organizar la cooperacin entre su polo financiero pblico y las entidades similares existentes en otros pases, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el brazo armado financiero de la UE. As mismo, se hara todo lo posible para poner el Banco Central Europeo al servicio de una poltica social, contrariamente a su funcin actual de gendarme financiero que vela escrupulosamente por la instauracin de las polticas de austeridad.


La estructura del futuro sistema bancario

Reconducir a los grupos bancarios y a sus establecimientos a sus misiones esenciales: la conservacin sin riesgos del ahorro y de los depsitos y la financiacin de la economa real.En caso del mantenimiento de un sistema bancario privado, se generara un sistema bancario tripartito: un polo financiero pblico, integrando a los bancos socializados y otras instituciones pblicas, coexistira con los bancos privados y un polo mutualista. En cuanto al polo mutualista, se tratara de volver a poner en pie a los bancos cooperativistas y mutualistas, reinvirtiendo los valores de democracia, de solidaridad y de no-lucro inscritos en sus estatutos, ya que actualmente estos bancos funcionan y se comportan de la misma manera que los bancos privados. Los representantes de los asalariados podran tener un derecho de informacin y de veto sobre los proyectos que seran financiados. La socializacin impone revisar fundamentalmente la composicin de los consejos de administracin y de rever su modo de designacin. Para el conjunto de los bancos que no pertenecen al sector pblico, una ley bancaria debe redefinir las misiones de todos los bancos, as como la composicin y el modo de designacin de los miembros de sus consejos de administracin, cualquiera sea su estatuto jurdico. De este modo, los bancos privados estaran obligados a hacerse cargo de una parte de los clientes poco rentables, por lo que no seran nicamente acogidos por el Polo bancario pblico. Una nueva deontologa debera definirse para el conjunto del sector bancario y una hoja de ruta exigente debera imponerse al mismo para reconducir a los grupos bancarios y a sus establecimientos a sus misiones esenciales: la conservacin sin riesgos del ahorro y de los depsitos y la financiacin de la economa real. Se deber ejercer un seguimiento muy vigilante sobre los bancos dejados fuera del campo del polo pblico para controlar el respeto de la nueva deontologa y de la buena aplicacin de la hoja de ruta.

La cuestin de saber si un polo bancario pblico puede coexistir con los bancos privados y si stos, sometidos a regulaciones pblicas importantes, pueden ponerse al servicio del inters general es una cuestin esencial, de ah, la necesidad del seguimiento ya citado. En caso de no respeto de sus obligaciones por parte de los bancos privados, intervendra una sancin de socializacin y los responsables de los grupos infractores veran su responsabilidad civil y penal comprometidas ante los tribunales.

En el caso en que una fuerza de izquierda tomase la opcin de la socializacin integral del sector bancario, eso podra generar lo siguiente:

Pensemos lo que significa concretamente la socializacin del sector bancario: los bancos privados desaparecen, es decir, que despus de su expropiacin (indemnizando a los pequeos accionistas), su personal sera reafectado al servicio pblico bancario y de seguros, con garanta de antigedad, salarios (hasta un mximo autorizado con el fin de limitar fuertemente los salarios demasiado altos, y, al mismo tiempo, aumentar los salarios bajos para reducir la desigualdad salarial) y con una mejora de las condiciones de trabajo (abandono del benchmarking [2] y de prcticas de ventas forzadas). Un sistema de reclutamiento para los nuevos contratos sera instaurado, respetando las normas de dicho proceso para un servicio pblico.

Se estar ante una situacin que presenta una concentracin de agencias bancarias en competencia en las grandes aglomeraciones y una penuria o ausencia de sucursales en las pequeas ciudades, los pueblos y los barrios populares. Una red densa de agencias locales tendr que ser desarrollada con el fin de aumentar fuertemente la accesibilidad a los servicios bancarios y de seguros, con un personal competente para responder a las necesidades de los usuarios en relacin con las misiones de servicio pblico. Ninguna persona ser excluida del acceso al servicio pblico bancario que debe ser gratuito.

Las agencias locales del servicio pblico gestionarn las cuentas corrientes y recibirn el ahorro de los usuarios que estar totalmente garantizado. El ahorro ser gestionado sin tomar ninguna clase de riesgo. Ese ahorro se afectar, bajo control ciudadano, a la financiacin de proyectos locales y de inversiones ms amplias centradas en la mejora de las condiciones de vida, la lucha contra el cambio climtico, el abandono de la energa nuclear, el desarrollo de circuitos cortos, la financiacin de la ordenacin del territorio respetando las normas sociales y ambientales rigurosas, etc. Los ahorradores podrn elegir el o los proyectos que desearan financiar con sus ahorros.

Las agencias locales concedern crditos sin riesgos a individuos, familias, pequeas y medianas empresas y estructuras privadas locales, a las asociaciones, a las colectividades locales y a los establecimientos pblicos. Estas agencias podrn afectar una parte de sus recursos a proyectos de una escala ms grande que los propios a nivel local, naturalmente, en el marco de una poltica concertada.

El hecho de que las agencias locales gestionarn los medios financieros de medida razonable para usos locales o para proyectos ms amplios que sern presentados de manera precisa (con el establecimiento de un calendario de programacin y herramientas de seguimiento que permitan controlar claramente la utilizacin de los fondos y la buena concrecin de los proyectos) facilitar el control de los diferentes protagonistas.

Los proyectos locales a financiar sern definidos de manera democrtica con un mximo de participacin ciudadana.

Las agencias locales tendrn tambin a cargo los contratos de seguros para las personas fsicas y jurdicas.


Sostener la transicin hacia una economa social, sostenible y ecolgica

El sector bancario socializado permitir reconstituir un circuito virtuoso de financiacin de los poderes pblicosPor otro lado, los ministerios a cargo de la salud pblica, la educacin nacional, la energa, los transportes pblicos, las pensiones, la transicin ecolgica, etc., dispondrn de medios de financiacin provenientes del presupuesto del Estado.

Agencias transversales especializadas intervendrn en los mbitos y las actividades que excedan las competencias y las esferas de accin de un solo ministerio. Tendrn como objetivo asegurar misiones especficas o transversales definidas con la participacin ciudadana, como el programa de abandono total de la energa nuclear, que comprende tambin el tratamiento con seguridad de los residuos nucleares a largo plazo.

El sector bancario socializado permitir reconstituir un circuito virtuoso de financiacin de los poderes pblicos: stos podrn emitir ttulos que sern adquiridos por el servicio pblico sin pasar por los dictados de los mercados financieros.

Muchos aspectos del proyecto quedan para una elaboracin colectiva ya que estamos en la fase preparatoria del establecimiento de un sistema completamente nuevo. Eso demanda un ambicioso trabajo colectivo de puesta en comn de ideas y propuestas. Ese trabajo no hace ms que comenzar.


Una nueva regulacin y supervisin del sector financiero

De forma inmediata, un gobierno popular deber poner en marcha una regulacin importante del sector financiero con el fin de asegurar la estabilidad financiera. El tamao de los bancos debe reducirse para que ningn banco sistmico pueda ser una amenaza para el conjunto del sistema. Los bancos de negocios deben ser separados de los bancos de depsitos para proteger a estos ltimos. Los bancos de negocios no se beneficiarn de ninguna garanta del Estado. Esta medida ya haba sido tomada por el presidente Franklin D. Roosevelt en 1933, luego de la onda de choque del crash de Wall Street de octubre de 1929. El presidente, recientemente elegido, cerr los bancos durante una semana en marzo de 1933 y, ese mismo ao, hizo aprobar la ley bancaria (Banking Act, conocida tambin por la Glass Steagall Act) que impuso la separacin de los bancos de depsito de los bancos de negocios.

Adems, la nueva regulacin bancaria impondr:

○ Aumentar significativamente la parte de los fondos propios de los bancos en sus balances, llevndola al 20 %.

○ Tomar todas las medidas tiles para obligar a los bancos a sanear su fuera de balance (shadow banking), al imponerles que aclaren todas las operaciones especulativas y todas las transacciones arriesgadas sin inters real para la colectividad.

○ Prohibir las relaciones de crdito entre los bancos de depsito y los bancos de negocios.

○ Prohibir la titulizacin. Cada actividad conllevar en s su propio riego, a travs de las exigencias reglamentarias adaptadas.

○ Prohibir el trading de alta frecuencia

○ Prohibir la especulacin

○ Prohibir los mercados de mutuo acuerdo

○ Prohibir todas las relaciones de los establecimientos bancarios con el shadow banking y los parasos fiscales y judiciales.

○ Prohibir la socializacin de las prdidas

○ Poner fin al secreto bancario

○ Perseguir sistemticamente a los dirigentes responsables de delitos y crmenes financieros y retirar la licencia bancaria a las instituciones que no respeten las prohibiciones y sean culpables de malversaciones.

○ Instaurar una verdadera responsabilidad financiera correspondiente a los grandes accionistas, con el fin de que la recuperacin del coste de sus actividades peligrosas pueda efectuarse con el conjunto de su patrimonio.

○ Aumentar la imposicin a los bancos para obligarles a participar en el esfuerzo fiscal del pas.

Para asegurar la supervisin de la esfera financiera, puede crearse un comisariado de la seguridad financiera. Reunira las autoridades de supervisin de los bancos, de los mercados financieros y de los seguros. Tendra por misin:

○ Evaluar la evolucin del ahorro, del crdito, y del buen funcionamiento del sistema de pagos.

○ Verificar y controlar si la poltica de las entidades bancarias se encuentra bien centrada en los ejes de la hoja de ruta que le fueron definidos, especialmente con respecto a la financiacin de la transicin ecolgica, la financiacin de las necesidades de funcionamiento y de inversiones de los grandes servicios pblicos, la financiacin de las desprivatizaciones de los grandes servicios pblicos que haban sido transferidos al sector privado (por ej., salud, agua, energa, etc.).

○ Verificar la adecuacin de los actores pblicos y privados de la economa a las necesidades de la poblacin

○ Vigilar tambin sectores como el inmobiliario para prevenir eventuales burbujas.

El comisariado pondr en marcha el control de capitales, as como una tasa sobre las transacciones financieras. Adems, tendra por misin someter las innovaciones financieras a un principio de precaucin: los bancos que desarrollen esas innovaciones debern probar su utilidad y asumir su entera responsabilidad. Los productos y las actividades demasiado complejas sern prohibidos. El supervisor tendra, finalmente, la posibilidad de imponer multas significativas a los bancos en el caso de falta a la reglamentacin y a sus obligaciones, con el fin de ajustar las sanciones al perjuicio sufrido por la sociedad y a las ganancias ilegales obtenidas. As mismo, los dirigentes seran susceptibles de ver su responsabilidad personal comprometida en caso de faltas graves. Se retirar la licencia bancaria a cualquier banco que contravenga de manera constatada la nueva legislacin y sus dirigentes sern llevados ante la justicia y podran ser condenados a penas de prisin.


La recuperacin del control de los Bancos Centrales

Un gobierno popular debera tambin recuperar el control de su Banco Central, con la perspectiva de retomar el control de su poltica monetaria y de sus condiciones de financiacin. En 1871, La Comuna de Pars cometi el error de no tomar el control del Banco de Francia. De tal manera, que se vio privada de unos recursos financieros considerables que el Banco Central libr al enemigo de Versalles. Segn Karl Marx en su correspondencia a propsito de la Comuna de Pars en 1881: Con solo la requisicin del Banco de Francia se hubiera puesto fin a las amenazas blicas versallescas. La revolucin cubana no cometi ese error. Desde el primer ao, en 1959, el gobierno puso al Che en la presidencia del Banco Central de Cuba. El dominio del Banco ayud a la realizacin de una serie de profundas reformas sociales que, sostenidas por potentes movilizaciones populares, marcaron positivamente los comienzos de la revolucin cubana.

Retomar el control del Banco Central es esencial para sacar al Estado de las garras de los mercados financieros para la financiacin de los servicios pblicos. Como escribi Benjamin Lemoine en su libro Lordre de la dette sobre el sistema francs de financiacin pblica. Al salir de la Segunda Guerra Mundial y durante ms de una veintena de aos, el aparato del Estado, mediante el circuito del Tesoro, recoga recursos financieros en cantidad suficiente para, durante la mayora del tiempo, escapar a la presin de los acreedores. Dominaba la actividad de los bancos y de las finanzas y acoplaba sus propios instrumentos de tesorera a esas reglamentaciones. As mismo, su financiacin estaba coordinada con las polticas nacionales que determinaban la cantidad de moneda y orientaban los crditos afectados a la economa. Esa poltica permiti a Francia financiarse durante cerca de 40 aos sin depender de la buena voluntad de los mercados financieros, dominados por los bancos privados y de otras sociedades financieras. Un circuito del Tesoro como ese podra ponerse de nuevo en funcionamiento.


