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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2018

Anthony Bourdain (1956-2018) in memoriam
Extrao caso de suicidio por ahorcamiento

Luis Carlos Muoz Sarmiento
Rebelin


Aunque para el Sistema todo argumento, no opinin, disidente frente al pensamiento nico es teora de la conspiracin, les dejo esta nota que apareci en Democracy Now, portal de Amy Goodman, con el discurso del propio Bourdain al recibir un homenaje cuando en 2014 gan un premio del Consejo de Asuntos Pblicos Musulmanes: Estoy enormemente agradecido por la respuesta de la gente de Palestina, en particular por hacer lo que me pareci una cosa comn, algo que hacemos todo el tiempo: mostrar a la gente de a pie hacer cosas cotidianas. [] El mundo ha sido testigo de muchas cosas terribles que ha sufrido el pueblo palestino, pero ninguna ms vergonzosa que robarles su humanidad. Las personas no son estadsticas. Eso es todo lo que queremos mostrar. Bourdain haba estado en Gaza, antes de trasladarse a Pars para filmar uno de los episodios para su programa de TV Parts Unknown, que se transmita por CNN. All apareci, en un hotel, suicidado por ahorcamiento, a los 61 aos de edad. A continuacin, La herida, texto suyo en el libro En busca del plato perfecto, en el que revela el dolor de ser feliz y privilegiado en un mundo tan desigual y violento. Publicado por Mauro Iasi (en el facebook de mi amiga brasilea Rita Prado) y en el que dice: Depresin es una sntesis de su relacin [la de Bourdain] con el mundo. Qu extraordinario humanista el que hay (y conste, no digo haba) detrs de la figura de chef que l representaba para mucha gente. Texto tan desgarrado como desgarrador sobre los horrores de la guerra y sus secuelas sobre el nimo de todo ser humano lcido, sensible e inteligente.

Ya estaba acostumbrado a los amputados, a las vctimas del agente naranja, a los hambrientos, pobres, chicos de calle de seis aos de edad, que usted encuentra a las tres de la maana gritando Happy New Year! Hello! Bye-Bye en ingls, y despus apuntan hacia sus bocas y hacen bum bum. Quedo casi indiferente a los chicos hambrientos, sin piernas, sin brazos, cubiertos de cicatrices, desesperanzados, durmiendo en el piso, en triciclos, a la orilla del ro. Pero no estaba preparado para el hombre sin camisa, con un corte de cabello en forma de pudn, que me detiene a la salida del mercado, extendiendo la mano. En el pasado l sufri quemaduras y se volvi una figura humana casi irreconocible, la piel transformada en una inmensa cicatriz bajo la corona de cabellos negros. De la cintura para arriba (y sabe Dios hasta dnde) la piel es una sola cicatriz; l no tiene labios, ni nariz, ni cejas. Sus orejas son como betn, como si estuviese sumergido y moldeado en un alto horno, siendo retirado poco antes de derretirse por completo. Mueve sus dientes como una calabaza de Halloween, pero no emite un solo sonido a travs de lo que un da fue una boca. Siento un puo en el estmago. Mi nimo exhuberante de los das y horas anteriores se desmorona. Quedo paralizado, parpadeando y pensando en la palabra napalm, que oprime cada golpe de mi corazn. De repente nada ms es divertido. Siento vergenza. Cmo pude venir hasta esta ciudad, hasta este pas por razones tan ftiles, lleno de entusiasmo por algo tan sin sentido, como sabores, texturas, culinaria? La familia de aquel hombre debe haber quedado pulverizada, l mismo transformado en un mueco sin gracia, como un modelo de cera de Madame Tussaud, la piel escurriendo como vela goteando. Qu estoy haciendo aqu? Escribiendo un libro de mierda? Sobre comida? Haciendo un programita leve e intil de TV, un showcito de bosta? La ficha cay de una vez y qued desprecindome, odiando lo que hago y el hecho de estar all. Inmovilizado, parpadeando nerviosamente y sudando fro, siento que todo el mundo en la calle est observndome, que irradio culpa e incomodidad, que cualquier paseante va a asociar las heridas de aquel hombre a m y a mi pas. Espo a los otros turistas occidentales que vagan por all con sus bermudas Banana Republic y sus camisas Polo de Lands End, sus confortables sandalias Weejun y Bierkenstock, y siento un deseo irracional de asesinarlos. Parecen malignos, comedores de carnicera. El Zippo con la inscripcin pesa en mi bolsillo, dej de ser gracioso, se volvi una cosa tan poco divertida como la cabeza encogida de un amigo muerto. Todo lo que coma tendr sabor de cenizas de aqu en adelante. Jdanse los libros! Jdase la televisin! Ni siquiera consigo dar un dinero al pobre. Tengo las manos trmulas, estoy inutilizado, preso de la paranoia Vuelvo corriendo al cuarto refrigerado del New World Hotel, me enrosco en la cama an deshecha, quedo mirando al techo con los ojos llenos de lgrimas, incapaz de digerir o entender lo que presenci e impotente para hacer cualquier cosa al respecto. No salgo ni como nada por las siguientes 24 horas. El equipo de TV cree que estoy teniendo un colapso nervioso. Saign an en Saign. Qu vine a hacer a Vietnam? (Traduccin del portugus: LCMS).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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