Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2018

Discursos creados por Estados Unidos para favorecer su intervencionismo en Amrica Latina
El comunismo, el terrorismo y la guerra contra el narcotrfico (II)

Ramn Csar Gonzlez Ortiz
Rebelin


Introduccin

Como mencionamos en la entrega anterior, tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se consolida como la primera potencia mundial a nivel econmico y emprende su imperialismo en forma. Sin embargo, la cada de la Alemania nazi y sus aliados, tambin elevaran a la categora de potencia planetaria extremadamente influyente a la URSS, que se convertira en el enemigo a vencer por los norteamericanos, toda vez que sta, representara la negacin del capitalismo, desatndose as la guerra fra.

Dentro de tal lucha, el gobierno estadounidense se servir de la cultura popular y sus iconos (en ocasiones cuidadosamente diseados para dicho fin) como instrumento de propaganda durante la Segunda Guerra Mundial y despus durante la Guerra Fra, como el ya citado cmic del Capitn Amrica.

Siendo as puesto que, el enfrentamiento contra el Bloque Sovitico tendr su principal foco de tensiones en las confrontaciones diplomticas, por lo que resultar inevitable que el papel propagandstico adquiera especial importancia.

Sin embargo, los Estados Unidos se incorporaron tardamente al ncleo de pases que contaban con un servicio oficial encargado de desarrollar sus relaciones culturales con el exterior [1]. Ello debido a que su gobierno, dominado por las tendencias aislacionistas en la posguerra, haba desmantelado completamente el aparato de propaganda de guerra en 1919, y no lo sustituy por ningn otro organismo oficial.

De manera que, durante el periodo de entreguerras fueron las fundaciones privadas Rockefeller y la Carnegie, as como la corporacin universitaria del Institute of International Education, las que protagonizaran la apertura cultural y cientfica de los Estados Unidos al exterior.

Y cuando se cre en julio de 1938 la Division of Cultural Relations en el Departamento de Estado, a ste slo se le encarg la tarea de desarrollar los programas de cooperacin cientfica y cultural con Amrica Latina, rea de inters prioritario debido a que se senta la penetracin de las actividades nazis.

Resultando entonces que, la gran maquinaria de la persuasin se levantara en Estados Unidos justo tras la Segunda Guerra Mundial, aprovechando las experiencias de la propaganda de guerra y repitiendo, el patrn de las potencias europeas.

Hasta acelerarse extraordinariamente en 1950, cuando, con la escalada de la tensin, se propag entre los norteamericanos la impresin de que los Estados Unidos estaban en una posicin de debilidad frente a la Unin Sovitica [2]. E intentando contrarrestar la propaganda comunista en Europa, aprueban la Smith-Mundt Act, en enero de 1948, misma que otorgara bases legales para las operaciones de informacin y propaganda en tiempos de paz [3].

Adems de ello, el Departamento de Estado y la U.S. Information Agency (USIA) a finales de los aos cincuenta, adoptaran cinco premisas que orientaran la labor gubernamental en la proyeccin internacional de los Estados Unidos de Amrica: Facts (para suscitar el estudio y conocimiento del pas norteamericano); Appreciation (para promover la comprensin de la sociedad y el gobierno estadounidenses); Interest (para fomentar el sentimiento de comunidad de intereses con Washington); Trust (para sembrar la confianza en Amrica); y Harmony (para crear lazos fraternales con el extranjero).

Tornndose como objetivo global de la accin informativa y cultural americanas: difundir la fe en Estados Unidos y el modelo americano entre ciudadanos y gobiernos forneos. Pretensiones que estaban ya presente en la accin informativa y cultural desplegada por Washington en el exterior durante las dos guerras mundiales, pero que alcanzaran su mximo esplendor durante la Guerra Fra (1947-1991).

Siendo as porque, haca los Estados Unidos existan en aquel momento variados prejuicios antiamericanos en buena parte de las regiones en disputa, singularmente en Europa occidental y Latinoamrica.

Lo cual era debido a tres factores: el profundo descrdito del liberalismo tras la II Guerra Mundial (1939-1945), a la que se haba llegado tras una larga poca de turbulencias econmicas y polticas en el mundo occidental; el prestigio popular de los movimientos comunistas en muchos pases debido a su liderazgo en la resistencia antifascista y anti-japonesa; y el reforzado crdito de una victoriosa Unin Sovitica.

As, el gobierno de Estados Unidos a partir de entonces convierte la promocin activa del modelo americano en un elemento ms de su accin exterior [4].

Formula en la que, los nios y pre-adolescentes sern imbuidos voluntaria e inadvertidamente de la cultura y valores patriticos, mediante la lectura de cmics como Capitn Amrica (1941). Mientras que los adolescentes y jvenes adultos, recibirn su parte en las salas de cine, que se convierten hasta la fecha, en una poderosa arma de propaganda poltica y diseminacin de valores y argumentos tradicionales.

Para ello, durante los aos 50 se desarrollaran una serie de pelculas que compartirn un hilo argumental y su desenlace: un enemigo maligno y terriblemente poderoso que amenaza al mundo, con el fin de someter a los habitantes del planeta a una dominacin absoluta (o, en no pocos casos, a la aniquilacin directa y sin miramientos).

En tal sentido, ser particularmente, el cine de terror popular de presupuesto bajo, o nfimo, conocido como de serie B o de serie Z, el que jugar un papel estelar.

Y de ese tipo de cine, seran tres las obras ms representativas, pese al tpico y previsible de su argumento, destacando por ofrecer un producto no slo correcto sino incluso brillante desde el punto de vista de la cinematografa, direccin y actuacin: The Thing from Another World ( El enigma de otro mundo, La cosa o El invasor de otro mundo- 1951), It Came from Outer Space (Llegaron de otro mundo-1953) y The War of the Worlds (La Guerra de los mundos-1953) [5].

La lucha contra el comunismo en Mxico

Desde finales del sexenio cardenista, cuando la corriente radical de la lite revolucionaria era relegada a segundo plano y el anticomunismo cada vez ms se instala como uno de los pilares de la relacin bilateral entre Mxico y Estados Unidos, se ver al gobierno mexicano apoyar con mayor bro la cruzada anticomunista, promovida por Estados Unidos.

De manera que si bien, en Mxico aparece el anticomunismo desde los aos veinte, ante las polticas que los gobiernos revolucionarios aplicaron hacia la Iglesia y hacia la educacin.

Sern la reforma agraria, as como el activismo obrero y campesino, durante el cardenismo, los factores que atizaran an ms el antagonismo ideolgico con empresarios y clases medias, hasta reproducir los enfrentamientos que se vivan en Europa entre fascismo, democracia y comunismo.

Dentro de tal contexto, la influencia bolchevique en Mxico sera tambin una fuente de preocupacin para Estados Unidos, pese a que, el acercamiento entre los gobiernos de los dos pases haba contribuido a disolver la desconfianza que haban provocado las polticas injerencistas estadounidenses.

De manera que, para poner fin a una de las mayores preocupaciones que se manifestaban en Estados Unidos y en los medios empresariales y catlicos mexicanos, Manuel vila Camacho, como presidente electo, declar: No, los comunistas no colaborarn en mi Gobierno. Los comunistas por s mismos y por la fuerte corriente nacional contraria a ellos tendrn que irse diluyendo. Las ideas comunistas no han encajado, no pueden encajar en Mxico [6].

Declaracin que sera el prembulo de la formacin de nuevos equilibrios al interior del rgimen poltico, que se haran patentes a partir de que la coalicin cardenista fue desplazada y gradualmente desmantelada, para ceder el lugar a organizaciones empresariales, a los catlicos y, ms en general, a las nacientes clases medias que miraban el cardenismo con desconfianza, y hasta con temor.

Pero ms an, la lucha contra el comunismo se fortalecera tras el ingreso de Mxico a la Segunda Guerra Mundial y el consiguiente acercamiento con Estados Unidos, ya que la guerra dara pe a una relacin bilateral como no se haba dado hasta entonces entre ambos pases.

As, se dejaron atrs los reclamos por la expropiacin petrolera y se da la primera visita de un presidente estadounidense en funciones a Mxico, ocurrida el 20 de abril de 1943, cuando Franklin D. Roosevelt realiza una "visita relmpago" a nuestro pas.

Visita que sera secundada por la del presidente Truman a Mxico en marzo de 1947, un par de das antes de que ste presentara al Congreso de su pas la solicitud de apoyo a Grecia y Turqua, as como su doctrina de defensa de la democracia donde quiera que estuviera amenazada por los comunistas.

Y, a partir de entonces, los gobiernos mexicanos se sumaran con ms ahnco al combate anticomunista, toda vez que adems coincidir con la represin que los grupos empresariales en ascenso y el mismo gobierno cada vez ms irn implementando contra la clase trabajadora.

Hechos que coincidirn con las necesidades de la Iglesia catlica, dado que para sta, el combate anticomunista representar una gran oportunidad para reintegrarse al rgimen poltico y recuperar el liderazgo social que la Reforma de mediados del siglo le arrebato, liderazgo que no haba recuperado ni siquiera durante el Porfiriato [7].

La iglesia catlica mexicana contra el comunismo

Por consiguiente, la jerarqua catlica mexicana, ayudar mediante Accin Catlica, apostolado seglar (que pertenece a la sociedad laica y no al estamento eclesistico o religioso. Sinnimos: secular) organizado, a desprestigiar y combatir las ideas comunistas. Todo alentado desde que en 1937 se publicar la encclica Divini redemptoris de Po XI sobre el comunismo ateo.

Siendo que en dicho documento, el pontfice asevero que el comunismo era intrnsecamente perverso, por lo que, no se podra admitir que colaborasen con l en ningn terreno, aquellos que quisieran salvar la civilizacin cristiana. 

De ah, la jerarqua mexicana as como los sectores ms conservadores de las clases medias y altas del pas, adoptarn la lucha contra el comunismo puesto que era un peligro para sus privilegios.

De manera que, terminando la guerra, la jerarqua catlica mexicana ataca de forma sistemtica al Partido Comunista Mexicano, as como a sus militantes y a los funcionarios estatales que, a su parecer, simpatizaban con la Unin Sovitica o tenan ideas comunistas. Encontrndose en el centro de los ataques eclesisticos el lder sindical Vicente Lombardo Toledano, los lderes magisteriales Dionisio Encinas, Luis Chvez Orozco, Luis lvarez Barret y Gaudencio Peraza, entre otros.

Adems de que, de forma simultnea, se enarbolar nuevamente el argumento tradicional respecto a la identificacin entre catolicismo y mexicanidad, argumentando que la contribucin de la Iglesia en la creacin de la nacionalidad mexicana era fundamental adems de estar esencialmente ligada a la historia nacional. As, atacar al catolicismo ser hecho aparecer por la Iglesia como una traicin a la patria [8].

En tal sentido, la Conferencia Episcopal defini su postura por medio de su presidente el cardenal Jos Garibi Rivera, arzobispo de Guadalajara, quien escribi una "Exhortacin de la Asamblea Episcopal al pueblo catlico de Mxico", con motivo del inicio de ao mariano. Documento en el que afirmar que el pas viva un momento complicado por la creciente presencia del comunismo en la sociedad.

De forma anloga se elaboraron y divulgaron folletos como Comunismo en Mxico, en el que se afirmaba que el comunismo no era algo nebuloso e intangible que apareciera hace mucho tiempo en Rusia. Si no que el comunismo estaba aqu. Viviendo sus agentes en nuestras ciudades, tratando de pervertir a nuestros hijos, a partir de los libros que ellos escriban y obligaran a estudiar a los muchachos en sus escuelas.

Mientras que el sacerdote jesuita David Mayagoitia, que en su opinin, la barbarie sovitica haba cubierto de sangre y de ruinas a pueblos enteros, tales como Polonia, Hungra y ms recientemente Cuba, se haba lanzado al asalto de nuestra patria. Publica, en 1951, un folleto titulado Definmonos! o catlico o comunista, que para 1961 llegara a nueve ediciones con un tiraje total de 360 000 ejemplares.

Adems de ello, la Gaceta Oficial del Arzobispado de Mxico, en el nmero de mayo de 1961, publicara una carta dirigida a todos los sacerdotes, firmada por el padre Pedro Velzquez, director del Secretariado Social Mexicano (SSM). Misiva en la que convoca a una reunin de directores nacionales de obras de inspiracin cristiana, en la que se habl sobre el comunismo, y tras dicha reunin se llega a dos conclusiones: la primera, iniciar una campaa de oracin por Cuba as como por los pases comunistas y la segunda, lanzar por todo el pas la afirmacin; CRISTIANISMO S, COMUNISMO NO!.

Acciones a las que se les sumara una actuacin primordial por parte de los movimientos laicos catlicos, quienes publicaron escritos anticomunistas, y utilizaron los rganos de difusin de sus asociaciones para propagarlos.

Ejemplo de ello sera el Boletn de la Junta Central de la Accin Catlica Mexicana (ACM) que public un "Mensaje a los cristianos de Mxico", en el que se exhortaba a la familia cristiana a hacer oracin para evitar el avance del comunismo adems de pedir la realizacin de acciones concretas. Aseverando de forma tajante: "declaramos que slo desaparecer definitivamente el comunismo, cuando los cristianos obremos como tales en la cuestin social" [9].

Postura de la Iglesia catlica mexicana en contra del comunismo que tambin cobrara bros a partir del macartismo, periodo llamado as porque el senador republicano Joseph McCarthy, perseguir sin cuartel en los Estados Unidos a los comunistas, reales o supuestos. Tras afirmar tener en su poder una lista de 205 nombres de comunistas infiltrados en el Departamento de Estado que trabajaban ah con la anuencia del propio Departamento.

Acusaciones que tendran respaldo popular al ocurrir la guerra de Corea, en la cual el enemigo a vencer sera el comunismo, y exacerbara la fiebre anticomunista desatada por McCarthy, misma que estara plagada de calumnias y ataques infundados que disminuiran conforme llegara el fin de esa guerra, en 1953. Y pese al desprestigio en el que caera el senador republicano, llevndolo a su cada, el anticomunismo estadounidense no termin, simplemente se cambiara de tctica.

De tal modo, la Iglesia catlica lograra durante los dos primeros aos de la dcada de los sesenta que el anticomunismo tuviera una fuerza y una coherencia que no se haba visto antes. Particularmente en la ciudad de Mxico, a partir de organizar concentraciones masivas en repudio al comunismo, en las que los oradores se sucedan de forma ininterrumpida para hablar de los horrores de ese sistema. E inundndose las calles con la leyenda "Cristianismo s, comunismo no", mediante las parroquias, las ventanas de casas y automviles.

Expresin de ello sera la concentracin realizada el 15 de mayo de 1961, en la Baslica de Guadalupe, que reuni a miembros de muchas organizaciones de laicos catlicos, calculndose ms de cincuenta mil personas.

Acto organizado por el Secretariado Social Mexicano, que supuestamente tena como objetivo celebrar el aniversario de las encclicas Rerum novarum y Quadragesimo anno, pero que se convirti en el ms vigoroso rechazo al comunismo. Afirmando el padre Pedro Velzquez, que el comunismo era el mayor cncer que la humanidad hubiera sufrido en todos los tiempos, siendo la sntesis de las herejas [10]. 

Pero ms an, dicho periodo sera un momento histrico en el que la Iglesia se aliar a las elites econmicas, polticas y sociales para contrarrestar el comunismo internacional.

Ejemplo de dicha alianza sera la creacin de la Conferencia de Organizaciones Nacionales (CON), confederacin de organismos catlicos independiente de la jerarqua, que se formara a principios de la dcada de los sesenta, por un grupo de seglares, que seran asesorados por el padre Pedro Velzquez. Y cuyo objetivo principal era formar un frente comn catlico para evitar la posible implantacin del comunismo en Mxico [11].

As como la alianza establecida con el Partido Accin Nacional, de inspiracin cristiana y los sucesivos gobiernos priistas que apoyaran la restauracin de la Iglesia.

Y siendo que la Iglesia magnificara el componente religioso del anticomunismo mexicano, la lucha adquirira el carcter de cruzada respecto a la defensa religiosa, donde uno de sus smbolos ms poderosos sera la virgen de Guadalupe.

Dentro de tal marco, uno de los actos ms aberrantes ocurrido sera la Masacre de San Miguel Canoa, ocurrida la noche del 14 de septiembre de 1968 en el pueblo de San Miguel Canoa, junta auxiliar del municipio de Puebla ubicado en las faldas del volcn de la Malinche.

Ah, fueron linchados cinco trabajadores de la Benemrita Universidad Autnoma de Puebla que iban de excursin a la Malinche, pero al ser sorprendidos por la noche y la lluvia, tuvieron que quedarse a dormir en el pueblo, en la casa de un habitante que tena problemas con sus vecinos y con el sacerdote del lugar.

De acuerdo a varias versiones, los habitantes del pueblo, instigados por el sacerdote, acusaron a los jvenes de ser comunistas y de intentar instalar una bandera rojinegra en la iglesia del lugar en el contexto del Movimiento estudiantil de 1968, a dos semanas de que ocurriera la matanza de Tlatelolco.

As, los habitantes del pueblo fueron despertados y, armados con machetes, palos y antorchas, se dirigieron a la casa en donde estaban hospedados los jvenes, asesinado a tres de los cinco, as como al dueo de la casa.

Sin embargo, no hubo detenciones masivas ni se detuvo a los principales instigadores del linchamiento. Mientras que, los pocos que fueron encontrados culpables salieron de la crcel al no poder demostrarse su participacin en los hechos [12]. ​ Evento que sera contado en la pelcula Canoa de Felipe Cazals en 1975.

Impunidad que tendr su explicacin en el hecho de que, el anticomunismo se convirti en la piedra de toque para la colaboracin entre el Estado y la Iglesia en la preservacin del statu quo, con base en un cuerpo de valores tradicionales que transmitan la obediencia a la autoridad, el respeto a las jerarquas de una sociedad desigual, machista y paternalista, el conformismo y la resignacin.

Adems de que, la intensa y amplia campaa emprendida por la Iglesia para denunciar el peligro comunista tambin sera un catalizador para la reconciliacin entre el Estado y las clases medias, que el cardenismo haba enajenado. Ponindose fin as a la vieja hostilidad de los conservadores mexicanos hacia Estados Unidos, el gran vecino protestante [13].

La participacin de la prensa en el combate al comunismo

En la lucha contra el comunismo, la prensa tambin tendra una participacin importante, por medio de peridicos como el Fort Worth Star-Telegram, se adverta al pblico sobre el establecimiento del socialismo en Cuba, como la punta de lanza moscovita para esparcir el comunismo.

Mientras que el peridico Novedades de Nicaragua encenda los focos rojos respecto a un supuesto plan comunista para derribar los gobiernos democrticos en el continente americano. De manera que, de acuerdo con el Novedades, Mosc, diriga todo un plan comunista a nivel continental para derribar a todos los gobiernos democrticos.

Y para lo cual se presuma que la Unin Sovitica haba destinado milln y medio de dlares, adems de que haba estableciendo un premio de cien mil dlares para aquellos grupos que, siguiendo los intereses de Mosc, tuvieran mayor xito en la creacin de zozobras, angustias, perturbaciones del orden, actos de terrorismo, violencia anarquizante y sacrificio de algunas clulas con el fin de obtener mrtires [14].

Mientras que, The Washington Post, de igual modo afirmara que los diplomticos cubanos eran enviados a todo el hemisferio con el objetivo de instigar la subversin y la revolucin, y dada su cercana con Cuba, Mxico era un blanco inmediato del comunismo.

Pero adems, siendo que la revolucin cubana gan la simpata de algunos sectores de la sociedad mexicana, como estudiantes e intelectuales, as como de parte de la izquierda. Ello representara un gran reto para el gobierno de Adolfo Lpez Mateos, pues en lo interno el descontento de sectores de trabajadores sera terreno frtil para la propagacin de ideas reivindicativas.

De suerte que, dada la situacin de conflicto que el pas viva, producto de sus propias contradicciones internas y por la influencia de la Revolucin cubana, en la prensa extranjera se alertaba sobre el plan de los comunistas de derrocar al presidente Lpez Mateos e incluso, se lleg a afirmar que los rojos tenan el plan de sentar en la silla presidencial al general Lzaro Crdenas con un gabinete de marxistas, entre los que David Alfaro Siqueiros fungira como ministro de Educacin.

Dentro de tal contexto adems, la negativa de Mxico a romper relaciones diplomticas con Cuba y a votar a favor de la expulsin de este pas en la OEA, favorecera los rumores de que el comunismo ya se haba infiltrado en el gobierno mexicano.

En tal sentido en 1962, el diario peruano La Prensa, aseguraba que Mxico era un pas estratgico para los comunistas, porque confiaban en aprovecharse de las diferencias existentes entre los Estados Unidos y Mxico, para acentuar la penetracin hacia el corazn de Amrica que ganaron en Cuba.

As como se aseguraba que en Mxico la Unin Sovitica haba levantado un centro de propaganda, con ms colaboradores y ms fondos que en todos los otros pases latinoamericanos. E indicaban que en Mxico haba en funcionamiento poderosas y bien dotadas agencias subversivas, como las embajadas rusa y cubana [15].

La democracia y la lucha contra el comunismo en Amrica Latina

Este hemisferio es nuestro hogar.

Aqu vivimos. Esta gente [los latinoamericanos]
 

son nuestros vecinos. Si no podemos hacer que funcione

[el modelo estadounidense] aqu donde vivimos, entonces

cmo podemos esperar que funcione en cualquier otra parte?

Lyndon Johnson, 1967.

 

De la mano de lo expuesto anteriormente, podremos observar en el siglo XX que, adems de lo ideolgico, despus de 1945, Estados Unidos en el contexto de la Guerra Fra, incurrir de manera sistemtica en el intervencionismo directo, hasta desarrollarlo de manera global.

Abarcando tanto a Europa occidental como a varios pases de Asia, frica y Amrica Latina. Regiones de las cuales, la ltima, sufrira entre 1954 y 1967, el injerencismo, primero sobre Guatemala, despus sobre Panam, Cuba, Brasil y la Repblica Dominicana.

Hechos en los que si bien, como hemos tratado de destacar, histricamente Estados Unidos ha recurrido a diferentes instrumentos para intervenir en la poltica interna de sus vecinos latinoamericanos: desde la manipulacin del reconocimiento diplomtico, hasta el envo de tropas o buques de guerra para presionar al pas con la amenaza de una invasin, as como al bloqueo comercial y al financiamiento clandestino de la oposicin.

La caracterstica esencial de los gobiernos latinoamericanos en el siglo XX, ser la fabricacin de revoluciones y dictaduras, desde lo EE.UU, as como el fomento de golpes militares, a partir de la defensa de la democracia.

No obstante que, en cada discusin a propsito del orden regional se enfatizar el compromiso con el principio de no intervencin, pues segn los latinoamericanos la condicin sine qua non del nuevo orden deba ser, la aceptacin irrestricta, por parte de Estados Unidos, del principio de no intervencin.

De manera que, la defensa y promocin de la democracia, que eran el leitmotiv de la Doctrina Truman, solo resulto ser (y continua resultado ser) una buena cubierta para que los Estados Unidos intervinieran en los asuntos internos de los pases en los que se sospechaba haban cado bajo la influencia del comunismo.

As, Washington intervendra entre 1945 y 1970, en la vida interna de los pases latinoamericanos. Para lo cual recurri a instrumentos diplomticos tradicionales como el reconocimiento de gobiernos hasta el bloqueo econmico, pasando por operaciones encubiertas, campaas de propaganda y financiamiento de partidos polticos afines.

Hechos que a su vez, a diferencia de lo que ocurri en el bloque socialista, llevaran a que el sistema democrtico no se haya impuesto hasta la fecha en Amrica Latina, ni en su modalidad estadounidense, no obstante se realizaran tmidos esfuerzos en esa direccin, que en los primeros aos de la posguerra recibieron el apoyo del Departamento de Estado.

Siendo as porque, el combate al comunismo en muchos pases de la regin, en realidad afianzaron el poder de las oligarquas locales en su lucha contra la clase trabajadora, y en su bsqueda de ganancias, ms que democracias lo que han necesitado histricamente han sido gobiernos autoritarios y dictaduras.

En tal sentido, el presidente Eisenhower estaba convencido de que el comunismo ejerca una gran influencia en los pases latinoamericanos, por lo que, decidi apoyar a dictadores que eran predecibles y eficientemente anticomunistas.

De suerte que, al fortalecer a las oligarquas nacionales, poda esperar la represin de los comunistas, el control del movimiento obrero y la interrupcin de relaciones con la Unin Sovitica [16]. Tal como ocurriera en Europa, donde Estados Unidos apoyo y fortaleci a la burguesa, ante la amenaza de que sta perdiera su fisonoma capitalista.

Todo lo cual ha llevado a que, los grupos econmicos ms poderosos estadounidenses han sido el pivote para aumentar el poder global del bloque capitalista, as como el poder mismo de los Estados Unidos [17].

La contrainsurgencia en Amrica Latina [18]

Uno de los factores que marcara de manera definitiva, y hasta la fecha, la vida de Amrica Latina ser la aplicacin de la contrainsurgencia.

Poltica militar represiva que se aplicara contra a la clase trabajadora latinoamericana principalmente, esbozndose desde los Estados Unidos, despus de que el presidente Milton Eisenhower, en 1958, realizar una gira por nuestro continente y tras ello, elabora un segundo informe en el cual describe que para l, la verdadera amenaza eran la pobreza y el subdesarrollo.

Adems, Milton consideraba que la regin estaba al borde de un gran sobresalto, resultado de una demanda creciente de revolucin social. Revolucin que para Eisenhower tena una de sus causas en la insatisfaccin existente en las relaciones con Estados Unidos. Anlisis que sera confirmado en enero de 1959, tras el triunfo de la Revolucin cubana, que estableci un poderoso reto al orden hemisfrico.

Orden que tambin se vera afectado por la cada del gobierno del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz. Donde particip activamente la administracin Eisenhower, causando indignacin en toda Amrica Latina, e hiriendo de forma perdurable las relaciones interamericanas [19].

As como por la conmocin ocurrida en la opinin pblica estadounidense y en Washington, tras la violenta acogida que enfrent el vicepresidente Richard Nixon, en mayo de 1958, en una gira que hizo en Amrica Latina.

En tal contexto, Washington vera el futuro de la regin en una disyuntiva entre reforma o revolucin. Aceptando la administracin Eisenhower que era urgente una nueva poltica hacia Amrica Latina, donde el principal problema era el bajo nivel de vida de la poblacin. Por lo que, una de las primeras expresiones de cambio sera el anuncio por parte del secretario del Tesoro, Douglas Dillon, sobre la creacin del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que sera un agente de financiamiento del desarrollo y un impulsor de reformas institucionales.

Sin embargo, quien realmente pondra en marcha la nueva poltica hacia Amrica Latina sera el presidente Kennedy, despus de que el 13 de marzo de 1961 anuncia al Congreso la creacin de la Alianza para el Progreso (Alpro), programa de asistencia econmica que prometa a Amrica Latina 20,000 millones de dlares en donativos y prstamos para obras de infraestructura, educacin, salud, agricultura y desarrollo industrial.

Mientras que los gobiernos receptores de dicha ayuda, se veran comprometidos a introducir reformas institucionales que garantizaran que los avances derivados del programa beneficiaran a toda la poblacin. Teniendo por objetivo primordial, evitar otra revolucin cubana.

As, la Alpro sera la frmula intervencionista ms ambiciosa que hasta ese momento hubieran realizado los Estados Unidos e interpretada por el presidente Kennedy, como un amplio esfuerzo de cooperacin, sin paralelo en magnitud y nobleza de propsito, para satisfacer las necesidades bsicas de los latinoamericanos de vivienda, trabajo, tierra, salud y escuelas [20].

Sin embargo, despus de la Alpro, que modifica los equilibrios internos de las sociedades latinoamericanas, en menos de cuatro aos, nuevamente se pasar a apoyar a los grupos locales que defendan el statu quo, pero esta vez reforzando la represin obrera mediante la contrainsurgencia.

Para lo cual, la administracin de Kennedy modificara permanentemente las relaciones con los militares latinoamericanos, a partir de apoyar la reorientacin de las fuerzas armadas hacia la seguridad interna y el combate al llamado enemigo interno.

Aspectos dentro de los cuales cada vez ms se recurrir y perfeccionaran las operaciones encubiertas, mediante criminales, que vinculados con agentes del Estado como militares y dems, darn cuerpo a los llamados grupos de paramilitares, que a su vez darn forma a la llamada poca de la Guerra Sucia en Amrica Latina, y que an pervive en nuestro continente.

En el presente, una muestra de dicho actuar en nuestro pas se ha presentado en la regin fronteriza, particularmente en Tamaulipas, regin de donde han sido desaparecidas en el presente ao 23 personas, por policas federales.

Al respecto, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU), Zeid Ra'ad Al Hussein, ha dicho que, las personas desaparecidas habran sido detenidas por personal uniformado mientras caminaban o manejaban por carreteras, encontrndose en varios casos vehculos al lado del camino, que fueron quemados y baleados.

E informndose que, muchas de las personas agraviadas, habran sido detenidas arbitrariamente y desaparecidas mientras realizaban su vida cotidiana, adems de que al menos cinco de las vctimas han sido menores de edad, tres de ellas de tan solo 14 aos [21].

Y dentro de la misma lgica, el 16 de febrero de 2002, un grupo de soldados torturaron sexualmente y violaron a Valentina Rosendo Cant, mientras se encontraba lavando su ropa en un riachuelo de la comunidad de Barranca Bejuco, municipio de Acatepec, en el corazn de la Montaa en Guerrero.

As como, el 22 de marzo, tres soldados abusaron sexualmente de Ins Fernndez Ortega, en Barranca Tecuani, en Ayutla de los Libres, municipio vecino. Todo mientras los militares se encontraban realizando tareas de erradicacin de enervantes.

No obstante, la realidad es que, ambas agresiones forman parte de las agresiones que las comunidades mephaa y nasavi de la Montaa y la Costa Chica de Guerrero han sufrido a raz de la militarizacin de sus territorios desde 1994, y que como hemos indicado es una herencia de la guerra sucia de la dcada de los aos 70 del siglo pasado.

Resultando entonces que, la lista de agresiones castrenses a la poblacin civil ha sido enorme. Tan slo en 1994 la indgena Teresa de Jess Catarina y otras cuatro mujeres fueron violadas por militares. As como en 1998, una brigada mdica de la Secretara de Salud esteriliz con engaos a 30 indgenas de La Ftima, Ojo de Agua, Ocotln y el Camalote. En tanto que, en 1998, 10 personas fueron masacradas por el Ejrcito en El Charco.

Todo lo cual se ha enmarcado dentro de la operacin Azteca 21, diseada por el Ejrcito desde la 35 Zona Militar, misma que designo al 41 batalln de infantera para que supuestamente se enfocara a la erradicacin de plantos de amapola, as como aplicar de la ley federal de armas de fuego y explosivos [22].

Mientras que en pases como Honduras, despus del golpe de Estado, que en 2009 derroc al entonces presidente Manuel Zelaya, se gener una violacin masiva de derechos humanos.

A partir de que, paulatinamente la represin pas de ser masiva y generalizada a ser selectiva y dirigida en perjuicio de personas consideradas por el gobierno de facto como desestabilizadoras del rgimen golpista.

As, el Comit de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), ha considerado que resurgi la desaparicin forzada como una herramienta de control social y poltico, donde las vctimas se han diversificado.

Adems de que denuncia que el habeas corpus [23] sigue siendo un instrumento ineficaz para rescatar con vida a la vctima de la desaparicin forzada, y que el marco jurdico orientado a evitar este crimen, es deficiente.

Sealando al respecto que, han sido 13 las personas detenidas desaparecidas en forma forzada en los ltimos aos, en su mayora defensores de derechos humanos y miembros de la resistencia contra el golpe.

Casos que, en ninguno de los cuales se han juzgado a los responsables materiales e intelectuales. Y a los que se agregan el del joven de 23 aos Manuel de Jess Bautista Salvador, detenido y luego desaparecido en el marco de la crisis post-electoral del ao pasado [24].


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Notas

[1] La administracin francesa fue la primera en dotarse de un organismo especfico en tiempos de paz para desarrollar esas polticas al crear en 1920 el Service des Oeuvres Franaises ltranger, fruto de la reconversin de la Maison de la Presse, el servicio que haba dirigido la propaganda blica en el exterior desde 1915 10. La divisin del SOFE en tres grandes secciones, dedicadas, respectivamente, a la poltica universitaria y escolar, la poltica artstica y literaria, y la de turismo y deportes, ya pona de manifiesto unas prioridades, unas divisiones administrativas y unos repertorios de accin que han caracterizado la poltica del Quai dOrsay durante gran parte del siglo XX.

Alemania tambin incluy en el organigrama de la Wilhelmstrasse, desde 1920, una Direccin de la Germanidad en el Extranjero y de Asuntos Culturales, reducida ms tarde al nombre de Direccin de Asuntos Culturales (Kulturabteilung), encargada de la poltica cultu ral, especialmente de la atencin a la emigracin y del apoyo a las escuelas alemanas en el extranjero 11. El ministerio de Estado espaol se sum a esa corriente, impresionado por la enorme actividad que despleg el SOFE desde sus inicios, y trat de emularlo creando en 1922, a ttulo experimental, una seccin de Relaciones Culturales, el embrin de lo que sera a partir de 1926 la Junta de Relaciones Culturales, dotada de presupuesto propio y amplias competencias 12. Italia comenz a abrir Institutos de Cultura Italiana en el extranjero desde 1926, y en 1938 cre en Roma un Instituto Nacional de Relaciones Culturales con el Extranjero (IRCE). En el Reino Unido no se tom ninguna iniciativa en materia de propaganda cultural hasta una fecha relativamente tarda, 1934, cuando la amenaza de la Alemania nazi se hizo evidente. Ese ao se cre un British Commitee for Relations with other Countries, una comisin que originalmente deba sostenerse con las contribuciones de los particulares y con el apoyo slo moral de diversos departamentos ministeriales, cuya misin era hacer ms conocido en el extranjero la vida y el pensamiento de los pueblos britnicos. se fue el antecedente del British Council, constituido definitivamente en 1940, ya comenzada la guerra, para contrarrestar la propaganda alemana. Extrado de: Uso y abuso de las relaciones culturales en la poltica internacional. Por: Antonio Nio. Universidad Complutense de Madrid. PDF

[2] El gobierno sovitico, por su parte, fue maestro y pionero en el arte de utilizar la propaganda como un instrumento normal de su poltica exterior. La debilidad de los bolcheviques en los primeros momentos de la guerra civil les impuls a usar intensivamente su influencia sobre la opinin en otros pases para paralizar la intervencin aliada en su contra. Ms tarde crearon la Internacional Comunista como una organizacin de propaganda internacional permanente y a gran escala. Tambin ellos se dotaron de un organismo encargado especficamente de la propaganda cultural, el VOKS (Sociedad Panunionista para la Amistad y las Relaciones Culturales con los Pases Extranjeros) fundado en 1925, y que tan eficaz labor desempeara en la movilizacin de los intelectuales extranjeros contra los pretendidos planes de intervencin imperialista en la Rusia sovitica. Extrado de: Uso y abuso de las relaciones culturales en la poltica internacional. Por: Antonio Nio. Universidad Complutense de Madrid. PDF

[3] Uso y abuso de las relaciones culturales en la poltica internacional. Por: Antonio Nio. Universidad Complutense de Madrid. PDF

[4] Nio Antonio y Montero Jos Antonio (eds.) GUERRA FRA Y PROPAGANDA Estados Unidos y su cruzada cultural en Europa y Amrica Latina. Siglo Veintiuno, 2012. PDF Cap. 5.

[5] Espculo. Revista de estudios literarios . Universidad Complutense de Madrid. El cine de terror norteamericano de los 40 y 50 como instrumento de propaganda anti-comunista. Por: Javier Martn Prraga. http://www.ucm.es/info/especulo/numero46/.html

[6] ESTADOS UNIDOS Y LA CONTENCIN DEL COMUNISMO EN AMRICA LATINA Y EN MXICO. Por: Soledad Loaeza. PDF.

[7] ESTADOS UNIDOS Y LA CONTENCIN DEL COMUNISMO EN AMRICA LATINA Y EN MXICO. Por: Soledad Loaeza. PDF.

[8] Cristianismo s, comunismo no! Anticomunismo eclesistico en Mxico. Por: Mara Martha Pacheco. PDF.

[9] Cristianismo s, comunismo no! Anticomunismo eclesistico en Mxico. Por: Mara Martha Pacheco. PDF.

[10] Por los campesinos hablara Gumersindo Magaa y por los obreros Antonio Jardn; declarando ambos dirigentes que la mayora de sus colegas eran catlicos y que no les convenca el comunismo por ser una "doctrina del odio", atea y mentirosa.

En representacin de los estudiantes hablara Manuel Ignacio Ulloa; por la ACJM Miguel ngel Portillo, y por el Movimiento Familiar Cristiano,  el licenciado Roberto Ibez, quien afirm que la tesis del comunismo era hertica y brbara, porque estaba inspirada por Satans, quien quiere aplastar la verdad fundamental de que el hombre est hecho para conocer, amar y servir a Dios".

Adems, dentro la misma campaa participaron personajes como Sergio Mndez Arceo, obispo de Cuernavaca y presidente en ese momento de la Comisin Episcopal para la Educacin y la Cultura, quien afirmaba que los padres deban de participar en las organizaciones de padres de familia para contrarrestar la accin comunista en las escuelas de sus hijos. As como el obispo Samuel Ruiz, quien advirti a sus feligreses del peligro comunista.

Destacando tambin el activismo de los dirigentes de los movimientos catlicos laicos, empezando por los lderes de las cuatro ramas de la Accin Catlica Mexicana y de todas sus asociaciones filiales.

Otra expresin del mismo anticomunismo sera el conflicto que tuvo lugar en Puebla, cuyo principal campo de accin sera la Universidad Autnoma de Puebla (UAP). Despus de que, en abril de 1961 un grupo de estudiantes organizar una manifestacin de repudio a la invasin de Baha de Cochinos.

A partir de ah, los sectores conservadores de Puebla, entre los que estaban el Frente Universitario Anticomunista (FUA) y parte de la jerarqua catlica, calificaran a la UAP como un reducto comunista. Por lo que pedirn la reforma de dicha institucin, pidiendo la renuncia de los funcionarios pro comunistas, as como demandaron cambios en la Ley Orgnica de la Universidad.

Eventos que seran la oportunidad ideal para que la Iglesia poblana hiciera una serie de declaraciones y concentraciones masivas apoyadas por el Comit Coordinador Permanente de la Iniciativa Privada, organismo creado a raz del conflicto con el objetivo de representar a los padres de familia pertenecientes a los sectores bancario, empresarial y comercial de Puebla.

As, en el conflicto participara de forma muy activa el arzobispo poblano Octaviano Mrquez y Toriz, quien public el 15 de mayo una pastoral para que fuera leda y explicada por partes en todas las misas que se oficiaran en su arquidicesis durante los tres domingos siguientes a su recepcin. Condenando en dicho documento, de manera enrgica al comunismo, el cual segn deca, entre otras cosas, afectaba "todo el orden de nuestra civilizacin cristiana y mexicana y [los comunistas] lo amenazan de total destruccin". 

El problema de Puebla pudo ser mantenido por el gobierno federal dentro de los lmites de la UAP, y hacia octubre de ese mismo ao la prensa nacional dej de informar sobre el asunto.

Extrado de: Cristianismo s, comunismo no! Anticomunismo eclesistico en Mxico. Por: Mara Martha Pacheco. PDF.

[11] La CON agrupara a asociaciones catlicas que iran desde la Venerable Orden Tercera de San Francisco hasta el Club Dios y Montaa, pasando por el Movimiento Familiar Cristiano. As, en el ao de 1962 la CON contara con 46 asociaciones afiliadas y para 1968 ya seran 53.

El documento principal de la CON sera Informacin bsica, y en l se encontrara una visin compartida por muchos catlicos, contra las actividades comunistas en Mxico, as como la estrategia anticomunista que se pretenda seguir.

As, Informacin bsica estableca que el fin ltimo de la CON era la "instauracin del orden social cristiano en Mxico" y sus fines inmediatos la "afirmacin cristiana para impedir la implantacin del Estado comunista en Mxico" y la "transformacin de las instituciones". Adems de "fortalecer por todos los medios, la Unin de Padres de Familia", principalmente.

Mientras que en lo referente a los medios educativos, asegurara que los comunistas estaban presentes en las escuelas normales; en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseanza; en la Universidad Nacional, principalmente en las escuelas de Economa, Ciencias Polticas y Sociales y Filosofa y Letras; en el Instituto Politcnico Nacional; en el Instituto de Antropologa e Historia y en posiciones clave de la Secretara de Educacin Pblica, en donde segn la CON, el texto nico obligatorio le era propicio a los comunistas, puesto que controlan su orientacin.

Extrado de: Cristianismo s, comunismo no! Anticomunismo eclesistico en Mxico. Por: Mara Martha Pacheco. PDF.

[12] Daniel Hernndez (13 de septiembre de 2013). A 45 aos del linchamiento en Canoa, nunca se hizo justicia.

[13] ESTADOS UNIDOS Y LA CONTENCIN DEL COMUNISMO EN AMRICA LATINA Y EN MXICO Soledad Loaeza. PDF.

Para un observar con ms detalle las relaciones entre el empresariado y la iglesia se puede consultar: Mxico arde al calor empresarial, de mi autora, en Rebelin.

[14] Guerra Fra, propaganda y prensa: Cuba y Mxico ante el fantasma del comunismo internacional, 1960-1962. Por: Gabriel Lpez Lpez. Universidad Autnoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. PDF.

[15] Guerra Fra, propaganda y prensa: Cuba y Mxico ante el fantasma del comunismo internacional, 1960-1962. Por: Gabriel Lpez Lpez. Universidad Autnoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. PDF.

[16] ESTADOS UNIDOS Y LA CONTENCIN DEL COMUNISMO EN AMRICA LATINA Y EN MXICO Soledad Loaeza. PDF.

[17] Silva Michelena Jos A. Poltica y bloques de poder. Crisis en el sistema mundial. Siglo Veintiuno, decimocuarta edicin, 2007. Pg. 57.

[18] Para ms datos al respecto se pueden consultar algunos trabajos de nuestra autora en Rebelin.

[19] La relacin de Estados Unidos con la regin sufrira intensamente los efectos del trabajo conjunto de John Foster Dulles, y de su hermano, Allen Dulles, en las decisiones de poltica exterior, uno a la cabeza del Departamento de Estado y el otro como director de la CIA, cuya influencia se acrecent, y con ella se extendi el recurso a las operaciones encubiertas.

Por ejemplo, en 1953 concluyeron con xito una operacin de desestabilizacin del gobierno nacionalista de Mossadeg en Irn; despus pusieron la mira en Guatemala, donde el presidente Arbenz haba emprendido una reforma agraria, entre otras, que afectaba los intereses de la gran corporacin estadounidense, United Fruit.

No obstante, el principal argumento en contra de este gobierno era la participacin de comunistas como titulares de carteras ministeriales, as como la creencia de que el propio Arbenz y su esposa eran miembros del partido comunista.

La importancia de este episodio estriba en que estableci un patrn de accin para la desestabilizacin de gobiernos que podan transmitir el contagio comunista en la regin; al que habran de recurrir los sucesores de Eisenhower, John Kennedy, Lyndon Johnson, Richard Nixon y Ronald Reagan.

Los primeros pasos de la operacin contra Arbenz estuvieron a cargo del secretario Dulles, quien en la X Reunin de Consulta de la OEA en Caracas, celebrada el 28 de marzo de 1954, presion a los miembros de la organizacin para que emitieran una declaracin que condenaba al comunismo como una amenaza al hemisferio.

Unas semanas despus un oficial del ejrcito guatemalteco, Carlos Castillo Armas, inici desde Honduras la invasin de su pas a la cabeza de grupos paramilitares financiados por la CIA.

En el contexto de la poca este golpe fue una advertencia para todos los pases latinoamericanos, as como el origen de la tragedia guatemalteca de la segunda mitad del siglo xx.

En mayo de 1958 el vicepresidente Nixon y su esposa realizaron una gira por varios pases de Amrica del Sur, la cual, de manera inesperada, concluy en lo que la prensa estadounidense calific como una debacle.

Sorpresivamente, en Lima el vicepresidente enfrent a una multitud rabiosa, formada sobre todo por estudiantes universitarios que lo encararon para reclamarle la explotacin de los recursos naturales peruanos; en Caracas una turba embravecida ba con escupitajos a la pareja Nixon y atac con furia el coche en el que viajaban, el cual hacan brincar con tal violencia, que el vicepresidente crey que los iban a matar. A gritos le reprocharon el descuido de Estados Unidos y la complicidad con el dictador Marcos Prez Jimnez, a quien el presidente Eisenhower acababa de condecorar.

La interpretacin de la mayora de los medios de opinin en Estados Unidos fue que estas demostraciones de hostilidad haban estado inspiradas, si no es que organizadas, por los soviticos; y, de nuevo, afirmaban que formaba parte de un plan que involucraba a otros pases en Europa y en Medio Oriente.

Sin embargo, no dejaron de reconocer que la indignacin de los latinoamericanos tena justas razones: desde el deterioro de los trminos de intercambio hasta el apoyo a las dictaduras militares. Extrado de: ESTADOS UNIDOS Y LA CONTENCIN DEL COMUNISMO EN AMRICA LATINA Y EN MXICO. Por: Soledad Loaeza. PDF.

[20] ESTADOS UNIDOS Y LA CONTENCIN DEL COMUNISMO EN AMRICA LATINA Y EN MXICO. Por: Soledad Loaeza. PDF.

[21] El Pas. Naciones Unidas denuncia la desaparicin de 23 personas en Nuevo Laredo a manos de fuerzas federales. 30-05-2018.

[22] La jornada. Valentina Rosendo Cant: la hora de la justicia. Por: Luis Hernndez Navarro. Martes 5 de junio de 2018.

[23] Procedimiento jurdico mediante el cual cualquier ciudadano puede comparecer inmediatamente ante el juez para que este determine sobre la legalidad del arresto.

[24] Rebelin. La desaparicin forzada en Honduras. Cofadeh pide nuevo marco normativo y fiscala especial. Por: Giorgio Trucchi. Rel-UITA. 07-06-2018.


Ramn Csar Gonzlez Ortiz es Licenciado en Sociologa y Maestro en Estudios Polticos por la UNAM.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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