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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2018

Entrevista a los historiadores Jos Babiano y Javier Tbar, coautores del libro Verdugos impunes (Pasado&Presente)
En el franquismo hubo muchos Billy el Nio en jefaturas policiales y cuarteles de la Guardia Civil

Enric Llopis
Rebelin


La Justicia argentina admiti a trmite el 12 de junio, dentro de la querella que investiga los crmenes del franquismo, dos nuevos casos. El de Jos Salmern Cspedes, jefe de polica leal a la II Repblica fusilado en Tetun (capital del Protectorado espaol de Marruecos) en agosto de 1936, y enterrado en una fosa comn; y el de Gustau Muoz, militante comunista e independentista muerto por disparos policiales durante una manifestacin en septiembre de 1978- en Barcelona, cuando tena 16 aos. El pasado 12 de febrero se dio la situacin contraria. Un juzgado de Madrid archiv una querella contra el polica de la Brigada Poltico-Social (BPS) franquista, Antonio Gonzlez Pacheco (Billy el Nio), por presuntas torturas cometidas en 1974 contra una militante antifranquista; el motivo, la prescripcin del delito.  

El libro Verdugos impunes. El franquismo y la violacin sistmica de los derechos humanos (Pasado&Presente, 2018) es fruto del informe pericial de contexto elaborado por los cuatro autores Jos Babiano, Javier Tbar, Gutmaro Gmez y Antonio Mguez- como soporte a las querellas presentadas por las vctimas de los crmenes franquistas. El documento se elabor a peticin de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra los Crmenes del Franquismo (CEAQUA). Jos Babiano es historiador, director del rea de Historia, Archivo y Biblioteca de la Fundacin Primero de Mayo de Comisiones Obreras y autor, entre otros libros, de Emigrantes, cronmetros y huelgas (1995), Paternalismo industrial y disciplina fabril en Espaa (1998) y coautor de Del hogar a la huelga (2007). Javier Tbar es profesor de Historia Contempornea en la Universitat Autnoma de Barcelona, director del Arxiu Histric de Comisiones Obreras de Catalunya y coautor de El movimiento obrero en la gran ciudad (2011) y Resistencia ordinaria: La militancia y el antifranquismo cataln ante el Tribunal de Orden Pblico (2012). Los autores han presentado el libro Verdugos Impunes en el Centre La Nau de la Universitat de Valncia.

-En una entrevista publicada por el peridico Cuarto Poder (enero de 2017), el historiador Francisco Moreno cifr en 150.000 los muertos por el genocidio franquista. La derecha, por razones obvias, no desea conocer las verdaderas dimensiones de la represin, escribi el historiador Francisco Espinosa Maestre, quien hizo un clculo de 129.472 vctimas de la represin franquista durante la guerra y la posguerra (datos de 2008). Hay una guerra estadstica con la historiografa revisionista?

-Jos Babiano: La violencia fue sin duda masiva, pero las cifras definitivas no las conoce nadie. Adems de historiadores como Gutmaro Gmez, uno de los especialistas en la represin de primera hora es Antonio Mguez, quien puso al da los nmeros. En el libro utilizamos una cifra de referencia: ms de 150.000 vctimas mortales por la represin franquista entre 1936 y 1945; y 2.000 fosas comunes en las que se arrojaba a republicanos en sentido amplio, lo que incluye a militantes pero tambin a funcionarios leales a la II Repblica como los maestros. Ms de 600.000 personas fueron procesadas por tribunales militares y en febrero de 1939 salieron de Espaa 500.000 personas rumbo al exilio, de las que 150.000 fueron exiliados permanentes; por otra parte, 5.000 espaoles murieron en los campos de concentracin nazis.

-Javier Tbar: En muchos casos no creo que se trate de historiadores revisionistas. A algunos de estos autores los considero propagandistas o negacionistas. No tiene mrito tomar libros que en su da formaron parte de la historia oficial del Rgimen y volver a redactarlos con los mismos argumentos y datos. Hacen un refrito de la historia de la dictadura.

-Hasta mediados de 1940, los consejos de guerra eran colectivos; en Madrid llevaban a los presos a juicio en camiones al Palacio de Las Salesas, lugar de las vistas. En una hora no daba tiempo ni a leer la lista de los acusados. Los abogados ni los conocan. Se limitaban a pedir clemencia al tribunal, explica Francisco Moreno (La gran accin represiva de Franco que se quiere ocultar, revista Hispania Nova, 2015).

-JB: Nos encontramos con juicios en cortes marciales totalmente ilegtimas, en las que en ocasiones- una parte del Tribunal o la Fiscala no haban terminado la carrera de Derecho; no eran, as pues, juristas propiamente dichos. Adems de las ejecuciones tras juicios sumarsimos, est la figura de los paseos; por ejemplo a Garca Lorca lo sacaron de la crcel de La Colonia de Vznar (Granada) y lo asesinaron sin ms. Muchos de estos represaliados terminaban despus en las fosas.

-JT: la lgica de la guerra contina despus de 1939; el punto de partida del franquismo es que la sociedad est infectada, y por tanto se hace necesario extirpar. Representaban esta idea con una hidra de la que salan las cabezas de los rojos, los judeo-masones y la anti-Espaa. Hay muchsimos casos bien conocidos. En la exposicin sobre el 50 aniversario de la fundacin de Comisiones Obreras del Pas Valenci, actualmente en el Centre La Nau de la Universitat de Valncia, podemos observar el caso del anarcosindicalista Joan Peir, sentenciado a muerte tras un Consejo de Guerra y fusilado en julio de 1942 en el cementerio de Paterna (Valencia). A Federico Garca Lorca lo ejecutaron tambin, y sin juicio alguno en el verano de 1936. 

-Familiares de vctimas y asociaciones que presentaron la querella Argentina por los crmenes del franquismo en 2010 pidieron una lista de las empresas privadas que se beneficiaron del trabajo forzado o esclavo (constructoras como Dragados y Construcciones, Entrecanales y Tvora, San Romn o Construcciones ABC; siderrgicas y mineras como Duro-Felguera o del sector metalrgico como Babcock&Wilcox), adems de la iglesia catlica y organismos oficiales (delegaciones del gobierno y ayuntamientos). Se analiza en el libro la actividad de las empresas que vulneraron los derechos humanos?

-JB: Un primer fenmeno es el de los trabajadores de obra pblica esclavos, semiesclavos o prisioneros-; el paradigma lo constituye el levantamiento del Valle de los Cados, con la participacin en el negocio de constructoras como Bans o Huarte (actualmente integrada en el grupo OHL). En una fase posterior se da la represin contra los trabajadores que participan en huelgas.

-JT: En el libro no lo analizamos en detalle; pero hay muchos ejemplos sobre la transgresin de los derechos laborales, como el de la antigua fbrica de SAFA (Sociedad Annima de Fibras Artificiales), en el municipio de Blanes, provincia de Girona (sobre esta empresa fundada en 1923, escribi el sindicalista Francisco Martnez en El naixement del sindicalisme a la SAFA de Blanes, Revista de Girona, 1997: En los aos 50 y 60 del siglo XX la empresa se nutri de mano de obra procedente de las olas migratorias que llegaban a Catalua de las zonas rurales, y que huan del paro y la miseria; en la SAFA las condiciones de trabajo eran psimas; por ejemplo, el ambiente sulfuroso provocaba numerosas bajas; si las intoxicaciones no eran muy graves, el mdico de la empresa se negaba a dar la baja a los trabajadores para eludir la inspeccin de trabajo (). Nota del entrevistador).

-El libro Verdugos Impunes dedica un apartado a la Direccin General de Seguridad, reorganizada mediante una Ley de septiembre de 1939 y con el falangista y aristcrata Jos Mara Finat y Escriv de Roman como primer director; el texto tambin aborda la creacin de la polica poltica. Cul fue la importancia de las dos instituciones?

-JB: La Direccin General de Seguridad (DGS) fue el organismo que centralizaba la represin y el orden pblico, y tuvo un origen estrictamente militar. Es muy importante recordarlo: el ejrcito desempe un papel central en la construccin a travs de la DGS- de todo este aparato represivo. En 1941 se reorganiza la Polica Armada (los grises), un cuerpo militarizado. Cuando en 1963 vio la luz el Tribunal de Orden Pblico (TOP), un tribunal especial pero de carcter civil, la justicia militar continu operando en los casos que la dictadura consideraba ms graves.

-JT: La polica poltica del franquismo era la llamada Brigada Poltico-Social (BPS), constituida en el periodo 1939-1941. Adems de la matriz militar, hay un aadido importante en los orgenes: grupos de militantes falangistas no policas profesionales- se incorporaron provisionalmente como agentes. La tarea de policas tristemente famosos como Antonio Gonzlez Pacheco (Billy el Nio) se incardina en la Brigada Poltica-Social. Hay vctimas que han presentado querellas por torturas contra este inspector, pero algunos juzgados no las estn admitiendo a trmite. Hay bastantes ms casos en la Brigada de Informacin Social. En Valencia, Manuel Ballesteros; en Barcelona Antonio Juan Creix, que despus se traslad al Pas Vasco y termin en Sevilla; junto a l, su hermano Vicente Juan Creix; o en Madrid Roberto Conesa. 

-La primera querella en Espaa fue interpuesta en junio de 2017 por el exmilitante de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), Luis Surez-Carreo. Acus a los inspectores Gonzlez Pacheco, Manuel Gmez Sandoval y Toms Nieto Berrocal por la detencin en 1973 y presunta tortura durante los interrogatorios.

-JB: Otros presuntos inspectores-torturadores fueron Pascual Honrado de la Fuente, en Oviedo, y Jess Martnez Torres en Zaragoza, quien durante los gobiernos de Felipe Gonzlez fue Comisario General de Informacin y jefe de la lucha contra el terrorismo. Aunque se trate del caso ms meditico, entre otras razones porque Podemos ha pedido recientemente que se le retire la condecoracin, Gonzlez Pacheco no es una excepcin; hubo muchos Billy el Nio en cada Jefatura Superior de la Polica y cuarteles de la Guardia Civil; de hecho, la polica poltica constituy una red organizada de torturadores.

-JT: S, adems de las personas, lo importante fue la estructura en la que se insertaban. Hay piezas en la maquinaria, como Billy el Nio u otros, pero no podemos pensar en trminos individuales. Sea Melitn Manzanas -jefe de la Brigada Poltico-Social de Guipzcoa- o Antonio Juan Creix en Barcelona, todos actan con idnticos mtodos, lgicas y propsitos. Esto nunca puede ser una casualidad, sino que responde a una organizacin centralizada de la polica.

-Autor del libro publicado en 2001, El TOP. La represin de la libertad (1963-1977), el exmagistrado e investigador Juan Jos del guila seala que el Tribunal de Orden Pblico abri en 14 aos 22.660 procedimientos, con 9.154 procesados y 3.891 sentencias. En cuanto al tipo de delitos segn las sentencias, la mayor parte corresponde a asociacin ilcita, seguido de propaganda ilegal y reuniones/manifestaciones no pacficas. Por qu os refers a un modelo dual respecto a la represin en el Tardofranquismo?

-JT: Porque a partir de 1963, con la creacin del TOP, los tribunales militares se ven descargados de algunas funciones especficas: la persecucin de determinados delitos polticos y sindicales cuando no medie violencia o enfrentamiento con las fuerzas de orden pblico; en este caso, s actuarn los tribunales castrenses y, por tanto, los consejos de guerra (por ejemplo el de Burgos diciembre de 1970- contra 16 miembros de ETA; o el Consejo de Guerra contra el activista del MIL, Salvador Puig Antich, ejecutado en marzo de 1974. Nota del entrevistador). Dual significa que actan las dos instancias judiciales, que no hay una sucesin, que los tribunales militares no se vern desplazados por los tribunales de orden pblico.

-JB: Uno de los ejemplos ms claros es el de los ltimos fusilamientos del franquismo el 27 de septiembre de 1975, ordenados tras la sentencia de un tribunal militar; la dictadura ejecut ese da a tres miembros del FRAP y dos de ETA.

-Y en cuanto a la represin antisindical y contra el movimiento obrero?

-JB: Uno de los rasgos centrales del franquismo es que fue una dictadura anti-obrera, desde el Decreto 108 de septiembre de 1936, que declaraba fuera de la Ley a partidos polticos y sindicatos de la oposicin, hasta 1977. De hecho, al menos el 70% de las personas juzgadas por el TOP eran trabajadores de produccin u oficinas, aunque antes ya haban sido desmantelados los comits nacionales de la UGT y la CNT. En el Proceso 1001 del TOP (1973), diez dirigentes de Comisiones Obreras fueron detenidos y condenados a penas que sumaban 162 aos de crcel. Por otra parte, en los primeros aos 70 hubo obreros tiroteados y asesinados por la polica en la calle, mientras participaban en huelgas y manifestaciones; adems de los cinco trabajadores muertos en Vitoria en marzo de 1976, hay que contabilizar, entre otros, tres en Granada, en 1970, durante una manifestacin del sector de la construccin; otro en Madrid, en septiembre de 1971, con motivo de una huelga en el sector de la construccin; dos en el sector naval de Ferrol (1972), un trabajador de SEAT (octubre de 1971), muerto en la Zona Franca de Barcelona o un obrero de la construccin durante una huelga en Sant Adri de Bess (Barcelona), en 1973.

-JT: A partir de los aos 60 y 70, el principal desafo del Rgimen proviene del movimiento obrero. Adems con su idea de anticomunismo, la dictadura extiende la publicidad del comunismo como oposicin fuerte; la misma represin, que se ceba en los que actan y sobre todo en los dirigentes, hace que mucha gente se incorpore a la lucha antifranquista; por ejemplo, en marzo de 1967 el Tribunal Supremo declar ilegales las Comisiones Obreras. Uno de los fundadores del sindicato, Marcelino Camacho, ingres en la prisin en 1967, despus de ser juzgado por el TOP. En 1975, destacan los historiadores Pere Yss y Carme Molinero, autores de Productores disciplinados y minoras subversivas (1998), se produjeron 3.156 conflictos laborales, con 647.100 trabajadores afectados y 14,5 millones de horas perdidas; y se trata de clculos prudentes, cuya fuente es el Ministerio de Trabajo. Hay una relacin entre el incremento de las huelgas y el enconamiento de la represin.

-El apresamiento masivo franquista alcanz cifras hiperblicas en abril de 1939; unos 507.000 o ms en los campos de concentracin, recuerda Francisco Moreno Gmez, a lo que se agregaban los presos de los Batallones de Trabajadores y de los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores. Segn la Direccin General de Prisiones, la poblacin reclusa en enero de 1940 sumaba 270.719 presos, cifra que pas a 114.958 personas en abril de 1943 y a 51.300 en junio de 1945 entre polticos y comunes. A qu se debe esta evolucin? Cul fue la realidad de las prisiones y centros de detencin?

-JB: En la guerra y la primera posguerra hubo centros de detencin que en principio no eran crceles. Se utilizaron conventos, colegios, hospitales, provisionalmente plazas de toros, locales de todo tipo y campos de concentracin; los centros de internamiento no estaban pensados inicialmente como tales, sin embargo la cantidad de detenidos fue abrumadora, con una poblacin reclusa realmente ingobernable, un hacinamiento brutal y donde la gente se mora. Esta es una de las razones la reduccin del nmero de presos- por la que en los aos 40 llegaron los primeros indultos. Un ejemplo de esta situacin es la crcel de mujeres de Saturrarn, un antiguo balneario entre las provincias de Vizcaya y Guipzcoa; era un centro muy hmedo cerca de la playa, donde las presas contraan todo tipo de enfermedades por el fro y la mala alimentacin. En una etapa posterior, en los aos 50 y sobre todo los 60, al haber menos presos las crceles hasta cierto punto se humanizan. En este periodo hay testimonios de detenidos que afirman querer que se les lleve a la prisin, porque as se les deja de torturar para extraerles informacin.

-JT: Pueden citarse como ejemplo la crcel Modelo y la prisin de mujeres de Les Corts, las dos en Barcelona; o las de Carabanchel y Yeseras en Madrid. En cuanto a las comisaras, la de Va Layetana n43, en Barcelona. Con Jordi Mir y Csar Lorenzo comisariamos en 2016 una exposicin en El Born Centre de Cultura y Memria titulada Aix em va passar. De tortures i dimpunitats (1960-1978), que mostraba las experiencias y relatos del paso por las prisiones franquistas. Adems, recomendara el libro Era la hora tercia. Memoria de la resistencia antifranquista (2000), de Vicente Cazcarra Cremall, un aragons dirigente del PSUC detenido en 1961 y condenado en Consejo de Guerra a 17 aos de prisin. Cazcarra, que fue torturado en la Jefatura Superior de Polica de Barcelona, en Va Layetana, explic su experiencia y supo despus que estos mtodos algunos procedentes del nazismo- estaban muy generalizados en las BPS, jefaturas de la polica y cuarteles de la Guardia Civil. Aunque con diferencias, porque haba especializaciones. Mtodos como la baera: hundirle la cabeza al detenido hasta producirle una sensacin de ahogo; la cigea: en cuclillas y con las manos juntas por detrs de las rodillas; el tambor: colocar un objeto sobre la cabeza del detenido y golpearle hasta reventarle los tmpanos; o la tpica rueda de policas, a la que seguan los golpes permanentes.

-Os refers asimismo en el libro al carcter de gnero de la represin franquista

JB: El franquismo nunca reconoci a las mujeres el estatuto de presas polticas. Al finalizar la guerra haba cerca de 20.000 prisioneras. El sistema penitenciario, que era gestionado por las monjas, haca que los nios pequeos al cumplir los tres aos tuvieran que salir de la crcel, pese a que la madre estuviera presa y el padre en ocasiones, encarcelado o muerto. Entonces los menores ingresaban en instituciones estatales o directamente las monjas traficaban con ellos; primero se trataba de retirarles los hijos por cuestiones ideolgicas a las familias de los rojos, pero despus se convirti en un negocio que lleg hasta los aos 80 y 90. Adems, en trminos simblicos a las mujeres se las rapaba ya que, de ese modo, el franquismo entenda que las privaba de los rasgos femeninos; tambin se las forzaba a que ingirieran aceite de ricino como laxante; as, rapadas y tras tomar el purgante, las paseaban para que se hicieran sus necesidades encima. Esto ocurra en la posguerra, pero hubo mujeres peladas tras su detencin y tortura durante las huelgas en la minera asturiana de 1963. Asimismo hay testimonios de violaciones en centros de detencin informales, o de gritos como ahora ya no parirs ms, puta en las celdas. Y se les golpeaba. En noviembre de 2017 Felisa Echegoyen present una querella contra Billy el Nio por torturas durante los interrogatorios y detenciones.

-JT: En febrero de 1939 el Estado franquista aprob la Ley de Responsabilidades Polticas, que afectaba a personas y organizaciones que, entre octubre de 1934 y julio de 1936, contribuyeron a crear o agravar la subversin de todo orden de que se hizo vctima a Espaa y, a partir de esa fecha, se opongan al Movimiento Nacional. Los delitos cometidos antes del uno de abril de 1939 no prescribieron hasta 30 aos despus, con la aprobacin del Decreto-Ley 10/1969. Adems, el Bando de julio de 1936 que declaraba el Estado de Guerra no se derog hasta 1948, lo que significa que en el ao 1945 Espaa estaba todava en guerra. En ese contexto, hubo un rasgo de gnero en la represin franquista. La mujer que protestaba era considerada una puta, loca, histrica y de comportamientos masculinos. Las autoridades policiales explotaban, incluso, la menstruacin de las mujeres, al no facilitarles los servicios de higiene mnimos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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