Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2018

Trump est aqu para quedarse y cambiar el mundo

Roberto Savio
Other News


Roma, junio Donald John Trump, 45 y actual presidente de Estados Unidos, ha sido considerado en muchos crculos ilustres como una anomala que no puede durar. Pero es hora de mirar la realidad. Visto a travs del lente de quienes sufrieron mermas en sus ingresos y temen el futuro, Trump est aqu para quedarse y es un resultado, no una causa.

En sus dos aos* de gobierno, Trump no perdi ninguna de sus batallas. Ha cambiado el discurso poltico en todo el mundo, ha establecido nuevos estndares de la tica en la poltica, ha dado un nuevo significado a la democracia y su base electoral no ha disminuido en absoluto. Sus crticos son los medios de comunicacin (que una gran mayora de los estadounidenses ve con desagrado), la lite (que es odiada) y los profesionales (que se considera se benefician a expensas del segmento inferior de la clase media). En la actualidad, es marcada la brecha que existe con el mundo rural, con las zonas desindustrializadas de Estados Unidos, con los mineros con sus minas cerradas, etc. Adems, los estadounidenses blancos se sienten cada vez ms amenazados por los inmigrantes, las minoras, las corporaciones y las industrias, que han venido usando a los gobiernos en su beneficio. En cada eleccin, su nmero se reduce un 2 %. No olvidemos que Trump fue elegido por el voto de la mayora de las mujeres blancas, en un pas que es la piedra angular del feminismo.

Reconozco que esto podra generar algunas reacciones airadas. En Estados Unidos se encuentran las mejores universidades del mundo, los investigadores ms brillantes, como lo demuestra el nmero de premios Nobel obtenidos, muy buenas orquestas, bibliotecas, museos, una sociedad civil vibrante, etc. Pero la triste realidad es que esas lites ya no son ms que el 20 % de la poblacin, en el mejor de los casos. Y en cuanto a los asuntos internacionales, sin dudas est por debajo del 10 %. Las noticias televisivas son la nica fuente de informacin sobre asuntos internacionales en casi el 80 % de los casos. Los peridicos generalmente son solo locales, a excepcin de unos pocos (WSJ, NYT, WP, LAT, en total menos de diez), y su nmero de lectores equivale al 35 % de la poblacin. Solo hay que viajar al interior de Estados Unidos para descubrir dos hechos sorprendentes: es muy raro encontrar a alguien que sepa algo de geografa e historia y todos estn convencidos de que Estados Unidos ha estado ayudando a todo el mundo y que nadie lo agradece. Una investigacin del NYT determin que los estadounidenses estn convencidos de que su pas ha gastado al menos el 15 % de su presupuesto en asistencia y filantropa. En realidad, en las ltimas dcadas, este monto no ha superado el 0,75 %. Por otro lado, cuenta con numerosos institutos de estudios internacionales del ms alto nivel, brillantes analistas y un gran nmero de ONGs internacionales, pero solo el 34 % de los miembros del Senado y el 38 % de los representantes tienen pasaporte.

El pas est dividido en dos mundos. Algo similar ocurre en todos los pases. Por supuesto, en frica o en Asia, esta divisin entre la lite y la poblacin de clase baja es an ms extrema. Pero Estados Unidos es un pas prspero, donde durante ms de dos siglos se realizaron esfuerzos por la educacin y la integracin, en un pas que tambin fue llamado el crisol y donde la gente est convencida de que son la mejor democracia del mundo, si no la nica.

Por lo tanto, Trump tiene un electorado fcil y cautivo compuesto por firmes creyentes. Y no podremos entender por qu es as a menos que repasemos la historia de la poltica estadounidense, que de hecho es paralela a la historia poltica de Europa. Entonces, lo siento, pero tendremos que entrar en un largo anlisis, y esto es algo que falta en los medios actuales.

Debemos dividir la poltica estadounidense, de un modo aproximado, en tres ciclos histricos. En el primero (1945-1981), desde el final de la segunda guerra, la clase poltica estaba convencida de que la prioridad era evitar una nueva guerra mundial. Para ello, se deban construir instituciones para la paz y la cooperacin y las personas deban conformarse con su estado y su destino. A nivel internacional, exista el multilateralismo como una forma de negociar con participacin y consenso y la cooperacin internacional como un modo de ayudar a los pases pobres a desarrollarse y reducir las desigualdades. Internamente, esto se hizo dando prioridad al trabajo sobre el capital. Surgieron sindicatos fuertes y, en 1979, los ingresos del trabajo representaban el 70 % del ingreso total. La misma tendencia fue la visin en Europa, que tuvo una historia poltica paralela.

El segundo ciclo va de 1981 hasta 2009, la presidencia de Obama. Reagan, en nombre del mundo corporativo, comenz la ola neoliberal. Empez por cerrar el sindicato de los controladores de trfico areo y sigui con el desmantelamiento de gran parte de la red social y de bienestar construida en las cuatro dcadas previas, eliminando regulaciones, permitiendo la libre circulacin de capitales, creando el libre comercio irrestricto, etc.

Eso condujo a la deslocalizacin de las fbricas, la declinacin de los sindicatos y su capacidad de negociacin y una reduccin muy dolorosa de la participacin de la fuerza laboral en la riqueza. Pas del 70 % en 1979 al 63 % en 2014 y desde entonces sigue bajando. Las desigualdades sin precedentes se han tornado normales y son aceptadas. Hoy, en Live Nation Entertainment, una empresa de venta de boletos, un empleado que gana el salario promedio de 24.000 dlares anuales, necesitara 2.893 aos para ganar los 70,6 millones de dlares que el ao pasado gan su director ejecutivo, Michael Rapino.

Reagan tena su contraparte en Europa, Margaret Thatcher, quien desarm sindicatos, ridiculiz el concepto de comunidad y bienes y objetivos comunes (no hay sociedad, solo hay individuos), seguida parcialmente por Gerard Schroeder en Alemania. La globalizacin era la nueva e indiscutible visin poltica, lejos de las rgidas ideologas que crearon el comunismo y el fascismo y que fueron responsables de la Segunda Guerra Mundial. El mercado beneficiara a todos, resolvera todos los problemas. Los gobiernos deban mantenerse alejados y permitir que el mercado hiciera todo el trabajo.

A Reagan le sigui Bush padre, George H. W. Bush, quien de alguna manera moder las polticas de Reagan. Si bien l inici la guerra con Iraq, no invadi todo el pas. Y le sucedi un presidente demcrata, Bill Clinton, que no cuestion toda la globalizacin neoliberal, sino que intent manejarla, demostrando que la izquierda (en trminos estadounidenses) poda ser incluso ms eficiente que la derecha. Para dar solo un ejemplo, fue Clinton quien complet la desregulacin del sistema bancario, derogando la Ley Glass-Steagall, que estableca una separacin entre los bancos comerciales y los bancos de inversin. Esto hizo que miles de millones de dlares pasaran del ahorro a las inversiones, o la especulacin. Como resultado, los bancos actualmente consideran que la actividad de los clientes es menos lucrativa que las inversiones y las finanzas se han convertido en un sector totalmente separado de la produccin de bienes y servicios. En un da, hay 40 veces ms transacciones financieras que productos de la industria y los servicios y las finanzas son el nico sector de la actividad humana que no tiene ningn rgano de control internacional. Los mercados son ms importantes, en muchos casos, que el voto de los ciudadanos, por cuanto ellos deciden la viabilidad de un gobierno. Adems, se ha convertido en un sector sin ninguna tica. Desde la crisis financiera de 2008, los bancos han pagado la agnica cantidad de 321.000 millones de dlares en multas por actividades ilegales.

La conviccin de Clinton de que la izquierda poda tener xito tambin tuvo su contraparte en Europa, como Thatcher con Reagan. Fue Tony Blair, quien fue capaz de construir un diseo terico para explicar la sumisin de la izquierda a la globalizacin neoliberal. Se llamaba la Tercera Va y, en los hechos, era una posicin centrista que trat de conciliar la economa de centro derecha con las polticas sociales de centro izquierda.

Pero qued claro que la globalizacin neoliberal estaba de hecho beneficiando solo a unos pocos y que el capital sin regulaciones se estaba convirtiendo en una amenaza. Las injusticias sociales iban en aumento y legiones de personas en las zonas rurales sentan que las ciudades se estaban apropiando de todos los ingresos, pensaban que la lite las ignoraba y los trabajadores desempleados, la clase media empobrecida, ya no senta lealtad hacia la izquierda, que ahora era considerada como representativa de la lite y los profesionales. En Estados Unidos, el Partido Demcrata, que ahora estaba tambin en la visin neoliberal con Clinton, comenz a cambiar su agenda de la economa a los derechos humanos, defendiendo a las minoras, los afroamericanos, los inmigrantes y abogando por su inclusin en el sistema. La pelea ya no era entre las corporaciones y los sindicatos. Y Obama fue el resultado de esa pelea, y fue el campen de los derechos humanos tambin como herramientas en los asuntos internacionales. De hecho, aunque tuvo una agenda brillante sobre los derechos humanos, hizo muy poco en el frente social y econmico, ms all de la ley nacional sobre la salud. Pero su alianza con las minoras y los blancos progresistas eran su bagaje personal, que no pudo ser traspasado a una figura emblemtica del establishmentcomo Hillary Clinton.

Esto condujo a una nueva situacin en la poltica estadounidense. Los que quedaron fuera vieron la defensa de su identidad (y su pasado) como la nueva pelea, ahora que la divisin tradicional entre izquierda y derecha haba menguado. La identidad religiosa, la identidad nacional, la lucha contra el sistema y los que son diferentes se convirti en accin poltica. Debemos sealar que el mismo proceso ha tenido lugar en Europa, en una situacin cultural y social totalmente diferente. Los que quedaron fuera abandonaron el sistema poltico tradicional, para votar por aquellos que estaban en contra del sistema y prometan cambios radicales para restaurar las glorias del pasado. Su mensaje era necesariamente nacionalista, porque denunciaban que todos los sistemas internacionales solo respaldaban a las lites, que eran los beneficiarios. Tambin era necesario encontrar un chivo expiatorio, como los judos en los aos treinta. Los inmigrantes eran perfectos, porque traan miedo, prdida de la identidad tradicional, una amenaza en un perodo de gran desempleo. El nuevo mensaje poltico de los recin llegados era para elevar a los que quedaron fuera, a los que sentan miedo, a los que haban perdido toda confianza en la clase poltica, y prometa devolverles su soberana, rechazar a los intrusos y sacar del poder a las viejas lites, los profesionales de la poltica, para conseguir personas reales.

Desde el final de la crisis del 2008 (que gener una situacin social y econmica an ms deteriorada), esos partidos, llamados populistas, comenzaron a crecer y ahora casi dominan el panorama poltico. En Estados Unidos, los republicanos del Tea Party, legisladores radicales de derecha, pudieron cambiar el Partido Republicano desplazando a los conservadores llamados compasivos, porque tenan una preocupacin social. En Europa, los medios se sorprendieron al ver a los trabajadores votar por Le Pen en Francia. Pero la izquierda haba perdido toda legitimidad como representante de los grupos de menores ingresos; el cambio tecnolgico hizo desaparecer las identidades sociales, como la de los trabajadores. Y en tiempos de crisis, no haba capacidad de redistribucin. La izquierda est en medio de una crisis de identidad, de la cual no saldr pronto.

Volvamos ahora a nuestros tiempos. En noviembre de 2016, para el asombro universal (y el suyo propio), Trump fue electo presidente. Y solo cuatro meses despus, en marzo de 2017, el Brexit fue un rudo despertar para Europa. Los resentidos y los temerosos acudieron a las urnas para sacar a Gran Bretaa de Europa. El hecho de que la campaa estuvo plagada de falsedades, algo reconocido por los ganadores despus del referndum, fue irrelevante. Quin estuvo en contra del Brexit? El sistema financiero, las corporaciones internacionales, las grandes ciudades como Londres, los profesores universitarios en otras palabras, el sistema. Ms que suficiente.

Hemos agrupado deliberadamente a Estados Unidos y la UE para mostrar que la globalizacin tuvo un impacto global. Y Estados Unidos, que fue creador y garante del sistema internacional, comenz a retirarse de l con Reagan, cuando sinti que se estaba convirtiendo en una camisa de fuerza. Ah comenz la declinacin de la ONU: por iniciativa estadounidense, se separ el comercio de la ONU y se cre la Organizacin Mundial del Comercio. La globalizacin tiene dos motores, el comercio y las finanzas, y ambos estn fuera de la ONU, que se ha convertido en una institucin para la salud, la educacin, la infancia, la mujer y otros sectores no productivos, de acuerdo con el mercado. No es coincidencia que ahora Trump est luchando contra la globalizacin que Estados Unidos invent, y uno de sus principales enemigos es la Organizacin Mundial del Comercio.

Una antigua mxima es que las personas tienen el gobierno que merecen. Pero tambin debemos estar conscientes de que son empujadas por una nueva alianza: la alianza de la derecha alternativa. Que en todos los pases tiene el mismo objetivo: destruyamos lo que existe. Esta red es alimentada al mismo tiempo por Rusia y Estados Unidos. Los idelogos de la derecha alternativa, como Bannon, se dirigen al pblico europeo para fomentar el fin de la Unin Europea, con el claro apoyo de la Casa Blanca. Los populistas en el poder, como Orbn en Hungra o Salvini en Italia (as como los que no estn en el poder, como Le Pen) consideran a Trump y Putin como sus puntos de referencia. Salvini cerr su campaa electoral con la frase Bien hecho, Putin, bien hecho, Trump. Estas alianzas son nuevas y se tornarn muy peligrosas.

Y ahora pasemos a Trump. Con todas las consideraciones anteriores, ahora puede entenderse por qu se lo debera considerar un sntoma y no una causa. Pero su personalidad juega un papel significativo. Tengamos en cuenta que no ha perdido ninguna batalla importante desde que asumi el poder. Ha podido conquistar el control total del Partido Republicano, que ahora es, de hecho, el Partido de Trump. En las primarias para las elecciones de noviembre (todos los escaos de la Cmara y el 50 % del Senado), intervino para apoyar a los candidatos que le gustaban, y sus oponentes perdieron en todos los casos. En Carolina del Sur, Arrington, una legisladora estatal local, le gan a un oponente mucho ms fuerte, Mark Sanford, despus de un tweet de Trump. Ella declar en su discurso de aceptacin: Nuestro partido es el partido Trump. l sabe perfectamente lo que piensan sus votantes y siempre acta de manera de fortalecer su apoyo, ms all de lo que haga. Se conoce su sexismo, y ahora est involucrado en un escndalo con una estrella porno? Traslada la embajada en Israel a Jerusaln y ahora cuenta con el apoyo de los evanglicos, un grupo protestante muy numeroso y puritano, que son una fuente importante de votos. (Curiosamente, Guatemala y Paraguay, que decidieron trasladar sus embajadas a Jerusaln, tambin son pases dirigidos por evanglicos.) Segn una encuesta de Pew de 2004, los evanglicos representaban el 26,3 % de la poblacin, mientras que los catlicos eran el 22 % y los protestantes tradicionales el 16 %. Los evanglicos creen que las Escrituras deben seguirse literalmente y Jerusaln es la capital de Israel.

Trump se ha negado a dar a conocer sus ingresos e impuestos, y no se ha separado de sus negocios de manera formal. En Estados Unidos, esto generalmente es suficiente para presentar la renuncia. Ha sacado de su gabinete a todos los representantes de las finanzas y la industria que puso a su llegada (para ser aceptado por elestablishment), y los que puso en su lugar son todos halcones de derecha, muy eficientes, y ninguno de ellos es un tonto, desde Bolton hasta Pompeo. Ha logrado poner como directora de la CIA a una mujer, Gina Hastel, notoria torturadora, con los votos de los demcratas. Se retir de un tratado muy estructurado con Irn (y otros cuatro pases principales), para llegar a un acuerdo totalmente incierto con Corea del Norte, lo que genera problemas con Japn, aliado estadounidense por definicin. Ha decidido ponerse del lado de Israel y Arabia Saudita contra Irn, porque esta medida cuenta con el apoyo de un gran sector de Estados Unidos. Una de las principales razones por las que no se entienden sus medidas es porque (adems del narcicismo) lo que lo mueve no son los valores, sino el dinero. A Trump le interesa el dinero, no los valores. Se ha peleado con todos los aliados histricos de Estados Unidos y ahora est planteando una guerra arancelaria con ellos, al mismo tiempo que comienza otra con China, simplemente por dinero.

Pero, aunque es errtico, no es impredecible. Todo lo que ha hecho fue anunciado durante su campaa electoral. Y no cree que deba rendirle cuentas a nadie. Ha creado una relacin directa con sus electores, pasando por alto a los medios. Segn Fact Checker, desde que asumi el cargo ha dicho 3.000 mentiras. A nadie le importa. Muy pocos son capaces de juzgarlo. Cuando un presidente de Estados Unidos anuncia que se retira del tratado con Irn porque son el principal financiador del Estado Islmico y Al Qaeda y no hay ninguna reaccin pblica, esa es una buena medida de la total ignorancia del pueblo estadounidense. Los estadounidenses no tienen idea de que el islam est dividido en sunitas y chiitas, ni que los terroristas son sunitas y se basan en una interpretacin extrema del islam, el wahabismo o salafismo. Los iranes, que no son rabes, son chiitas, y son considerados apstatas por los extremistas sunitas, y han perdido miles de hombres en la lucha contra el Estado Islmico. Esta ignorancia le ayuda a Trump a tener a los votantes republicanos, bajo cualquier condicin. Pas de un 37 % de aprobacin al actual 44 %; en el mismo momento de su presidencia, Obama baj del 46 % al 44 %. En el Partido Republicano, su aprobacin es del 82 %.

Trump sabe perfectamente lo que sus votantes sienten y piensan. Esto alimenta su narcicismo. Despus de la reunin con Kim, en la conferencia de prensa, dijo: No pienso que los presidentes anteriores hubieran tenido la misma capacidad. No tolera ninguna crtica o desacuerdo, como bien sabe su equipo. Como resultado, est rodeado de personas que dicen a todo que s, ms que cualquier presidente anterior. Su asistente para el comercio, Peter Navarro, declar que debera haber un lugar especial en el infierno para los lderes extranjeros que no estn de acuerdo con Trump, refirindose a Trudeau de Canad. Al comienzo de su presidencia, los rasgos de su personalidad fueron descritos por 1.500 psiquiatras estadounidenses como patolgicos. La guerra de aranceles que acaba de iniciar con sus aliados ms China, segn la gran mayora de los economistas, producir una baja del crecimiento en todo el mundo. Pero en Estados Unidos nadie reacciona. Todo esto es irrelevante para sus votantes. Ahora tiene una tasa de fidelidad del 92 %, la ms alta desde que Estados Unidos existe.

Considerando todo lo que ha hecho en menos de dos aos en contra del orden existente, nos hace pensar que el peligro real es que gobierne un segundo trmino y se vaya recin en 2024. Para entonces, los cambios en la tica y el estilo sern realmente irreversibles. Hay muchos candidatos en varios pases que lo consideran un ejemplo poltico. Sin dudas, podr cambiar el mundo en el que hemos crecido y que, con muchas fallas, ha sido capaz de generar crecimiento y paz. Es verdad que el sistema poltico tradicional necesita una actualizacin radical y que no parece poder hacerlo. Tenemos que volver a la divisin histrica e inevitable entre los que quieren cambio y justicia y los que no lo quieren. Si bien es difcil prever cmo un mundo basado en el nacionalismo y la xenofobia podr vivir sin conflictos, ahora con la fuerte suba del costo de los armamentos en todo el mundo, y con muchos otros problemas globales, desde el cambio climtico hasta la ausencia de polticas para la migracin, mientras que la deuda mundial ha subido en diez aos hasta alcanzar el 225 % del PNB, lo que s sabemos es que el mundo que ha salido de la Segunda Guerra Mundial basado en la idea de paz y desarrollo, el mundo que est en nuestras constituciones, ese mundo desaparecer. Y la democracia puede ser una herramienta perfecta para legitimar a un dictador. Es lo que est sucediendo en Rusia, Turqua, Hungra, Polonia: un autcrata gana las elecciones. Luego comienza a hacer cambios en la constitucin, para tener ms poder. Un tercer paso es ubicar a todos sus compinches en las instituciones, reducir la independencia de la justicia, controlar los medios de comunicacin, y as sucesivamente. El cuarto paso es actuar en nombre de la mayora, contra las minoras. Esto no es nuevo en la historia. Hitler y Mussolini al principio fueron elegidos. Son muchos los hombres de la providencia que cierran filas

El periodista y economista talo-argentino, Roberto Savio fue cofundador y director general de Inter Press Service (IPS), de la que ahora es presidente emrito. En los ltimos aos fund Other News. Tambin es asesor del Consejo de Cooperacin Global y de INPS-IDN, la agencia insignia del International Press Syndicate.

Nota de Rebelin:

*Trump inici la presidencia de EE.UU. en enero de 2017; cumplir dos aos en el puesto en enero de 2019.

Fuente: http://www.other-news.info/noticias/2018/06/trump-esta-aqui-para-quedarse-y-cambiar-el-mundo/ 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter