Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2018

La perspectiva de la comprensin
Hugo Chvez y lo que merece recordarse para entender Venezuela

Miguel. A Jimnez
Rebelin


En 1994 tras cumplir condena por el alzamiento del 4 de febrero de 1992 contra Carlos Andrs Prez y sus polticas econmicas dictadas por el FMI, Hugo Chvez comenz un largo periplo por toda la geografa de Venezuela para trasladar a los sectores secularmente excluidos del pas, entre los cuales se poda empezar ya a incluir a grandes capas de las clases medias, un mensaje de cambio y de refundacin poltica; junto con colaboradores y militantes provenientes en su mayora de la izquierda ,entre ellos Nicols Maduro, comenzaba a ensamblar un esbozo de organizacin poltica con la que disputar los comicios presidenciales de 1998. Una agente del DISIP (Servicios de Inteligencia Venezolano) llamada Silvia, fue elegida para hacer un seguimiento de toda aquella actividad poltica:  Comenz justamente cuando l sali en 1994 a dar su gira internacional... Segu su periplo por Colombia, luego a otros pases, y finalmente a Cuba. Como recuerda la propia Silvia al fallecido periodista de Prensa Latina Luis Bez, la DISIP era asesorada y entrenada a travs de cursos tanto por la CIA como por el MOSAD: Yo nunca me reun con ellos (MOSAD) aunque s haba asesora

Con respecto a la CIA aclara : los cursos de entrenamiento se hacan en hoteles de Caracas. Nunca lo hacan en la embajada propiamente, pero los certificados s salan de all, tal y como aparece en el membrete.

Silvia se percat de las capacidades sobresalientes que tena Chvez para la comunicacin: En La Habana, Chvez ratific algo que yo vena alertandoAplicaba con extraordinario acierto la psicologa de masas. No era un loco, como lo llamaban en la prensa y tambin algunos oficiales de la DISIP.

Esta conceptualizacin de Chvez como un excntrico peligroso e inculto, cuaj sin dificultad en los medios espaoles tanto por ignorancia como inters econmico: en la medida que Chvez y el proceso Bolivariano mostraban un horizonte poltico de inclusin de los sectores populares a la vez que de control sobre los inmensos recursos naturales, especialmente del petrleo, la visceralidad de la llamada prensa seria espaola iba en aumento; merece destacar la prdida de todo decoro por parte del otrora diario de la progresa espaola, poniendo de manifiesto las potentes imbricaciones entre la prensa y las multinacionales energticas espaolas, as El Pas lleg a publicar una editorial apologtica del golpe del 11 abril de 2002 , golpe de factura sucia donde los haya, en el que algunos medios tomaban parte activa al hacer creer a la opinin pblica internacional que los chavistas haban masacrado a tiros una manifestacin de la oposicin. La realidad era muy otra: francotiradores apostados desde altos edificios de la Avenida Baralt disparaban a mansalva a dos manifestaciones de signo contrario que nunca llegaron a encontrarse cara a cara. La mezcla de imgenes realizadas por dos cadena privadas, Globovision y Venevision asociando los muertos opositores con los disparos de chavistas (algunos de los cuales estaban defendindose de la balacera que les estaba cayendo desde los edificios) tena que aportar el justificante del golpe para acabar con Hugo Chvez y colocar al presidente de Fedecmaras (la patronal) Pedro Francisco Carmona Estanga en la presidencia de la repblica. El golpe triunf durante unas horas pero hubo un par de detalles con el que no contaban: el corresponsal de la CNN Otto Neustald grababa el comunicado de cuadros militares que apoyaban el golpe, en l, se hablaba ya de vctimas mortales por disparos en la Avenida Baralt, sin embargo posteriormente se percat de que cronolgicamente las victimas mortales todava no se haban producido en el momento en el que los militares que apoyaban a Carmona Estanga lean el comunicado. El segundo aspecto que menospreciaron los golpistas fue la inmensa movilizacin popular desde los cerros de Caracas para defender el proceso bolivariano y a quin lo encarnaba.

Este ltimo aspecto no es un asunto menor ya que la gente que se moviliz y perdi la vida defendiendo a Chvez tena el mismo color de piel que el presidente. No hace falta ser un avezado lector de manuales de teora poltica para entender lo que ocurra y ocurre hoy en Venezuela ya que cualquier visitante de Caracas puede leer el conflicto de clase inscrito en el disparatado urbanismo de la ciudad. Los desajustes y exclusiones que genera el subdesarrollo dejan su impronta en los espacios humanos. Es curioso ver a un representante nacionalista como Anasagasti (representante de la dispora vasca en Venezuela) clamar por la democracia en Venezuela, l y los suyos que tuvieron que ver, encerrados en sus bien dotados Hogares Vascos, como alrededor creca imparable la desigualdad y la violencia poltica contra los sectores populares en los 70, 80 y 90. Sera bueno que se comprendiese que el derecho de autodeterminacin en Venezuela pasa por el control poltico y social de las riquezas naturales. Chvez y su proyecto poltico representaba y representa a las clases subalternas y su derecho a ser nacionalistas tambin, a los intentos por construir equilibrios sociales y soberanas reales sobre los ingentes recursos de todo tipo que alberga Venezuela, y no slo estoy hablando de hidrocarburos y de la faja del Orinoco.

Al igual que los creadores del Quattrocento, hay que empezar a construir la perspectiva histrica que explique lo que acontece en Venezuela; es precisamente en los vastos recursos naturales que posee el pas (hidrocarburos, oro, hierro, manganeso, agua, coltn, bauxita etc.) en los que hay que situar el punto de fuga de esta perspectiva de la comprensin. Entre 1976 y 1995 el estado venezolano ingres por venta de petrleo 270.000 millones de dlares (el equivalente a 20 planes Marshall) ; PDVSA, la empresa estatal desde 1976, funcionaba en realidad como un cenculo poltico de gestin de la oligarqua rentista, mientras dos partidos polticos (COPEI y AD) practicaban el turnismo poltico desde 1958, dando a este modelo una apariencia democrtica. Por otra parte EEUU, siempre consider a Venezuela y su industria petrolera como algo propio, esto ya lo demostr en 1908 cuando fue derribado el gobierno de Cipriano Castro ms proclive a que el estado tuviese cierta autoridad y peso a la hora de gestionar las concesiones a empresas extranjeras (fundamentalmente britnicas y estadounidenses) para la explotacin de recursos como el petrleo. El golpe dado por el general Juan Vicente Gmez cont con el apoyo manifiesto de las embajadas de Reino Unido, EEUU y Brasil ; a los pocos das y como colofn cuatro buques de la armada norteamericana se situaban en el puerto de la Guaira para garantizar las nuevas directrices.

Llegados aqu, hay que regresar a la figura y el liderazgo de Hugo Chvez y darse cuenta, como se dio cuanta Silvia, que este militar, cuyos referentes polticos eran Velasco Alvarado, Omar Torrijos y los militares portugueses que se alzaron en la Revolucin de los Claveles, tena clara esta perspectiva histrica. Sin embargo Chvez y su liderazgo fueron de algn modo incompresibles y hasta extemporneos a los ojos de cierta Gauche Divine europea y no europea. No se puede entender a Chvez sin conocer las coordenadas culturales e idiosincrticas de los Llanos venezolanos: personas orgullosas, extraordinariamente extrovertidas en la comunicacin y a la hora de mostrar y exhibir sus sentimientos, personas impregnadas de una gran religiosidad, mezclada con cierta tendencia a la supersticin. El pintor y ceramista Joan Mir deca que su fuerza para pintar y crear la reciba por los pies, como los campesinos catalanes. Algo muy similar se puede afirmar de Chvez, orgulloso de sus orgenes y de su ecosistema cultural en el que la expresin musical cantada de los diferentes gneros musicales (Joropo , Pasaje, Galern, Quirpa) nos da muchas pistas de en qu lugar se situaba a la hora de desarrollar la comunicacin poltica y social. Si se escuchan las letras de Eneas Perdomo o de Cristbal Jimnez , siempre aparece un Yo maysculo cantando y explicando lo que le rodea (naturaleza de contrastes, horizontes sin fin, el amor , la vida, la muerte, el orgullo, las historias, las gentes) Un Yo que se explayaba emocionalmente para conectar con los sectores excluidos y devolverles la autoestima y la identidad. Chvez saba que para poner en marcha un proyecto poltico como el que portaba era necesario mover estas dos palancas. Podemos desde la izquierda pensar que los liderazgos fuertes y carismticos entraan muchos peligros y semillas potenciales de degeneracin, y es verdad, pero cuando la injusticia y el subdesarrollo han devastado ya tantos resortes humanos, se hace apremiante comenzar por aqu, por decirle a la gente que su miseria material y moral no es fruto de un designio divino.

Chvez, persona leda y destacado por muchos profesores de la academia militar como el joven ms inteligente y carismtico que haban tenido, arm esta manera de comunicacin tan efectiva y directa a pesar de que los media lo sacaban fuera de contexto continuamente. Cuando en 2006 Chvez habl en la sesin de la ONU y compar al presidente Bush con el diablo Chvez no hizo nada ms que recordar el poema clsico venezolano Florentino y el Diablo de Alberto Arvelo Torrealba, una suerte de Martin Fierro venezolano en el que Florentino, humilde campesino llanero portador de identidad y valores propios se enfrentaba mediante los versos en dcima, al mismsimo Diablo representante de los intereses forneos. Conviene si se tiene a mano observar esta intervencin completa o por ejemplo el discurso de la toma de posesin del ao 2007 para darse cuenta de que efectivamente Chvez era muy peligroso para las lites, su didctica mova y teja con maestra conceptos polticos, imaginarios colectivos y perspectivas histricas de la comprensin.

Hay una herencia de Chvez que en mi opinin debe ser guardada como un tesoro: este militar saba que los afectos deban de ser colocados en el centro del accionar poltico como motor y como brjula de las transformaciones profundas.

Si alguien est interesado realmente en saber qu ocurre en Venezuela que comience por ver La Batalla de Chile de Patricio Guzmn y que recuerde tambin lo que exigi Nixon a sus asesores con respecto al gobierno de Salvador Allende: Hacer gritar a la economa


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter