Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Yemen
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2018

La ignominiosa batalla por Hodeidah

Mark Aguirre
TopoExpress


Es el sexto da del injustificado asalto a Hodeidah y la informacin es escasa y confusa. Lo nico seguro es que los Emiratos, que lideran a la coalicin en la batalla, estaban equivocados cuando auguraron una victoria, fcil, rpida y limpia.

La confusin que existe sobre lo que est pasando sobre el terreno es tan grande que ni siquiera se sabe quin controla el aeropuerto situado al sur de la ciudad. El viernes, dos das despus de iniciarse la ofensiva terrestre apoyada por constantes bombardeos areos, los saudes anunciaron que lo haban tomado, pero el sbado circul por la red un vdeo filmado en el edificio de llegadas del aeropuerto en el que un comandante de la resistencia huzie llamaba a seguir defendindolo.

En una situacin tan dinmica es difcil predecir cul ser el desenlace, pero el sufrimiento para la poblacin ya ha comenzado. El ministerio de salud en Sanaa ha denunciado un bombardeo contra la sala de coordinacin de socorro del hospital de Al-Thawrah. Todava no se han reportado combates en el ncleo urbano, pero las personas que quieren huir del infierno han quedado atrapadas. Salieron decenas de miles de personas antes del asalto, muchos de ellos a campos de desplazados. Desde el sbado la principal carretera de salida que va a Sanaa est cortada por los combates para controlar las rutas de avituallamiento; algo que parece decisivo en esta batalla por Hodeidah.

Hodeidah es el principal puerto yemen en el mar Rojo, donde viven 600 mil personas. Es una ciudad con un calor agobiante, con mucho movimiento comercial, un puerto burbujeante y una gran vida en sus calles. Por Hodeidah entran el 90% de las importaciones y el 80% de la enorme ayuda humanitaria (comida, medicinas, fuel) que requiere un pas devastado por tres aos de guerra. Lo que est ocurriendo es un asalto ignomioso a un vulnerable centro urbano densamente poblado; un ataque que adems tiene nefastas implicaciones para la vida de millones de personas que lo han perdido todo por la guerra y ahora viven gracias a la ayuda humanitaria que entra por el puerto.

Lisa Grande, la Coordinadora humanitaria de Naciones Unidas para Yemen, advirti cuando el asalto era inminente que en el peor caso, un asalto prolongado, tememos que al menos 250 mil personas puedan perderlo todo, incluso sus vidas. No hay que olvidar que Yemen sufre la peor crisis humanitaria actual en el planeta, con millones de personas hambrientas. Conociendo esto es inconcebible, pero no extrao, que el Consejo de Seguridad encabezado por Estados Unidos, Gran Bretaa y Francia haya rechazado una resolucin de Suecia llamando a un alto el fuego mientras se encontraba una solucin negociada a la crisis.

El Comit Internacional de la Cruz Roja ha acumulado comida, medicinas, sistemas para purificar agua, pero el problema, si la batalla se intensifica, ser distribuirlos. El desatre ser proporcional al tiempo que dure la batalla, y puede ser largo si no se encuentra una salida negociada. Al final la superioridad area puede que prevalezca, pero el control de Moja, un pequeo puerto al sur de Hodeidah, llev a que la coalicin tardara meses en consolidar su poder.

El ejrcito de Emiratos Unidos lidera el asalto. Parece que la coalicin ha dividido las tareas y Emiratos se ha hecho cargo de ocupar la costa. El primer da del asalto misiles huzes daaron severamente un navo de guerra emirat matando a cuatro de sus oficiales. Los saudes estn a cargo de los constantes bombardeos areos. Solo el domingo se reportaron cinco olas de ellos sobre el aeropuerto. El lunes, helicpteros Apache atacaron el barrio de Manzar, al este del aeropuerto. Un barrio donde hay civiles atrapados.

Antes de iniciar la ofensiva dijeron que el asalto terrestre sea liderado por Tarek Saleh, un sobrino del presidente que, furioso por el asesinato de su to por los huzes, se habra cambiado de bando con parte de sus soldados. Al final no era ms que propaganda para esconder el hecho de que la guerra de Yemen es cada vez ms una guerra de agresin y menos una guerra civil. Puede que Tarek Saleh est participando en la ofensiva, odia a los huzes, pero no ha reconocido a los emirats como sus jefes. De cualquier forma, por la informacin que se tiene, el ejrcito del gobierno de Hadi, el gobierno que la comunidad internacional sigue reconociendo como el gobierno del Yemen, es inexistente. La ofensiva est liderada por 1.500 militares de Emiratos empotrados como oficiales en milicias de combatientes yemenes pagados se calcula su nmero en cinco mil, y al menos siete mil soldados sudaneses. No se sabe cuntos soldados tiene desplegados el gobierno de facto de Sanaa en la batalla, pero se calcula que los huzes tienen alrededor de cien mil combatientes en todo el pas. El gobierno de facto distingue entre el ejrcito y las milicias huzes a la manera del Lbano, donde coexisten Hezbolah y el ejercito libans.

Los emiratos saban desde el principio que necesitaban ayuda para el asalto. Pero Estados Unidos y Gran Bretaa, sus grandes aliados en esta guerra de agresin, se negaron a proporcionarla, temerosos del desastre humanitario que puede ocasionar; an as dieron luz verde al asalto mientras no se interrumpiera la entrega de ayuda humanitaria desde el puerto. El Pentgono est en una situacin incmoda, porque la resistencia poltica en el Congreso de Estados Unidos a la guerra de Yemen est creciendo. Bob Corker, el senador republicano que preside el Comit de Relaciones Exteriores, ha mandado una carta a Mike Pompeo, el Secretario de Estado, expresando su grave alarma por el ataque. Los senadores no encuentran que los huzes sean una amenaza a la seguridad de Estados Unidos o hayan organizado ataques terroristas contra sus ciudadanos o intereses.

Francia un reserva en la guerra, pero fiel vendedor de armas a saudes y emirats parece que vio su oportunidad de mostrarse como un campen neocolonial y ha mandado tropas especiales para ayudar a los Emiratos. No con buenos resultados, si se confirma el apresamiento por los huzes de uno de sus barcos, incluida su tripulacin, en aguas de Hodeidah.

La toma del puerto tiene un valor militar relativo en el avance hacia Sanaa. Hodeidah est a solo 140 kilmetros de la capital, pero les separan dos mil metros de altura, con pasos de no fcil acceso. Puede que los agresores necesiten una victoria simblica despus de tres aos de estar atrapados en una pesadilla. Pero de cualquier manera el asalto tiene una importancia estratgica dentro de la concepcin tribal que los saudes tienen de la guerra. Una estrategia que busca derrotar a los yemenes usando como arma el hambre y el sufrimiento de su poblacin. En tres aos de bombadeos han destrozado todas las infraestructuras del pas, incluidos centros de abastecimiento, hospitales, depuradoras La mayora de sus ataques areos han tenido objetivos civiles, no militares.

En agosto de 2015 sus aviones destrozaron cuatro gras gigantes mviles del puerto de Hodeidah para dificultar la ayuda humanitaria (reparadas en enero de 2018). Despus, empezaron un bloqueo a los barcos que se aproximaban con comida, medicinas o combustible, hasta el punto de reducir la llegada al puerto de ayuda humanitaria al mnimo. Parece que no es suficiente el pretexto dado es que los barcos traen armas y misiles de Irn ocultos; las organizaciones humanitarias que los contrataban lo han negado y han acabado organizando el asalto. La negativa del Consejo de Seguridad a escuchar a Suecia es todava ms llamativa porque el 24 de mayo el mismo consejo aprob la resolucin 2417 condenando la prctica de hacer pasar hambre a civiles como mtodo de guerra. Es la poltica practicada por los saudes en Yemen. Un crimen de guerra que no puede ser ignorado.

Las negociaciones para parar el asalto a Hodeida han comenzado, pero las posibilidades de xito son muy pocas, porque los saudes ni tan siquiera reconocen a los huzes como un actor poltico. El enviado especial de la ONU, Martin Griffiths, lleg a Sanaa el fin de semana pasado y tiene previsto informar al Consejo de Seguridad esta semana. Mientras tanto los muertos siguen aumentando. A fecha de este ltimo domingo haba ms de 300, incluidos civiles. Jim Mattis, el secretario de defensa de los Estados Unidos, haba advertido a sus aliados rabes cuando fueron a pedirle ayuda directa de que el asalto poda convertirse en una pesadilla. Lo ignoraron. Pero parece que por una vez Mattis puede tener razn.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/batalla-por-hodeidah-en-yemen/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter