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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2018

Pongamos fin al Mare Mortum

Jess Gellida
Rebelin


El ministro del Interior italiano y lder de la xenfoba Liga, Matteo Salvini, celebraba como una victoria que la embarcacin Aquarius, con 629 migrantes rescatados, pusiera rumbo a Espaa despus de la prohibicin de atracar en puertos italianos y del posterior ofrecimiento de acogida por parte del nuevo gobierno espaol de Pedro Snchez. Una vergonzosa decisin, la de Salvini, contraria al derecho martimo internacional, y un loable gesto, el de Snchez, que vuelven a poner la cuestin de la poltica migratoria europea en el centro del debate.

La emergencia del Aquarius evidencia, una vez ms, la dejadez e ineficacia de los gobiernos europeos ante la crisis de refugiados. Tres aos despus del naufragio de Lampedusa, donde murieron 900 personas, el nefasto sistema de acogida europeo, donde cada estado defiende sus propios intereses, sigue sin abordar decididamente la situacin y deja a las personas migrantes en manos de las mafias y de los intereses electorales nacionales. En este sentido, el derecho internacional al refugio y la poltica migratoria europea no pueden depender de buenos gestos, sino que hay que articular una verdadera poltica de acogida donde el respeto al derecho a la vida sea el eje central, empezando por articular una poltica comn y solidaria para abrir vas legales y seguras de entrada, rescatar a las personas y acogerlas dignamente. No se puede olvidar que las personas refugiadas huyen de cruentas guerras, como la de Siria, pero tambin del hambre, la miseria y la precariedad en busca de una vida digna.

La poltica de la Europa fortaleza de externalizar la gestin de las fronteras exteriores contina. Al acuerdo de la UE con Turqua, de marzo de 2016, hay que sumar el pacto con las milicias libias, de febrero de 2017, sin olvidar el papel de Marruecos. Un claro desplazamiento del control fronterizo a terceros pases donde, como en el caso de Libia y tal como han denunciado organizaciones internacionales, se vulneran los derechos humanos ms bsicos con documentados casos de torturas, secuestros, detenciones arbitrarias, violaciones y, incluso, subastas de personas migrantes como esclavos que la cadena CNN difundi en un vdeo de mucho impacto meditico el noviembre de 2017. As mismo, la creacin del sistema de reubicacin de refugiados por cuotas fue un fracaso por el incumplimiento sistemtico de los estados miembros de sus compromisos de acoger, donde Espaa destaca a la cola de Europa con slo un 137% de las llegadas previstas. Un sistema que pretenda corregir, en parte, el Reglamento de Dubln que establece que el estado miembro responsable de la acogida de un solicitante de asilo es el primer pas donde hayan quedado registradas sus huellas dactilares, lo cual suele significar que la responsabilidad recaiga sobre los principales pases de entrada a la UE, como Italia, Grecia o Espaa. Hace falta, por lo tanto, la creacin de un sistema vinculante de reparto basado en indicadores ms solidarios. No se trata de compartir una carga, sino de compartir una responsabilidad. Estas polticas migratorias de la UE y la falta de voluntad poltica para resolver una situacin de emergencia humanitaria, es el caldo de cultivo para el auge de la extrema derecha nacionalista y racista, como en el caso de Salvini en Italiano o de Viktor Orban en Hungra entre otros. Unas polticas europeas xenfobas que vulneran los derechos humanos, incumpliendo la Convencin de Ginebra y la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. En el caso de Italia, el discurso ultraderechista que ha calado en el pas proviene de la sensacin de abandono en cuanto a la acogida de migrantes por parte de la UE. En este sentido, el operativo de salvamento y rescate, Mare Nostrum , que el gobierno italiano articul despus de la tragedia de Lampedusa no tuvo el apoyo de la UE y se tuvo que suspender, todo y el xito del mismo.

Cada ao miles de personas mueren en el Mare Mortum en que se ha convertido el Mediterrneo. El 2015 se contabilizaron 3.783 muertos, el 2016 la cifra aument a 5.143 y el 2017 fueron 3.039 personas ahogadas, cifras escandalosas de cuerpos rescatados, dejando fuera los desaparecidos. A toda esta situacin inmoral hay que sumar la criminalizacin de las organizaciones del sur que defienden el derecho de las personas a migrar, como la persecucin de las ONG del norte que solidariamente rescatan a los migrantes, como es el caso, por ejemplo, de la ONG catalana Open Arms, acusada por supuesto trfico ilegal de personas.

Ni la trgica historia del nio Aylan, ni el naufragio de Lampedusa, ni la situacin del Aquarius, ni los miles de muertos en el Mediterrneo parecen suficientes para concienciar a las instituciones europeas de un imprescindible cambio de rumbo. La UE tiene que acometer urgentemente una nueva poltica migratoria para garantizar los derechos de las personas migrantes, en la que las obligaciones de los estados no se sustituyan por el voluntarismo de algunos gobiernos.

Jess Gellida es politlogo y escritor

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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