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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2018

El pueblo sirio atrapado

Vctor Arrogante
Rebelin


Algn da la Humanidad, en su historia, se avergonzar de lo que hoy ocurre en Siria, en Gaza y en tantos lugares del mundo, como lo que hoy se avergenza del holocausto nazi. Por qu provocar tanto sufrimiento? Lo intereses geoestratgicos ocultos mandan. Quienes se quedan, mueren, y quienes intentan escapar tambin.

Donatella Rovera de Amnista Internacional, ha vuelto recientemente de su ltima misin a Siria. Ha estado en Raqqa, ciudad que fue atacada el ao pasado por la Coalicin liderada por Estados Unidos (junto con Francia y Reino Unido). Su objetivo era expulsar al autodenominado Estado Islmico (EI), pero acabaron matando a familias enteras. Una de las muchas historias que ha trado consigo es la de Ftima (nombre ficticio), que perdi a 18 miembros de su familia en menos de 15 das. Nueve murieron en un ataque areo de la Coalicin, siete mientras trataban de huir por un camino lleno de minas y otros dos murieron por un mortero. Ftima no sabe cmo lo logr, pero escap junto a algunos de sus hijos e hijas caminando sobre la sangre de quienes murieron delante de ellos al explotarles las minas.

Las fuerzas norteamericanas estn desplegadas en el norte y el sur del territorio sirio, cientos de militares y vehculos blindados con el fin apoyar a sus aliados, es decir, a las fuerzas kurdas y a los rebeldes. Sus cazas han llegado a bombardear posiciones del Ejrcito sirio. Hay que decirlo: la presencia yanqui en Siria es ilegal; es una invasin en toda regla.

En lo que nos toca, familias sirias denuncian su total abandono en Madrid. Se encuentran en el Centro de Acogida San Roque, unos mdulos prefabricados situados bajo unas torres de alta tensin. Abdulaziz Matar no entiende nada. Contempla una y otra vez las fotografas de su casa destrozada de Homs (Siria) y sigue sin comprender la pesadilla que est viviendo. Nadie habla rabe, nadie nos entiende y no podemos decir las cosas que nos pasan, le comentan con desesperacin a Cristina Ankli, de la Asociacin Internacional de Ayuda Humanitaria. Son vctimas, como muchos otros migrantes, del Tratado de Dubln, un convenio que establece que el primer pas en el que se ponga la huella es en el que se tiene que quedar la persona refugiada.

El Convenio de Dubln es un acuerdo de los Estados miembros de la Unin Europea por el que se establece a qu Estado corresponde examinar una solicitud de asilo. Se firm en 1990 y fue ratificado por el Estado espaol en 1995. Fue sustituido por el Reglamento 343/2003 del Consejo Europeo. El sistema de Dubln se basa en la suposicin de que las leyes y los procedimientos de asilo en los Estados de la UE estn fundamentados en unos mismos estndares comunes, lo que permite a quienes solicitan el asilo, disfrutar de unos niveles de proteccin similares. Sin embargo, diferentes informes reflejan, entre otros problemas, la ausencia de unos criterios comunes de proteccin, circunstancia que impide la aplicacin inmediata del mecanismo Dubln, tal y como ha reconocido el Tribunal de Justicia de la Unin Europea.

Todo esto ocurre, cuando parece que Siria est en vas de acabar definitivamente con los grupos terroristas y rebeldes, como consecuencia de la ayuda de sus aliados, entre ellos Rusia y la Repblica Islmica de Irn. El Gobierno de Siria ha denunciado una y otra vez la presencia militar de Washington y sus aliados europeos en su territorio que ha entorpecido e impedido la lucha antiterrorista, llegando a apoyar a los extremistas y generando un elevado nmero de vctimas civiles. Estados Unidos es un gigante demoledor y todos los pases del planeta, incluida China y el Imperio de Putin, siguen siendo, hormigas, al lado del coloso empujado por una avaricia y soberbia sin lmites.

Segn el ministro de Defensa de Rusia, Sergui Shoig, la mayor parte del territorio sirio ya ha sido liberado de los terroristas del EI, lo que no significa que est cerca el fin del conflicto, por las trabas que se ponen por el camino. Es necesario que Ginebra empiecen a discutir la implementacin de la resolucin 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada en 2015, que pona las bases necesarias para salir de la crisis. Entre estas bases se incluyen la creacin de una nueva Constitucin, la formacin de un Gobierno transitorio y la celebracin de elecciones presidenciales. Todo qued estancado, por el papel que debera desempear en el futuro de Siria el actual presidente Bashar Asad. La oposicin siria demanda que el jefe de Estado salga automticamente del poder y dimita, aunque la resolucin no seala esta opcin.

Los mayores problemas surgen con los militares turcos y estadounidenses que se encuentran en Siria sin aprobacin de las autoridades en Damasco. Si bien el Gobierno turco ha declarado en repetidas ocasiones que retirar sus tropas de Siria tras la solucin del conflicto, parece que EEUU no quiere retirar sus fuerzas tan fcilmente. A pesar de que Trump abogaba por una retirada rpida de las tropas, es poco probable que se produzca, sin contar con el hecho de que en Washington barajan la idea de sustituir el contingente estadounidense con militares de los pases rabes. Tambin Israel est listo para atacar las posiciones del Ejrcito sirio.

La divisin del conflicto en cuatro zonas de distensin, genera muchas preguntas sobre el futuro de Siria. Rusia, Turqua e Irn acordaron crear estas zonas durante las negociaciones en la capital kazaja de Astan. Su objetivo era cesar los combates entre las tropas gubernamentales y las milicias de la oposicin armada y ponerlos en la mesa de negociaciones. Las partes lograron mejorar la situacin en dos de estas zonas que se ubican en Guta Oriental y en la provincia de Homs. Actualmente, las tropas de Asad controlan estos territorios. Segn expertos, la solucin en estas zonas es ms fcil, porque las regiones no comparten fronteras con otros pases. Una vez que finalicen todos estos problemas, el tema kurdo permanecer en la agenda de los diplomticos.

Es hora de respetar el derecho internacional. Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU han sido repetidamente burladas e ignoradas tanto por el gobierno de Bashar al Assad como por las otras partes beligerantes. Proteger a la poblacin civil debe ser la mxima prioridad en cualquier operacin militar. Por eso hay que seguir exigiendo a las partes un completo respeto y cumplimiento del derecho internacional humanitario: abstenerse de atacar a la poblacin civil o a objetivos civiles; abstenerse de llevar a cabo ataques indiscriminados y desproporcionados; abstenerse de utilizar armas que estn prohibidas por el derecho internacional; abstenerse de utilizar a la poblacin civil como escudos humanos; y tomar todas las precauciones necesarias para evitar que los ataques causen daos a la poblacin civil.

El nivel de destruccin del que Donatella Rovera ha sido testigo en Raqqa, va ms all de lo que ha podido ver durante dcadas de investigacin sobre el impacto de las guerras en la poblacin. Hay que conseguir que todo el mundo sea consciente de la situacin y muestre su indignacin, y seamos capaces de que nuestros gobernantes acten y condenen estas atrocidades. Hay que dar a conocer el infierno por el que estn pasando tantas personas.

Hay que exigir verdad y justicia para las personas que sufren las consecuencias del conflicto, exigiendo a la Coalicin liderada por Estados Unidos paralicen los ataques con armas qumicas. Han cumplido con sus amenazas. Durante los ltimos siete aos, el fracaso absoluto de la comunidad internacional a la hora de tomar medidas eficaces para proteger al pueblo sirio, ha permitido a los diferentes actores de este terrible conflicto, cometer crmenes de guerra y crmenes contra la humanidad con total impunidad.

Lo que fue un levantamiento popular −la Revolucin Siria en 2011− reclamando democracia, libertad de expresin, mejores condiciones econmicas y respeto a los Derechos Humanos, se ha convertido en una guerra civil, en una lucha armada por el poder entre el rgimen dictador, el sectarismo tnico y la intransigencia religiosa y los Estados Unidos de Amrica enfrente. Los intereses geoestratgicos en la zona, provocan actos ocultos no declarados, utilizando la accin humanitaria como excusa. EEUU nos tiene acostumbrados a estos lances: minti para invadir Iraq, con las famosas armas de destruccin masiva y desde entonces −incluida la ocupacin en Afganistn− ha creado centros de tortura en todo el mundo, utiliza drones para cometer asesinatos extrajudiciales y vende armas a dictadores y gobiernos represores. No son de fiar.

La poblacin civil de Siria ya ha sufrido de forma inimaginable y no debe ser expuesta a ms ataques indiscriminados. Las leyes de la guerra estn ah por una razn. Ignorarlas slo llevar a un mayor sufrimiento por parte del pueblo.

El pueblo sirio pensaba que las fuerzas que venan a expulsar al Daesh saban cmo hacerlo, que atacaran a los terroristas y dejaran a los civiles en paz. Fuimos muy ingenuos. Cuando se dieron cuenta de lo peligroso que se haba vuelto todo era demasiado tarde: estbamos atrapados.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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