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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2018

Brasil alcanza cifras rcord de homicidios y resurge debate sobre polticas contra la pobreza

Andrs Alsina
La Diaria (Uruguay)


La tasa de homicidios en Brasil super por primera vez la cifra de 30 cada 100.000 habitantes, y se situ en un promedio nacional de 30,3. En el estado de Sergipe trep de 29,2 el ao anterior a 64,7 en 2016, que es el ao que toma el Atlas de Violencia 2018, publicado por el gobierno nacional.

Esto sucede en el contexto de una marcada reversin negativa de los ndices de pobreza y salarios, el cese de polticas sociales de asistencialismo y de integracin en un deterioro gradual a partir del cuestionamiento poltico y finalmente el apartamiento de la presidencia de Dilma Rousseff en mayo de 2016, y tambin del mantenimiento y agravamiento de los fuertes ndices de desigualdad. En consecuencia, es esperable que al menos las cifras del ao pasado sean mayores.

Segn esos ndices de desigualdad, 1% de la poblacin tiene 36,26 veces ms ingresos que 50% de la poblacin, segn inform el Instituto Brasileo de Geografa y Estadstica (IBGE). 1% de la poblacin lo conforman 889.000 personas con ingresos mensuales de 27.085 reales (8.315 dlares a la fecha de la publicacin), y 50% de la poblacin tiene ingresos mensuales de 747 reales (229 dlares). La zona con mayor desigualdad econmica es la del sureste del pas, y es tambin la que tiene altos ndices de violencia intencional. Segn el Instituto de Pesquisa Econmica Aplicada (IPEA), la tasa de homicidios entre 2006 y 2016 aument 46,7% en Sao Paulo y 256,9% en Rio Grande do Norte.

La tasa de 30,26 asesinatos cada 100.000 habitantes es 30 veces la europea y significa 62.517 muertes anuales. Los asesinatos en la ltima dcada suman 553.000, y la violencia letal contra los jvenes se viene agravando: 56,5% de las vctimas tiene entre 15 y 19 aos; en el grupo etario entre 15 y 29 aos, las vctimas son 86,2%. Mientras que las vctimas de cutis blanco disminuyeron 6,8%, 71,5% de las personas asesinadas son afrodescendientes.

La violencia contra las mujeres y los nios y nias empeora cada ao, seala el Atlas. 68% de las violaciones victimiza a menores de 18 aos, y casi un tercio de los nios y nias de hasta 13 aos son victimizados por amigos y conocidos de la familia. 54,9% de las agresiones son reiteradas y 78,5% ocurre en el propio domicilio.

Los proyectos de ley contra la violencia sexual infantil no avanzan en su trmite parlamentario. Hace cuatro aos que termin su trabajo de dos aos una comisin investigadora parlamentaria sobre turismo sexual y explotacin sexual de nios, nias y adolescentes. De sus 13 propuestas, tres estn en condiciones de ser votadas y el resto en etapa de anlisis en comisin.

Entre las propuestas que aguardan la apreciacin de los diputados est la que tipifica como crimen la violacin de nios y nias independientemente del consentimiento de la vctima o de que esta ya haya mantenido relaciones sexuales. Tambin aguarda votacin el proyecto que trata el combate a la explotacin sexual de nios y adolescentes en contextos de grandes obras, como construccin de hidroelctricas y otros emprendimientos que atraen a muchos hombres a reas con poblaciones vulnerables.

En la lista pendiente de votacin se incluyen proyectos que prevn el cierre de clubes nocturnos y casas de espectculo que no tengan documentacin adecuada, la creacin de un banco de ADN especfico para crmenes contra la dignidad sexual de nios y adolescentes, y la definicin de promocin o facilitacin de trfico de nios como crimen pasible de reclusin.

La cuestin de la pobreza
En los primeros tres aos del gobierno de Lula da Silva, hacia 2006, la disminucin de la pobreza se redujo 19,8% en base a asistencialismo y la instauracin de la Bolsa Familia. Su compromiso electoral fue que todos los brasileos tendran tres comidas al da. En 2006 quedaban 42,6 millones de pobres en Brasil, 42% de una poblacin de 180 millones. Viene al caso recordar que, en junio de 2009, Brasil ofreci al FMI 10.000 millones de dlares para facilitar crditos a otros pases para fomentar el desarrollo, y en junio de 2011, el gobierno de Dilma Rousseff lanz el plan Brasil sem Miseria.

Siguiendo una tendencia que vena de antes de su gobierno, para 2014 la pobreza extrema se haba reducido 73,9%, cayendo a 2%. En el perodo anterior de 1977-1990, la pobreza haba aumentado 3,37% y la pobreza extrema, 17,4%.

En 2017, la pobreza extrema se defina por ingresos mensuales de hasta 90,7 reales, y la pobreza, con ingresos de hasta 223 reales. En 2015, la pobreza volvi a aumentar en Brasil, 19,3%, con 3,6 millones de nuevos pobres. La desigualdad relevante en trminos de pobreza explot, dice un informe de la Fundacin Getlio Vargas. La inflacin pas a estar en dos dgitos y, mientras la renta de la clase media caa 7%, la de los pobres caa 14%.

La actual crisis contina. Desde finales de 2014, el aumento de la pobreza registrado fue de 29,3%, y en 2016 se incorporaron 5,5 millones de nuevos pobres. Producto de la desaceleracin econmica que preside Michel Temer, la renta per cpita del trabajo es negativa. Si se toma el perodo del tercer trimestre de 2015, fue casi 2% negativa. En los trimestres subsiguientes fue negativa en 4% y 4,5%, y 6,3% negativa en el segundo trimestre de 2016. Luego disminuye la tasa negativa, algo atribuible al aumento de la desocupacin, a 4,5% negativa, para finalizar el ao en 2,83% negativa.

70% de la tasa negativa de la renta per cpita del trabajo es atribuible a la inflacin, seala la Fundacin Getlio Vargas. Mientras la inflacin de las familias con menor poder adquisitivo registr un alza de 0,41%, la variacin de los precios de los bienes y servicios consumidos por la parcela ms rica de la poblacin fue de 0,38%. Esta tasa de inflacin mayor para las clases ms bajas, en mayo, se explica por el empeoramiento del comportamiento de los precios de los alimentos, especialmente los tubrculos, las legumbres, las verduras y los derivados del trigo; y la energa elctrica, ya que la parte relevante del presupuesto de estas familias se destina a la compra de estos elementos.

El desempleo seala la Fundacin se transforma en la principal seal de cada del poder adquisitivo de las familias. El desempleo es seal de desajuste del mercado laboral y de frustracin ciudadana. Por temor al desempleo, la mayora de los ocupados reprime su demanda de bienes y servicios. La crisis econmica crnica, ahora acompaada de la restriccin del gasto pblico, abonan la idea de que el Estado no va a poder ya socorrer a los ciudadanos, y esto refuerza la precaucin en la demanda.

Aumenta la desigualdad
Juan Arias, periodista del diario El Pas de Madrid, afirma sin ms que Brasil es el pas con mayor desigualdad en el mundo. La Fundacin Getlio Vargas entiende que hay un agravamiento de la desigualdad, aunque no aporta cifras a las ya sealadas del IBGE. Considera que es un aumento no visto en 23 aos, desde que se venci a la hiperinflacin (en 1993), que era de tres cifras y tena a 25% de los ciudadanos con un ingreso mensual de 121 reales, equivalente en ese momento a 40 euros. Hoy, la concentracin de la renta del trabajo no da tregua, y en un contexto recesivo y de restriccin fiscal, las consideraciones sobre equidad ganan presencia, particularmente cuando la inflacin ya dobl el Cabo Buena Esperanza. En esencia, en el punto crtico de la crisis perdimos todos los elementos de progreso social, que debern ser restaurados uno a uno, atendiendo a la sinergia entre ellos.

Jornal do Brasil entiende que la principal conclusin del Atlas es que la violencia en Brasil es extremadamente concentrada en algunas regiones y municipios, sobre todo en aquellos que tienen los peores indicadores sociales, mostrando que el combate al problema puede ser menos complicado de lo que parece. De acuerdo con el documento, la mitad de las muertes violentas del pas la concentran 2,2% de los municipios brasileos.

El mapeo de las muertes violentas fue comparado con diez indicadores sociales, como acceso a la educacin, ingreso per cpita, empleo y embarazo en la adolescencia. El estudio muestra que cuanto mejores son los indicadores, menores son las tasas de violencia. Vivimos en una era de pesimismo y, muchas veces, el miedo nos impulsa a pensar salidas desesperadas, salidas que la gente sabe que no funcionan, como combatir la violencia con ms violencia, dice el investigador del IPEA Daniel Cerqueira, uno de los coordinadores del Atlas. Varias ciudades del mundo han logrado reducir la violencia y hay dos pilares centrales para ello: un sistema de seguridad pblica con mayor base en la inteligencia y la investigacin, e inversin en la prevencin social, segn Jornal do Brasil.

La tendencia al aumento de homicidios con armas de fuego fue frenada en Brasil con la aplicacin de un Estatuto do Desarmamento a partir del primer gobierno de Lula, y en 2016 se mantuvo el porcentaje de 2003 de asesinatos con armas de fuego.

El mapa
Si el mapa social es el mapa de la violencia en Brasil, entonces es coherente que entre 2006 y 2016 en el estado de Sao Paulo los asesinatos hayan aumentado 46,7% mientras que en Rio Grande do Norte aumentaran 256,9%, a 53,4 cada 100.000 habitantes. Recurdese que el promedio nacional, que rompe rcords, es de 30,26 cada 100.000 habitantes. Los otros estados con guarismos ms altos de asesinatos son Sergipe con 64,7, Alagoas con 54,2, Par con 50,8, Amap con 48,7, Pernambuco con 47,3 y Baha con 46,9. El de Tocantins tuvo un importante aumento desde 2006, de 17,2 a 37,6 en 2016. En Ro de Janeiro, la tendencia desde 2003 a disminuir se revirti en 2012 y el aumento acrecent su tasa en 2016.

Que Sao Paulo mantenga una trayectoria de reduccin de la tasa de aumento del crimen desde 2003 es atribuido por el Atlas a seis razones: control responsable de armas de fuego, mejoras en el sistema de informacin criminal, mejoras en la organizacin policial, el dominio monoplico del terreno por parte de una nica organizacin criminal, Primeiro Comando da Capital (lo que disminuy el crimen violento pero no el crimen contra la propiedad), mejoras en el mercado laboral de ese estado y disminucin acentuada de jvenes en la poblacin. As, en 2016 hubo 7.171 asesinatos en Baha (47 cada 100.000 habitantes), 6.053 en Ro de Janeiro (36,4 cada 100.000 habitantes) y slo 4.870 en Sao Paulo (diez cada cien mil habitantes).

Debilidad poltica
El 2 de febrero de este ao, el presidente Michel Temer dispuso por decreto que el Ejrcito se hiciese cargo de la Polica, Bomberos y servicios de inteligencia interior en Ro, y luego extendi la medida a todo el pas. Lo justific afirmando: El crimen organizado casi tom ya control de Ro. La metstasis se desparrama por todo el pas y amenaza la tranquilidad de la poblacin. Los militares ya haban sido llamados a tomar el control, pero de situaciones especficas. Esta decisin era por un tiempo prolongado a la duracin de su mandato presidencial, en diciembre; por mucho el ms prolongado desde el fin de la dictadura militar (1964-1985).

Por esa fecha, el comandante del Ejrcito de Brasil, general Eduardo Dias Villas Boas, afirm que la intervencin militar que piden algunos sectores de la sociedad para frenar los ndices de corrupcin y violencia que actualmente tiene el pas sera un enorme retroceso. Lo hizo en un seminario titulado Brasil: Imperativo Renascer!, organizado por la Escuela de Magistratura del estado de Ro de Janeiro, y en referencia a una encuesta de opinin del Instituto de Investigaciones de Paran en la que se identific que 43% de la poblacin apoyaba la idea de una intervencin militar. Para el comandante del Ejrcito, esos indicadores, si bien reflejan la grave situacin de Brasil, tambin muestran la confianza que se tiene en las Fuerzas Armadas.

El decreto de Temer surgi en el marco de rumores de que l evaluaba la posibilidad de presentarse como candidato ante la ausencia de figuras de centroderecha que despunten con fuerza. Pero poner al Ejrcito a reprimir gener una reaccin muy fuerte de prcticamente todos los sectores, que se mantuvo en el tiempo. La intervencin no estuvo exenta de clculos polticos en momentos en que Temer, que bata y sigue batiendo rcords de impopularidad, tiene dificultades en hacer avanzar su principal proyecto la reforma de las jubilaciones y se encuentra en la mira de posibles nuevas investigaciones por corrupcin.

Temer est haciendo muchas cosas para desviar la atencin, dijo David Fleischer, profesor emrito de Ciencia Poltica de la universidad de Brasilia. El presidente quiso posar de autoritario, se jact de haber puesto fin a la recesin en el pas (la Fundacin Getlio Vargas afirma que la recesin contina) y dijo proponerse restablecer el orden en Brasil.

El 24 de mayo hubo en Brasilia una concentracin y marcha de 35.000 personas (una cifra muy alta para la ciudad) organizada por las mayores confederaciones de trabajadores del pas: Fuerza Sindical, a cuya cabeza est el diputado Paulinho Pereira, que haba apoyado el impeachment a Dilma Rousseff, y CUT, afn al PT. Los manifestantes se comportaron pacficamente hasta que fueron atacados con balas de goma, porras y gases que provocaron heridos. Fue la gota que derram el vaso de debilidad del gobierno Temer. Al da siguiente, el 25 de mayo, anul su decreto.
 
Fuente: https://findesemana.ladiaria.com.uy/articulo/2018/6/brasil-alcanza-cifras-record-en-la-tasa-de-homicidios-y-resurge-debate-sobre-politicas-contra-la-pobreza/


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