La necesidad de contar con el apoyo de la poblacin

La socializacin del sector bancario y el sostn popular son condiciones necesarias para cualquier cambio de modelo.Como escribi Antoine Prost con respecto a las nacionalizaciones de la Liberacin, stas deben ser situadas en el contexto de la Resistencia con un movimiento que vena de abajo. En 1945, el 70 % de los franceses eran favorables a la nacionalizacin de los bancos (el 81 % entre los obreros). Para alcanzar ese grado de apoyo en el seno de la poblacin y para evitar la reapropiacin por los capitalistas de empresas y de actividades socializadas, un gobierno popular deber preparar el terreno y explicar a la poblacin los retos que conlleva semejante cambio de paradigma. Algunas iniciativas sobre el terreno que asocien a la poblacin como auditoras ciudadanas, pueden ponerse en marcha y deberan ser apoyadas por una fuerza poltica que tenga como objetivo acceder al gobierno. En Francia, en Grecia y en Espaa, los colectivos para una auditora ciudadana de la deuda pblica fueron creados a partir de 2011, y dieron lugar a informes, anlisis y acciones ciudadanas sobre la cuestin de la deuda nacional y de las deudas locales. De manera general, las cuestiones monetarias y financieras deben perder su carcter sagrado. Friedrich Engels sealaba en 1891 el santo respeto con el que los comuneros se detuvieron ante las puertas del Banco de Francia (y al mismo tiempo reconoca que: El Banco en manos de la Comuna vala ms que diez mil rehenes). Las finanzas deben ser explicadas y liberadas del encantamiento. No haberlo hecho en forma suficiente contribuy, sin duda, a los retrocesos de Alexis Tsipras despus de su victoria en las elecciones de enero de 2015. La diplomacia secreta y el poder de los expertos no permiten apoyarse en una amplia movilizacin popular, sin embargo, necesaria para reconquistar terreno frente al dominio del capital.

Para una fuerza de izquierda, es fundamental mostrar a la poblacin el enorme avance que constituira la decisin de dejar de confiar la propiedad y la gestin del sistema bancario en el gran capital, y las enormes ventajas que podra aportar la existencia de un servicio bancario pblico.


La importancia de la movilizacin popular

La socializacin del sector bancario no puede ser vista como un lema o una reivindicacin autosuficiente, que los dirigentes aplicaran despus de llegar al gobierno. La socializacin debe ser concebida como un objetivo poltico a alcanzar en el marco de un proceso liderado por una dinmica ciudadana. No solamente es necesario que los movimientos sociales organizados existentes (entre ellos los sindicatos) hagan de la socializacin una prioridad en su agenda, y que los diferentes sectores (colectividades locales, pequeas y medianas empresas, asociaciones de consumidores, etc.) se posicionen en ese sentido, sino tambin y sobre todo que los empleados y las empleadas de los bancos estn sensibilizados y sensibilizadas con la funcin de su oficio y en el inters que podran tener en ver los bancos socializados; que usuarios y usuarias sean informados all donde se encuentren (un ejemplo: ocupaciones de agencias bancarias en todos lados el mismo da) con el fin de participar directamente en la definicin de lo que debe ser la banca.

La socializacin del sector bancario y el sostn popular son condiciones necesarias para cualquier cambio de modelo.

Solamente movilizaciones muy grandes pueden garantizar que la socializacin del sector bancario sea realizada en la prctica puesto que es una medida que afecta al corazn del sistema capitalista.


Documentos complementarios:

Qu podemos hacer con los bancos?
http://www.cadtm.org/Que-podemos-hacer-con-los-bancos

Que faire des banques? Version 2.0
http://www.cadtm.org/Que-faire-des-banques-Version-2-0What is to be Done with the Banks?Radical Proposals for Radical Changes http://www.cadtm.org/What-is-to-be-Done-with-the-Banks,13315 Que fazer com os bancos ? http://www.cadtm.org/Que-fazer-com-os-bancos,13362

Para un servicio pblico bancario - Lavenir en commun https://avenirencommun.fr/le-livret-banques/n

Notas:

 [1] Una parte importante de los bancos disimula en sus cuentas activos txicos (diferentes productos estructurados evaluados a su valor nominal mientras que el valor de mercado es muy inferior) y estn afectados por los non perfoming loans (NPLs) (crditos con riesgos de no pago)

[2] El benchmarking es una herramienta de vigilancia a los asalariados cuyos resultados, accesibles a todos permanentemente, son comparados de forma continua mediante una clasificacin estigmatizadora para los considerados como los menos eficientes. Es una tcnica de gestin por medio del estrs, muy difundida en las grandes empresas para generar una emulacin malsana.

Fuente: http://www.cadtm.org/Que-medidas-deberia-tomar-un-gobierno-popular-con-respecto-a-los-bancos

 


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