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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2018

La crisis brasilea, parte de la crisis mundial

Leonardo Boff
Koinomia


No se puede analizar Brasil slo a partir de Brasil. Ningn pas, ni siquiera la cerrada Corea del Norte, est fuera de las conexiones internacionales que la planetizacin inevitablemente ha creado. Adems Brasil es la sexta economa del mundo, cosa que despierta la codicia de las grandes corporaciones, que quieren venir aqu, no para ayudar en nuestro desarrollo con inclusin, sino para poder acumular ms y ms, dada la extensin de nuestro mercado interno y de la superabundancia de commodities y de bienes y servicios naturales, cada vez ms necesarios para sostener el consumismo de los pases opulentos.

Hay tres nombres que deben ser recordados, pues han configurado el cuadro actual de la economa y de la poltica mundial. El primero es sin duda Karl Polanyi que ya en 1944 observ "La gran Transformacin" que ocurra en el mundo. De una economa de mercado estbamos pasando a una sociedad de mercado. Es decir, todo es comercializable, hasta las cosas ms sagradas. Con todo podemos lucrarnos, cosa que Marx, en su Miseria de la Filosofa, llam la gran corrupcin y la venalidad general. Hasta los rganos humanos, la verdad, la conciencia, el saber... se han transformado en medios de ganancia. Todo se hace segn la lgica del capital, que es la competencia y no la solidaridad, lo que hace que las sociedades se desgarren en luchas feroces entre las empresas.

Cabe citar otros dos nombres: Margaret Tatcher y Ronald Reagan. Como consecuencia de la erosin del socialismo real, entr victorioso el capitalismo, ahora sin restricciones, impuestas antes por la contencin que ejerca el modo de produccin socialista. Ahora el capitalismo pudo vivir tranquilo su lgica individualista, acumuladora y consumista. Tatcher era consecuente al afirmar que la sociedad no existe. Hay individuos, que luchan cada uno por s mismo contra todos. Reagan sostuvo la total libertad del mercado, la disminucin del Estado y el proceso de privatizacin de los bienes nacionales. Era el triunfo del neoliberalismo.

Antes, con el liberalismo, dicho con una metfora, la mesa estaba puesta. Los ricos ocupaban los primeros lugares y se servan hasta hartarse. Los dems encontraban su puesto en algn rincn de la mesa. Pero estaban a la mesa. Con el neoliberalismo la mesa est puesta, pero slo pueden participar quienes pueden pagar. Los dems se disputan los sitios al pie de la mesa con los perros, comiendo las sobras.

Esta poltica neoliberal, implantada en el mundo entero, dio curso libre a las grandes corporaciones para poder acumular todo lo que puedieran. El lema de Wall Street era y sigue siendo: greed is good (la codicia es buena). Tal voluntad de acumulacin ha hecho que un pequeo nmero de personas controlen gran parte de la riqueza mundial, gestando un mar de pobres, miserables y famlicos. Como la cultura del capital no conoce la compasin ni la solidaridad, solamente la competencia y la supremaca del ms fuerte, se ha creado un mundo con un nivel de barbarie raramente alcanzado en la historia.

Desde mi punto de vista, el capitalismo como modo de produccin y su ideologa poltica el neoliberalismo han alcanzado su fin, en un doble sentido. Lograron su fin, es decir, alcanzaron su fin-objetivo: la suprema acumulacin. Y su fin como final y desaparicin. No porque lo queramos, sino porque la Tierra, limitada en bienes y servicios, en gran parte no renovables, no aguanta un proyecto ilimitado hacia el infinito del futuro. La Tierra misma har imposible este proyecto. O cambia de modo de produccin y de consumo, o estar condenado a desaparecer. Como no posee un sentido de pertenencia y trata a la naturaleza como mera cosa a ser explotada incontrolablemente, seguir un camino sin retorno, poniendo en peligro el sistema-vida y la propia Casa Comn, que podr volverse inhabitable.

En el trasfondo terico de nuestros neoliberales brasileos, los que dieron el golpe y elaboraron "El puente para el futuro" (para el fracaso) vienen imbuidos, sin un mnimo de conciencia y de crtica, de ese mal sueo neoliberal. Quieren un Brasil slo para ellos, como una provincia secundaria, agregada y dependiente del gran Imperio del Capital. sa es nuestra ruina y nuestra desgracia. Ellos prolongan la dependencia y la lgica colonial.

Un pas que empezaba a dar los primeros pasos hacia su refundacin, sobre otras bases, valores y principios, con los ojos abiertos y las manos activas en polticas de desarrollo humano con inclusin social, ha sido desvergonzadamente abortado. Aqu reside nuestra verdadera crisis, que atraviesa todas las instancias.

Pero lo que debe ser tiene fuerza. Por eso creemos y esperamos que superaremos esta travesa dolorosa para las grandes mayoras, en fin, para todos. Vamos a brillar. En tiempos sombros como el nuestro cant el poeta: est oscuro, pero canto. Yo imitndolo digo: en medio de las incertidumbres, todava soamos, y ese sueo es bueno y anticipa una realidad beneficiosa para todos.

Fuente: http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=890


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