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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2018

Guatemala
Impunidad, criminalizacin social y represin

Giorgio Trucchi
Rel-UITA

El pacto de corruptos sigue vivito y coleando


En agosto del ao pasado, la decisin del presidente Jimmy Morales de declarar persona non grata a Ivn Velsquez, jefe de la Comisin Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), puso el pas al borde de una nueva grave crisis poltico-institucional. Desde entonces, la situacin, lejos de mejorar, ha venido empeorando.

Jorge Santos es coordinador general de la Unidad de Proteccin a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos de Guatemala (Udefegua).

El pasado 23 de marzo, en el marco de la Huelga de Dolores[1], mientras acompaaba a miembros de la Asociacin de Estudiantes Universitarios (AEU) que haban sido amenazados de muerte, fue atacado por un individuo encapuchado que le golpe en la cabeza con un bate de madera. Afortunadamente no result con lesiones graves.

Santos convers con La Rel sobre la grave situacin que viven las y los defensores de derechos humanos.

-Cmo sigue la situacin de los derechos humanos en Guatemala?

-Los ataques no han parado. Lo que ocurri con el comisionado Velsquez es parte de una estrategia mucho ms amplia que involucra a los actores del denominado pacto de corruptos[2].

Desde el Congreso aprobaron leyes que amplan el marco de impunidad a niveles insospechados, tratando de dejar en libertad a sujetos en prisin preventiva por graves delitos de corrupcin.

Afortunadamente la poblacin se moviliz masivamente y los diputados tuvieron que dar marcha atrs.

-Qu pas despus?

-Luego de esta victoria popular ha habido un incremento de las agresiones en contra de personas que defienden los derechos humanos.

Tambin hubo desalojos violentos consumados para garantizar los intereses espurios de pequeos grupos de personas pudientes. Eso dej a cientos de familias indgenas y campesinas al borde de una grave crisis humanitaria.

Tampoco ha parado la campaa de difamacin y estigmatizacin contra personas y autoridades que defienden los derechos humanos, a la par del intento de ampliar esquemas que limitan el accionar de la poblacin.

-De qu manera lo limitan?

-Hay al menos cuatro proyectos de ley que nos preocupan muchsimo porque pretenden profundizar la criminalizacin de personas y organizaciones que defienden los derechos humanos, la tierra y los bienes comunes.

Tambin pretenden favorecer el financiamiento ilcito a partidos polticos, as como enjuiciar y destituir a funcionarios pblicos honestos.

Hace poco, el mismo presidente Jimmy Morales volvi a difamar al comisionado Ivn Velsquez, el procurador de Derechos Humanos Augusto Rodas y la ex fiscal general Thelma Aldana.

Tambin incit a la violencia en contra del Comit de Desarrollo Campesino (Codeca). Prcticamente dio carta blanca a los agresores y, pocos das despus, comenzaron los ataques a dirigentes campesinos e indgenas.

En menos de un mes asesinaron a Jos Can Xol, Mateo Chamn Paau y Ramn Choc, del Comit Campesino para el Desarrollo del Altiplano (CCDA), y a Luis Arturo Marroqun del Codeca.

En este mismo periodo, el presidente Morales solicit tambin la expulsin de los embajadores de Suecia y Venezuela. As que la estrategia represiva del ao pasado no slo ha continuado, sino que ha ampliado su esquema.

Una campaa sistemtica
Los mismos de siempre

-Quin est detrs de esta estrategia?

-La vieja oligarqua conservadora, el poder econmico tradicional y el emergente, la lite poltica, ex militares y el crimen organizado.

El mismo presidente Morales, que se ha convertido en un remedo de dictadorzuelo cada vez ms asediado, su hijo y su hermano tienen juicios pendientes.

Todo ellos son los que estn poniendo los recursos, la logstica y las herramientas para esta estrategia que apunta a producir un retroceso sistmico en el pas.

Tampoco podemos olvidar que hay estructuras enquistadas en el Estado que se prestan a los actos de criminalizacin y represin en contra de defensoras y defensores.

Ante esta situacin, el movimiento social y popular tiene una conciencia cada vez ms amplia de la necesidad de articular, no slo para la accin, sino para construir una agenda poltica que permita transformar la sociedad.

Notas:

[1] Tradicin estudiantil desde inicios del siglo XX en la que se realizan crticas al sistema a travs de un desfile bufo.

[2] http://informes.rel-uita.org/index.php/sociedad/item/la-crisis-detras-de-la-crisis

Fuente: Rel-UITA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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