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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-06-2018

La nacin inevitable

Anselmo Esprella
Rebelin


La noche del 18 de diciembre del ao 2005, las creencias y las prcticas que durante 500 aos sustentaron el pattico edificio colonial, cayeron hecho trizas sobre el piso de adoquines de la plaza principal de Bolivia. Pas, en el que jams el indgena ha votado por el indgena, en el que la sombra colonial, se mantena inalterable, perenne y brutal, una sociedad que aprendi a escupirse toda vez que se miraba al espejo y en la que se cumpla a cabalidad la afirmacin de Frantz Fanon: la victoria del colonialismo consiste en que el colonizado, se desprecie a s mismo, se avergence de s mismo.

Por eso, aquel 18 de diciembre, la alegra de los pueblos excluidos, no caba en las lgrimas. Porque, nunca se trat solo de los miles de tems en educacin y salud, de los miles de establecimientos educativos y hospitales, construidos en 12 aos, en definitiva, no solo se trata de los 3 millones de indigentes que hoy son clase media gracias al pueblo. Se trata tambin de la conquista de ciudadana y de desmantelar los vnculos simblicos y materiales, del Estado colonial.

No soy un animal, saqu el pie de la trampa. El 9 de junio de 1537, la Iglesia Catlica, descubre que es la tierra la que gira en torno al sol y no al revs, que los indios tienen alma y sentimientos, pero nadie les cree. Mucho menos los conquistadores y republicanos, que prefieren mirar para otro lado y continuar construyendo el desvergonzado sistema de exclusiones que sobrevive hasta nuestros das.

EI artculo 14, de la primera Constitucin que tuvo Bolivia, sealaba que para ser ciudadano era necesario, Saber leer y escribir... y tener algn empleo1. La mayora de quienes habitaban la inmensa extensin de aquella patria reciente, no saban ni tenan. Si los elementos esenciales y constitutivos de un Estado, son el territorio y la poblacin, Bolivia nace como un pas desierto. Una gigantesca geografa de 2,3 millones de kilmetros cuadrados de montaa, selva y costa, nace sin habitantes, sin ciudadanos.

A lo largo de la historia nacional, el mbito en que se construye ciudadana, constituir una prctica reservada a las lites.

En ninguno de los 157 artculos de aquella Primera Constitucin, figuraba la palabra mujer ni la palabra indio o indgena; seres invisibles y escurridizos, que no tenan derecho a respirar ni a desahogarse, sin permiso.

Junto a la Primera Constitucin, nacen tambin las naciones clandestinas. La nacin oficial nunca habla de ellas, pero existen. En este frustrado nacer de Bolivia, el indgena ser el nico sector que contribuir a las arcas. Sector contribuyente, pero no perteneciente.

EI 26 de octubre de 1839, durante el gobierno del General Jos Miguel de Velasco, el Congreso sanciona una ley que refuerza la exclusin a las naciones y pueblos: Solo los ciudadanos que sepan leer y escribir y tengan un capital de 400 pesos, gozan del derecho al sufragio2. Las elites se atribuyen el privilegio de la democracia, derecho universal negado a los pueblos.

El 20 de marzo de 1866, el General Mariano Melgarejo, emite un decreto que instruye el remate de las tierras de las comunidades indgenas. (Su presidencia, represent de muchas formas la llegada al poder, de la elite minero terrateniente, acaudalados militantes del Partido Rojo, donde participaba toda la oligarqua boliviana. Despus, las castas abominarn su nombre, pero el miembro ms distinguido de aquel partido fue: Mariano Melgarejo). El decreto estableca que toda propiedad comunitaria, es del Estado y demanda que quienes viven en ellas, compren ttulos de propiedad individual, cuyos precios oscilan entre 80 y 100 pesos. Los juristas de Melgarejo, saben que el pueblo es analfabeto, por eso no se hizo conocer el decreto a la indiada, result sta infringiendo la norma, a cuya causa hubo de perder las tierras. El gobierno las vendi a sus acaudalados adictos3: El Estado republicano, reconoce a los indgenas como ciudadanos, si stos, venden sus tierras.

En octubre de 1934, en plena Guerra del Chaco, los Jilakatas de las provincias prximas al Lago Titicaca, llegan a un acuerdo con los militares que patrullan las comunidades buscando adolescentes para arrastrarlos a la guerra. Les dicen, si vamos a enviar a nuestros jvenes al matadero, que sirva para que los nios campesinos aprendan letras. El gobierno se comprometi a construir escuelas rurales en las comunidades. Salieron entonces de la montaa, unos chiquillos de ojos espantados, se despidieron de sus padres sin palabras ni lgrimas y marcharon al Chaco. La mayora no regres jams. A los que por un descuido del destino pudieron volver de la condenacin eterna, la comunidad los llamar machaq ciudadano, Ciudadano Nuevo que tuvo que ir al infierno, morir varias veces, para merecer esa categora.

El 10 de mayo de 1945, al concluir el Primer Congreso Indigenal, las naciones y pueblos, marchan por la ciudad desierta gritando vivas a un pas que por primera vez, les permite caminar por las aceras, como cualquier hijo de vecino. Un ao despus, los dueos de las cosas, colgarn de un farol al presidente Villarroel, facilitador de aquella hereja de igualdad y todo volver a la normalidad: las personas por la acera, los animales por la calzada.

El 9 de abril de 1952, el pueblo, harto de ser el que siempre muere, en esta gran guerra de posiciones, contra un Estado asesino serial, en solo tres das acaba con el ejrcito republicano. Este hecho permite al pueblo conquistar ciudadana poltica, por lo que el 21 de julio de 1952, se promulga el Decreto de Voto Universal, hombres y mujeres, cualquiera sea su grado de instruccin y condicin social; podrn sufragar. Pero un partido oportunista se apropiar de la sangre derramada, de las banderas y del gobierno. A los revolucionarios de papel, les durar la euforia nacionalista, exactamente 4 aos, despus volvern a entregar a EEUU las minas y el petrleo, recuperados por el pueblo.

Pero transcurrirn todava, otros 50 aos, para que el pueblo rompa la maldicin y vote por s mismo. Anoche te esper, 500 aos pasaron, ya es hora de que salga el sol, deca un graffiti en la ciudad de La Paz, en pleno neoliberalismo y cuando ya comenzaba a divisarse en el horizonte, la silueta de un pequeo partido de campesinos, perseguido por la polica, el ejrcito y la DEA.

Amontonaron las calles de cadveres, entonces en plena noche, sali el sol y fue 18 de diciembre del ao 2005.

Como era de esperarse, el gobierno de Evo, no tuvo ni tendr ni un solo da de tregua. Lo sabamos. Ellos nunca votaron por nosotros ni lo harn. Nunca les interes el pas ni la democracia.

Casta que escriba poesa, mientras enviaban al pueblo, al matadero. Por eso perdieron tres guerras, por eso le robaron sus empresas al pas ms pobre del continente y continuaron como si nada, masticando chicle y gobernando un pas al que temen, en la misma proporcin que desprecian.

Hace 200 aos que la Bolivia de la resaca, viene diciendo que no se puede. Con sus mejillas coloradas, sus manos sin oficio y su corazn hurfano de pasiones, tanto que por desidia y cobarda, fueron incapaces de oponerse militarmente a este gobierno, entonces contrataron mercenarios croatas, hngaros, argentinos, uruguayos y brasileos, para que conquisten la independencia de la Media Luna y luego se la entreguen a ellos, que aguardaban desparramados en la hamaca.

En Bolivia, dicen que los perros de la oligarqua, igual que sus dueos, ladran de echados.

El pueblo no renunciar al pan ni a lo conquistado, tampoco al derecho, a tener derechos.

Notas:

1.- http://www.lexivox.org/norms/BO-CPE-18261119-1.xhtml

2.- HERBERT S. Klein, Historia de Bolivia librera editorial JUVENTUD. P. 156

3.- MONTENEGRO Carlos, Nacionalismo y Coloniaje editorial LOS AMIGOS DEL LIBRO. P. 148

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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