Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2018

Marx y la naturaleza
Por qu necesitamos a Marx ahora ms que nunca

Elizabeth Terzakis
Rebelin

Traduccin: Hctor R. Lpez Tern.


Al final de enero de 2018, la montaa rusa que es la presidencia de Trump tom otro giro inesperado: el lder del mundo libre afirm que los Estados Unidos podran reintegrar el Acuerdo Climtico de Pars de 2015, si los Estados Unidos recibieran un "trato completamente diferente". Como dijo Trump al presentador de ITV Piers Morgan "Creo en el are limpio. Creo con claridad, hermoso... Creo en tener una buena limpieza en todo. Ahora dicho esto, si alguien dijera volvamos al acuerdo de Pars, tendra que ser un acuerdo completamente diferente porque tuvimos un acuerdo horrible". Trump tambin manifest su opinin (objetivamente incorrecta) de que los casquetes polares estn en "niveles rcord". [1]

Como si tener un ignorante de presidente no fuera suficiente, el Acuerdo de Paris, que actualmente cuenta con doscientos firmantes y fue proclamado como una "victoria para todo el planeta" cuando fue firmado en 2015, est fracasando. Las promesas (voluntarias e inaplicables) hechas por los signatarios del acuerdo "cubren no ms de un tercio de las reducciones de emisiones necesarias" para evitar que las temperaturas globales aumenten por encima de los dos grados Celsius. En su lugar, Climate Action Traker predice "un salto a 3.2 grados antes de fin de siglo" con o sin la cooperacin de los Estados Unidos. [2]

Mientras tanto, los impactos del cambio climtico se estn convirtiendo en una realidad cotidiana para las personas ordinarias alrededor del mundo, en la forma de una ronda aparentemente interminable de eventos climticos extremos que van desde records de nevadas hasta sequas totales, de ciclones hasta tormentas, de inundaciones catastrficas a canales congelados. [3]

Por qu es tan difcil para los gobiernos y sus representantes tratar este tema? La respuesta es simple: mientras la clase dominante puede imaginar el fin del mundo, ni ellos ni muchos ecologistas puede imaginar el fin del capitalismo. Por esta razn, todas sus soluciones deben caer dentro de los lmites del sistema de mercado. Pero el sistema de mercado, con su necesidad de crecimiento constante y su incapacidad para ver el mundo natural como algo ms que recurso explotable, est en un antagonismo directo e inherente a la preservacin de la naturaleza. Por consiguiente, no hay solucin para el problema del cambio climtico sin un fin del capitalismo, un hecho que se vuelve claro cuando examinamos los escritos de Karl Marx sobre la naturaleza.

Marx de verdad

El anlisis de Marx evita algunas de las trampas inherentes de otros enfoques de la ecologa, por ejemplo, la creencia bsicamente maltusiana de que las personas tienen y tendrn siempre una relacin destructiva con la naturaleza, que la naturaleza "verdadera" existi en algn momento en estado puro ms all de la interaccin humana, y que el objetivo de la ecologa es retornar a la naturaleza a ese estado de pureza idealista mediante la eliminacin de tantos humanos como sea posible. [4] El colapso del capitalismo por parte de Marx puede tambin ceirnos a la creencia de que los mecanismos del mercado podrn siempre promover una relacin sana entre los humanos y el medio ambiente. [5] Por estas razones, Marx merece la seria atencin de los ecologistas.

Sin embargo, como sealan John Bellamy Foster in Marxs Ecology y Paul Burkett en Marx and Nature, los ecologista a menudo desestiman a Marx por una o por todas las siguientes razones: (1) "Las afirmaciones ecolgicas de Marx son... 'digresiones de iluminacin' que no tienen una relacin sistemtica con el cuerpo principal de su trabajo"; (2) estas afirmaciones "surgen desproporcionadamente de su crtica inicial de la alienacin, y son mucho menos evidentes en su trabajo posterior"; (3) "Marx... finalmente fall en abordar la explotacin de la naturaleza [al olvidar] incorporarla en su teora del valor, [adoptando] en lugar una visin "prometeica" (pro tecnolgica, anti ecolgica)"; (4) "en el punto de vista de Marx, la tecnologa capitalista y el desarrollo econmico han resuelto todos los problemas de los lmites ecolgicos" haciendo innecesario " 'tomar seriamente el problema de la asignacin de recursos escasos' o desarrollar un "socialismo 'ecolgicamente consciente'"; (5) Max tom "poco inters en cuestiones de ciencia o en los efectos de la tecnologa en el medio ambiente y por lo tanto no tuvo una base cientfica real para el anlisis de la cuestiones ecolgicas"; y finalmente, (6) Marx era 'especista', desconectando los seres humanos de los animales, y tomando partido por los primeros sobre los segundos". [6]

Estas caracterizaciones de Marx son simplemente imprecisas, y el hecho de que personas puedan hacer tales afirmaciones sin ser denunciados rotundamente por tergiversacin es una seal segura de lo poco que Marx es ledo realmente por las personas que necesitan leerlo ms. De hecho, la concepcin de Marx de la "fractura metablica" [7] que el capitalismo impuso entre humanos y la naturaleza es central para su crtica al capitalismo, y las ideas ecolgicas que su crtica permiten son vitales tanto para las luchas actuales por las reformas y para visualizar un futuro en el que seamos capaces de establecer una relacin sana con la naturaleza que pueda servir para salvar el planeta.

La definicin de trabajo de Marx

Los primero dos equvocos enumerados arriba, la idea de que las referencias de Marx sobre la naturaleza son ocasionales, superficiales y limitadas a sus primeros escritos, son aparentemente falsos. Como Foster explica, "Para Marx, toda la actividad humana tiene una base en la naturaleza... El trabajo y la produccin constituyen la transformacin humana activa de la naturaleza, pero tambin de la naturaleza humana, la relacin humana con la naturaleza y los seres humanos mismos". [8]

Es decir, a medida que interactuamos con la naturaleza la cambiamos, pero estamos tambin, al mismo tiempo, cambiando nosotros mismos. Para Marx, nuestra relacin con la naturaleza cuando no est distorsionada por el capitalismo, est estrechamente entrelazada. Marx escribi: "La naturaleza es el cuerpo orgnico del hombre [9] , es decir, la naturaleza en la medida en que no es cuerpo humano. El hombre vive de la naturaleza...con el cual debe mantenerse en proceso continuo para no morir. Que la vida fsica y espiritual del hombre est ligada con la naturaleza no tiene otro sentido que el de que la naturaleza est ligada consigo misma, pues el hombre es una parte de la naturaleza. [10] Esta concepcin de los humanos y la naturaleza como parte de una totalidad nica, a partir de uno de los manuscritos de 1844, se puede ser encontrada a lo largo de la obra de Marx y Engels. Marx escribe en "El Capital", por ejemplo, del trabajo como un proceso "por el que el hombre, por medio de sus propias acciones, media, regula y controla el metabolismo entre l y la naturaleza. Se enfrenta a los materiales de la naturaleza como una fuerza de la naturaleza". [11]

Marx define as el trabajo humano como un intercambio metablico entre los seres humanos como naturaleza y la naturaleza en general, entre nuestros cuerpos orgnicos, esto es, lo que est unido a nosotros, y nuestros cuerpos inorgnicos, es decir, la naturaleza tal como existe aparte de nuestros cuerpos. La naturaleza satisface nuestras necesidades: comida, ropa y refugio, sin duda, pero tambin aire, agua y luz solar. No podemos vivir sin estas cosas, sin embargo, son externas a nosotros, y de acuerdo con Marx, la manera en que satisfacemos nuestros cuerpos orgnicos con estas necesidades tomadas de nuestro cuerpo inorgnico, la naturaleza, es la base de nuestro trabajo.

Las relaciones de las sociedades precapitalistas (tanto comunales como feudales) con la naturaleza estaban formadas por las necesidades de subsistencia. La mayora de las relaciones humanas con la naturaleza eran directas, involucrando ya sea una reunin complementada con la caza, o la caza y la recoleccin complementada por la agricultura, o la agricultura para la subsistencia y el alquiler a un seor complementado por la caza y la recoleccin. Es este sentido, antes del capitalismo, los campesinos de Europa y los pueblos indgenas de Amrica y otros continentes tenan relaciones con la naturaleza que eran similares en aspectos importantes y mucho menos alienados de lo que estaban a punto de convertirse.

La fractura metablica

El capitalismo destruy esta relacin metablica relativamente no alienada entre los seres humanos y la naturaleza a travs de lo que Marx llam la acumulacin originaria. Debido a la apropiacin de la tierra a travs de su cercamiento y su conversin a propiedad privada, la mayora de los humanos ya no tienen una relacin directa con los medios de subsistencia, con el resultado de que experimentamos una alienacin cudruple: (1) estamos alienados por los productos de nuestro trabajo, es decir, no contribuyen directamente a la satisfaccin de nuestras necesidades; (2) estamos alienados por el proceso de trabajo en s, y como el trabajo es una de las cosas que nos hace claramente humanos, estamos as alienados de nosotros mismos, lo que Marx denomin nuestro ser genrico; (3) estamos alienados el uno del otro, porque en lugar de participar en un proyecto comunal para satisfacer nuestras necesidades como seres humanos, estamos forzados a competir entre nosotros para asegurar el acceso a los medios de produccin de los capitalistas y el trabajo para su beneficio, y porque somos sociales por naturaleza, estamos as nuevamente alienados de nosotros mismos; y (4) estamos alienados de la naturaleza, nuestro cuerpo inorgnico. [12] De modo que la alienacin de los humanos de su trabajo es, segn Marx, inseparable de la alienacin de los seres humanos de la naturaleza, lo que Marx denomin la fractura metablica.

Bajo el feudalismo en Europa, la produccin agrcola era llevada a cabo por campesinos al servicio de los seores feudales, quienes posean el grueso de la tierra. Con el tiempo, la lealtad feudal fue remplazada por un sistema de rentas, y las tierras comunes fueron cerrndose progresivamente, conduciendo al final eventual de una relacin directa con la tierra para la mayora de las personas. Puedes ver esto en Europa mirando los registros legales. Un punto de inflexin intelectual para Marx fue cuando descubri que las cinco sextas partes de los procesamientos en Prusia a principios de la dcada de 1840 se referan a la madera, la extraccin de madera para uso personal de los bosques recientemente haban sido privatizados. En el periodo previo al capitalismo, aunque la mayora de la tierra perteneca a los seores feudales y trabajada por los campesinos para su propia subsistencia y tributos, las tierras de pastoreo y los bosques estaban abiertos para el uso comn; los campesinos podan pastar su ganado o recoger madera o cazar conejos o cualquiera otra cosa que necesitaran para complementar su agricultura. Con el surgimiento del capitalismo, esto cambi. Incluso la recoleccin de arndanos, una actividad tradicional de los nios, se convirti en ilegal. "A los pobres se les negaba as cualquier relacin con la naturaleza -incluso para su supervivencia- sin mediacin con las instituciones de propiedad privada". [13]

El hecho de que hubo tantos procesamientos por "robar" madera, recoger arndano y cazar furtivamente conejos demuestra que la poblacin comn de Europa resisti a este cambio, tal como lo hicieron los pueblos indgenas de las Amricas, a veces como individuos y a veces de manera organizada:

"En el pueblo de Buckden... donde el obispo de Lincoln haba cerrado la tierra, "cientos de mujeres y nios, armados con dagas y jabalinas, de una manera muy tumultuosa y desenfrenada, entraron en los terrenos, abrieron las puertas, y rompieron los setos [cercos] del dicho cercamiento, y entregaron grandes rebaos de ganado". [14]

Finalmente, sin embargo, esta resistencia fue brutalmente aplastada. [15]

Con el cercamiento de tierras comunes y su trasformacin de un recurso colectivo en un sitio de partidas de caza de la clase dominante, [16] "paseos de ovejas", y otros experimentos de lujo y generacin de materias primas para los ricos, los campesinos que ya no podan mantenerse a s mismos fueron expulsados de la tierra. [17] Aunque la brecha entre la mayora y la tierra comenz bajo el feudalismo, no se complet hasta el advenimiento del capitalismo. Esta alienacin de la poblacin de la tierra llev a muchos a estar concentrados en ciudades, mientras que los que se quedaron en el campo se convirtieron en trabajadores de un sistema de agricultura comercial. Tanto en ciudades como en el campo, los trabajadores estaban alienados de las cuatro formas mencionadas. Estaban, como Marx lo dijo sarcsticamente, "libres". [18]

Para los trabajadores agrcolas, esta libertad significaba que estaban privados social e intelectualmente. Por "la idiotez de la vida rural", Marx y Engels tenan en mente el aislamiento proveniente de los contactos sociales limitados, as como la falta de oportunidades para desarrollar contactos sociales intelectualmente amplios y diversos y la estimulacin intelectual, siendo dos de las cosas que Marx vio como cruciales para el pleno desarrollo de los seres humanos.

Para los trabajadores en las ciudades, esta libertad significaba una "libertad" de lo que anteriormente se haban considerado necesidades humanas bsicas. Como Marx dijo, en ciudades tan grandes:

"Incluso la necesidad del aire libre deja de ser en el obrero una necesidad. El hombre retorna a la cueva, envenenada ahora por la meftica pestilencia de la civilizacin y que habita slo en precario, como un poder ajeno que puede escaprsele cualquier da, del que puede ser arrojado cualquier da si no paga... La luz, el aire, etctera, la ms simple limpieza animal, deja de ser una necesidad para el hombre. La suciedad, esta contaminacin y putrefaccin del hombre, la cloaca de la civilizacin (esto hay que entenderlo literalmente) se convierte para l en un elemento vital. La dejadez totalmente antinatural, la naturaleza podrida, se convierten en su elemento vital". [19]

La concepcin de Marx de las necesidades humanas -aquellas que son naturalmente producidas y aquellas que son socialmente producidas- es compleja y se discutir con ms detalle ms abajo, pero basta decir que desde el inicio del capitalismo, en la ciudad o en el campo, en las granjas comerciales o en las fbricas mecanizadas, las necesidades de la gran mayora de la poblacin no se satisfacen de manera que les permitan alcanzar su potencial mximo como seres humanos.

La divisin entre el campo y la ciudad, otro aspecto de la fractura metablica, es un problema importante tanto para Marx como para Engels. En organizaciones sociales anteriores, los nutrientes tomados del suelo eran remplazados directamente por estircol animal o desechos humanos. Esto mantuvo el suelo frtil y dio a los desechos un buen lugar de destino. La separacin de la ciudad y el campo interrumpi esta fase del metabolismo de los humanos y la naturaleza. En lugar de devolverlo al suelo como nutriente, el desecho generado en las ciudades se dej para contaminar las reas de vida de las poblacin de la clase trabajadora (mientras que la clase dominante ocup cuidadosamente parques cuidados en un cierto alejamiento) o los arroj en algn otro elemento de la naturaleza. Como dijo Marx:

"Productos de desechos humano naturales... son los desechos del consumo. Estos ltimos son de gran importancia para la agricultura. Pero hay un desperdicio colosal en la economa capitalista en proporcin a su uso real. En Londres, por ejemplo, no pueden hacer nada mejor con el excremento producido por cuatro millones y medio de personas que contaminan el Tmesis, con l a un costo monstruoso". [20]

Esta contaminacin del ro Tmesis puede ser vista como un ejemplo de lo que es eufemsticamente llamado la "externalizacin de los costos". El desecho que es un subproducto de la concurrencia de trabajadores en las ciudades para trabajar por el beneficio capitalista es eliminado de forma gratuita para el capitalista pero es muy costoso para la sociedad y la naturaleza, tanto en trminos del costo real de recolectar y mover el desecho o construir un sistema de alcantarillado (como finalmente sucedi), y en trminos de costos de oportunidad del agua contaminada, la vida animal y vegetal asesinada y la humillacin humana.

