Portada :: Mxico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2018

Algo ensea la historia

Miguel ngel Ferrer
Rebelin


A dos semanas de las elecciones presidenciales, todos los indicios pblicos disponibles auguran el triunfo de Andrs Manuel Lpez Obrador. Y tambin van en ese sentido algunos indicios de carcter privado: muchos connotados pripanistas muestran un aire de resignacin ante ese hecho que consideran inevitable. Algunos de stos incluso sealan que en Los Pinos priva notoriamente esa misma atmsfera de resignacin.

En todo esto no hay mucha materia para la sorpresa. Es ms que evidente el cambio de postura de conocidos voceros del rgimen pripanista que apenas ayer denostaban y descalificaban a Lpez Obrador y hoy afirman con gran desparpajo y seguridad que sin duda sera un buen presidente de Mxico.

Tampoco en esto hay lugar para la sorpresa. Es evidente que el tabasqueo ha resistido y vencido los feroces ataques mediticos de que fue vctima, sobre todo en esta campaa electoral, pero que se remontan dcadas atrs, desde que decidi abandonar a un derechizado PRI y buscar nuevas formas de participacin poltica libres de la tutela de EU.

Pero no todo es aires de resignacin en el PRIN. Tambin hay signos de ira y desesperacin. Como esas rabiosas declaraciones de Diego Fernndez de Cevallos, jefe de campaa, consejero, tutor y abogado de Ricardo Anaya, en las que califica al tabasqueo de orate, de psicpata.

Debe pensarse, sin embargo, que Los Pinos han renunciado a su cuasi centenaria facultad de imponer sucesor en la casa presidencial? Es cierto que el actual mandatario, Enrique Pea Nieto, no ha roto lanzas abiertamente contra Lpez Obrador, que ha guardado una conducta ms o menos discreta y que sus ataques al tabasqueo han sido elpticos, sinuosos, slo comprensibles para los iniciados. Pero la mesura y la discrecin son sinnimos de honradez personal y poltica? Ya olvidamos los hechos de Atenco, Tlatlaya y Ayotzinapa?

Podemos confiar en la nunca demostrada imparcialidad y honradez de la autoridad electoral, hoy INE, ayer IFE? Va a renunciar graciosamente a su innegable y siempre demostrada vocacin para el fraude electoral tradicional y ciberntico? Ya olvidamos el monumental fraude en el Estado de Mxico que impuso a Del Mazo en la gubernatura?

Est muy claro que el fraude electoral ha venido siendo trabajado con ahnco durante los ltimos aos y meses. Decidi el gobierno renunciar a ltima hora al duro trabajo ya realizado? La resignacin, suponiendo que la haya, es fruto de la conciencia del fracaso de los nimos defraudadores?

Ahora s van a contar los votos? No nos estarn creando simples ilusiones? A dos semanas del proceso electoral, estamos convencidos de que Mxico dej de ser una dictadura para convertirse sbitamente, en menos de seis aos, en una democracia?

No chocan estas expectativas de cambio pacfico por la va electoral con toda la historia de Mxico en los ltimos cien aos? No deca Jos Lpez Portillo que el presidente de la repblica era el fiel de la balanza, frase plena de retrica para disimular la decisiva intervencin de Los Pinos en la designacin del sucesor?

De veras dej de existir la dictadura perfecta para dar paso a la democracia sin adjetivos? Dej de existir el fiel de la balanza? De veras ya cambi el sistema poltico que sobrepona los acuerdos cupulares sobre el sufragio popular?


Blog del autor: www.economiaypoliticahoy.wordpress.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter