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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2018

Afganistn
Los talibanes vuelven al fuego

Guadi Calvo
Rebelin


Tras 17 aos de guerra continua, el sbado nueve de junio, los talibanes declararon su primer alto el fuego parcial durante el Eid al-Fitr los festejos por el fin del ayuno tras el Ramadn el mes sagrado del Islam. La dirigencia de la organizacin fundamentalista emiti un comunicado a sus tropas ordenando: Todos los muyahidines tienen instrucciones de detener las operaciones ofensivas contra las fuerzas gubernamentales en todo el pas durante el primer, segundo y tercer da del Eid al-Fitr.

Lo que el gobierno del presidente Ashraf Ghani, vio como una oportunidad para que los talibanes reflexionen sobre la posibilidad de sentarse a la mesa de negociaciones, a la que los terroristas se niegan, ya que su pretensin es de hablar directamente con los estadounidenses en lugar de las autoridades de Kabul. En estos ltimos meses parece haberse abierto una posibilidad de concretar una reunin entre los estadounidenses, los talibanes y tambin el Gobierno afgano, que no deja de ser un convidado de piedra.

El presidente Ghani, por su parte haba anunciado un alto el fuego por las festividades del fin de Ramadn desde el da doce hasta el diecinueve, mientras que un da antes el consejo de altos ulemas haba llamado al fin de los ataques y pedido a los talibanes que acudan a las negociaciones de paz. Afganistn atraviesa una de sus etapas ms violentas desde la finalizacin de la OTAN en enero de 2015.

La suspensin de acciones tanto de Kabul, como de la organizacin terrorista fue aprovechada por los efectivos estadounidenses para intensificar sus operaciones contra el Daesh Khorasan, los hombres de Abu Bakr al-Bagdad o el Califa Ibrahm, en Afganistn, desplegados en el este del pas en la parte y en la parte sur de la provincia de Nangarhar. Mientras que este ltimo lunes una serie de ataques suicidas, atribuidos al Daesh, se realizaron contra un edificio gubernamental de Kabul, dejando 17 muertos.

El general estadounidense John Nicholson, jefe de las tropas de su pas en Afganistn justific las acciones declarando que desde este ao el Daesh, haba intensificado sus acciones en la regin. Un ejemplo es el ataque suicida contra un registro de votantes en Kabul, por parte del Daesh Khorasan que mat a 69 personas e hiri a unas 120.

El Daesh Khorasan, asesin a catorce personas, el da cuatro de junio en un ataque suicida contra una reunin de ms de 2 mil ulemas (clrigos) el oeste de la capital afgana, en la Loya Jirga, un espacio utilizado por el Gobierno para conferencias y eventos, cerca Universidad Politcnica de Kabul, desde donde se haban emitido una fawtua contra los ataques suicidas y se haban hecho un llamamiento a la paz.

Respecto a las negociones de paz con los talibanes, todo pareci esfumarse, apenas unos das despus del fin de la tregua, tras el ataque contra varios puestos de control policial en las provincias occidentales de Farah y Baghdis. La operacin revindicada por los hombres del emir Hibatullah Akhundzada, dej un total de cuarenta policas muertos y abre de esta manera la campaa de primavera (Ver: La ardiente primavera afgana.) Las acciones se concretaron en el departamento de Bala Morghab, en la provincia de Bagdhis, donde fueron atacados varios puestos de vigilancia y con una emboscada y a la patrulla que acuda en refuerzo, dejando 20 militares muertos. Una cifra igual de bajas sufrieron las tropas policiales en la provincia occidental de Farah, doce en Bala Buluk y otros ocho en el distrito de Jawand, prximo a la frontera con Irn, durante la madrugada del mircoles ltimo. Desde el mes pasado los talibanes realizanuna campaa en la provincia de Farah, donde ya han asesinado cerca de unos cuarenta hombres de las fuerzas de seguridad.

Washington sin novedad en el frente.

A pesar que los Estados Unidos juntos a la OTAN haban finalizado sus misiones de combate en Afganistn en 2014, Washington, se encuentra cada vez ms involucrado en el conflicto que se profundiza de manera continua. Tres presidentes (George W. Bush, Barack Obama y Donald Trump), ya han pasado por la Casa Blanca sin logran avances notorios en esta guerra.

La administracin Trump ha debido aumentar en tres mil hombres, lo que eleva la dotacin a unos 8500 efectivos para intentar cambiar el curso de la guerra, que se ha convertido en la ms larga de Estados Unidos.

La guerra no solo se libra contra los talibanes, sino contra un total de 21 grupos terroristas, de los que se destacan el Daesh Khorasan y al-Qaeda que opera en combinacin con los talibanes, cada vez con ms virulencia y demostracin de fuerza a pesar que  el Departamento de Estado de EE.UU insiste en que la financiacin internacional ha sido degradada, tras la derrota del Daesh en Siria e Irak.

En los 16 aos, que los Estados Unidos lleva en la guerra afgana han muerto, segn nmeros oficiales 2400 estadounidenses e invertido una cifra que supera el billn de dlares, aunque se estima se necesitara un billn ms, mientras que la victoria cada da parece estar ms lejana. Mientras que las bajas afganas se contabilizan en casi unos 300 mil entre civiles y militares.

Las estrategias y metas en Afganistn han sido cambiadas de manera constante, por el mando estadounidense. Ese fracaso ha consumido ms una quincena de comandantes generales estadounidenses, que no han sabido dado con una estrategia eficiente para vencer la dura resistencia afgana a la invasin iniciada en 2001.

La capital Kabul, es la ciudad con mayor seguridad del pas, y se ha convertido en intransitables para los diplomticos y soldados estadounidenses, por la amenaza de ataques suicidas, coches bomba y la utilizacin de artefactos explosivos improvisados (IED) colocados al paso de vehculos oficiales, que en infinidad de casos ha matado civiles inocentes. Por lo que las calles se Kabul se han convertido en extremadamente peligrosas, al punto de que ya no usan calles ni carreteras, sino que se trasladan en escuadrilla de helicpteros para viajar desde el Aeropuerto Internacional de Kabul al edificio de la embajada a solo tres kilmetros de distancia, lo que implica un vuelo de solo cinco minutos. A cierta hora del da sobre el cielo de Kabul la cantidad de helicpteros estadounidenses que sobrevuelan la ciudad es tal que la poblacin los llama la embajada area.

En 2001 la capital tena una poblacin de medio milln de habitantes hoy la cifra sobrepasa los 5 millones incrementada por los refugiados que han llegados desde el interior del pas, del que los talibanes controlan casi el 55 por ciento y tienen presencia en cada una de las 34 provincias.

El presidente Ashraf Ghani, ha declarado que No podremos mantener a nuestro ejrcito durante seis meses sin el apoyo de los Estados Unidos, lo que demuestra claramente la inutilidad de la inversin estadounidense no solo en recursos sino tambin en la formacin y el entrenamiento del ejrcito y la polica afgana.

Se dice que cundo el Presidente Jimmy Carter, miraba por televisin la entrada del ejrcito ruso a Afganistn, junto a su Secretario de Seguridad, el polaco, Zbigniew Brzezinski, el 24 de diciembre de 1979, el zorro polaco que conoca muy bien el fino y letal entramado que haba tejido para la derrota sovitica eufrico grit: le acabamos de regalar un Vietnam a los rusos, sin sospechar que ese regalo tambin lo sufriran los propios Estados Unidos.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC .

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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