Mientras tanto, el proceso monstruosamente costoso que contamin al Tmesis fue tambin responsable del agotamiento del suelo. Marx conden la prioridad de la fertilidad a corto plazo de la agricultura capitalista sobre la sostenibilidad a largo plazo:

"Todo progreso en la agricultura es un progreso en el arte, no de robar al trabajador, sino de robar al suelo; todo progreso en el aumento de la fertilidad del suelo durante un cierto tiempo es un progreso hacia el arruinamiento de las fuentes duraderas de esa fertilidad... La produccin capitalista, por lo tanto, solo desarrolla la tcnica y el grado de combinacin del proceso social de produccin socavando simultneamente las fuentes originales de toda riqueza: el suelo y el trabajador". [21]

Este aspecto particular de la fractura metablica, la separacin de la ciudad y el campo y la interrupcin de la reposicin del suelo, generara muchas consecuencias, consecuencias que Marx entendi debido a su fascinacin por el trabajo del qumico alemn Justus von Liebig. La investigacin de Von Liebig confirm lo que Marx sospechaba que estaba sucediendo con el agotamiento del suelo. En lo que algunos historiadores agrcolas llamaron la "segunda revolucin agrcola" de mediado y finales de 1800, la nueva comprensin del crecimiento de las plantas permiti la introduccin artificial de compuestos que anteriormente haban sido devueltos al suelo como parte del metabolismo de la naturaleza humana. Segn Foster, tambin llev a Marx a "un creciente reconocimiento del alcance de los nuevos mtodos"...que solo sirvi para racionalizar un proceso de destruccin ecolgica". [22]

El siguiente paso en este proceso de destruccin fue el descubrimiento del papel que los nitratos y fosfatos juegan en la restauracin del suelo agotado, as como el descubrimiento del guano como una fuente abundante para ellos. Estos descubrimientos ayudaron a crear otra fractura, entre pases imperialistas y colonizados, la expresin global de la divisin entre la ciudad y el campo. El Guano, o excremento de aves marinas, estaba disponible en cantidades enormes, acumulado durante siglos en algunas islas de la costa del Per. Los capitalistas europeos pronto se dieron cuenta que poda usar el guano en lugar de desechos humanos disponibles gratuitamente para restaurar la fertilidad del suelo agotado y convertirlo en una industria rentable. Los trabajadores chinos, privados y desesperados por las Guerras del Opio, fueron transportados, esclavizados, y explotados hasta la muerte recolectando guano. Los recursos naturales de varios pases sudamericanos fueron devastados y sus economas entraron en una relacin desastrosa con los Estados europeos, millones de aves marinas fueron asesinadas, y se libraron guerras directas, todo al servicio de restaurar la productividad de las tierras agrcolas europeas a travs de la industria de fertilizantes. [23]

Despus de toda esta destruccin, el progreso cientfico adicional condujo a la produccin artificial de nitratos, dejando fuera del negocio a los extractores del guano. Tambin aument la posibilidad de otras consecuencias imprevistas. El advenimiento de los fertilizantes qumicos producidos industrialmente gener escorrenta de nitrgeno y fsforo, conduciendo a la contaminacin de las aguas subterrneas y lagos con nutrientes excesivos, creando crecimientos de algas y zonas hipxicas muertas. [24]

Al igual que Marx, Engels era bastante consciente de las consecuencias imprevistas y destructivas para el medio ambiente de la "produccin y el intercambio" en las que "primero deben tenerse en cuenta los resultados ms inmediatos".

"No nos dejemos... llevar del entusiasmo ante nuestras victorias del hombre sobre la naturaleza. Para cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza. Bien es verdad que las primeras consecuencias de estas victorias son las previstas por nosotros, pero en segundo y en tercer lugar aparecen unas consecuencias muy distintas, imprevistas y que, a menudo, anulan las primeras. Cuando los italianos de los Alpes agotaron los bosques de pinos en las laderas del sur, tan cuidadosamente apreciados en las laderas del norte, no tenan ni idea de que al hacerlo estaban cortando las races de la industria lctea en su regin; tenan an menos sospechas de que estaban privando a sus manantiales de agua de la montaa la mayor parte del ao y posibilitando que vertieran an ms torrentes furiosos en las llanuras durante las estaciones lluviosas.

...As, en cada paso se nos recuerda que de ninguna manera gobernamos sobre la naturaleza como un conquistador sobre un pueblo extranjero, como alguien que est fuera de la naturaleza, pero que nosotros, con carne, sangre y cerebro, pertenecemos a la naturaleza y existimos en medio de ella, y que todo nuestro dominio de esto consiste en el hecho de que tenemos la ventaja sobre todas las otras criaturas de poder aprender sus leyes y aplicarlas correctamente". [25]

Por qu el capitalismo es inherentemente abusivo con la naturaleza? Valor y acumulacin

Hasta ahora hemos visto que la naturaleza es crucial para la definicin de trabajo de Marx, y que la interrupcin de la relacin humana con la naturaleza es una caracterstica integral del capitalismo. Quiero referirme ahora a la cuestin de la teora del valor y argumentar que, en lugar de descuidar la naturaleza como algunos eclogos han afirmado, la teora del valor de Marx nos ayuda a comprender por qu el capitalismo es inherentemente abusivo con la naturaleza. Como explica convincentemente Paul Burkett, [26] no es Marx, sino el capitalismo, lo que rebaja y excluye la contribucin de la naturaleza a la produccin. Marx escribi:

"Los valores de uso... las mercancas, son combinaciones de dos elementos: la materia y el trabajo. Si les quitamos el trabajo til que se les dedica, siempre queda un substrato material, que la naturaleza proporciona sin la ayuda del hombre... Vemos, entonces, que el trabajo no es la nica fuente de riqueza material de los valores de uso producido por el trabajo". [27]

Sin embargo, en su teora del valor trabajo, Marx no est trazando la manera en que l cree que debera ser el mundo o lo que l piensa que es valioso en trminos de necesidad humana. l est describiendo el comportamiento econmico como lo est bajo el capitalismo. No es Marx, sino el capitalismo, que equipara solo el tiempo de trabajo abstracto socialmente necesario con el valor, es decir, el valor bajo el capitalismo est determinado por la explotacin laboral (trabajo gastado por encima de su propio costo) porque la explotacin laboral es la fuente del beneficio.

La discusin de Marx sobre las rentas es clave para entender esta actitud hacia la naturaleza, as como para entender lo que Marx quiere decir cuando escribe que los valores de uso son "obsequios gratuitos" de la naturaleza al capitalismo. Porque ninguna explotacin laboral va a la produccin de, digamos, un bosque natural, cuando el capitalista monopoliza ese bosque y cobra una renta por su uso, no incrementa el capital del sistema en su conjunto. Es decir, no se ha trabajado para producir el bosque, por lo que no se puede extraer ningn valor excedente de l. Tampoco ha tomado inversin en capital. Adems, todas las condiciones que hacen posible el trabajo (tierra, aire, agua) son, al menos al principio, obsequios de la naturaleza. Esta es quizs la razn por la cual tambin son los objetivos de la "externalizacin" de los costos del capitalismo. [28]

El hecho de que el valor bajo el capitalismo est inextricablemente ligado a la explotacin es un obstculo para que el capitalismo tenga una relacin no expansiva con la naturaleza. Otro es el impulso competitivo de la acumulacin. Bajo el feudalismo, haba un lmite prctico para la explotacin: "Una vez que las necesidades del seor se haban satisfecho, su consumo conspicuo pagado, no haba una necesidad real de una mayor explotacin". [29] Pero el capitalismo es diferente. As como su dinmica es independiente de las necesidades de los trabajadores, tambin son independientes de las necesidades de los capitalistas. El capitalismo tiene sus propias necesidades. Debido a que la produccin est organizada sobre la base de la competencia, la inversin de capital por parte de una empresa debe ser igualada por empresas competidoras que fabrican el mismo producto o se arriesgan a la bancarrota.

Este sistema de inversin competitiva, el impulso constante de acumular riqueza o valor, es fundamental para el capitalismo. Segn Martin Empson, "la centralidad de la acumulacin de riqueza de esta manera es de mayor importancia para comprender la relacin ecolgica entre la sociedad capitalista y el mundo natural. Es por esta dinmica que el capitalismo se relaciona con la naturaleza de manera completamente diferente a las sociedades humanas anteriores." [30]

Regresemos por un minuto a la discusin sobre fertilizantes. Antes del capitalismo, los agricultores mantenan la fertilidad de la tierra a travs de fertilizantes naturales (desechos humanos y animales), rotacin de cultivos y policultivo (plantando diferentes cultivos en el mismo campo), dejando los campos en barbecho, corte y quema, y "corte y carbonizar". [31] Pero bajo el capitalismo esto cambi. No solo existe el conocimiento cientfico para usar algo ms que desechos humanos o estircol animal para fertilizar campos, sino que se puede fabricar una industria, dos industrias, de hecho: la industria de eliminacin de desechos y de fertilizantes qumicos, y una proporciona, al menos inicialmente, la posibilidad de expansin internacional. Ambas industrias permiten mucho espacio para explotar la mano de obra, mucho ms que dejar vagar a las vacas en los campos durante unos das o dejar que un fuego bien planeado y controlado redistribuya algo de carbono. Y dado que la fuerza motivadora del capitalismo es el impulso de la acumulacin, las decisiones sobre cmo se deben fertilizar los campos y sobre cmo se deben eliminar los desechos se consideran teniendo en cuenta las ganancias, no la conservacin o la sostenibilidad.

La competencia capitalista tambin conduce a la "tendencia del capital a acelerar el rendimiento ms all de sus lmites naturales", que "no es solo una fuente de escasez de materiales y crisis de acumulacin; tambin es un elemento integral en el proceso de degradacin ecolgica producido por la divisin capitalista de la ciudad y el campo". [32] Este impulso para un rendimiento acelerado tiene muchos aspectos: el aumento de la productividad de la mano de obra acelera el consumo de materias primas, la inversin de ms capital en maquinaria requiere un mayor uso de combustibles para hacer funcionar las mquinas, y "la competencia obliga a reemplazar los viejos instrumentos de trabajo por nuevos antes del vencimiento de su vida natural". [33] Y el hecho de que toda esta inversin contine sin prestar atencin a las necesidades humanas significa que siempre existe la posibilidad de que las mercancas producidas no sean consumidas.

El resultado es que la acumulacin competitiva capitalista es un motor para la expansin sin fin y necesariamente entra en conflicto con la naturaleza, que tiene lmites. Tambin conduce al cortoplacismo mencionado anteriormente, es decir, la toma de decisiones sobre cmo asignar recursos e interactuar con la naturaleza basada en la capacidad para asegurar beneficios en lugar de salvaguardar las vidas humanas, el medio ambiente o la coevolucin de ambos. No es el caso de que los capitalistas no puedan planificar el futuro. No son incapaces de establecer ganancias futuras. Pero planificar para proteger el medioambiente o las personas que deben vivir en l no es una prioridad en su agenda. Esto lo expresa bastante claro Engels:

"Siempre que el fabricante o el comerciante individual venda un producto manufacturado o comprado con el beneficio codiciado habitual, est satisfecho y no se preocupa por lo que luego haga del producto y sus compradores. Lo mismo se aplica a los efectos de la naturaleza de las mismas acciones. Lo que importaba a los plantadores espaoles en Cuba, que quemaban los bosques en las laderas de montaas y obtenan de las cenizas suficiente fertilizante para una generacin de cafetos de alto rendimiento, qu les importaba que la fuerte lluvia tropical arrastrara despus el estrato superior desprotegido del suelo, dejando atrs solo la roca desnuda! En relacin con la naturaleza, en cuanto a la sociedad, el presente modo de produccin est predominantemente ocupado solo del resultado inmediato, el ms palpable; y luego manifiesta su sorpresa de que sus efectos remotos de las acciones dirigidas a este fin resultan ser bastantes diferentes". [34]

La acusacin de prometeico

Aquellos que acusan a Marx de prometeico o "productivista" insisten en que Marx estaba tan enamorado de la capacidad del capitalismo de aumentar las fuerzas productivas a travs de la tecnologa y neutralizar la amenaza de escasez que pensaba (1) que el socialismo y el comunismo dejaran intacto el sistema capitalista de produccin, y (2) que el socialismo y el comunismo no tendran la necesidad de considerar el problema de los recursos limitados. Una declaracin tpica de este cargo proviene de John P. Clark:

"El "hombre" prometeico y edpico es un ser que no se siente a gusto en la naturaleza, que no ve a la tierra como el "hogar" de la ecologa. Ms bien, es un espritu indomable que debe subyugar a la naturaleza en su bsqueda por la autorrealizacin... Para tal ser, las fuerzas de la naturaleza, si en la forma de su propia naturaleza interna no dominada o de los poderes amenazantes de la naturaleza externa, deben ser sometidas". [35]

Clark argumenta en una nota al pie que "es poco conveniente y no dialctico interpretar este pasaje como una mera crtica negativa al capitalismo. El punto de Marx es que a pesar de los abusos del capitalismo hay una verdadero Aufhebung [36] presente en el cual el desencanto y la objetivacin sern preservadas y desarrolladas en formaciones sociales superiores, en lugar de ser anuladas". [37] Si bien es ciertamente razonable sugerir que Marx valor la ciencia sobre los "velos msticos" de la mitologa, considerar este pasaje como un modelo para "formaciones sociales superiores" parece completamente injustificado, especialmente cuando uno considera que Clark omite tanto la oracin que precede el pasaje: "El capital crea la sociedad burguesa, y la apropiacin universal de la naturaleza", y los que siguen:

"De acuerdo con esta tendencia, el capital va ms all de las barreras nacionales... Es destructivo para todo esto y lo revoluciona constantemente, derribando todas las barreras que obstaculizan el desarrollo de las fuerzas de produccin, la expansin de las necesidades, el desarrollo de la produccin por todos lados, y la explotacin e intercambio de las fuerzas naturales y mentales". [38]

Tomando en cuenta el pasaje anterior, que Clark consider dejar omitir, as como los muchos otros pasajes que demuestran la preocupacin de Marx por el agotamiento del suelo, la contaminacin del agua y otras formas de destruccin ambiental que han sido citadas durante todo el artculo, no es solo "poco convincente y no dialctico", sino tambin falso para tratar de reducir la actitud de Marx hacia la naturaleza a su descripcin de su tratamiento bajo el capitalismo. Incluso si nos mantenemos dentro de los lmites de la seleccin de Clark, es difcil observar algo celebratorio en el argumento de Marx de que "el descubrimiento terico de la leyes autnomas [de la naturaleza] aparece simplemente como un ardid para subyugarlo bajo las necesidades humanas". Para m, esto sugiere, por el contrario, un objetivo mucho ms progresivo: el descubrimiento de las "leyes autnomas" de la naturaleza, que ya no son una artimaa, estn ms orientadas a la liberacin que a la subyugacin. Es decir, cmo sera la ciencia si no fuera manipulada en inters del capital.

La interpretacin de Clark parece provenir de su composicin de las ideas de Marx con distorsiones del marxismo que acompaaron el ascenso de Stalin y la derrota de la Revolucin Rusa, una elisin que se evidencia en el siguiente pasaje:

"La mayora de los marxistas [no] abordan la cuestin de la ideologa productivista. Cualquier rgimen poltico que se legitime a s mismo sobre la base de satisfacer las "necesidades humanas" mediante el "desarrollo de fuerzas productivas" tiene un enorme incentivo para expandir y manipular las necesidades materiales de consumo como un medio de control social. [39] No hay razn para pensar que un sistema de socialismo estatal centralizado (o capitalismo de Estado, que es, de hecho, lo que defiende el marxismo ortodoxo) cumplira necesidades "reales", en lugar de crear necesidades artificiales, [40] o que resuelva la contradiccin entre el sistema industrial y tecnolgico y "el sistema de la naturaleza". [41]

Si Marx estuviera vivo hoy, la concepcin de Clark de un "marxismo ortodoxo" que "aboga" por el "capitalismo de Estado" probablemente le hara repetir su famosa declaracin: "Lo cierto es que yo mismo no soy marxista". [42] Lejos del capitalismo de Estado, Marx abog por una sociedad en la que los "productores asociados" -la mayora de la sociedad- voluntaria y democrticamente decidan la direccin de la economa en inters de la necesidad humana en lugar de la ganancia, y aptrida como objetivo final. La concepcin antimarxista de Stalin del "socialismo en un solo pas", la industrializacin rpida consiguiente de la Unin Sovitica y la destruccin ambiental lograda a travs de dcadas de competencia capitalista estatal con los Estados Unidos [43] no tienen nada que ver con la visin de Marx del futuro progresivo de la humanidad. Como Chris Williams ha argumentado, en todas las llamadas sociedades socialistas del mundo:

"Los intereses de la lite gobernante sovitica se asociaron con los intereses de un Estado en competencia econmica y militar con Occidente... En otras palabras, los mismos factores que impulsan la produccin capitalista -la necesidad de competir y expulsar a la competencia- imperaron dentro de estos regmenes. Fluyendo directamente de esta surgi la necesidad de que cada uno de estos Estados de partido nico aumentara constantemente la productividad y prescindiera de cualquier preocupacin ambiental, democrtica o laboral en el impulso manaco hacia la paridad econmica y tecnolgica con las potencias occidentales. Fue la severa falta de poder de la clase trabajadora en los pases "socialistas", no su libertad ilimitada, lo que cre las condiciones para el vandalismo ecolgico extremo que se vio all. Como coment Stalin, lo que le llev al Oeste cien aos lograr, la Unin Sovitica lo hara en diez". [44]

La crtica de Clark a Marx ilustra por qu es importante leer a Marx por usted mismo. Una razn para esto es la naturaleza especfica de la perspectiva de Marx, no solo o principalmente su perspectiva como ser humano nico, sino tambin, y ms especialmente, la poca en la que estaba escribiendo: una tormenta perfecta de fermento intelectual, la frescura relativa de la transicin del feudalismo al capitalismo, y la incidencia de repetidos levantamientos revolucionarios. Tales crticas apuntan a la necesidad de interrogar cercanamente las perspectivas de aquellos que intentan interpretar a Marx. [45] Todos podemos citar selectivamente a Marx hasta el hartazgo, con Clark, Andrew McLaughlin, Wade Sikorski y otros insistiendo en que el peso de la escritura de Marx tiende a una devaluacin de la naturaleza, mientras Foster, Burkett, Williams y otros, incluyndome a m, insisten en que esto es completamente incorrecto.

La conclusin es que Marx ofrece una explicacin y una solucin a la crisis ecolgica: el capitalismo prefigura la fatalidad ecolgica y debe ser abolido. La crtica de Clark falla en asumir la premisa central de Marx y no ofrece ninguna solucin alternativa, lo que trae a la mente la "Tesis 11" de las Tesis de Marx sobre Feuerbach, "Los filsofos solo han interpretado el mundo de varias maneras; el punto es cambiarlo ", [46] y sugiere una revisin: "Algunos ecologistas solo han interpretado a Marx de varias maneras; el punto es cambiar el mundo."Estamos mirando los escritos de Marx desde una posicin ventajosa para identificar aquellas ideas que con ms probabilidad nos llevarn a un plan para un cambio progresivo en el mundo, en este caso, la cordura ambiental? O intentamos establecer un dogma, una interpretacin "verdadera" que prevalece sobre todos los dems? y, de ser as, con qu propsito? Es en defensa de la naturaleza o del capitalismo?

La discusin sobre el valor capitalista y la acumulacin competitiva en la seccin anterior podra llevarnos a esperar a que la visin de Marx de la humanidad socialista no tenga nada que ver con someter a los humanos o la naturaleza. Cuando Marx escribi que el desarrollo capitalista de las fuerzas productivas hizo posible el socialismo, no escribi que hicieron el socialismo. Dijo, de hecho, que todo el sistema -no solo el sistema de distribucin, sino tambin el sistema de produccin- tendra que ser revolucionado una vez que los productores asociados lo tomaran en sus manos.

Segn Marx, no es solo el desarrollo de la tecnologa sino tambin la socializacin de la produccin lograda por el capitalismo lo que prepara el escenario para el socialismo, eliminando "restricciones de clase previas al desarrollo humano". [47] Es decir, antes del capitalismo, los medios de produccin solo podan proporcionar suficientes medios de subsistencia para permitir que una minora se desarrollara intelectualmente, y la mayor parte de la poblacin se ocupara de producir sus necesidades bsicas. Por lo tanto, el capitalismo fue progresivo-momentneamente-en el sentido de que permiti a la humanidad estar libre de necesidad: el "desarrollo de las fuerzas productivas"... es una premisa prctica absolutamente necesaria [del comunismo], porque sin esta privacin, la necesidad se hace simplemente general, y con la necesidad, la lucha por las necesidades volvera a comenzar, y todos los viejos negocios sucios seran necesariamente restaurados". [48] Pero no es solo esta intensificacin de los medios de produccin lo que es importante. Lo que tambin es crucial sobre la socializacin del trabajo es que transform el trabajo de un proceso individualizado en un proceso colectivo. Este proceso colectivo de produccin ha entrado progresivamente en conflicto con la extraccin privada de ganancias. Y es la contradiccin inherente a la capacidad del capitalismo de producir para satisfacer las necesidades humanas y su fracaso simultneo a causa de las demandas de acumulacin competitiva que impiden que el capitalismo sea un sistema progresivo prcticamente desde el momento en que nace, razn por la cual no solo debe ser derrocado polticamente sino reorganizado econmicamente.

La idea de Marx sobre lo que constituye el pleno desarrollo de la naturaleza humana es crucial para comprender cmo se sentira el metabolismo humano con la naturaleza una vez que estuviera en manos de los productores asociados. Tambin es importante entender lo que Marx entiende por necesidades humanas; l no solo tena una crtica de la produccin capitalista sino tambin del consumo capitalista. No crea que, despus de la revolucin, la gente estara deseosa de participar en una bacanal de consumismo desenfrenado, es decir, una ampliacin general de la gnesis de las necesidades y los medios de produccin para cumplirlas hasta que la naturaleza sea destruida. Todo lo contrario. Marx crea que una de las necesidades humanas que el capitalismo no satisfaca era la necesidad de una relacin directa y apreciativa con la naturaleza y mucho ms tiempo libre para desarrollarla.

