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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2018

Las guerras en el noreste del Congo provocan un xodo de decenas de miles de refugiados

Pablo L. Orosa
Pblico

Con campamentos desbordados, brotes de clera, falta de agua y comida, Uganda, el pas africano que ms refugiados acoge, est saturada por las crisis humanitarias de la regin. Las ONG alertan de que la situacin puede empeorar en breve.


Refugiados en el puerto de Sebagoro. - MOHAMMAD GHANNAM (MSF)

En apenas una semana de febrero ms de 22.000 refugiados congoleos cruzaron la frontera hacia Uganda. Hemos visto en las ltimas semanas una media de 3.000 personas huyendo de Ituri cada da, declar entonces uno de los portavoces de ACNUR, Babar Baloch. Hoy a Sebagoro, la pequea villa pesquera al otro lado del lago Albert, ya no llegan por miles, pero siguen hacindolo por cientos. Los que lo hacen llegan hambrientos y martirizados por lo que dejan atrs. Pero no suean con volver: all siempre hay guerra. La ltima de ellas, la de Ituri, al noreste de la Repblica Demcrata del Congo (RDC), ha dejado ms de 60.000 refugiados en lo que va de ao.

En el embarcadero de Segaboro no hay espacio para las palabras. Hay un silencio que nace del mar y que slo lo rompe el llanto de un recin nacido. Cuando llegan no quieren hablar. Se les nota en la forma en la que te miran: han visto demasiado. Si acaso, contina Ahab, que est al frente del equipo de respuesta de ACNUR en la aldea, preguntan por algn familiar que tienen en el pueblo. Casi todos, como casi siempre, son mujeres y nios. Un 77,5%, segn ACNUR. Los hombres o han muerto o prefieren que crucen primero sus familias, explica Ahab.

Emmanuel, agricultor de 42 cuyo testimonio fue recogido por Mdicos Sin Fronteras (MSF), cruz por primera vez el lago a principios de febrero junto con su mujer y sus ocho hijos. No quera vivir con miedo. En mi aldea -a los alrededores de Bunia, capital de la provincia de Ituri- la gente hace tiempo que duerme al aire libre, en las huertas, porque es ms seguro: no pueden prenderle fuego tan rpidamente!. Tras unos das en el campo de refugiados de Kyangwali, cuya poblacin se ha duplicado desde el inicio de la crisis en diciembre hasta alcanzar las ms de 68.000 personas, Emmanuel decidi volver a Congo para conseguir algo de dinero con el que paliar el hambre. Volv el 8 marzo, pero cuando me estaba acercando a la aldea vi un gran fuego a lo lejos. Mi aldea est cerca del lago. Cuando nos bajamos del barco vimos muchos cadveres en el suelo. Los supervivientes contaban que la aldea haba sido atacada por gente armada con machetes. Emmamuel decidi volver en aquel mismo momento. Sin nada. Su propia huerta haba sido reducida a cenizas. Dos das despus estaba de vuelta en Kyangwali.