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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2018

Guatemala
De volcanes y ladrones

Ftima Amezkua Kortadi
Rebelin


Estos das hemos podido ver en los medios los trgicos sucesos ocurridos en Guatemala tras la violenta erupcin del volcn de Fuego. La erupcin volcnica es un fenmeno natural y sin duda incontrolable, sin embargo, las consecuencias y el alto costo en vidas humanas que ha tenido este suceso s son controlables y su responsabilidad es poltica.

Aquel da no todas las personas corrieron la misma suerte. Las comunidades asentadas en las faldas del volcn nunca fueron alertadas para evacuar la zona aun cuando exista informacin unas horas antes del suceso que haca evidente la necesidad de desalojar el rea. Pero eran solo un puado de personas humildes, indgenas y campesinas. Prescindibles. Por el contrario, el lujoso complejo de golf La Reunin, ubicado tambin en las faldas del volcn de Fuego, s evacu a tiempo -dos horas antes de la fatal erupcin- a sus huspedes y personal de servicio. Esto fue posible gracias a que en este caso reciban boletines peridicos del Insivumeh (Instituto Nacional de Sismologa, Vulcanologa, Meteorologa e Hidrologa) sobre la actividad del volcn y fueron alertados para evacuar de forma inmediata. Sus adinerados clientes s salvaron la vida. A poca distancia del resort y tan solo una hora antes de la erupcin, delegados de CONRED (Coordinadora Nacional para la Reduccin de Desastres) dijeron a la poblacin que no tenan que evacuar sino que deban encerrarse en sus casas. No tuvieron ninguna oportunidad.

Varias comunidades han desaparecido literalmente sepultadas por toneladas de ceniza y flujos piroclsticos. Se han recuperado ms de cien cuerpos sin vida y hay centenares si no miles de personas desaparecidas a las que ya no se busca. Quienes han logrado sobrevivir no tienen nada, muchas sufren graves quemaduras, han perdido seres queridos, sus casas, sus campos de cultivo, sus animales, sus medios de subsistencia. Semejante prdida de vidas humanas pudo evitarse? fue fruto de descoordinacin, inoperancia, desidia? En medio de esta situacin, mientras se dirimen responsabilidades, el Presidente Jimmy Morales anuncia que el presupuesto del estado no nos permite designar ni un centavo para atender la emergencia. El pueblo de Guatemala se ha manifestado ya masivamente exigiendo su dimisin. Como denuncian las organizaciones sociales, este mismo Presidente que asegura no disponer de fondos para la emergencia gast recientemente una exorbitante cantidad de dinero pblico para llevar a su familia a la inauguracin de la embajada guatemalteca en Jerusaln. Vergonzoso, cruel.

Por contra, lo que s se moviliza y tiene claras las prioridades es la solidaridad de las personas y los pueblos. Desde todos los departamentos del pas la sociedad civil se ha organizado para hacer acopio de vveres, ropa, mantas, medicamentos, etc. que personas de toda condicin estn aportando en apoyo a las y los damnificados. Pese a que el ejrcito est dificultando su entrega al cortar el paso hacia las comunidades ms afectadas, las organizaciones sociales y personas voluntarias logran hacer llegar la ayuda tanto a los improvisados albergues como a comunidades que han quedado aisladas y a las que acceden por estrechas veredas portando la ayuda sobre sus hombros.

Pero la erupcin de un volcn no es lo nico violento que sucede en el pas de la eterna primavera. En las ltimas dcadas el extractivismo, los megaproyectos y monocultivos se han convertido en actividades muy lucrativas que se sustentan en la sistemtica violacin del derecho de los pueblos indgenas sobre sus territorios. Cuando defensores y defensoras de estos derechos denuncian las violaciones que cometen estas empresas usurpando sus tierras, reciben como respuesta un orquestado plan de desprestigio, criminalizacin judicial basada en falsas acusaciones y amenazas de muerte que, en ltimo trmino, se traducen en asesinatos cometidos con total impunidad.

En el ltimo mes, al menos cinco defensores de derechos humanos y de los pueblos indgenas han sido asesinados la mayora en el departamento de Alta Verapaz pero tambin en Jalapa y Jutiapa. Su delito, ser portadores de la voz de los pueblos indgenas en defensa de sus territorios y bienes naturales frente al expolio de grandes empresas trasnacionales que operan con la connivencia del Estado. Pese a que toda la legislacin internacional en materia de derechos avala sus reivindicaciones y a que varios de ellos tenan medidas de proteccin dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos o el Ministerio Pblico, los intereses econmicos no han dudado en mover los hilos para hacer callar sus voces. Es muy lamentable que este tipo de noticias, que en involucra tambin a empresas del Estado espaol y europeas, no se reflejen en los medios de comunicacin. Tiene que rugir un volcn para que volvamos la mirada a este pequeo gran pas centroamericano.

Pero en Guatemala todo florece, no hay semilla que caiga en vano. Pueden callar a una persona, un individuo pero no a la colectividad, no a quienes viven en comunidad, quienes se sienten parte y no dueas de la tierra que habitan, la aman y la defienden. La lucha de los pueblos por sus derechos sigue viva. Por la tierra, el territorio y la Vida.


Fatima Amezkua Kortadi, integrante de Mugarik Gabe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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