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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2018

Alberto Garzn: comunismo, capital y materialismo

Santiago Javier Armesilla Conde
Rebelin


Un ao antes del 200 Aniversario del nacimiento de Marx en que nos encontramos, el 14 de septiembre de 2017, y en su seccin fija Economa para pobres dentro del diario Pblico, el economista y coordinador general de Izquierda Unida, Alberto Garzn, publicaba su columna de opinin titulada El Capital habla del capitalismo de hoy. En dicha columna, Garzn renda homenaje a los 150 aos de la publicacin de la primera edicin del Tomo I de El Capital, obra fundamental de Carlos Marx dedicada al estudio crtico de las categoras de la economa poltica de su tiempo (ao 1867). Aquel artculo de Garzn tena conexin con el libro del mismo autor Por qu soy comunista: una reflexin sobre los nuevos retos de la izquierda, editado por Pennsula en el mismo ao, cuya lectura acabo de terminar. As pues, la crtica a este libro, y a aquel artculo, se pueden entender como una misma crtica en su totalidad a la idea de comunismo que tiene Alberto Garzn. Sirva esta crtica a Garzn como homenaje a Marx en su bicententario.

Aparte de las menciones a las singladuras propias de la primera edicin de dicha obra, el grueso de la exposicin de Garzn sobre la trascendencia de la misma podra resumirse en lo que sigue, a saber: El Capital de Marx es una obra inacabada, densa y difcil de leer debido a su estilo oscuro que, no obstante, nos permite conocer, aprehender y comprender, el modo de produccin capitalista 150 aos despus de su primera edicin. Eso s, solo le permite comprender el modo de produccin capitalista a aquellas personas que, sin haberlas nombrado explcitamente Garzn, tienen la preparacin adecuada para ello. Y esas personas, segn lo que l explicita en su artculo, no son los obreros sin formacin universitaria.

As mismo, segn Garzn, El Capital es una obra no cerrada, por inacabada y difcil, que es contradictoria en s misma, algo que es comn, segn Garzn una vez ms, en la idiosincrasia de la construccin propia del conocimiento cientfico. De ah que ponga el ejemplo de la fsica y del tiempo transcurrido entre la publicacin, por parte de Albert Einstein, de su teora de la relatividad especial (1905) y su teora de la relatividad general (1915). Como ejemplo de este no cierre de la crtica de la economa poltica que Marx realiza del modo de produccin capitalista (en expresin del propio Marx), Garzn afirma que Marx nunca elabor una explicacin detallada del concepto de clase. Garzn trata de reforzar esta idea subrayando el factor espacio-temporal (el tiempo histrico) en que Marx vivi y trabaj su ciencia social en expresin de Garzn, por lo que no pudo tratar fenmenos sociales como el de la formacin de las llamadas clases medias, o incorporar las ideas posteriormente tratadas por movimientos como los ecologistas y feministas. El posterior divorcio entre las masas obreras y los intelectuales (sic) debido a que el marxismo ha pasado a ser un mbito de estudio universitario y no una herramienta de la accin poltica de los partidos de izquierdas desde mediados del siglo XX hasta hoy da, ejemplifican los problemas por los que pasa una doctrina, la marxista, que, a juicio de Garzn, ha de modernizarse y adaptarse para ser algo ms que una moda hoy da. Ha de ser una herramienta de transformacin social, a la par que lo es de investigacin. Hay que hacer notar que esto de la investigacin, en su sentido ms corporativista (universitario) es el factor ms destacado por Garzn al final de su texto, ms que el de la accin poltica. Y recalcamos esto porque entronca, a nuestro juicio, con las carencias fundamentales que, sobre la comprensin del marxismo mismo, adolece la exposicin de Alberto Garzn.

Nuestra exposicin, en forma de rplica, parte de la siguiente hiptesis: quien afirme que El Capital es un texto difcil de leer para obreros con poca preparacin ignora por completo algo que tienen en comn todos y cada uno de los trabajos elaborados por Marx, Engels, Lenin, etc., que no es otra cosa que la metodologa dialctica propia del materialismo histrico como doctrina sistemtica de anlisis de la realidad elaborada de cara a su transformacin. Quien afirme lo que afirma Garzn, en consecuencia, desconoce dicha metodologa, que llamaremos materialismo metodolgico, y es por ello que quien ignore dicho materialismo, debido a su formacin universitaria, ver a quien no tenga dicha formacin como incapaz de comprender a Marx, bien sea sus escritos ms extensos como El Capital, bien sea otros ms panfletarios como el Manifiesto Comunista. Y es que, aunque Garzn afirme que el Manifiesto Comunista es ms comprensible para los obreros que El Capital, sin embargo no ve que ambos textos parten, y son a la vez exposicin, del materialismo metodolgico propio del marxismo a la hora de comprender el modo de produccin capitalista. Materialismo metodolgico que, si es comprendido por cualquiera independientemente de si tiene formacin universitaria o no, podr comprender sin problemas desde el Manifiesto Comunista hasta los Grundrisse o La ideologa alemana.

Esta hiptesis que exponemos tiene una doble consecuencia. La primera, que al desconocer dicha metodologa materialista, Garzn parece asegurar que quien no tiene una formacin universitaria no es capaz de transformar la realidad. Esto, en el fondo, resulta ser una afirmacin absolutamente antisocialista. Por qu? Si el racionalismo universalista propio de todo materialismo filosfico entiende que cualquier individuo tiene capacidad para conocer cualquier tipo de verdad, independientemente de su raza, sexo, clase social o edad, entonces todo racionalismo universalista ser solidario de la idea del socialismo, en su sentido ms universalista en el lmite, que no es otro que el de comunismo. Evidentemente, los condicionamientos histrico-sociales influyen en la comprensin de las verdades que nos rodean, y cuya existencia y recurrencia nos hace ser lo que somos. Pero la negacin de la posibilidad de conocerlas, aun sabiendo de estos factores, pareciendo afirmar que solo pueden ser comprensibles para una minora selecta (clero, funcionarios, una raza superior, una secta, profesores de Universidad, de instituto, la cpula de un Partido poltico, etc.) que, en todo caso, habr de vulgarizar dichas verdades de manera tosca para controlar a la mayora de la poblacin, equivale a la negacin efectiva de cualquier posibilidad especfica de construir el socialismo. Y eso, en el fondo, es a lo que lleva la exposicin realizada en su artculo por Alberto Garzn. No en vano, Marx se preocup de que El Capital fuese ledo por los obreros, hasta tal punto que se edit, en folletos separados y por entregas, dicho Tomo I, y todava en vida de Marx, a precios asequibles para los obreros alemanes y de otras naciones para que pudieran leerlo si no tenan posibilidad de hacerse con el Tomo I entero editado. Hasta tal punto Marx era racionalista y universalista, y hasta tal punto confiaba en la capacidad de los obreros para que estos conocieran cualquier tipo de verdad. En particular, la verdad sobre su explotacin por parte del capital mientras su fuerza de trabajo puesta en movimiento era, y es, el bombeo de sangre que permite seguir vivo a dicho modo de produccin.

La segunda consecuencia, entretejida con la primera, tiene que ver con la forma en que los estudios universitarios se han conformado desde la segunda mitad del siglo XX hasta hoy da. La divisin internacional del trabajo que acarrea el modo de produccin capitalista ya simplificaba las tareas en las fbricas y en todos aquellos centros de trabajo donde la relacin social de produccin bsica en torno a la cual se distribuan las funciones laborales era el capital. Eso es as desde los inicios del modo de produccin capitalista, desde el punto de inflexin que para l supuso la Revolucin Industrial y el paso de la tcnica-manufactura a la tecnologa-maquinaria entre los siglos XVII y XIX, hasta hoy da. Y en mbitos donde la produccin de valor (precio de produccin de las mercancas y categora social al mismo tiempo) y de plusvalor (cantidad de trabajo producida por los obreros restada al salario que reciben, y que se apropia el capitalista como ganancia, y/o el Estado va impuestos que paga el capitalista por la posesin de los medios de produccin) no se realizan de manera directa, como son todos aquellos mbitos donde desarrollan sus funciones asalariados que no producen mercancas fsicas, dicha divisin del trabajo tambin se ha dado, simplificando tareas, minimizando el mbito de accin de esos asalariados, y especializndolos. Uno de esos mbitos es el universitario, el de la investigacin cientfica, tanto de las ciencias formales (matemticas), de las ciencias naturales (fsica, qumica, biologa, etc.) como de las llamadas ciencias sociales o ciencias humanas (politologa, historiografa, psicologa, sociologa, antropologa, economa poltica, etc.). Si bien es cierto que la Universidad permite a los estudiantes, sea de la rama que sea, adquirir un mtodo de trabajo investigativo que les puede servir de ayuda a la hora de realizar sus operaciones laborales, o para comprender mejor su rama estudiada, tambin es verdad que Universidad no equivale a Academia, en el sentido platnico estricto de la palabra. Academia fue la escuela filosfica fundada por el padre de la filosofa en stricto sensu, Platn, a las afueras de Atenas, en la que dicha disciplina convivi y se desarroll, co-genricamente, con la astronoma, la matemtica, la medicina, la retrica y la geometra. No en vano, en su frontispicio rezaba la inscripcin: Nadie entre aqu sin saber geometra. La filosofa fue concebida, desde Platn y hasta hoy da, como una geometra de las ideas. Un entretejimiento de las ideas derivadas de los conceptos de otros saberes, de primer grado, como los saberes cientficos, religiosos o polticos. As se ha transmitido el saber filosfico hasta el presente. Y Marx es un claro exponente de la filosofa como una geometra de las ideas elaborada a partir de conceptos de otras disciplinas. Las ideas se organizan, y se relacionan entre s, como los puntos de las figuras geomtricas en el plano y el espacio. Platn y Aristteles concibieron as el saber filosfico, y en las ideas que analizaban se entretejan conceptos polticos, cientficos y tecnolgicos diversos. En Marx tambin, inclusive en su Crtica de la Economa Poltica, en El Capital, y por extensin en toda su obra y en todo su sistema, el materialismo histrico. Porque El Capital no es solo una obra econmica, sino tambin, e incluso por encima de todo, filosfica. Es una ontologa (estudio de lo que hay) y una gnoseologa (el estudio del origen, la naturaleza y el alcance de las verdades cientficas) del hombre y del Mundo a travs del estudio del modo de produccin capitalista. Y es as porque el modo de produccin, en tanto que base del ser social, determina la conciencia de los seres humanos que en dicho modo de produccin actan, al tiempo que lo conforman en el tiempo histrico.

Qu queremos decir con todo esto? Que no comprender estas cuestiones tiene que ver con la formacin especfica que los economistas reciben, recibimos, en la Universidad, que no en la Academia (es Academia solo en sentido formal, burocrtico), y que impide ver el trasfondo filosfico de la obra de Marx. La divisin internacional del trabajo ha afectado, tambin, a los trabajos universitarios, academicistas. Y, al acostumbrarse cualquier ser humano a esta forma de comprender los fenmenos del mundo, dicho ser humano tender a pensar que cualquiera que no comprenda el mundo segn la forma en que en la Universidad le han enseado a pensar, no podr pensar en absoluto. O dicho de otro modo: no entender cualquier cosa desde el prisma enseado en la Universidad, para el formado en dicha Universidad equivaldr a no poder entender nada de ninguna manera. Y este es el motivo principal del por qu Alberto Garzn no cree que El Capital pueda ser entendido por los obreros. Porque l, como yo, es un producto muy acabado de la divisin internacional del trabajo aplicado a las Universidades, y en particular a las Facultades de Economa Poltica. Y esto conlleva un entretejimiento entre teora y praxis poltica que, desde la direccin de cualquier partido poltico, no puede ser jams compatible con el racionalismo universalista propio del materialismo metodolgico marxista cuya funcin fundamental ha sido, es y siempre ser resolver la contradiccin fundamental del Mundo: la contradiccin a resolver entre la Historia (y sus sucesivos modos de produccin), entendida por Marx como prehistoria de la Humanidad en tanto que la Historia es una apariencia de Historia humana porque nunca la Humanidad ha sido un sujeto histrico unificado, y la Revolucin Comunista, que sobre todo pretende convertir a la Humanidad en un sujeto histrico que la Historia misma ha negado. Y para transformar la Humanidad en sujeto histrico, el comunismo ha de realizar una accin racionalista, universalista y revolucionaria, aunque sea desde una parte concreta de dicha humanidad (los proletarios y los pases donde estos dominen como clase social en el poder tras la Revolucin comunista), cuya escala no puede ser sino universal. Al afirmar que un obrero sin formacin universitaria no puede comprender El Capital, se dice en el fondo que no es posible la Revolucin comunista. Y por tanto, la lectura de Alberto Garzn sobre El Capital es totalmente incompatible con el fundamento filosfico del comunismo poltico contemporneo, esto es, el marxismo.

Y en qu consiste dicho materialismo metodolgico, que puede encontrarse tanto en El Capital como en textos ms cortos de Marx? Segn el DRAE, en su cuarta acepcin, materialista, en Mxico, es la persona que se dedica a la venta de materiales de construccin. Marx era, precisamente, esto. Un materialista que venda, o entregaba, o distribua en la medida de sus posibilidades, los materiales filosficos, econmicos y polticos, con base histrica, a los obreros para la construccin del socialismo. Dicha construccin tena que ser poltica, y de ah que Lenin profundizara en el materialismo de Marx a la hora de elaborar sus teoras sobre el Partido revolucionario de vanguardia y sobre el Estado proletario. La construccin del socialismo, como praxis poltica, es una extensin de la teora poltica del materialismo de Marx. Y dicha construccin es racionalista y universalista. Por ello, el materialismo metodolgico es el ejercicio mismo del racionalismo materialista en cada curso de los anlisis, construcciones o debates de toda clase (polticos, cientficos, filosficos, etc.), sin necesidad de que el materialismo aparezca representado en dichas construcciones, aunque como tal pueda aparecer. Es decir, el racionalismo materialista no es mera especulacin, ni mera proyeccin mental de ideas. Es, ante todo, praxis, realizada mediante operaciones manuales y tecnolgicas en, y con, nuestro mundo-entorno. Esta praxis puede darse a travs de prcticas concretas cuyo curso ser recurrente si los materiales respectivos utilizados durante dicha praxis quedan objetivamente concatenados entre s. El materialismo metodolgico de Marx pone el pie en los materiales implicados en la cuestin que se analice, pues todo proceder racional es operatorio, y requiere de objetos corpreos y de sujetos que los cojan, los muevan, los junten y/o los separen. No es un mero formalismo. Bien es cierto que, a priori, es muy difcil establecer los lmites de cada concatenacin de materiales. Pero s es posible determinar, en diversos mbitos, los lmites que, gracias al materialismo metodolgico, se pueden alcanzar a la hora de conformar cualquier tipo de estructura racional en cada rama del saber, o en cada mbito de la vida poltica. Y decimos vida poltica no solo en el sentido del gora, que es en el que se mueve Garzn. Sino en el sentido de Aristteles, de la vida producida dentro de la Polis, y en relacin y entretejimiento con otras Polis. Es decir, el materialismo metodolgico es dialctico, porque si no, no podra existir como tal ni ayudar a la comprensin y transformacin del mundo.

El filsofo Pelayo Garca Sierra ejemplific en su obra Diccionario Filosfico, del ao 2000, cmo no deba ser el proceder del materialismo metodolgico en diversas disciplinas cuyo cierre siempre se produce tras una concatenacin de objetos que, al cerrarse, ayudan a cerrar dichas disciplinas. Despus explicaremos por qu este cierre, a nivel metodolgico, se produce en El Capital, frente al no cierre del mismo que Alberto Garzn asegura que se da, debido a que Marx no acab su obra. Este anlisis de Garzn del no cierre de El Capital es ms que superficial, y se debe a su nula comprensin sobre la metodologa materialista de anlisis de la economa poltica que Marx realiz, por los motivos ya expuestos ms arriba. Pero sigamos con Garca Sierra y con los ejemplos que pone.

Segn Garca Sierra, por ejemplo, en geometra no proceder de acuerdo al materialismo metodolgico quien defina una circunferencia a partir de puntos y rectas, dejando de lado la consideracin de los cuerpos redondeados, en tanto que los puntos y segmentos de rectas necesarias para definir la circunferencia son infinitos, y por tanto, el concepto de circunferencia necesita de operaciones quirrgicas sobre los trminos, infinitos, que pueden conformarlas. Por lo que el formalismo es incompatible con el materialismo metodolgico aplicado a la geometra. Anlogamente, no proceder segn el materialismo metodolgico quien analice la idea de Historia regresando a la estructura (supuesta) del ser histrico, desdeando el considerar los materiales histricos concretos, como pueden ser las reliquias, los relatos consignados en documentos, etc. Tampoco proceder, de acuerdo con el materialismo metodolgico, quien, estudiando la teora de la evolucin, se desentienda de la consideracin precisa de las lneas de derivacin de los diversos organismos, mantenindose en un mero formalismo de las lneas generales de la evolucin. Ni proceder, segn el materialismo metodolgico, quien al estudiar la vida orgnica se mantenga en el terreno de las categoras fsicas y qumicas, tanto subatmicas como moleculares, pensando que dichas entidades se agotan en el recinto especfico de sus respectivas categoras, y no tenga en cuenta las conexiones que dichas entidades fsico-qumicas tienen con los materiales biolgicos de la experiencia operatoria de la que proceden. Ni procede de acuerdo a la metodologa materialista quien, en filosofa moral, define el bien o la virtud en funcin de una forma de ley, sin empezar por reunir materiales antropolgicos, psicolgicos o sociolgico-culturales por los que las ideas ticas y morales se muestran en ejercicio. Ni procede segn el materialismo metodolgico quien analiza el razonamiento y el pensamiento mantenindose en el terreno de la mera subjetividad o de las frmulas lgico-formales, desconectando todo ello de los elementos, y datos, corpreos que lo sustentan. Ni tampoco proceder segn el materialismo metodolgico quien analice la estructura de una calculadora quien se atenga solo a su software, y no tenga en cuenta los materiales electromagnticos, moleculares, etc., que constituyen su hardware.

No proceder, segn el materialismo metodolgico, quien no comprenda la crtica de la economa poltica, o dicho de otra manera, las categoras de la economa poltica, analizadas por Marx, como un entretejimiento de las operaciones quirrgicas que conforman la mercanca y su valor, y plusvalor, a travs de procesos tcnicos, tecnolgicos y cientficos muy complejos, en el marco del espacio-tiempo donde dichos procesos evolucionan histricamente hasta dar lugar a dichas categoras, sin las cuales no se puede entender el modo de produccin capitalista, que es el mismo hoy, que el de hace 150 aos en sus aspectos, o categoras, fundamentales. Estas categoras se desarrollan, se conforman, en sociedades polticas muy complejas que, histricamente, tambin han evolucionado hasta dar lugar a las mismas. Pues la mercanca, el valor y el plusvalor, el capital, son categoras de la economa poltica capitalista que son imposibles en modos de produccin anteriores. Desde el materialismo metodolgico, las categoras de la economa poltica son verdades objetivas, concretas e histricas, pero no absolutas. Con lo cual, la verdad de las mismas est sujeta a un proceso entrpico por virtud del cual, sin duda, en algn momento se agotarn a s mismas y dejarn de existir. Pero, no obstante, la frmula que explica el proceso por el cual se conforman dichas categoras y que estudia Marx en El Capital, se resumen en la frmula que Marx establece como la base del cierre tecnolgico de la economa poltica y, por tanto, del modo de produccin capitalista. Una frmula que resume todo el Tomo I, y cierra coherentemente las conexiones con los tomos II y III, as como con otros textos de Marx. Esa frmula es D-M-D. Es decir, el capital D, permite producir mercancas M (que siempre son materiales y corpreas), y dichas mercancas permiten la reproduccin de capital y, por tanto, su incremente, D. Siguiendo la analoga que Garzn realiza con Einstein, ste cierra coherentemente sus dos obras sobre la relatividad especial y general, con una diferencia de diez aos, a travs de la famosa frmula , es decir, la energa en reposo es igual al producto de la masa por la constante de la luz al cuadrado. Einstein sigui una metodologa materialista de anlisis tratando de verificar la existencia de los cuantos (paquetes de radiacin), conectndolo con el efecto fotoelctrico (expulsin de electrones de tomos de los metales cuando la luz incide sobre ellos) y las teoras sobre la luz y la radiacin como materia en forma de ondas y de partculas al mismo tiempo, as como con la gravitacin aos despus. El gran logro materialista de Einstein fue demostrar que, si la velocidad de la luz en el vaco no vara jams cualquiera que sea el origen de su movimiento, al aumentar la masa por la velocidad (algo que demostr aplicable a todo elemento fsico-corpreo del Universo) se acortara en su longitud y acrecentara la masa, retrasando a su vez el paso del tiempo. Al combinar estas ideas, diez aos despus, con la gravitacin newtoniana, Einstein demostr que la presencia de materia haca curvarse al espacio, y los cuerpos seguan la lnea de menor resistencia entre curvas. Y esto explicara movimientos de los cuerpos en el Universo antes explicados de otra manera, como el porqu del perihelio, o punto ms cercano de un planeta con respecto al Sol, mediante el refreno de los tomos de dichos planetas (desviacin de Einstein) y la curvatura, por la gravedad, de las ondas luminosas en el espacio. As se da la conexin materialista entre la teora especial y general de la relatividad, cerrada categorialmente y an a expensas de permitir los desarrollos posteriores de la mecnica cuntica, as como predecir las ondas gravitacionales. Estas leyes, categorialmente cerradas, son tambin verdades objetivas, concretas e histricas, pues no de otra manera se conforman las verdades desde la metodologa materialista. Y sern as mientras nuestro Universo sea el que es. A una escala ms reducida, por histrica pero sin la cual no podran existir las ciencias tal y como las conocemos, D-M-D ser la frmula que, junto con su inversa M-D-M, explique las categoras de la economa poltica, la composibilidad y la rotacin recurrente del modo de produccin capitalista. Un modo de produccin que, mientras exista, se fundamentar en estas categoras, explicadas gracias al materialismo metodolgico de Marx. Y que, adems, explica las clases, al contrario de lo que afirma Garzn. Quien lea El Capital comprobar que la frmula D-M-D, lo que nos dice, es que ser clase social burguesa aquella que posea en propiedad legal, ilegal y/o alegal tanto D como M y D, y los medios para conformarlas. Mientras que ser clase obrera quienes produzcan, distribuyan, intercambien, cambien y consuman tanto D como M y D, sin ser propietarios legales, ilegales y/o alegales de las mismas, ni de los medios de produccin de dichas categoras. As de sencillo explica Marx el cierre de las categoras histricas, socioeconmicas y polticas, de las clases sociales.

Toda concepcin que no entienda como objetivas, concretas e histricas (no absolutas ni infinitas) a estas categoras que Marx estudi y que entendi que, al extinguirse, se llegar al comunismo, no ser una concepcin materialista poltica, comunista, del mundo, de la Historia y de la vida poltica en general. Esto es independiente de si Marx acab su obra o no, y es tambin independiente de si Marx habl de ecologismos o feminismos o no (aunque, a mi juicio, ningn ecologismo ni ningn feminismo podrn ser racionalistas ni universalistas si no estn conectados con la metodologa materialista del marxismo). Y esto es tambin independiente de si lo comprenden economistas universitarios u obreros. Ahora bien, este materialismo metodolgico fue comprendido por obreros formados polticamente al lado de Marx, Engels y Lenin, que hicieron revoluciones y transformaciones sociopolticas de calado trascendental que, hoy por hoy, no va a realizar Alberto Garzn. El comunismo no puede reducirse, simplemente, a la aplicacin de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos al Estado de bienestar. Siguiendo esta reduccin, hasta Mariano Rajoy sera comunista. El comunismo es algo tan serio que, o es una metodologa materialista puesta en prctica, o no es ms que un flatus vocis, un voluntarismo idealista que, ms que transformar el mundo, entorpece de cara a su verdadera transformacin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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