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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2018

Amistoso Argentina-Israel, qu fall?

Luis E. Sabini Fernndez
Rebelin


El traspi sufrido por Israel con la cancelacin del partido amistoso Argentina-Israel repite, una vez ms, una enseanza que tantas veces hemos aprendido en cuentos y parbolas infantiles: "la codicia rompe el saco".

Los planetas parecan alineados para que Israel se hiciera de un nuevo triunfo en la seguidilla de avances y conquistas, de impunidad y desinformacin, recursos con los que se ha ido acostumbrando a ganar en los ltimos tiempos.

El fascista [1] Beniamin Netanyahu ha armado un gabinete con alegres asesinos confesos de palestinos, como Naftali Bennet, ministro de Educacin, que tranquiliza a su pblico bagatelizando tales asesinatos: "He matado a muchos rabes en mi vida. No hay problema con eso". [2] O la ministra de Justicia, Ayelet Shaked, que aboga por la muerte de madres palestinas, porque paren serpientes (ibd.).

Hace apenas mes y medio se atrevieron a asesinar a centenares de palestinos desarmados y en actitud pacfica. La primera vez que aplicaron la doctrina Bennet sin subterfugios; hasta ahora aprovechaban a una adolescente desesperada armada de una tijera, por ejemplo, para matar a la terrorista y eventualmente algn palestino prximo; ms tradicionalmente, tirar a matar a apedreadores, muchos menores, previamente calificados como terroristas. [3]

La brutalizacin cultural y el consiguiente encanallamiento tico de Israel parece permitirle ahora matar palestinos sin causa ni peligro a la vista. Israel va ingresando as a escalofriantes categoras jurdicas, como la de homo sacer, de Giorgio Agamben, o la de untermenschen de Lothrop Stoddard. Stoddard, supremacista blanco, acu, por ser racista estadounidense, el trmino en ingls, underman (1922), pero se populariz en alemn, entre otros motivos por su adopcin por los nazis. Se refiere a quien carece de todo derecho, incluido el de vivir, asemejndose as al concepto que acabamos de mencionar de Agamben. As, lo que Stoddard concibi para afros, los nazis para judos, los israeles lo han ido adoptando para palestinos lo comn es la prdida radical de derechos de los otros.

Lejanos los tiempos en que siquiera algunos sionistas visualizaban al campesinado rabe palestino como tnicamente unido a la sociedad juda anterior al Islam y al cristianismo; incluso tiempos posteriores en que vean a los palestinos como intrusos, que les haban usurpado [sic!] la tierra sagrada. Ahora corren tiempos en que la tierra juda, totalmente escindida de su historicidad, ha sido colocada en un lugar inaccesible a humanos vulgares, como nosotros. Desde all el gabinete Netanyahu, reforzado por la dosis Trump, se permite nuevos atropellos, nuevas falsedades.

As llegamos recientemente a la reafirmacin trumpiana de Jerusaln como capital total y exclusiva de la judeidad, ignorando una convivencia milenaria en esa ciudad-enclave de las tres grandes religiones monotestas, tan parecidas entre s, por su relacin con lo jerrquico y la veneracin al poder

En este proceso triunfal y triunfalista del eje EE.UU.-Israel (o ms precisamente Israel-EE.UU.), Israel abrocha, con mucho dinero, un partido amistoso entre Israel y Argentina en vsperas del mundial. Israel paga hospedajes, traslados y mucho cash para la AFA, trastornando apenas el itinerario y la preparacin del seleccionado argentino con una visita a Israel. Por once millonejos (que Israel ni siquiera desembolsa, porque provienen con seguridad de los fondos que permanentemente suministra EE.UU. a Israel), Israel consegua un espectculo local con la pulga universal en Tel Aviv o Haifa.

Todo iba como sobre ruedas. Entonces, Miri Regev, la ministra de Deportes (y Cultura), sintindose duea de la situacin, estir la cuerda; −hagamos el encuentro en Jerusaln, justo cuando EE.UU. inaugura su embajada

Hasta entonces, los activistas del boicot a Israel estaban intentando una campaa para que Argentina no aceptara hacerle el juego a la geopoltica israel bajo pretextos deportivos.

