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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-06-2018

Hacia dnde va el Ecuador de Lenn Moreno?
Entre una crisis persistente y un nuevo neoliberalismo

John Cajas Guijarro
Nueva Sociedad

Ecuador no atraviesa su mejor momento econmico. La crisis persistente se ha combinado con la inaccin poltica y con un retorno a medidas que muchos imaginaban como parte del pasado. Todo parece indicar que la deuda externa seguir creciendo y la dolarizacin se sostendr de forma artificial. Ante este complejo futuro, las izquierdas y los movimientos sociales tienen la urgente responsabilidad de reinventarse


La supervivencia poltica primero

Desde fines de 2014 el Ecuador ha vivido aos complejos en lo econmico, en lo poltico y en otras dimensiones sociales. Si bien la situacin no es tan vertiginosa como en otros rincones latinoamericanos, el pas andino acumula serios problemas que pudieron enfrentarse, y en algunos casos hasta superarse, durante la dcada corresta (incluso problemas de tipo estructural). Sin embargo, luego de discursos progresistas, bonanzas idas y corrupciones galopantes, Ecuador sigue siendo un pas incierto que no cambi.

Frente a la herencia corresta de no-cambio, el gobierno de Lenn Moreno arranc con una fuerte fragilidad poltica: en un inicio qued oscurecido por un posible fraude electoral denunciado por el opositor Guillermo Lasso; luego la disputa entre corresmo y morenismo entramp al gobierno (aunque manteniendo alianzas estratgicas en puntos clave). Al parecer, la necesidad de Moreno de legitimarse luego de las elecciones, a ms de ganar espacios polticos al corresmo, hizo que ubique los problemas econmicos en segundo plano. As, la supervivencia poltica del gobierno fue lo que prim en su primer ao de gestin. Como resultado, la poltica econmica se ha mantenido sin rumbo, al principio con dos obtusas mezclas progresistas-neoliberales (cada una con sus respectivos matices). Solo en su segundo ao de gobierno, el panorama se aclar y el neoliberalismo clsico vuelve a asomar, aunque este retorno ya se vena sembrando en los ltimos aos de Rafael Correa.

En este complejo escenario, la no-transformacin corresta aparece como una cruz que acompaar a Ecuador por aos, mientras que el morenismo parece haber llegado solo para sobrevivir y cerrar la pinza neoliberal. Mientras, el tiempo sigue avanzando -y se lo sigue desperdiciando- la estructura econmica ecuatoriana vive una crisis persistente ante la cual no parece tener la capacidad de reponerse.

Shocks, crisis persistente y estructuras intactas

Entre 2007-2014 el PIB ecuatoriano creci a una tasa promedio anual de 4% (2,5% en trminos per cpita). Es decir, hubo un crecimiento relevante de la produccin -aunque inferior a otras pocas de expansin, como los aos 70- y de los ingresos, que incluso motiv a que el corresmo construya la imagen del Ecuador como la de un milagro econmico, un jaguar latinoamericano, entre otras estridencias y desvaros.

Sin embargo, desde 2015 el jaguar se pondra a prueba frente a dos importantes shocks externos: la cada de los precios de los commodities que, entre junio de 2014 y febrero de 2016, hizo que el precio del crudo ecuatoriano caiga de 100 a 22 dlares por barril; y la apreciacin del dlar que, para el mismo perodo, implic el paso de una cotizacin de 1,36 a 1,11 dlares por euro (apreciacin de 22,6%). Ambos shocks golpearon a las exportaciones petroleras y no petroleras: tomando como base el ao 2014, de 2015 a 2017 ambas exportaciones cayeron en un promedio anual de casi 7 mil millones de dlares (7% del PIB), y 710 millones (0,7% del PIB) respectivamente. Por si eso no bastara, el terremoto del 16 de abril de 2016 dej una contraccin -oficial- de -0,7% del PIB y, sobre todo, la tragedia de ms de 600 fallecidos.

Si bien los shocks fueron graves, su principal efecto fue el desnudar al jaguar y develar que las estridencias correstas eran propaganda. As, en 2016, el PIB cay en un 1,58% (-3,1% per cpita). Luego, en 2017 y ya con el gobierno de Moreno en funciones, los datos hablan de una recuperacin de 3% (1,5% per cpita), pero en trminos absolutos lo que se ve es un estancamiento: a fines de 2017 el PIB per cpita lleg a 6.143 dlares anuales por persona, cuando en 2014 fue de 6.347 dlares. Es decir, Ecuador perdi tres aos de ingresos. A eso se agrega que las expectativas no son alentadoras, como muestra la persistente cada de la inversin: mientras que en 2014 sta represent 26,6% del PIB, para 2017 su peso cay a 22,4%, la proporcin ms baja vista desde 2010.

