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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2018

Entrevista a tres lderes comunitarios tras la represin en el departamento de Alta Verapaz, Guatemala
El problema no es la hidroelctrica, sino la forma en que lo hacen

Eleuterio Pop Caal
Rebelin


Desde hace tiempo en Guatemala se da un aluvin de nuevas iniciativas comerciales que tienen que ver con la extraccin de recursos naturales: minera a cielo abierto, plantas hidroelctricas, cultivos extensivos para biocombustibles -etanol- quitando terrenos a los cultivos alimenticios como el maz y el frijol (bsicamente palma africana y azcar).

Estas industrias extractivas, como se les conoce, se realizan en territorios ancestrales mayas, donde estn asentados pueblos originarios desde hace miles de aos. Para acometer tales emprendimientos, en general los pueblos son expulsados y sus tierras tradicionales son apropiadas ilegalmente por los grandes capitales. El Estado, en vez de buscar armonizar las partes, termina favoreciendo a las grandes empresas (guatemaltecas y extranjeras).

ltimamente, ante los reclamos de los pueblos expoliados, han aparecido formas clandestinas de represin, provocando muertes y desapariciones, como en los peores aos de la guerra interna que sufri el pas entre 1960 y 1996. Todo indica que son estructuras paraestatales, que funcionan con absoluta impunidad. Nunca las denuncias surten efectos, y las poblaciones se ven cada vez ms marginadas.

Los norteos departamentos de Alta Verapaz y Baja Verapaz, donde estn asentados pueblos mayas tradicionales (qeqches, pokomches, aches), han sido especialmente castigados.

He aqu una entrevista a tres lderes comunitarios de la regin (por razones de seguridad se omiten sus nombres), que explican en detalle cmo est la situacin.

 

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Pregunta: Cmo est la situacin de ataques contra el movimiento popular en la regin de Alta y Baja Verapaz?

Respuesta: Hay un retorno de los aparatos clandestinos del pasado, aprovechando nuevos elementos, como sicarios del narcotrfico. Aqu estn involucrados finqueros y dueos de empresas hidroelctricas. Esto provoca miedo y divisin en el movimiento popular en toda nuestra regin. Es preocupante. Qu se dio en Cobn o en la Sierra de las Minas, por ejemplo? Hubo muertos. Y por qu? Porque toda esta derecha recalcitrante y conservadora, viejos terratenientes y nuevos capitalistas depredadores, estn bien equipados para evitar que levantemos la voz. No permiten que nos organicemos como pueblos y que protestemos por nuestros derechos. Histricamente nos han despojado de nuestras tierras ancestrales, y el despejo sigue al da de hoy. Sigue con ms fuerza. Por eso, porque nos levantamos contra esa injusticia, hoy da la persecucin y la represin se intensifican.

Da un poco de pena hablar de todo esto, porque sabemos que el Estado defiende a las hidroelctricas y a todo lo que se llama industrias extractivas. Las comunidades levantamos la voz porque sabemos que hay algunos artculos de la Constitucin que nos defienden. O que nos deberan defender, segn dice el papel. Sabemos que para cualquier negocio de esas caractersticas habra que hacer consultas de buena fe con la comunidad, tal como lo sealan el Convenio 169 de la Organizacin Internacional del Trabajo, o el Cdigo Municipal; pero las empresas y el Estado violan eso, no lo hacen, no nos toman en cuenta. En todo caso, estas empresas compran a la justicia para ponerla de su lado. No tienen la razn, sino el dinero y la fuerza bruta.

Pregunta: Para que quede claro y no se siga criminalizando la protesta ni considerndola como un factor de supuesto atraso que ira contra el progreso: por qu los pueblos estn contra toda esta industria exctrativista (minera, hidroelctricas, cultivos extensivos para agroexportacin?)

Respuesta: Por un lado, porque la instalacin de todos estos negocios va de la mano del desplazamiento de las comunidades, un desplazamiento contra nuestra voluntad. Y al desplazarnos, ni las empresas ni el Estado nos dan nuevas tierras para trabajar, por lo que se nos crea un grave problema, porque no hay para la comida. Al que se enfrenta a eso, la justicia, que est comprada, no lo defiende. Nos atacan, nos persiguen, nos matan, o nos ponen orden de captura. Por otro lado est el problema del medioambiente, porque con todas estas industrias estn destruyendo la flora y la fauna de los lugares, sin importarles nada. Contaminan todo sin ningn cuidado, aunque digan lo contrario. Pueden mostrar supuestos avances en el cuidado de la naturaleza, pero sabemos que no es cierto, que es pura propaganda para distraer. Por todo eso decimos que el Estado corrupto, en vez de defender a los pueblos, nos ataca. Cuando protestamos por nuestros justos derechos, por nuestras fuentes naturales de alimentacin, por nuestros ros, por nuestra casa, nuestros bosques, nos reprimen. Dicho de otra manera: no estamos contra las hidroelctricas porque s, por puro capricho. Las hidroelctricas no son malas; al contrario: producen energa, que es vital para las sociedades, y producen energa limpia, renovable. Eso est bien. Por qu estamos en contra? Por la forma en que lo hacen: no nos consultan tal como est estipulado que deberan hacerlo, nos roban nuestros territorios, nos expulsan, producen energa pero a nosotros no nos llega, venden carsima esa energa, ningunean a los pueblos, en muchos casos nos dejan sin agua porque la capturan para sus represas y secan nuestras fuentes de abastecimiento; y si protestamos por todo esto, nos reprimen. Que quede claro: el problema no es la hidroelctrica en s, sino la forma en que lo hacen, como negocio privado. Quin se beneficia de esto? Los pueblos, por supuesto que no. Solo los grandes ricos de siempre. Por qu no hacer hidroelctricas cooperativas manejadas por las comunidades? Eso sera lo correcto! Eso es lo que levantamos en nuestras luchas: energa elctrica para el pueblo manejada por el pueblo. Y por decir y buscar eso, nos reprimen.

Pregunta: Concretamente, cmo es la represin que se est viviendo en los departamentos de Alta Verapaz y Baja Verapaz?

Respuesta: Hay muertos, hay desaparecidos y hay muchas rdenes de captura libradas contra los lderes que se atreven a levantar la voz. Muchos de esos atentados se dieron en torno a la empresa hidroelctrica Renace, que pertenece al grupo empresarial guatemalteco Multinversiones, uno de los ms poderosos del pas, propietario de varias plantas generadoras de energa, y al millonario espaol Florentino Prez, el dueo del Real Madrid. El Ministerio Pblico, en vez de averiguar y esclarecer esos atentados, mira para otro lado, y despus empezaron las persecuciones de las viudas y los hurfanos de esos compaeros asesinados. Eso recuerda las prcticas represivas del pasado, donde se golpeaba a alguien como castigo ejemplar para que nadie quisiera volver a protestar, a organizarse. Represin ha habido siempre en la zona, por ejemplo los desalojos de tierras; en eso participa la polica o el ejrcito; lo preocupante de ahora es que son grupos clandestinos, y el Estado nunca averigua nada, no dice nada. Nos sentimos desamparados, totalmente desprotegidos.

El gobierno hace propaganda diciendo que est mal oponerse a las hidroelctricas, que eso es retrgrado. Es decir: eso forma parte de otra ofensiva contra el campo popular, tratando siempre de dejarnos en mal ante la opinin pblica, mostrando solo una cara de la situacin. Todo lo que estn haciendo tiene un orden lgico: nos matan, nos aterrorizan, nos desprestigian, y si no, ponen rdenes de captura contra lderes comunitarios que estn protestando y levantando a la gente.

A todo esto hay que agregar la presencia del narcotrfico en la regin, que necesita un lugar tranquilo, sin conflictos, para que no est el ojo pblico puesto sobre la zona para que puedan hacer sus negocios sin sobresaltos. Por ejemplo, en la regin de Santa Valeria, en Alta Verapaz, es donde hay plantaciones de coca, y tambin laboratorios para elaborar la cocana. O sea que la regin norte del pas, Alta Verapaz y tambin El Petn, pas de ser un lugar de trnsito de la droga a un lugar de produccin. Por todos esos motivos estn matando a nuestros compaeros, o nos estn metiendo presos. Hay presos, o perseguidos, de varias organizaciones populares. Cualquiera que aqu hable de ms, critique, denuncie algo, es candidato a la represin. Y hoy da la represin es desaparicin o muerte, como lo fue durante la guerra.

Pregunta: Entonces, el narco-negocio pas a ser algo importante en la zona?

Respuesta: Definitivamente. Por ejemplo en la regin de Purulh, Baja Verapaz, se encontraron plantaciones de coca y amapola. El campesino comn, que trabaja en esos cultivos, en general ni sabe qu son esas plantas. Se limita a cultivarlas, le pagan bien, y ya estuvo. Algunos simplemente saben que son flores. Hay muchos militares ligados a este negocio; durante la guerra contrainsurgente tuvieron todas las facilidades para hacerlo, y lo hicieron. Hoy da todo eso representa un poder econmico fuerte, sin dudas. El narco est metido en infinidad de negocios, haciendo lavado: hay prostbulos, comercios diversos, cantinas, bienes races. De hecho, hay muchas alcaldas que trabajan directamente para los narcos. Hasta en el negocio del maz hay narcolavado. Esta actividad econmica, si as puede llamrsele, crea divisionismo en las comunidades, porque hay mucha gente que ah obtiene un salario o ciertos beneficios, y por tanto termina defendiendo a los narcos, confundida, desorientada. Hay quien dice que, en definitiva, el narco es bueno. Incluso en algunos lados se da que la poblacin los protege, los apoya. Como obtiene algn beneficio, los quiere. Es decir: es poblacin comprada, cooptada.

Quienes estn involucrados son los militares retirados que participaron en la guerra, pero tambin muchos en activo, con todos sus tentculos, los que siguen ligados a los grupos clandestinos que hoy estn llevando a cabo estas agresiones contra el campo popular. Ya van varios atentados en el pas en estos ltimos das, y aqu en las Verapaces el clima de intimidacin contra los luchadores comunitarios es casi continuo. Hay muchos ex kaibiles vinculados al narco, y tambin vinculados al grupo de Los Zetas.

Pregunta: No estaba desarticulada esa banda?

Respuesta: Lo estuvieron por un tiempo, pero han vuelto. Si bien sus dirigentes haban sido condenados con penas de ms de 30 aos, gracias a sus tretas legales ya estn libres de nuevo, y ahora estn reorganizndose, y estn operativos. Y tienen bastante presencia en las comunidades. Compran voluntades. Pero tambin atacan a las comunidades. Por ejemplo, hacen un tipo de extorsin rara: te prestan dinero medio a la fuerza, te obligan a que tomes un prstamo, y despus te cobran con intereses usurarios. Y cuidadito si no se les paga! De eso nadie quiere hablar, por el miedo, pero as es.

Pregunta: La poblacin comn, el campesino o la campesina comn que no tiene una visin poltica crtica de este asunto, qu dice de todo esto?

Respuesta: Nada. Los pueblos estn muy desorganizados, no reaccionan. El dao que la guerra ocasion a los tejidos sociales fue demasiado grande, y tal vez todava por varias dcadas va a dejar ver sus secuelas. Junto a eso tenemos toda la cooptacin que se hace del campesino comn, que a veces, lamentablemente, por confusin termina defendiendo a las hidroelctricas, o a los narcos. Encima, tenemos el aluvin de iglesias evanglicas que aparecieron estos aos: hay 57,000 iglesias de esas en el pas. Ese es otro factor de divisionismo, de desunin, desmovilizando toda lucha popular. Incluso tanta ONG (en la regin hay 254) tambin sirve como un factor de divisin de las comunidades. Hay de todo entre las ONGs, pero en muchos casos no sirven para nada. Ofrecen de todo creando expectativas en la gente, y despus no cumplen. Algunas, por ejemplo, trabajan para las hidroelctricas o para las compaas palmeras en contra de las comunidades. Eso es terrible, pero es as.

Por otro lado, estos aparatos clandestinos que funcionaron durante la guerra sucia, toda esas estructuras represivas de inteligencia, paramilitares, todas las iniciativas contrainsurgentes del pasado, el seguimiento a lderes y activistas, todo eso nunca se desactiv, sigue vivo, bien montado, operativo. Son esas estructuras las que ahora estn dando estos golpes, asesinando, reprimiendo.

Pregunta: Las estructuras de las PAC, las Patrullas de Autodefensa Civil, y los comisionados militares, tan importantes durante la guerra, juegan algn papel en todo este retorno de la represin el da de hoy?

Respuesta: No est claro, pero seguramente s. Por ejemplo, personajes como Leonel Chacn, el ex alcalde de Cobn, que se lo ve muy activo en este momento, un personaje de la derecha pesada, sin dudas por algo debe estar movindose. Las PAC siguen organizadas, porque estn esperando todava un resarcimiento que se les debe. Y eso las mantiene activas.

Pregunta: Y qu personajes empresariales pueden mencionarse como ligados a toda esta reorganizacin de la derecha represiva?

Respuesta: Aunque no puede demostrarse claramente ese vnculo, los grupos nacionales que tienen negocios por aqu son los Gutirrez-Bosch, con hidroelctricas, el grupo Arimany, principal productor de papel del pas, la familia Torrebiarte, ligada a la produccin extensiva de palma africana, tambin la familia Molina y el grupo Weymann, todos vinculados a la produccin de palma aceitera o palma africana. Hay que mencionar tambin a los Gutirrez-Bosch como propietarios de la finca maderera ms grande del pas, en la zona de San Pedro Carch. Por supuesto que los respetables empresarios no son, directamente, los que andan reprimiendo. Pero para eso estn esos aparatos clandestinos. O incluso, el mero ejrcito. Por ejemplo, en la Finca Bremen, en Purulh, departamento de Baja Verapaz, donde se encuentra la hidroelctrica Hidro-Jumin , hay un destacamento del ejrcito. Un destacamento del ejrcito nacional, pagado con nuestros impuestos, custodiando a una empresa privada!

Pregunta: Ante esta ola represiva, como campo popular, qu debe hacerse, cmo debe enfrentarse esto?

Respuesta: Con organizacin. Lamentablemente, en este momento no hay una organizacin slida que pueda conducir todo ese descontento. Las comunidades resisten como pueden, pero falta un liderazgo claro, bien definido. Los lderes que aparecen como los ms importantes, son golpeados. En este momento, los estn metiendo presos. Ahora hay ms de 500 rdenes de captura libradas contra dirigentes comunitarios, con cualquier excusa, por ejemplo: atentado contra la propiedad privada, secuestro, delitos contra el medio ambiente, bloqueos. Cualquiera de estos cargos los presentan como terrorismo o sedicin. Da pena, porque hablan de nosotros como invasores, cuando muchos de los grandes finqueros de la zona no tienen papeles, no tienen ttulos de propiedad de las tierras, dado que las han arrebatado a las comunidades, y la justicia corrupta luego se las legaliza. Si nosotros demandamos lo que nos corresponde histricamente, es un delito; si una gran empresa nos despoja, eso es legal.

Ante todo esto hay que organizar y capacitar a las comunidades para que vayan tomando conciencia en su lucha. Solo las comunidades, los pueblos bien organizados, podremos evitar que esta represin crezca y nos termine derrotando. Hay que fortalecer lo ms posible ese trabajo de esclarecimiento, porque incluso hasta hay gente de izquierda que est a favor de las hidroelctricas, y eso confunde a las y los compaeros de base. Hay quienes promocionan entre las bases la necesidad de vender sus parcelas a las empresas, y si no trabajamos fuertemente contra eso, la poblacin queda confundida y no sabe bien qu hacer. De hecho, muchos compas de las comunidades terminan aplaudiendo a las empresas, porque los cooptan, y repiten eso que le han contado por ah: que crean fuentes de trabajo, que hay que proteger el progreso, que nos traen beneficios para todos. Por ejemplo: prometen obras, caminos, escuelas, centros de salud, iglesias, algunas fiestas, capacitaciones. Pero despus no cumplen. La empresa Renace trae las luces Campero para la poca navidea, y con eso entretienen a la gente. Pero eso siguen siendo espejitos de colores, y nada ms. La solucin contra todo eso es la organizacin, la buena formacin y la buena informacin de las bases. Organizacin!

Hay muchos casos en la regin donde la movilizacin popular impidi la represin policial en algunos desalojos. Y cmo se logr eso? Con organizacin de las bases. Solo con conciencia, con organizacin, con esfuerzo combativo, podremos ir dndole otro perfil a la lucha para mostrar que no somos unos primitivos que no quieren las hidroelctricas ni el progreso, sino que apostamos por otro modelo. Tal como dijimos hace un rato: energa en manos de cooperativas comunitarias. Digmoslo de otra manera: apostamos por la organizacin de las bases, por el poder desde abajo, el poder popular. No somos unos primitivos; por el contrario, somos de vanguardia. Queremos desarrollo, pero un desarrollo para todos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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