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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-06-2018

Acto aniversario del Partido Comunista, discurso de su Presidente
"Hay que avanzar hacia una nueva convergencia social y poltica"

Guillermo Teillier
PCC


Queridas compaeras y compaeros, amigas y amigos:

Nos reunimos una vez ms para traer al presente aquel acto tan osado y de vanguardia para su poca, de constituir un partido obrero de orientacin socialista, en medio de las violentas represiones hacia los trabajadores en las pampas salitreras y en el centro y sur de nuestro pas, como lo fue la matanza de la Escuela Santa Mara de Iquique.

Segn los datos histricos, fueron entre 27 a 30 obreros y empleados, encabezados por el preclaro obrero tipgrafo Luis Emilio Recabarren, los que fundaron en Iquique el Partido Obrero Socialista, el 4 de junio de 1912, siendo elegido Recabarren como su Presidente. Simultneamente se fue conformado en Punta Arenas, Valparaso, Santiago y otras ciudades, hasta abarcar todo el territorio nacional.

Queremos destacar que entre los presentes en el acto fundacional, estaba Teresa Flores, la nica mujer participante, que naci y creci en una poca y en un lugar en que a las mujeres les estaba vedado leer y escribir y deban dedicarse slo al servicio santificado de la familia, encerradas en sus humildes hogares en los campamentos mineros.

Teresa Flores, que fue la primera dirigente sindical, organiz a las mujeres para trabajar junto a los sindicatos, como comits de dueas de casa y con iniciativas tan extraordinarias, novedosas y efectivas como las huelgas de las cocinas apagadas, que era una forma de incentivar a los hombres, para que exigieran con ms fuerza el fin de las imposiciones patronales, que las sometan a una vida miserable.

En Mayo de 1913 fund un centro femenino con el nombre de Beln de Srraga, una anarquista espaola y activista de los derechos de la mujer a quien conoci cuando sta vino a Chile invitada por L.E.Recabarren, precisamente a dictar charlas sobre feminismo.

Teresa Flores fue fundadora de los consejos femeninos dentro de la Federacin Obrera de Chile, conformados por mujeres decididas a la lucha por los derechos sindicales, al mismo tiempo que reivindicaban el feminismo y el papel de la mujer en forma igualitaria que los hombres en la sociedad.

Fue el punto de partida para que el ao 1924, en un congreso constituyente de asalariados e intelectuales, el partido comunista propusiera como uno de los principios ms importantes a incorporar en la constitucin del 25, la igualdad absoluta entre hombres y mujeres, teniendo en cuenta que las mujeres no tenan derecho a voto, el que slo pudieron ejercer a partir de 1952 en las parlamentarias y presidenciales.

La Constitucin actual preconiza la igualdad de hombres y mujeres ante la ley, lo que es altamente meritorio, pero no obstante se necesitan otras normas o medidas para lograr la efectiva igualdad de derechos garantizados, jurdica y materialmente por el estado, con equidad de gnero, que es lo que hoy estn exigiendo las mujeres en nuestro pas, lo que ha sido y ser parte de las luchas principales de nuestro partido y en la que los hombres debemos tomar tambin un papel protagnico. Para nosotros, la lucha por la dignidad de la mujer y sus derechos, es una lucha mancomunada de mujeres y hombres.

La Convencin sobre la eliminacin de todas las formas de discriminacin contra la mujer -suscrita por Chile- prescribe expresamente que los Estados partes deben adoptar medidas para suprimir la discriminacin contra la mujer en el empleo, la salud, educacin, y en otras esferas de la vida econmica para asegurar la igualdad entre hombres y mujeres. Chile, sin embargo, an no ha ratificado el Protocolo Facultativo de esta Convencin.

La participacin de Teresa Flores en la fundacin del POS y el trabajo que realiz, junto a otras compaeras, por imponer una mirada feminista en nuestra concepcin de partido y en las organizaciones sindicales, es una parte de nuestra historia, que vamos tratar con mayor profundidad e incidencia en la educacin de toda nuestra militancia.

En nuestros propios estatutos, no basta con afirmar en su primer prrafo, que el partido fue fundado por trabajadoras y trabajadores revolucionarios, debe agregarse que el partido est conformado por hombres y mujeres en igualdad de derechos y deberes, sin ningn tipo de discriminacin de sexo o identidad de gnero.

Saludamos a las mujeres que se movilizan en pro de sus derechos, a las estudiantes, a las jefas de hogar, a las obreras y profesionales, a las adultas mayores, a las mujeres indgenas, por todas ellas, los partidos polticos, en primer lugar, debemos dar curso a un proceso de educacin que irradie hacia el conjunto de la sociedad, tras cambios culturales y de conductas a fin de erradicar toda forma de machismo, de acoso de cualquier tipo, de violencia hacia la mujer y de todo aquello que propenda a la desigualdad en el salario y el empleo, con normas y protocolos claros, para actuar y si amerita, sancionar conductas impropias.

Como se habrn dado cuenta, hemos iniciado este discurso realzando el papel de las mujeres en la fundacin, construccin y enriquecimiento ideolgico de nuestro partido, presentes en toda nuestra historia, en las buenas y en las malas. Estamos seguros que seguiremos luchando juntos, codo a codo, para poner fin a la desigualdad social y a la discriminacin en nuestro pas.

Sera una injusticia no hacerlo, una falta de reconocimiento al papel que han jugado las mujeres comunistas en la lucha por los derechos de la mujer y cuando muchas de ellas se han ganado un lugar relevante como dirigentas, valientes, luchadoras y conductoras de la lucha poltica y social en Chile, como Julieta Campusano y Gladys Marn y en cuyos nombres las saludamos a todas.

Como ya sabemos, en el III Congreso del POS, celebrado en Rancagua, el primero y dos de enero de 1922, se decide por unanimidad asumir el nombre de Partido Comunista de Chile.

Nuestro partido, que estuvo proscrito e ilegalizado entre los aos 1927 al 1931 por la dictadura de Ibez, que fue ilegalizado, perseguido, relegado, asesinados o presos muchos de sus militantes en el campo de concentracin de Pisagua y borrados de los registros electorales, bajo el gobierno de Gonzlez Videla, entre 1946 y 1952, situacin que continu bajo el segundo gobierno de Ibez hasta el ao 1958, supo levantarse y contribuir a forjar la unidad y el entendimiento entre fuerzas progresistas de izquierda. En plena clandestinidad el ao 1952 se form el Frente del Pueblo que levant por primera vez la candidatura de Salvador Allende a la Presidencia de la Repblica.

En 1956 se conforma el Frente Popular, FRAP, que el ao 1957 elige 25 parlamentarios y el ao 1958 lleva de nuevo a Salvador Allende como como candidato presidencial, que pierde la eleccin por muy pocos votos.

En 1964 el FRAP insiste con la candidatura a la presidencia de Salvador Allende. Ocasin en que la derecha opt por no llevar candidato y apoyar a Frei Montalva, para evitar el triunfo de Allende.

En diciembre de 1969 se forma la Unidad Popular, que logra el histrico triunfo de Salvador Allende el 4 de septiembre de 1970.

El gobierno de Salvador Allende ha quedado en la historia como un intento de avanzar hacia el socialismo por las vas institucionales, profundizando la democracia burguesa y por las medidas de soberana y de equidad social que tom durante su mandato. Quedan marcadas a fuego la nacionalizacin del cobre, la reforma agraria y la entrega de tierras a los campesinos, la participacin de los trabajadores en la direccin del proceso productivo de empresas del estado y un creciente desarrollo de la participacin popular y de la promocin del arte y la cultura.

Todas estas medidas y otras fueron ganando terreno entre la ciudadana, que electoralmente se encontraba dividida en tres tercios. Allende obtuvo el 36,3 % de los votos en 1970, pero en marzo de 1973 la UP alcanz el 43 % en la eleccin parlamentaria, lo que indicaba a las claras un apoyo creciente al Presidente Allende y que adems frustr las intenciones de la oposicin de lograr los dos tercios para declarar inconstitucional su mandato. Sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos, encabezado por Richard Nixon, ya haba determinado que haran todo, para impedir que Allende asumiera y para derrocarlo si es que lograba asumir.

Tal poltica intervencionista abri las puertas a la conspiracin golpista, que hizo un primer intento con el asesinato del Comandante en Jefe del Ejrcito General Ren Schneider, el 25 de octubre de 1970, a pocos das del cambio de mando presidencial, para producir en ese momento una respuesta anti democrtica de las FFAA, pero por reacciones en las propias FFAA no lo lograron.

Desde que Allende asumi fue objeto de una campaa de terror econmico, bloquearon los crditos internacionales, organizaron el boicot a la produccin, el desabastecimiento y el acaparamiento de productos de primera necesidad, desarrollaron un amplio accionar terrorista, con atentados a oleoductos, vas de comunicacin y asesinatos polticos. Compraron a dueos de diarios, radios, a editores y periodistas y a polticos y militares para fraguar y consumar el golpe de estado, sobre la base de una inmensa campaa de engaos y mentiras. Se invent un supuesto plan Z que consistira en asesinar a todos los oficiales del ejrcito o que entraran en accin 12 mil cubanos y unos 40 mil guerrilleros chilenos armados, por cierto inexistentes, argumentaron e hicieron campaa para declarar fraudulentas las elecciones parlamentarias de marzo de 1973. Con esto justificaron el golpe y los crmenes atroces que cometieron. Estaba tan determinado el golpe, que incluso cuando se informaron que el 11 de septiembre S. Allende llamara a un plebiscito buscando una salida pacfica a la confrontacin poltica, que se generaba entre gobierno y oposicin, lo adelantaron y lo realizaron ese mismo da, horas antes que Allende hablara al pas.

Y no era la defensa de la democracia y la libertad, ni la pacificacin del pas lo que motivaba a los golpistas, era la toma del poder, el poder total, la impunidad, para hacerse de las empresas del estado, para incrementar las utilidades de sus negocios, lo que queda ms patente estos das con el escndalo de SOQUIMICH (Y no slo SOQUIMICH!) y la forma oscura y fraudulenta como se ha despojado al pas de una de sus principales riquezas, el Litio, y la forma como Ponce Lerou, el yerno de Pinochet, ha mantenido el poder total de una empresa del estado de la cual se apropi bajo dictadura. La corrupcin y el maridaje entre grandes empresas y polticos, es la continuacin de esa misma doctrina de apropiacin, control y privilegios de una minora por sobre la mayora del pas.

No aceptamos ni aceptaremos que se nos diga que todas las chilenas y chilenos fuimos por igual responsables del golpe y de la violacin a los derechos humanos, como se ha insinuado en el mensaje del Presidente de la Republica. No seores, no pretendan cambiar la historia, est muy claro quines fueron los golpistas, est muy claro quines fueron los violadores de derechos humanos y eso no lo vamos a olvidar jams, por ms que se trate de blanquear a los culpables.

El golpe cvico militar y la dictadura constituyen sin duda alguna el tiempo ms dramtico y complejo que debi enfrentar nuestro partido en su historia. Era difcil imaginar la profundidad y la extensin de la represin desatada, la crueldad y la intensidad de las torturas, el trato inhumano, los crmenes, las vejaciones y el exterminio que se cometieron contra los militantes de izquierda y dirigentes sindicales y sociales.

La brillante y valiente interpelacin al Ministro de Justicia, que realiz Carmen Hertz, (a quien felicitamos y saludamos), con motivo del abrupto retiro ordenado por el Presidente de la Repblica, del proyecto de reparacin para los ex presos torturados, permiti por primera vez dejar establecido, de manera clara y documentada en los anales del parlamento lo que fue este periodo de genocidio y tortura cruel y aberrante.

No saben con qu orgullo, puedo decirles a las nuevas generaciones que a pesar del poder omnipotente que ostentaba la dictadura, desde las primeras horas del golpe, nuestros militantes, mujeres y hombres, del partido y las juventudes comunistas, supieron y fueron capaces de ponerse de pie, instalando la resistencia, el salvataje de los perseguidos, la cobertura para sostener la vida clandestina.

Independientemente de los juicios histricos, para imaginar ese momento, es preciso aclarar que nuestra concepcin era la de la va pacfica al socialismo o no armada y que de la noche a la maana nos encontramos ante una guerra declarada de las FFAA y las elites civiles de derecha, contra su propio pueblo desarmado.

(Quiero en este punto, hacer excepcin de los militares constitucionalistas que se opusieron al golpe, entre ellos el General Alberto Bachelet, muerto por las secuelas de las torturas y el General Carlos Prats, asesinado en Buenos Aires. Muchos sufrieron tortura y el destierro o la crcel).

Todo esto deja claro que no era fcil sobreponerse al terror, cuando el Presidente Allende en desigual combate ofrendaba su vida en La Moneda, cuando sus principales colaboradores y dirigentes de izquierda eran asesinados o confinados en Isla Dawson, cuando ya miles estaban recluidos en crceles o campos de concentracin y eran presa de la tortura y los juicios sumarios, cuando aparecan cadveres flotando en el Mapocho o en ros y lagos del sur, cuando los militares hacan allanamientos y razias nocturnas en las poblaciones populares, con toque de queda. Cuando estaban expropiados y acallados todos los medios de comunicacin que pudieran informar la verdad y al contrario se difundan amenazas, bandos conminatorios, amenazas, o se hablaba de falsos enfrentamientos, y se consideraba terroristas a los partidarios de la Unidad Popular.

Fue una lucha difcil y dramtica. Los comunistas, al igual que militantes de otros partidos democrticos y de izquierda, nos vimos enfrentados a funcionarios y agentes del Estado, civiles y militares, sin escrpulos, deshumanizados y capaces de ordenar y cometer asesinatos y las ms terribles atrocidades. Se requiri de mucha decisin, valenta, dignidad, actitud aguerrida y consecuencia.

As fue como fuimos parte fundamental de la lucha anti dictatorial.

No hay que olvidar que hubo ms de 4 mil ejecutados polticos y detenidos desaparecidos en nuestro pas, 45 mil torturados y detenidos por razones polticas, y cientos de miles de exiliados, relegados y despedidos de sus trabajos por su manera de pensar.

Fue en esa batalla decidida, junto al pueblo y los trabajadores, donde centenares de mujeres y hombres comunistas dieron su vida, ms de quinientos forman parte de la trgica lista de ejecutados y detenidos desaparecidos. Son una muestra de que existi un terrorismo de Estado en una intencin genocida y, al mismo tiempo, un ejemplo de lucha y consecuencia que no se podr olvidar jams.

El Partido se sobrepuso a esa tragedia, sali adelante e incluso ms fortalecido con el ejemplo de nuestras queridas compaeras y compaeros. Ninguna persona honesta podra dejar de rendir homenaje y reconocer la lucha de esos mrtires que llevaron adelante primero la resistencia y luego la poltica de rebelin popular, factores fundamentales en la desestabilizacin de la tirana.

Entre ellos y ellas estn los que desde el primer momento se pusieron al frente del partido en la clandestinidad, los que da a da fueron urdiendo la resistencia en la base social, los que cruzaban las fronteras, para mantener unido, al partido condenado al exilio, con el que resista en Chile, para amalgamar en un solo haz su direccin y fuerza combativa.

Los que asumieron la poltica de rebelin popular y los que formaron parte de nuestra fuerza combativa, los que lucharon en solidaridad revolucionaria con otros pueblos y los militantes de otros partidos hermanos que cayeron en su afn de apoyar nuestra lucha. Todos ellos, hombres y mujeres, jvenes o adultos son merecedores de nuestro homenaje ms profundo, son los inolvidables e imprescindibles de nuestra historia y ejemplo para nuestras luchas de hoy con la frente en alto y el orgullo de ser comunistas. Estn ac presentes Vctor Kot, Secretario General del PCA y Sebastin Ortiz, del CC del PC uruguayo, hijo de un detenido desaparecido, partidos que desafiando la operacin cndor nos ayudaron, incluso a costa de la vida de valiosos militantes. (todos y todas estamos agradecidos de la solidaridad de pueblos hermanos).

Este sacrificio y esfuerzo de tantos miles de compaeras y compaeros le permiti a nuestro partido no solo sobrevivir, sino que seguir adelante, contribuyendo al fortalecimiento de la democracia y en la bsqueda de reformas transformadoras de beneficio social. Fuimos excluidos por mucho tiempo de poder participar plenamente en poltica, debi provocarse una crisis de la poltica de los consensos y del binominalismo, a raz de las grandes movilizaciones de estudiantes y trabajadores el ao 2011, para que se abrieran nuevas perspectivas de encuentro y de convergencia poltica y social.

Al formar parte de la NM y en un esfuerzo unitario de diversas fuerzas polticas, se lograron avances sustanciales como la gratuidad de la educacin superior, la desmunicipalizacin de la educacin pblica, la carrera docente, el aborto en 3 causales, la creacin de los ministerios de la Mujer y de las Culturas, la Reforma Laboral, la Reforma Tributaria, la regionalizacin y descentralizacin de la administracin del estado, entre otras leyes y reformas.

En las ltimas elecciones presidenciales sufrimos una derrota poltica electoral, que en ningn caso desaloja la posibilidad de proponerse nuevas reformas, en otras palabras la mirada estratgica hacia el futuro est abierta. Hay temas de envergadura que debern abordarse bajo la actual administracin, por ello valoramos altamente los puntos de coordinacin entre partidos que formbamos parte de la NM, entre sus bancadas y tambin en algunos aspectos con integrantes del Frente Amplio y otros partidos. No estamos llamando a conformar una coalicin, sino que avanzar en la coordinacin y convergencia tras objetivos comunes y generar la capacidad de enfrentar a la derecha ahora y en los prximos procesos electorales.

Hay que avanzar hacia una nueva convergencia social y poltica, de mayor cercana con el pueblo, ms amplia y diversa, no excluyente, con mayor capacidad de elaboracin programtica y de gestin, incluyendo una estrategia de desarrollo sustentable para Chile y la mayora de las chilenas y chilenos.

Pero sin dejar de tener en cuenta temas pendientes: la anulacin o transformacin de la ley de pesca, la creacin de una empresa estatal del Litio, el reconocimiento constitucional de los pueblos indgenas y la creacin del Ministerio y el Consejo de pueblos Indgenas, una reforma previsional que signifique un alza inmediata de las pensiones a los afiliados a las AFP y que propenda a su reemplazo, pasaje rebajado en el transporte de superficie para los adultos mayores y el cambio de la actual constitucin hecha en dictadura por una generada democrticamente con la participacin del soberano.

El actual gobierno, que ha tenido un inicio confuso de medidas y contramedidas, sigue conformando comisiones a dedo, ajenas al parlamento, pero su produccin de proyectos de ley ha sido muy pobre, al parecer tiene temor de ir a discutir al Congreso, donde se deben aprobar las leyes y que es donde se debe discutir porque estn todas las fuerzas polticas representadas y donde las organizaciones sociales y expertos pueden opinar de cara al pas en las audiencias. No tenemos ningn problema ni complejos para llegar a acuerdos en el Congreso, sobre proyectos que sean positivos para el pas y si no es as, indudablemente votaremos en contra.

Lo claro es que Piera est postergando la discusin de temas que son urgentes e importantes. Parece ms interesado en alcanzar el liderazgo en las polticas intervencionistas en terceros pases, lo que no es extrao si consideramos que representa a una derecha que usufructu de la intervencin norteamericana para llegar al poder en Chile. Nada le impide que tenga una opinin, pero llevar adelante medidas punitivas contra otros pueblos, sin importar las consecuencias, no lo ameritan como el gran estadista que pretende ser.

Es verdad que en la derecha latinoamericana tiene el campo abierto. La impopularidad de Temer en Brasil lo tiene fuera de competencia. Lo mismo pasa con Macri, arrinconado por su poltica econmica. El tercer pretendiente era Pedro Pablo Kuczynski de Per, defenestrado por corrupcin. No pretendemos darle consejo, pero en los tiempos que corren en nuestra Amrica, lo mejor es propender a una poltica regional que impida la agudizacin de conflictos, en que prime el dilogo y que evite llegar a lo que se produjo en Chile el ao 1973. Las consecuencias las conocemos de sobra.

Lo ms probable es que en Mxico gane Lpez Obrador, un independiente progresista que se levanta como alternativa a sucesivos gobiernos de derecha. Y en Brasil, deben dejar en libertad a Lula Da Silva, candidato a la presidencia del partido de los trabajadores, al que todas las encuestas lo sitan como el ms posible ganador.

Compaeras y compaeros: como vemos, la lucha contina, y el ejemplo de nuestros hroes y heronas nos impulsan a seguir adelante.

Quisiera tener la capacidad para expresar todo el sentimiento de ustedes hacia nuestras compaeras y compaeros y nuestra admiracin sin lmites, as como el cario y el afecto a sus familiares. Creo me supera la posibilidad de hacerlo con palabras. Por ello les solicito con todo respeto que nos pongamos de pie porque vamos a comenzar la parte central y solemne de este acto:

Hacemos hoy un justo homenaje a quienes ofrendaron su vida en esta batalla tan desigual, pero de objetivos tan preclaros que seguirn iluminando nuestra senda de lucha por siempre. Los nombres de los compaeros y las compaeras a quienes rendimos hoy homenaje son portadores de la mayor lealtad al pueblo, se transforman en un smbolo de la historia de nuestro partido y sus luchas y su forma de actuar consecuente. Por esta razn, el Comit Central con la aprobacin unnime del XXV Congreso Nacional, resolvi otorgar la medalla Luis Emilio Recabarren, mxima distincin que otorga nuestro partido, a cada uno de los compaeros y compaeras militantes, detenidos desaparecidos y ejecutados, o cados en combate. Creo representamos as el sentimiento de toda nuestra militancia.

Nos comprometemos a seguir vuestro ejemplo.

Nos comprometemos a nunca flaquear en la lucha por verdad, justicia y reparacin.

Mil veces venceremos!

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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