Mientras que produccin e inversin se estancan, el mal de la deuda ha contraatacado. Ya en los ltimos aos del corresmo la deuda pblica creci drsticamente de 10 mil millones de dlares en junio de 2009 a 43 mil millones en marzo de 2017 (aumento de 7 a 26 mil millones en el caso de la deuda externa), echando por la borda la auditora a la deuda hecha en 2008. En definitiva, el corresmo se endeud drsticamente, incluso superando el lmite legal de endeudamiento del 40% del PIB. De hecho, se ha acusado penalmente a Correa y a su equipo de romper la ley distorsionando la contabilidad de la deuda para no rebasar el lmite legal de endeudamiento. Aunque la legalidad se encuentra en disputa, la cuestin es obtusa pues si el corresmo excedi el lmite legal de endeudamiento, el morenismo acentu las cosas: en apenas un ao de gobierno, la deuda creci en 6 mil millones de dlares netos llegando, en abril de 2018, a casi 49 mil millones (34 mil millones de deuda externa). Igualmente, el servicio de la deuda va creciendo, pasando de 1.287 millones de dlares a 9.463 millones entre 2009 y 2017. Y a ese saldo an debe sumarse las preventas petroleras negociadas con China y otras deudas que sumaran hasta 10 mil millones adicionales.

En trminos ms cotidianos, el empleo y los precios son claros indicadores de que la recuperacin an es muy lejana. En el primer caso hay un claro deterioro en el empleo adecuado, cuyo peso en la poblacin econmicamente activa (PEA) cay de 49,3% a 42,3% entre 2014-2017 (cada acompaada de una reduccin del ingreso laboral medio de -3,1% en trminos reales). En el segundo caso, en 2017 Ecuador vivi una inusual cada del ndice de precios al consumidor de -0,2% (deflacin), denotando una contraccin de demanda que podra estar atada hasta al mismo estancamiento de ingresos laborales.

En particular, una deflacin en dolarizacin hace pensar en la posibilidad de que los shocks externos han disminuido el circulante, reduciendo la dinmica econmica especialmente en aquellas actividades informales que se mueven fundamentalmente con dinero lquido (y que en Ecuador podran englobar a un 45% de empleados). Esta situacin de potencial contraccin de liquidez es preocupante ms an si se ve que los dlares ingresados va endeudamiento externo han sido insuficientes para evitar que, en 2017, la balanza de pagos refleje una salida neta de -1.859 millones de dlares. Una salida explicable -entre otros factores- por el propio aumento del servicio de la deuda externa.

Las cadas en produccin, inversin, empleo y precios a ms de la expulsin de dlares reflejada en la balanza de pagos indican que la estructura econmica ecuatoriana no ha logrado reponerse de los shocks vividos desde 2015. Y tal incapacidad parece tener un origen estructural, ms cuando se ve que ni el moderado aumento del precio del crudo ecuatoriano a 55 dlares por barril en abril de 2018 ha brindado los recursos suficientes para evitar que, en el mismo mes, se registre una inflacin negativa de -0,14% (a la vez que en marzo de 2018 el empleo adecuado se ubic en 41,1% de la Poblacin Econmicamente Activa).

Por qu la persistencia de la crisis, an con la ligera mejora de los precios del petrleo? Quiz la principal razn se encuentre en los problemas estructurales de la economa ecuatoriana, sobresaliendo dos: un estancamiento industrial, reflejado en el peso casi inalterado de la manufactura en el PIB (pasando de 11,9% a 11,5% entre 2007-2017); as como una tendencia a la reprimarizacin exportadora, reflejada en un aumento del peso de los productos primarios en el total de exportaciones (pasando de 74% a 77%). Ambos problemas (junto con muchos otros que en su momento han sido analizados) dan cuenta de una estructura econmica inalterada (como ejemplo se tiene la estafa de la transformacin de la matriz productiva), internamente dbil, vulnerable a los shocks y en extremo dependiente de los flujos externos de dlares para sobrevivir casi mes a mes (como lo ha admitido gente del propio gobierno de Moreno).

Otra estructura intacta en extremo relevante es la elevada concentracin y centralizacin del capital, en beneficio de importantes grupos econmicos. Una muestra: entre 2010-2016 el ndice de Gini de distribucin de activos entre compaas se ha mantenido estancado en 0,92 puntos. Igual de elevada se mantiene la concentracin de la tierra y el agua. De hecho, varios grupos -como por ejemplo Eljuri o Nobis- obtuvieron millonarias utilidades en el corresmo, pagaron un mnimo de impuestos (apenas 2,3% de sus ingresos totales se destinaron al impuesto a la renta en 2016) y, hasta han ubicado representantes directos dentro del gabinete de Moreno.

Es justo desde este ltimo problema estructural -el fuerte lazo entre el poder poltico y el poder de grandes grupos econmicos oligoplicos- que emergen las dificultades para construir alternativas de transformacin que den al pas mayor fortaleza interna frente a shocks externos. Solo basta pensar en que ningn grupo econmico desear cambiar las estructuras cuando stas le brindan elevados niveles de concentracin (por ejemplo, hay empresas que dominan ms del 70% del mercado de varias actividades manufactureras, as como apenas un banco que concentra alrededor del 30% de los depsitos y los crditos, por mencionar apenas dos ejemplos [(1).

A la final estos grupos siguen siendo quienes definen, en el fondo, gran parte de la poltica econmica del gobierno de turno en el pas. Y es desde ah que se puede entender al primer ao del gobierno de Moreno como un ao en donde los grupos dominantes se han reacomodado (ver, por ejemplo, la breve decada del grupo Eljuri y el ascenso de Nobis) a fin de continuar con su consolidacin. La diferencia quiz sea que, mientras con Correa tales grupos se consolidaban tras la sombra de un falso discurso socialista, la falta de norte de Moreno les ha dado la chance de volverse protagnicos en una poltica econmica que no tena rumbo, pero que ya se perfila claramente hacia un nuevo neoliberalismo.

Hacia un nuevo Consenso de Washington?

En un primer momento, que qued recogido en el plan econmico presentado por Moreno en octubre de 2017, se plantearon algunas medidas llamativas de corte progresista, aunque insuficientes para enfrentar los problemas estructurales antes mencionados; plan a ratos con claros indicios neoliberales. Entre los puntos a destacar de dicho plan estn:

-Incentivar la creacin de empleo reduciendo los tributos a pequeas empresas y promoviendo nuevas formas de contratacin laboral (entindase flexibilizacin).

-Sustentabilidad de cuentas fiscales reduciendo el dficit fiscal y generando una austeridad reduciendo en 10% el sueldo de los servidores pblicos que ms ganan, a ms de reducir los gastos en viticos, vehculos de lujo entre otros gastos varios.

-Reformas tributarias como el incremento del impuesto a la renta a grandes empresas, incremento de impuestos a quienes ganen ms de 3 mil dlares mensuales y uso de tarifas arancelarias generalizadas para contener las importaciones.

-Cambio del manejo monetario por medio de la entrega del dinero electrnico a la banca privada y la obligacin a las personas naturales o jurdicas que realicen actividades econmicas a aceptar el dinero electrnico como medio de pago.

-Ajuste tributario racionalizando beneficios tributarios, perdonando 100% de intereses y multas a deudores tributarios y deudores de aportes a la seguridad social -sobre todo grandes- a cambio de que paguen sus deudas en el corto plazo, as como la eliminacin del anticipo del impuesto a la renta para el ao 2019.

-Ajuste externo reduciendo el impuesto a la salida de divisas de forma gradual segn cmo avance la balanza de pagos, as como el aumento de aranceles.

-Incentivos a inversiones especialmente con una serie de exoneraciones tributarias.

-Alianzas pblico-privadas (entindase casi privatizaciones) en infraestructura, hidrocarburos, energa, minera, telecomunicaciones, transporte y obras pblicas.

-Reduccin del gasto pblico extendindose a eliminacin de instituciones pblicas, reduccin de asesores, ventas de inmuebles, etc.

-Ratificar las nuevas formas de contratacin laboral segn las necesidades de sectores como el turismo, la agricultura, la pesca entre otros.

-Fomento a la economa popular y solidaria sin presentar medidas especficas.

-Incentivos tributarios exonerando el pago del impuesto a la renta por 8 aos a las empresas que hagan nuevas inversiones en las ciudades de Quito y Guayaquil, y por 10 aos a quienes inviertan en las dems ciudades del pas.

-Ratificacin de varias de las propuestas de abril, especialmente en lo que refiere a la eliminacin de impuestos y condonacin de intereses y multas a deudores del Estado.

-Crditos para la economa popular y solidaria, en beneficio de 250.000 personas.

Claramente esta primera propuesta denot una disputa entre medidas de apoyo a pequeas empresas, aumento de impuestos a grandes empresas y a quienes ms ganan (propuestas tibias, pero con el potencial de abrir campo a nuevas polticas realmente redistributivas), y medidas neoliberales como la flexibilizacin laboral o la entrega del dinero electrnico a la banca privada (cuando ya haba propuestas -para el debate- donde el dinero electrnico poda contribuir a la reactivacin econmica desde lo pblico). Asimismo, se vieron medidas insuficientes como la austeridad fiscal, la cual se enfoc en seguir reduciendo la inversin pblica (cosa que ya vena haciendo el corresmo), sin cuestionar el gasto corriente en salarios y subsidios mal direccionados (que nunca fueron redistributivos).

A pesar de que este primer intento no fue totalmente progresista, recibi un sinfn de crticas por parte de los representantes de los grandes grupos econmicos, las cmaras de comercio, los grandes medios de comunicacin del pas y hasta de sectores sindicales (por la flexibilizacin laboral). Ante toda esa presin, en un segundo momento, el gobierno de Moreno empez a borrar lo poco de progresismo que le quedaba y tomar posicin por un bando especfico que le ayude a sostenerse en el poder.

As, en abril de 2018, Moreno hizo pblica su segunda propuesta de plan econmico. Esta vez se plantearon cuatro ejes, altamente concentrados en la estabilizacin fiscal y las inversiones: estabilidad y equilibrio fiscal, reestructuracin y optimizacin del Estado, equilibrio externo y sostenibilidad de la dolarizacin, reactivacin productiva. A la par con estos ejes, se presentaron varias polticas especficas, entre las cuales destacan:

En esta versin de plan, recibida con mayor agrado por los grupos dominantes, fue clara la intencin de Moreno de conciliar con stos. Ya no se habl de aumento de impuestos a las grandes empresas, ni del nfasis al apoyo a las empresas pequeas. Ahora la mayor concentracin se dio en el ajuste fiscal, as como en las facilidades para la llegada de inversin privada, as sea con la entrega de recursos naturales y la exacerbacin extractivista (neoliberalismo puro y duro). Este giro de Moreno se aderez con la mencin, casi simblica, de la economa popular y solidaria sin ninguna poltica concreta.

Aunque esta versin del plan ya pareca definitiva, el abrupto cambio de direccin en el ministerio de Economa y Finanzas -ubicndose como timonel a un expresidente del Comit Empresarial Ecuatoriano- hizo que las cosas cambien otra vez. As, el manejo econmico de Moreno lleg a un tercer momento que inici el 24 de mayo de 2018.

Si bien an es prematuro analizar las medidas concretas que el morenismo tome una vez que ha entregado el manejo de la economa y las finanzas a un exrepresentante del empresariado ecuatoriano, algunas ideas ya quedaron planteadas en el discurso que Moreno dio al cumplirse un ao de su gobierno. Entre esas ideas se puede hablar de:

Claramente, en el ltimo anuncio de Moreno se destaca la exoneracin tributaria diametralmente opuesta al incremento de impuestos propuesto en octubre de 2017. Pero, sobre todo, destaca la intencin de radicalizar el enfoque neoliberal del rata plan presentado en abril. Plan que ser aplicado con un ministro de economa representante del empresariado, adems de un ministro de comercio exterior que mantiene vnculos familiares con Isabel Noboa (mandams del grupo Nobis) y que va ganando protagonismo en la definicin de la poltica econmica del pas.

A la par que se define quines manejarn la poltica econmica en el corto plazo, tambin se aclara que la deuda externa seguir siendo el salvavidas de Moreno. De hecho, el flamante ministro de economa ha reconocido la necesidad de seguirse endeudando. Es ms, propondra la eliminacin del techo legal a la deuda, que sera reemplazado por reglas macro-fiscales que estaran por definirse. Asimismo, ha indicado que se podra realizar un acercamiento al Fondo Monetario Internacional para reperfilar la deuda ecuatoriana y que no es el momento de estigmatizar a los organismos multilaterales.

Sin duda esas ltimas palabras podran tomarse como seal del completo regreso de Ecuador al Consenso de Washington, un regreso que -reiteremos- fue enrumbado por el propio corresmo.

Desde fines de 2014, Ecuador ha vivido aos complejos. Entre la crisis persistente y la falta de rumbo de Moreno ya se ha matado el primer ao de un gobierno que pudo recuperar lo positivo del progresismo -que lo hay- y desterrar la peor herencia del corresmo. Por ahora, la gente que sufre la crisis en carne y hueso seguir aguantando las consecuencias de la no-transformacin desde la informalidad y con ingresos laborales estancados. Mientras, la deuda externa seguir creciendo y la dolarizacin se sostendr de forma artificial, al menos hasta que la deflacin no haga estallar la situacin. Ante este complejo futuro, las izquierdas y los movimientos sociales tienen la urgente responsabilidad de reinventarse para hacer frente al retorno de un nuevo neoliberalismo.

John Cajas Guijarro es economista. Se desempea como profesor de la Universidad Central del Ecuador. Actualmente, cursa estudios de doctorado en economa en FLACSO-Ecuador. Todos los datos presentados en este trabajo corresponden a cifras oficiales (especialmente del Banco Central del Ecuador, del Instituto Nacional de Estadsticas y Censos entre otras).

Nota

1) Sobre este tema se puede ver los resultados recogidos en el captulo 5 del libro de Alberto Acosta y John Cajas Guijarro (2018): Una dcada desperdiciada. Las sombras del corresmo. Quito: Centro Andino de Accin Popular.

Fuente: http://nuso.org/


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