La liberacin humana como la realizacin de nosotros mismos como seres humanos

Una de las cosas que Marx no suele acusar de decir es que todos deberamos volver a la naturaleza. Sin embargo, quiero argumentar que esto es, de hecho, exactamente lo que Marx tena en mente, pero no en la forma en que generalmente se concibe un retorno a la naturaleza; es decir, no creo que podamos extraer de Marx que la solucin a nuestra alienacin es evitar la tecnologa, ceder los inodoros y comer alimentos crudos. Marx y Engels s hablaron acerca de eliminar la divisin entre la ciudad y el campo al distribuir a las personas de manera ms pareja sobre la tierra. Pero, ms bsicamente, un "retorno" posrevolucionario a la naturaleza consistira en la participacin colectiva, democrtica e informada de los trabajadores en la planificacin racional de nuestro trabajo y de nuestra relacin con la naturaleza. Significara reorganizar democrticamente la produccin para satisfacer las necesidades humanas y reclamar nuestro lugar en la naturaleza, con la naturaleza como la "propiedad" colectiva de las personas en lugar de la propiedad privada de una pequea minora. Marx tena claro esto y el hecho de que su concepcin de la "propiedad colectiva" no tena nada que ver con la forma en que actualmente se conciben la propiedad y la posesin:

"Desde el punto de vista de una formacin socioeconmica ms alta, la propiedad privada de individuos particulares en la tierra parecer tan absurda como la propiedad privada de un hombre en otros hombres. Incluso una sociedad entera, una nacin, o todas las sociedades simultneamente existentes tomadas en conjunto, no son los dueos de la tierra. Son sus simples poseedores, sus beneficiarios, y deben legarlo en un estado mejorado a las generaciones futuras". [49]

Como gran parte de su pensamiento, la concepcin de Marx de las necesidades humanas a menudo se distorsiona, ya sea por la ideologa burguesa sobre la naturaleza humana o las realidades de las llamadas sociedades socialistas que han existido hasta la fecha. Pero si realmente lees el cuerpo de la obra de Marx, encontrars que su visin del comunismo no tiene nada que ver con una orga de consumismo, como algunos imaginan basado en el capitalismo, o una montona uniformidad de privacin basada en los llamados Estados socialistas existentes. Los requisitos de Marx para el pleno desarrollo de la naturaleza humana son bastante altos, abarca no solo la libertad de la necesidad fsica, el acceso a la salud fsica y la capacidad de coevolucionar directamente con la naturaleza, sino tambin el mayor desarrollo de las facultades sensoriales, intelectuales y creativas, es decir, el desarrollo ms completo de nuestra naturaleza humana. Como escribe en el Manifiesto Comunista, bajo el comunismo, "en lugar de la vieja sociedad burguesa, con sus clases y antagonismos de clase, tendremos una asociacin, en la cual el libre desarrollo de cada uno es la condicin para el libre desarrollo de todos." [50]

Es decir, como seres humanos, es cierto, experimentamos necesidades que requieren o constituyen nuestra relacin metablica con la naturaleza. Sin embargo, y Marx lo tiene claro en la primera pgina del primer captulo del primer volumen de El Capital, con el tiempo estas necesidades son socialmente transformadas a medida que el desarrollo de las fuerzas productivas nos permite desarrollarnos ms plenamente como seres humanos. Por ejemplo, tenemos hambre, queremos comer, y la naturaleza nos proporciona ciertas cosas, como los arndanos que los nios campesinos alemanes solan recolectar antes de que se privatizaran los bosques. Pero como seres humanos tambin somos capaces, al comer esos arndanos, de decirnos a nosotros mismos: ya sabes, estos arndanos podran usarse un poco en algo. Creo que hervidos en una olla con un poco de agua y azcar, espolvoreados con harina y mantequilla desmoronada, horneados durante 25 minutos a 350 grados, y cubiertos con salsa de vainilla, podran ser realmente excelentes.

Del mismo modo que es parte de la naturaleza humana comer, es parte de la naturaleza humana concebir imaginativamente cmo mejorar las cosas y luego poder apreciarlas plenamente cuando lo hacemos. Esto no solo es cierto para la comida, sino tambin para la msica, las artes visuales, la poesa, la historia, la ciencia y la naturaleza. Tenemos la capacidad de comprender, apreciar y transformar la naturaleza de una manera en que otros animales, no se preguntan por qu su perro come felizmente su propio vmito? Sus papilas gustativas son diferentes a las suyas. Y es nuestro deber para nosotros mismos y para nuestro cuerpo inorgnico, la naturaleza, desarrollar nuestras capacidades humanas al mximo. "Por lo tanto, no solo en el pensamiento sino a travs de todos los sentidos, el hombre se afirma en el mundo objetivo. . . El cultivo de los cinco sentidos es el trabajo de toda la historia previa. "La emancipacin de la alienacin de la propiedad privada es para Marx tambin 'la emancipacin completa de las cualidades humanas y los sentidos'". [51]

Para lograr esto, Marx pens que lo ms necesario no era un aumento en la produccin sino un aumento en el tiempo libre. De hecho, Marx lleg a creer que bajo el comunismo, el valor no debera ser determinado por el llamado trabajo socialmente necesario, sino ms bien por el ocio. Piense en el impacto del aumento del tiempo de ocio en nuestros cuerpos orgnicos, cunto mejor podramos desarrollarnos si tuviramos ms. Piense en el impacto del aumento del tiempo de ocio en nuestro cuerpo inorgnico, en la naturaleza. Si no estamos produciendo, no estamos explotando nuestra relacin con la naturaleza. Inmediatamente, la presin comienza a aliviarse.

La comprensin de Marx de la relacin humana con la naturaleza y su concepcin del pleno desarrollo de la naturaleza humana va ms all del trabajo y, para m, son los aspectos positivos ms emocionantes e inspiradores de su teora, debido al poder que tienen para superar las numerosas grietas producidas. Como resultado o al menos simultneamente con la fractura metablica de la acumulacin primitiva: la divisin entre los seres humanos y la naturaleza, entre la mente y el cuerpo, entre la ciencia natural y humana, y entre la historia natural y humana. [52]

Es decir, ms que ver la naturaleza humana como opuesta y antagnica a la naturaleza ms ampliamente concebida, Marx reconoci que desde el comienzo de nuestra historia, los seres humanos han coevolucionado y transformado la naturaleza, as como la naturaleza nos ha transformado. Tambin es importante sealar que tanto antes como durante el capitalismo, las transformaciones que los humanos han realizado en la naturaleza no siempre han sido negativas, como dejan claro Charles Mann en 1491 y los numerosos contribuyentes a The Social Lives of Forests. [53] De hecho, descartar los efectos saludables y el aumento de biodiversidad por el fuego en la gestin forestal por parte de los Pueblos Indgenas de las Amricas es una de las formas en que la sociedad capitalista contina promoviendo el racismo y reprimiendo las culturas de los pueblos indgenas. A falta de la extincin de la raza humana, que lamentablemente no es imposible, habr una transformacin social en curso de la naturaleza y una transformacin natural de la sociedad. La pregunta es, qu tipo de relacin ser?

Aquellos que afirman que Marx estaba entusiasmado con los incrementos en la capacidad productiva que hicieron posible los avances tecnolgicos bajo el capitalismo son correctos; l estaba. Pero Marx no era un defensor de la tecnologa por el bien de la tecnologa. Reconoci que la inversin en tecnologa es un requisito de la competencia capitalista. Sin este requisito, estamos significativamente libres. Podemos elegir utilizar la tecnologa cuando ayuda a nuestra coevolucin armoniosa con la naturaleza y rechazarla cuando no lo hace. Tambin podemos volver al Traditional Ecological Knowledge (TEK) que est en las manos y las mentes de las sociedades indgenas. Actualmente, TEK se ve principalmente como una amenaza para el capitalismo, como se hace evidente en el artculo de Chris Williams sobre el uso del agua en Kenia:

"El pastoreo en tierras ridas y semiridas es el mtodo ecolgicamente ms sostenible para sobrevivir en un ambiente de estrs hdrico. Esta es la razn por la cual muchas personas en el este de frica son pastores y han tenido xito durante tanto tiempo. A pesar de la retrica oficial, el pastoreo juega un papel muy pequeo en el pensamiento del gobierno de Kenia sobre el futuro de Kenia, ms como algo para erradicar porque ciertas fuerzas poderosas lo consideran "atrasado". Ningn gobierno quiere que el 18% de su gente deambule de forma independiente mantenindose. Su propio modo de vida ofrece un desafo subliminal a las normas capitalistas de uso de la tierra y a las normas de propiedad privada, en relativa autonoma del control del Estado central, a menudo con rangos de pastoreo a travs de las fronteras de otros Estados". [54]

Marx, segn Foster, tambin reconoci la importancia de TEK:

El problema ms importante ante el que se vera la sociedad construida por los productores asociados, resalt Marx una y otra vez en su obra, sera el de afrontar el problema de la relacin metablica entre los seres humanos y la naturaleza, en las condiciones industriales ms avanzadas que imperaran en la vspera de la crisis revolucionaria final de la sociedad capitalista. En ese sentido, era claramente necesario aprender ms acerca de la relacin humana con la naturaleza y la subsistencia mediante el desarrollo de formas de propiedad, durante el gran lapso de tiempo antropolgico. Marx se remonto en consecuencia, guiado por los preceptos materialistas de su anlisis, hasta la consideracin de los orgenes de la sociedad humana y de las relaciones humanas con la naturaleza, como medio para concebir el potencial que permitira trascender de modo ms completo la existencia alienada. [55]

Tenga en cuenta que en esta visin no hay un abandono de la tecnologa sino un esfuerzo por utilizar la tecnologa de una manera ms acorde con una relacin sana con la naturaleza a travs de una comprensin de cmo esa relacin fue mediada antes del capitalismo. Hay quienes desconocen los conocimientos tradicionales de todo tipo porque afirman que no son cientficos. Estoy en desacuerdo. Creo que tales rechazos se basan en un exceso de privilegios de la historia escrita y la comprensin de la ciencia que estn circunscriptas por las prioridades capitalistas. En cualquier caso, tampoco tenemos que deshacernos de Marx para estudiar y defender la preservacin de ciertos enfoques indgenas o tradicionales de la naturaleza porque eso es precisamente lo que Marx estaba haciendo hacia el final de su vida.

Adems de organizar la produccin y construir as nuestra relacin con la naturaleza sobre la base de la necesidad humana en lugar de la ganancia y la acumulacin, en una sociedad socialista nuestras decisiones tambin deben ser, segn Marx, verdaderamente democrticas. La toma democrtica de decisiones de los productores asociados, la mayor disponibilidad de informacin cientfica y el desarrollo progresivo de las facultades intelectuales humanas permitidas a travs del aumento del tiempo libre, todo lo cual Marx consider como algunos de los atributos definitorios del socialismo, significara ms personas participando de una manera ms informada en las decisiones sobre nuestra relacin con la naturaleza.

Al acusar a Marx de prometeico y antropocntrico, los crticos a menudo sealan afirmaciones hechas por Marx y Engels sobre el "sometimiento de las fuerzas de la naturaleza a la humanidad" y su respuesta positiva a la idea de "limpiar continentes enteros para cultivar" porque estaban ms preocupados por prevenir la hambruna que preservar el rea silvestre. [56]

Puede el capitalismo mejorar su relacin con la naturaleza?

Quiero terminar volviendo al principio. Al comienzo de este artculo mencion que el anlisis de Marx del capitalismo podra ayudarnos a salvarnos de dos trampas en las que los pensadores ecolgicos y el movimiento ambiental han cado en el pasado: una fe y un compromiso con el enverdecimiento del capitalismo y la proyeccin de una naturaleza purificada y abstracta que no tiene relacin con los seres humanos y que es mejor as. Quiero sealar que estos dos puntos de vista no son incompatibles, ni son progresivos.

Se puede evitar de manera efectiva la degradacin ambiental y se puede evitar de manera realista la destruccin de la biosfera a travs de actividades humanas bajo el capitalismo? Como dice John Bellamy Foster, la evidencia emprica no es buena. A pesar de las terribles predicciones de la gran mayora de los cientficos del mundo de que el cambio climtico producido por el hombre amenaza nuestra existencia en el planeta, el capitalismo no est cerca de tomar medidas que puedan marcar una diferencia significativa. Segn algunos ambientalistas, esto se debe a que el mercado tiene todo bajo control. Como seala Foster:

"Los tericos de la modernizacin ecolgica, como Arthur Mol, no ven la degradacin ambiental como una caracterstica inherente del desarrollo capitalista. Siguen siendo celosos socio-tecno-optimistas, creyendo que las fuerzas de la modernizacin conducirn a la desmaterializacin de la sociedad y al desacoplamiento de la economa del consumo de energa y material, permitiendo a la sociedad humana, bajo el capitalismo, trascender la crisis ambiental. Algunos defensores de este puesto, como Charles Leadbeater, argumentan que a medida que la economa se desarrolla, est produciendo una sociedad ingrvida que est ms basada en el conocimiento y menos dependiente de los recursos naturales.

Son Leadbeater y Mol quienes deberan ser criticados por su productivismo, no Marx, especialmente dado que la sociedad ingrvida y desmaterializada que "describen" es un mito completo. Como seala Sara Volle en su revisin de Frank Websters Theories of the Information Society:

"De hecho, sigue siendo imposible vivir en el aire. Y sin embargo, eso es precisamente lo que una sociedad de la "informacin" o "postindustrial" (PIS) finge hacer. La realidad, por supuesto, es mucho menos ordenada: un mundo incmodo ocupado por mano de obra explotada, ros contaminados, permutas de riesgo crediticio, derretimiento de casquetes polares, etc., esas catstrofes familiarizadas a menudo desinfectadas del "ms para menos" ethos de una sociedad" post-industrial". [57]

Comparado con esto, la perspectiva de Marx de una sociedad de productores asociados con una gran cantidad de tiempo libre y una relacin sana con la naturaleza y la tecnologa, desarrollando plenamente nuestras habilidades para tocar, degustar, oler, ver, sentir, escuchar, pensar, amar y soar, parece infinitamente ms atractiva y sobre todo, posible. Esta visin, junto a la comprensin de por qu la degradacin ambiental es generada en el capitalismo, de las ideas de Marx puede contribuir al movimiento contra la destruccin ecolgica.

 

Notas:

[1] Graham Ruddick, Donald Trump Says U.S. Could Re-Enter Paris Climate Deal, Guardian (US), January 29, 2018, https://www.theguardian.com/us-news/2018/jan/28/donald-trump-says-us-could-re-enter-paris-climate-deal-itv-interview

[2] Eoghan Macguire, Paris Agreement Two Years On: Who is Taking the Lead on Climate Change? CNN, December 19, 2017, https://www.cnn.com/2017/12/12/world/climate-change-paris-agreement-two-years/index.html

[3] Tamsin Green, World Weatherwatch: From Drifts in Paris to Drought in Cape Town, Guardian, February 14, 2018, https://www.theguardian.com/world/natural-disasters

[4] Para una crtica de este enfoque, ver Ian Angus and Simon Butler, Too Many People: Population, Immigration, and the Environmental Crisis (Chicago: Haymarket Books, 2011).

[5] John Bellamy Foster, Brett Clark, and Richard York, The Ecological Rift: Capitalisms War on the Earth (New York: Monthly Review Press, 2010), 19-20. See also Chris Williams, Ecology and Socialism (Chicago: Haymarket Books, 2010), 117124.

[6] John Bellamy Foster, Marxs Ecology: Materialism and Nature (New York: Monthly Review Press, 2000), 910, and Paul Burkett, Marx and Nature: A Red and Green Perspective (Chicago: Haymarket Books, 2014), xxix.

[7] Ver las explicaciones de la fractura metablica ms adelante en este ensayo.

[8] Foster et al., Ecological Rift, 228.

[9] Marx y Engels siguen al antroplogo del siglo XIX Lewis Morgan al usar los trminos salvajismo, barbarie y civilizacin como descriptores de diferentes momentos del desarrollo de la relacin humana con la naturaleza. Tambin mencionan la "idiotez de la vida rural" y se refieren a la humanidad como "hombre". No utilizo estos trminos como parte de mi propia narrativa, pero ya que aparecern en citas, quiero sealar que aunque los reconozco como problemticos tal como se entienden hoy, estos trminos no significaron para Marx y Engels lo que significan para nosotros. En algunos casos, son el producto de una traduccin inexacta: "aislamiento" captura mejor lo que comnmente se traduce como "idiotez", y la palabra alemana que se traduce como "hombre" en la mayora de las ediciones en ingls, mensch, es en realidad de gnero neutral.

[10] Karl Marx, Economic and Philosophical Manuscripts of 1844, in Marx and Engels Collected Works (hereafter MECW), vol. 3 (New York: International Publishers, 1975), 276.

[11] Karl Marx, Capital, vol. 1 (New York: Vintage Books, 1977), 283.

[12] Foster, Marxs Ecology, 72.

[13] Foster, 6667.

[14] Martin Empson, Land and Labour: Marxism, Ecology, and Human History (London: Bookmarks, 2014) 104.

[15] Empson, Land and Labour, 108.

[16] Empson, 105.

[17] Al principio esto signific adoptar formas alternativas de subsistencia: Marx relata que a principios del siglo diecinueve, la duquesa de Sutherland reemplaz por la fuerza a toda la poblacin del condado de Sutherland en Escocia con 131,000 ovejas. "Entre 1814 y 1820 estos 15,000 habitantes. . . fueron sistemticamente cazados y erradicados. Todos sus pueblos fueron destruidos y quemados, todos sus campos convertidos en pastos. . . . De esta manera, esta bella dama se apropi de 794,000 acres de tierra que haban pertenecido al clan desde tiempos inmemoriales. "Al final de este proceso," el remanente de los habitantes originales, que haban sido arrojados a la orilla del mar, intentaron vivir pescando peces". Vase Marx, Capital, vol. 1, 891-92.

[18] Vase Marx, Capital, 874.

[19] Marx, Economic and Philosophical Manuscripts of 1844, 308.

[20] Karl Marx, Capital, vol. 3 (London: Penguin, 1991), 195.

[21] Marx, Capital, vol. 1, 638.

[22] Foster, Marxs Ecology, 149, 249.

[23] Empson, Land and Labour, 150151; Foster et al., Ecological Rift, 352371.

[24] Foster, Marxs Ecology, 253.

[25] Frederick Engels, The Part Played by Labor in the Transition from Ape to Man, in MECW, vol. 25 (New York: International Publishers, 1987), 46061, 463. Dado el cargo de que el inters de Marx y Engels en la ecologa fue relegado a sus primeras colaboraciones, tngase en cuenta que este pasaje fue escrito en 1876.

[26] Burkett, Marx and Nature, 7980.

[27] Marx, Capital, vol. 1, in MECW vol. 35 (New York: International Publishers, 1996), 53.

[28] Burkett, 7475.

[29] Empson, 209.

[30] Empson, 210.

[31] Charles C. Mann, 1491: New Revelations of the Americas Before Columbus, 2nd ed. (New York: Vintage Books, 2011), 356.

[32] Burkett, 108.

[33] Karl Marx, Capital, vol. 2 in MECW, vol. 36 (New York: International Publishers, 1997), 173.

[34] Engels, The Part Played By Labor in the Transition from Ape to Man, 463.

[35] John P. Clark, Marxs Inorganic Body. Environmental Ethics 11 (Fall 1989): 243-258, http://www.academia.edu/ 2903908/_Marxs_Inorganic_Body_. a acusacin de que Marx es "edpico" as como prometeico parece un adorno retrico que sali mal, confuso como lo hace la accin de la tragedia de Esquilo (Edipo mat a su padre, no a su madre) para explicar el supuesto odio de Marx a la naturaleza como un asunto maternal. Clark tambin cita la primera poesa de Marx, que parece un tiro barato.

[36] Oxford English Dictiona ry definition of Aufehebung. En la filosofa hegeliana: el proceso mediante el cual el conflicto entre dos cosas o ideas opuestas o contrastantes se resuelve con el surgimiento de una nueva idea, que las preserva y las trasciende". https://en.oxforddictionaries.com/definition/aufhebung

[37] Clark, Marxs Inorganic Body, nota al pie 48.

[38] Karl Marx, Grundrisse (New York: Penguin Books, 1993), 409410.

[39] Clark parece estar describiendo aqu lo que hace el capitalismo en beneficio del beneficio, en lugar de lo que el socialismo podra hacer al servicio de la necesidad humana. Ver Chris Williamss Ecology and Socialism, 124-127.

[40] Nuevamente, Clark parecer estar describiendo el capitalismo de mercado.

[41] Clark, Marxs Inorganic Body.

[42] La observacin, citada por Engels en una carta a Eduard Bernstein, se puede encontrar en MECW, vol. 35, 388.

[43] Ankit Panda, How the Soviet Union Created Central Asias Worst Environmental Disaster, The Diplomat, October 3, 2014, https://thediplomat.com/2014/10/how-the-soviet-union-created-central-asias-worst-environmental-disaster/ rmine Sahakyan, The Grim Pollution Picture in the Former Soviet Union, Huffington Post/World Post,

[44] Chris Williams, Marxism and the Environment, International Socialist Review 72 (July 2010), https://isreview.org/issue/72/marxism-and-environment

[45] Foster et al., The Ecological Rift, 215.

[46] Karl Marx, Theses on Feuerbach, Thesis 11, in MECW, vol. 5 (New York: International Publishers, 1976), 5.

[47] Burkett, 199.

[48] Marx and Engels, The German Ideology, in MECW, vol. 5, 49.

[49] Karl Marx, Capital, vol. 3 (London: Penguin Books, 1991), 911.

[50] The Communist Manifesto, 71.

[51] Marx citado y comentado en Foster et al., The Ecological Rift, 231.

[52] Foster, Marxs Ecology, 210, 229.

[53] Susanna B. Hecht, Kathleen D. Morrison, and Christine Padoch, The Social Lives of Forests: Past, Present, and Future of Woodland Resurgence (Chicago: University of Chicago Press, 2013).

[54] Chris Williams, Damming the Future: The Struggle to Protect Kenyas Ewaso Ngiro River, Truthout, June 17, 2015, https://truthout.org/articles/damming-the-future-the-struggle-to-protect-kenya-s-ewaso-ngiro-river/

[55] Foster, Marxs Ecology, 221; nfasis aadido.

[56] The Communist Manifesto, 46

[57] Sara Volle, The Heaviness of a Weightless Society, The Politics of Information, September 25, 2012. https://thepoliticsofinformation.wordpress.com/2012/09/25/the-heaviness-of-a-weigh

Fuente: https://isreview.org/issue/109/marx-and-nature

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a l autora, al traductor y Rebelin como fuente de la traduccin. 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter