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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2018

Racismo
"Desde el silencio no se puede construir consenso", asegura una investigadora

SEMLac


Dialogar sobre las relaciones raciales en Cuba con Gisela Arandia Covarrubias es un golpe al sentido comn, un mazazo a las lecciones aprendidas y aprehendidas.

Esta mujer, afrocubana y periodista, Doctora en Ciencias Filosficas, coordinadora del captulo cubano de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeas y de la Dispora (ARA), ha hecho un sacerdocio de la investigacin sobre el racismo, junto a otros temas como el impacto de los medios masivos de comunicacin, gnero, homofobia y trabajo comunitario.

"La sociedad cubana no tiene consenso para el tema de la discriminacin racial. Hay que construirlo y no es algo que puedes hacer en silencio. El consenso tienes que construirlo desde un discurso pblico, un discurso crtico; porque es, adems, una parte importante de la conciencia social", asegura al referirse a lo que es, a su juicio, uno de los elementos ms importantes y urgentes a comprender para articular mejor la lucha contra este flagelo.

Autora de numerosos ensayos sobre esta problemtica, quiz uno de sus textos que mejor explique el porqu de librar esa batalla, y conecte cada suceso a su causa y sustrato, es el que public en 2012, gracias a la cooperacin del Fondo de Poblacin de las Naciones Unidas y el Instituto Cubano de Investigacin Cultural Juan Marinello: "Poblacin afrodescendiente cubana actual".

"En realidad, las personas que vivimos en la isla no necesitamos que, desde afuera, nos digan qu hay que hacer para enfrentar conductas discriminatorias y prejuicios que muchas veces estn lastrados por una mirada paternalista y tambin de tipo etnocentrista. En Cuba existe una lucha contra el racismo, tiene como aliado principal una cultura de resistencia con cnones muy fuertes que una vez ms ponen a prueba su sentido de pertenencia y como dijo recientemente una joven rapera durante un debate: 'convertir el dolor en valor y fortaleza'"; as concluye el volumen sobre el que conversa con SEMlac y que, de algn modo, refleja tambin la historia de quien ha sido testigo de esta lucha.

Ante el "sndrome de negacin del racismo" -una de las definiciones que defiende Arandia- y su incongruencia en el plano poltico-institucional, la investigadora sostiene que no podemos avanzar sin entender que el racismo es un fenmeno global, con una base comn.

"Su origen est, en primer lugar, en el diseo colonial, en el cual la trata marc elementos nefastos: primero, fue la mayor violacin a los derechos humanos que se ha cometido en la historia y dur casi cuatro siglos. Hoy se habla de que fueron trasladados ms de 20 millones de personas. La peor de sus consecuencias es que la trata permiti acuar a la poblacin de origen africano como inferior", refiere la entrevistada.

"En segundo lugar, no se puede hablar del racismo sin hablar del capitalismo. Porque el racismo es finalmente un fenmeno econmico", dice.
Para Arandia, de ah parte la complejidad de esta problemtica, que implica a muchas naciones, comunidades y tiene que ver con algo mucho ms profundo, "porque una de las caractersticas del racismo es que no puedes examinarlo desde una sola perspectiva", precisa.

"Tienes que analizarlo dentro del racismo de la hispanidad, o sea, acercarlo a la regin; y en este se expresa la variable que algunos investigadores llaman racismo culto, que es la negacin del racismo. En Cuba se usa con frecuencia, incluso en el discurso periodstico poltico", agrega.

La especialista explica que si por una parte britnicos, alemanes y holandeses propusieron el racismo de la exclusin, es decir, de la segregacin, donde no exista en lo absoluto el dilogo; Portugal -que fue el primer pas que lleg a frica, junto a Francia y Espaa- practic el racismo de la asimilacin.

El no reconocimiento del racismo y la bsqueda de la blanquitud como modelo social por excelencia, hoy frenos para la eliminacin del racismo, tienen sus races en esos hechos, subray.

"Espaa era un pas traumatizado por ocho siglos de invasin rabe, islmica y berebere, que trataron de barrer como pudieron con este pas. No es fortuito que en Amrica organizaran lo que llamaron ttulo de blanqueamiento, donde entra la identidad a jugar un papel. Pero es una identidad ficticia, porque fue construida a partir de un fenmeno cultural, social, clasista", argumenta Arandia.

El ejemplo es simple, subraya. "Si eras el hijo de, que tiene dinero, te inscribe como blanco, aunque fuese del color que sea. Tu apariencia no interesa, porque ah entra entonces, en el contexto de la modernidad, la blanquitud como categora filosfica. Esa blanquitud no es solo el color de la piel, es una actitud, es un comportamiento

En su opinin, "para un pas como Cuba, desprenderse de ese sentido de la hispanidad es muy difcil, porque nosotros somos muy hispanistas. Y ello se defiende a partir de esa bsqueda de la blanquitud, porque no queremos ser de la africanidad. Justamente de ah parten todos los mitos culturales, teoras y estereotipos que tienen que ver con esa bsqueda como paradigma; porque la blanquitud implica una posibilidad de xito que no tiene la negrura, o la gente de origen africano.

"Siempre se dijo: hay prejuicios, pero no hay discriminacin, y eso es una barbaridad", insiste la experta, porque la discriminacin es la prctica del racismo y "el racismo es la ideologa; aunque en Cuba no hay una ideologa del racismo a la manera que puede existir en Estados Unidos, donde un polica mata a un negro y no pasa nada", dice.

"Pero esa ideologa, en nuestro caso, est dentro de un contexto cultural, de una sicologa", sostiene la investigadora.

"Desde esa visin eufrica de la hispanidad, Amrica Latina ha creado un pretexto, que es el ms interesante de todos: el mestizaje. Somos pueblos mestizos, pero el uso del mestizaje como un discurso cultural es la mayor barrera. Entonces, como todos somos mestizos, es como un paraguas gigante que abres y ya todos estamos debajo suyo. Culturalmente es hermoso, pero no acepta que existan las desigualdades sociales y hace que se siga viendo la pobreza como algo aislado, casual. No hay accidentes histricos", seala.

En ese sentido, si no se denuncia el racismo, puede existir toda la vida, porque no es un fenmeno que desaparezca, alerta Arandia.

Sentido de vida

Al periodismo dice deberle Gisela Arandia la activista que es hoy, pues desde esa plataforma asumi el tema del conflicto racial en Cuba. "Me dot de oportunidades, que si yo hubiera sido una acadmica, sociloga, sicloga, quiz no hubiera podido llegar hasta aqu; porque a travs del periodismo tuve la oportunidad de ser observadora participante, que es una metodologa investigativa, pero que desde esa profesin es algo muy dinmico. Y ese fue mi primer comienzo", rememora.

Mucho sucedi, dijo, desde entonces y hasta el nacimiento del proyecto Color Cubano, que desde 2001, bajo el auspicio de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), y hasta su disolucin en 2009, promovi la reflexin terica en los medios y en el mundo acadmico e intelectual del pas, y marc un punto importante en su trayectoria profesional.

"En 1989 escrib mi primer ensayo, que aparece con algunas modificaciones, en el libroSociedad multirracial e identidad nacional, el cual mand al concurso Alejo Carpentier. Pas, por supuesto, sin penas ni glorias, pero me sirvi infinitamente.

"Despus, en la dcada de los noventa, se hizo un evento en Cuba que se llam Malcon X, al cual vino un grupo de afroamericanos. Estos le plantearon a Fidel Castro la necesidad, tal vez, de que hubiera un discurso desde Cuba sobre este tema, porque haba una propaganda muy fuerte contra el pas, sobre todo desde los Estados Unidos. En ese contexto pude obtener un ao sabtico y comenzar un trabajo de investigacin, una investigacin grande, indita, de casi ms de 500 cuartillas", relata la investigadora.

"Mi ilusin era, de cierta manera, que esas entrevistas me permitieran demostrar que en Cuba el racismo estaba desapareciendo. Pero la investigacin, sorpresivamente para m en ese momento, demostr que el racismo era muy superior a lo que yo era capaz de imaginar, tanto que tom la decisin de dejar eso ah y empezar entonces otra fase de la investigacin, en la cual tuve la oportunidad de crear, desde la UNEAC, el proyecto comunitario La California", rememora.

Dicho proyecto, que comenz en 1995 en un barrio pobre de Centro Habana, si bien no se ha disuelto, se ha ido extinguiendo lentamente.

"Tuvimos un gran apoyo de las autoridades, como Esteban Lazo, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y de Abel Prieto, quien en ese momento presida la UNEAC, y luego como ministro nos sigui apoyando. Se debatieron en la comunidad muchas cosas, con las autoridades presentes. Pero el problema de la marginalidad es bien complejo y, cuando esas personas asumen una nueva posicin o una posicin participativa, son muy crticas con las instituciones. Entonces las instituciones no estn dispuestas a aguantar que esas gentes les hagan crticas", explica.

"Digamos que aquella fue la primera escuela real de lo que pasaba en la prctica y fue, justamente, con esa experiencia de La California, que en 2001 se cre Color cubano, como resultado de una de las comisiones ampliadas del Sexto Congreso de la UNEAC de 1998. Ah estuvo Fidel Castro y tuve la posibilidad de conversar con l de qu era Color Cubano. Recuerdo que quera saber qu era la marginalidad. Y ah yo le dije: 'Comandante, la marginalidad no es solamente un problema econmico, es un problema cultural, conceptual, filosfico...'"

Arandia califica la experiencia de Color Cubano de muy slida. "Este pas est preparado para asumir el tema del racismo, no es cierto que puede dividir a la nacin, todo lo contrario. Color Cubano demostr eso. Que enriquece y fortalece".

Para la experta, otro de los grandes escollos a los que se enfrenta este debate es que no existen an suficientes estudios sobre la problemtica racial en el pas, lo cual limita la visibilizacin del problema.

"Se est avanzando, pero a un ritmo lento; y si no hay una produccin de conocimiento, es difcil arribar a investigaciones y conclusiones, porque la investigacin es el resultado de un contexto, de un ambiente, de una situacin", plantea Arandia, quien obtuvo, en enero de este ao, un premio por su estudio terico sobre la discriminacin racial en Cuba.

Su tesis de Doctorado, titulada "Estudio terico crtico del racismo, un modelo de anlisis epistmico y poltico para el contexto cubano", refleja un problema sensible que, por primera vez, logra subir un escao en las premiaciones cientficas anuales de la Universidad de La Habana.

"Es un mrito y una alegra, y quiere decir tambin que estn intentando abrirle la puerta a visibilizar este tema como un fenmeno cotidiano, parte de una herencia cultural sostenida en la actualidad y sobre la que existe un silencio histrico", refiri.

"El que calla otorga, y ese no es un problema del periodismo, sino del pas. Alguien te maltrata y la gente vira la cara y permite que lo hagan. Qu pasa con la poblacin afrodescendiente? Que la gente hace silencio y asume entonces el discurso de la vctima. Pero la culpa y la responsabilidad son colectivas. Se trata de lograr ms que tolerancia, que a mi juicio es un trmino clasista: yo me doy el lujo de tolerarte porque estoy en una posicin de poder y te voy a tolerar, porque t ests ah, pero eres cualquier cosa. Y no es as. Yo no quiero que t me toleres, t vas a aceptar mi agenda porque yo, como ciudadana, tengo derecho a ese espacio", reflexiona la estudiosa.

"Pienso que en el contexto actual habr un espacio para discrepar", asegura. Pero en ese camino hay elementos esenciales que hace falta comprender, como que las familias afrodescendientes no solo estn, en su mayora, en desventaja econmicamente, sino que se enfrentan a un obstculo mayor: carecen muchas veces del capital simblico.

"T puedes abrir un hueco en la pared de tu cuarto y vender caf o pan con tortilla. Pero, para abrir el hueco y vender el pan, tienes que tener un diseo, una inspiracin; t tienes que tener algo que te haga pensar en esa estrategia Lo que sucede hoy es que el poder es blanco y la estrategia es blanca; y entonces las familias no blancas, excepcionalmente, pueden tener estrategias positivas. Qu ha pasado en Cuba? La educacin se blanque y las familias negras no estn capacitadas", ejemplific.

Ello, insisti, da al traste con el diseo de iguales oportunidades, en su criterio fallido. "Iguales oportunidades no producen equidad. Si vamos a construir un proyecto de equidad, es otra historia, porque ah hay que crear polticas pblicas, proyectos especiales, hay que trabajar sobre esa perspectiva de cmo t vas a incidir en aquellos grupos histricamente desfavorecidos. No es solamente crear esa oportunidad", precisa.

"Y luego el otro problema, gravsimo en mi opinin, es que no hay un anlisis acerca del impacto de la esclavitud en general. En el caso de Cuba, todas estas tesis del "blanco para avanzar", "el coco aunque sea blanco", los chistes que, en definitiva, son espacio para el racismo clsico. Pero tambin te permiten entender muy bien qu hay en ese imaginario social y cmo se expresa. Porque de los chistes se ren los blancos y se ren los negros tambin", abunda.

"T me hacas al principio una pregunta interesante por qu los grupos estn desarticulados? Porque ese es el proyecto colonial, y la colonialidad es eso, que estemos desarticulados", concluy.



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