Se hicieron concentraciones ante la AFA en Buenos Aires, repudiando el oportunismo de ingresar a la estrategia israel o israeloyanqui por un puado de dlares y se publicaron cientos de gacetillas denunciando el comportamiento racista y artero de la poltica represiva israel, que incluye balear en las piernas y/o en los pies a jugadores de la seleccin de ftbol palestina, pero la jugada diplomtica no se detena

Entonces, el BDS, [4] asentado en Barcelona, ensangrent varias camisetas 10 aludiendo a todos los muertos desarmados e indefensos que los militares israeles, framente organizados, haban estado desangrando en los das, sobre todo viernes, de abril y mayo

Y se produjo un clic. Si todo haba estado confluyendo hacia la jugada maestra de Regev, jalonando un encuentro Trump-Netanyahu (al que por la situacin interior argentina, no se podra sumar Macri), tras la asonada en Barcelona, los jugadores, al parecer con Messi a la cabeza, dijeron no. Adujeron miedo. Y se negaron valientemente a seguir la operacin.

Se perdieron los millones. Pero los jugadores ganaron en tranquilidad y concentracin viajando directamente de Barcelona a Mosc. Y en dignidad.

El poder no est acostumbrado a tropezar. Ni siquiera con la realidad. Netanyahu lleg a llamar dos veces, por telfono a Macri! para anular la anulacin. No tena la menor idea del carcter de la negativa. Y de que no siempre rige la disciplina de cuartel. A la cual, l seguramente s est muy acostumbrado.

Ya con la delegacin argentina en Rusia, surgieron las crticas a la ambiciosa Regev. Pero era tarde. Su soberbia la haba, los haba, perdido.

Bueno es recordar, o enterarse, que Regev, otra integrante del gabinete de racistas y asesinos de Netanyahu, durante violentos disturbios contra los africanos en Tel Aviv incit a la multitud calificando a las vctimas de cncer. [5] Pero luego se desdijo; pidi disculpas a los enfermos de cncer.

Puede el lector vislumbrar el caldo txico de chovinismo, necio orgullo nacional (no hay otro) y racismo supremacista que asuela a Israel?

Eso estuvo siempre en Israel, pero larvado. El strip-tease que conlleva el mero ejercicio del poder desenfrenado, permite visualizarlo mucho ms claramente.


Notas

[1] Ningn insulto. Referencia a su pertenencia poltica histrica.

[2] Richard Silverstein, El gobierno ms racista y extremista de la historia de Israel, 15/5/2015.

[3] Hay que decir que la barbarie sionista, como la fascista o la nazi, tiene gradaciones: cuando la pedrea se convirti en el medio de protesta palestina contra la ocupacin de su pas, porque ms y ms poblacin se fue dando cuenta que las conversaciones diplomticas no iban a parte alguna y los abordajes guerrilleros tampoco; la intifada de 1987 surgi como un estallido de clera colectivo. Los soldados israeles se dedicaron a aprehender a los apedreadores y, con una piedra grande, pesada, quebrarle los brazos, los bracitos a menudo preadolescentes. Una pedagoga probablemente bblica. Porque el sionismo es seguidor de mandatos bblicos. Dedicados a ver si pueden repetir en los siglos XX y XXI lo que Yahv les habra otorgado, segn los testimonios rabnicos, sobre los pueblos de la zona; el tratarlos (y exterminarlos) a espada (al Amorrheo, al Cananeo, al Hetheo, al Pherezeo, al Heveo, al Jebuseo). Entrados al s. XXI ya no les alcanza quebrar huesos

[4] Movimiento palestino de Boicot, Desinversin y Sanciones al Estado de Israel.

[5] Richard Silverstein, ob. cit.


Blog del autor: http://revistafuturos.noblogs.org/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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