Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-06-2018

Las fbricas de mentiras

Gregorio Morn
Crnica global


Los poderes estn asustados ante el fantasma que han creado. Las fake news  empiezan a darles miedo. Ellos tenan el monopolio de la mentira a gran escala. Los Estados y las instituciones podan falsear tanto como lo necesitaran para sus objetivos. Era un asunto que se trataba entre los grandes y sin ningn miramiento. Lo denominaban la guerra de la opinin pblica, o de las masas, o de las sociedades o de las ideas. Iba por rachas.

Las religiones fueron autnticas adelantadas en la invencin de mentiras. Las convertan en artculos de fe que devengaban beneficios suculentos. An me admira que la Iglesia catlica, veterana fabricante de fake news, anulara de un da para otro la existencia del Purgatorio rebajndolo al limbo de sufrimientos interiores, es decir, sacndolo pero sin brusquedad, a la manera eclesial, del mundo del negocio.

Y sin embargo el Purgatorio fue una pieza fundamental de las finanzas. Si usted pagaba las llamadas entonces indulgencias poda aliviar los sufrimientos previos al Cielo. Cuanto ms indulgencias pagara ms se reduca su estancia en el Purgatorio. No se trataba de una nadera por ms que la disolucin del Purgatorio haya pasado sin pena ni gloria. Era una mentira que sirvi de mucho para las finanzas no slo del Vaticano sino del entramado institucional del catolicismo. Conviene recordar, ahora que llamamos fake news a cualquier chorrada de un descerebrado, que fueron las consecuencias de esta gran mentira por lo que Martn Lutero rompi con el Papado y se inici la Reforma Protestante. No es asunto balad porque la estafa ideolgica, la mentira del poder, dur siglos. En mi infancia an existan las indulgencias a escote para esquivar el Purgatorio y el hecho de que se fuera diluyendo, como al final ocurre con todas las invenciones fraudulentas de los poderes, no exime de responsabilidad a sus beneficiarios. Nadie paga por mentir si adems cuenta con la opinin pblica. As, dos millones de ciudadanos, o incluso menos, pueden imponer una mentira que no se considera falsedad por el simple hecho de que son muchos y detentar algn poder, ya sea poltico, econmico o de la comunicacin.

Esto ya iba implcito en la idea del Purgatorio, que cotizaba en bolsa bajo la forma de bonos llamados indulgencias. El tema dara mucho ms de s, pero sirve de introduccin a nuestra poca. Mentir es una actividad que generan las instituciones y de la que no se libra nada ni nadie, desde el Estado a la mafia, incluidos los empresarios autnomos de la falsedad y algunas supuestas fundaciones sin nimo de lucro.

No es posible eliminar las industrias de la mentira en base a la legislacin; sea restrictiva o laxa, da lo mismo. Toda fbrica se compone de personal, capitales, negocios, intereses y mercados. Sabemos que Alemania y Francia preparan proyectos de ley sobre el asunto, pero nadie nos cuenta que en Suiza, un pas que lleva sobreviviendo durante ms de un siglo gracias a las mentiras financieras, se llev a cabo un referndum que ech abajo cualquier intento de menoscabar el derecho a la falsedad. Porque el mentiroso de los tuits dispone de dos recursos que ejercen de escudos protectores de la impunidad, uno es la manipulacin de la libertad de expresin -que, como todo el mundo sabe, est basada en el derecho a decir lo contrario sea o no verdad- y el otro es el contexto. Los que escriben paridas inconmensurables en sus tuits expresan lo que les peta, como si fueran tertulianos, pero si usted quiere confrontarlos con su miseria mental alegarn que se atienen a la libertad de expresin y que no se puede sacar la calumnia del contexto en que se escribieron. De tal modo que se puede decir que las mentiras carecen de pasado y de futuro pero dominan el presente.

Y en este caldo de cultivo de las altas tecnologas que sirven para las bajas pasiones han nacido los autnomos de la mentira. Antes se enviaban annimos --yo guardo una coleccin- pero la tecnologa al alcance del melonar humano ha ampliado el campo y ahora aspiran a convertirse en virales. A cada agudo comentarista le acompaa una manada de majaderos. Es verdad que romper con la carcasa del anonimato aliviara el nmero de alienados agresivos. Creo que es lo mximo que podemos alcanzar. Que cada cual asuma lo que escribe aunque sean palotes de parvulario.

Tambin hay otra posibilidad, mandarlos a la mierda y evitar la contaminacin, pero eso corresponde a la prehistoria tecnolgica, impensable hoy cuando el personaje ms poderoso de la tierra usa las fake news como arma letal. Demasiados intereses para que podamos salir inclumes de este sofisticado berenjenal.


Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/pensamiento/sabatinas-intempestivas-gregorio-moran/fabricas-mentiras_149138_102.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter