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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2018

Las dos periodistas que han mostrado al mundo los abusos a las temporeras en Huelva

Carmela Negrete
El Salto

Pascalle Mller y Stefania Prandi destaparon el mes pasado una historia de indefensin de gnero entre las trabajadoras temporeras extracomunitarias en varios pases. Su reportaje ha tenido un efecto inmediato en las sociedades espaola y alemana.


El 30 de abril se publicaba en Correctiv.org el reportaje sobre la situacin en los campos de fresas y frutos rojos de Huelva. Sus autoras, Pascale Mller y Stefania Prandi, cuentan la historia de Kalima, una mujer que huy del hombre que la violaba, su supervisor, en los campos de fresa.

Es la historia tambin de Sabiha, que define a Juan, el jefe de los cultivos, como cruel y sin corazn. Es un trabajo periodstico documentado y exhaustivo, en el que la violacin es solo la fase final de un da a da de abusos verbales, de amenazas y coacciones. Un trabajo que ha sacudido los muros de silencio en torno al trabajo de los cientos de mujeres marroques que cada ao se desplazan a Huelva para la temporada de la fresa.

Desde hace semanas el escndalo de las violaciones de temporeras procedentes del Magreb y de Europa del Este en las plantaciones de fresas de Huelva ha ocupado portadas en todos los peridicos. La periodista alemana Pascale Mller explica a El Salto cmo comenz su investigacin. En realidad, asegura, tenan indicios de estas prcticas de abusos sexuales a travs de una investigacin anterior realizada en Italia por la otra colega en el proyecto, Stefania Prandi, para el medio Vice.

Tras hablar con socilogos y expertos llegaron a la conclusin de que si los maltratos y violaciones entre trabajadoras temporeras se daban por su indefensin en Italia, con toda probabilidad ocurrira en otros pases. De ah que su investigacin no se centre solo en la fresa de Huelva, sino que han documentado casos de abusos tambin en la recogida del tomate en Marruecos e Italia. La parte de la investigacin que desarrollaron en Marruecos tuvieron que llevarla a cabo con un visado de turistas, por el frreo control a la prensa que existe en la dictadura.

Para Pascalle Mller, lo denunciado se trata de un problema estructural, no es algo que solo pase en una empresa o incluso un tipo de cultivo, subraya. Las condiciones de precariedad de las viviendas, la dependencia econmica del trabajo en el campo as como el que en sus pases de origen tengan una familia a la que alimentar unido a la falta de conocimiento del idioma y de las leyes, hace que las mujeres se encuentren en una situacin de indefensin frente a los atacantes.

Mller explica que las mujeres en Huelva vivan sobre todo en viviendas prefabricadas, hacinadas, con hasta seis literas por cuarto. En muchos casos, destaca en su reportaje, no haba duchas o cocinas. Son condiciones indignas o muy precarias. Dependen del trabajo, tienen miedo a perderlo y tener que volver a su pas, resume lo que muestra el reportaje, que ha sido fruto de una cooperacin entre el portal de noticias BuzzFeed y el centro de investigacin periodstica sin nimo de lucro Correctiv.

La repercusin que la investigacin ha tenido en Espaa ha sido inesperada para las periodistas, que estn satisfechas de que se haya hablado y visibilizado el problema de las temporeras. En Alemania, sin embargo, afirman que, a pesar de que ha salido en la prensa, no hubo consecuencias polticas directas ligadas a la investigacin.

En el reportaje explican que hasta el 80% de las fresas que se importan en Alemania proceden de Huelva. Mller no se muestra a favor de boicotear productos y cree que los consumidores finales alemanes tampoco han de ser criminalizados por su consumo.

Llegaron a afirmar que estamos pagadas por la industria alemana de las fresas, asegura Pascalle Mller. Nosotras somos periodistas, nos limitamos a investigar, que es nuestro trabajo como periodistas, aade. Mller cree que el problema en este caso est en el pas en el que se producen las violaciones de derechos, que es el que tiene que evitar que se produzcan tomando las medidas necesarias.

La prensa tiende a presentarlo todo como blanco o negro, es decir, como escndalo generalizado o como casos aislados. Nosotras creemos que en este caso se trata de algo intermedio, resume. Explica que, de cien entrevistas realizadas, 28 mujeres aseguraron haber sido violadas y muchas haber sido agredidas de alguna forma. Los ataques tuvieron lugar durante el trabajo. No creo que se pueda hablar simplemente de casos aislados, sino de problema estructural, concluye.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/explotacion-laboral/dos-periodistas-alemanas-mostrado-mundo-abusos-temporeras-huelva



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